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domingo, 18 de septiembre de 2022

Google y las efemérides paleontológicas (11)

por Heraclio Astudillo-Pombo. Universitat de Lleida


Introducción

De momento, este parece ser el último "doodle" de Google relacionado con la paleontología. Es de suponer que en el futuro seguirán apareciendo en el buscador de Internet, donde los seguiremos rastreando, extrayendo, documentando y contextualizando para, luego, mostrarlos en esta bitácora digital, para delicia e ilustración de sus lectores y lectoras. 

El "doodle" del 1 de agosto de 2021 celebraba el hallazgo, 37 años antes, de los restos de un joven humano que vivió, hace 1,5-1,6 millones de años, en el entorno del lago Turkana, en Kenia 

El 1 de agosto de 2021 Google celebró el 37º aniversario del hallazgo de los restos óseos de un humano primitivo, con la publicación de un "doodle" especial. Sorprende e inexplicablemente  este "doodle" de temática científica, de tipo paleoantropológico no fue visible en España ni en otros muchos países europeos, debido a que en nuestro continente solo se hizo público en el buscador de Francia, Grecia, Islandia, Lituania, Rumania y Ucrania. Se desconocen las causas que motivaron una divulgación de la efeméride que resultaba tan sesgada.

Imagen: https://www.google.com/logos/doodles/2021/celebrating-the-turkana-human-6753651837109012-2xa.gif

Cuando el día 1 de agosto de 1984, en un lugar de la cuenca del lago Turkana, en Kenia, los buscadores de fósiles encontraron un pequeño fragmento de un cráneo con aspecto claramente humano, aún no sabían que habían descubierto una parte del esqueleto de un humano primitivo, el más completo que jamás se había encontrado. 

El doctor Frederick Kyalo Manthi muestra una réplica, en yeso, del cráneo del "Niño de Turkana" que forma parte de una exposición sobre evolución humana en el Museo Nacional de Kenia. 

Imagen: Stephen Morrison (EFE)

El Doodle del 1 de agosto de 2021 reconoce y pretende dar a conocer la importancia del descubrimiento de este antiguo fósil humano, comúnmente apodado "el Humano de Turkana", "el Niño de Turkana" o "el muchacho de Nariokotome" un hallazgo que revolucionó el conocimiento de la evolución humana que se tenía en aquel momento.

Aspecto completamente humano de la réplica del esqueleto fósil del "Niño de Turkana" una vez que fue reconstruido y reorganizado por un equipo de paleoantropólogos expertos, a partir del conjunto de fragmentos óseos fósiles hallados en el yacimiento de Nariokotome. 

Imagen: Niel, R./Flickr

El inicio de esta excavación se remonta a 1967, cuando un paleoantropólogo del equipo de de Louis Leakey y Mary Leakey que estaba explorando la antigua cuenca del lago Turkana, notó la presencia de rocas que contenían huesos fósiles de homínidos. Al año siguiente, se organizó una expedición al valle volcánico, donde un equipo de investigadores dirigido por Richard Leakey descubrió restos de tres especies humanas del género Homo. 

En 1972, el equipo de Richard Leakey descubrió el cráneo -conocido como "cráneo 1470"- y los huesos de algunas extremidades de un Homo rudolfensis de 1,9 millones de años. Ya se sabía que otras dos especies humanas antiguas vivieron en África, más o menos al mismo tiempo  (Pleistoceno inferior): el Homo habilis, el Homo erectus. Otros descubrimientos en el yacimiento de Koobi Fora sugirieron que las tres especies de Homo habían coexistido en esa zona hace unos 1,78-1,98 millones de años. Estos hallazgos revelaron las primeras evidencias materiales que sugerían que los humanos primitivos no tenían un solo linaje, sino varios linajes. Esta nueva evidencia material confirmaría la validez de una nueva teoría que implicaba un cambio de paradigma paleoantropológico, la evolución humana no habría sido lineal sino ramificada. El descubrimiento de los restos fósiles del espécimen infantil en Nariokotome, en la cuenca del lago Turkana, reforzaba la posibilidad de que tal teoría fuera correcta. El equipo de R. Leakey clasificó los nuevos restos hallados como pertenecientes a un individuo muy joven de la especie Homo erectus. Especie que ahora es considerada como la de los ancestros más antiguos de los humanos modernos.

Comparación del aspecto general del esqueleto del "Niño de  Nariokotome" (Homo erectus) a la izquierda izquierda con el de un H. neandethalensis, a la derecha. Se puede apreciar que el esqueleto de  Homo erectusse asemeja bastante al de un humano moderno (H. sapiens) 

Imagen: Sabena Jane/Alamy stockfoto

En función de las características anatómicas que presentaba su esqueleto, los paleoantropólogos creyeron que aquel humano primitivo, cuando murió, tendría alrededor de unos 10 años de edad (9-12). Este humano primitivo, en edad infantil, habría vivido hace entre 1,5 y 1,6 millones de años, aproximadamente, y muerto en el lugar de la antigua cuenca del lago Turkana, donde se habían hallado sus restos fósiles. 

El esqueleto del "Niño de Nariokotome" exhibe unas características anatómicas que son muy similares a las del Homo sapiens, que son muy evidentes desde el cuello hacia abajo. Revelando que poseía un cuerpo diseñado para poder practicar el bipedismo, pues podía desplazarse completamente erguido, sin ninguna dificultad, como los humanos modernos.  

Reconstrucción del aspecto que podría haber tenido el "Niño de Turkana", realizada por expertos, a partir de las características anatómicas de su esqueleto. Figura existente en el Museo de Neanderthal (Alemania). Fotografía de Holger Neumann.

La forma de sus piernas 
indicaba que le permitirían correr y por lo tanto perseguir presas a las que atrapar. La forma de sus manos indicaba que le permitirían elaborar herramientas de diversos tipos, sujetar y transportar objetos. La forma de sus brazos indicaba que le permitirían lanzar con fuerza y precisión objetos como piedras, leña o lanzas, para defenderse de depredadores, guerrear y cazar.

Los rasgos faciales que se han conservado en el cráneo, son más delicados y la mandíbula mucho más pequeña que en los los ancestros pre-erectus, ello indicaría el consumo de una dieta de mayor calidad y menor rusticidad, lo que le habría permitido mantener en funcionamiento un cerebro grande, aunque algo menor que el de un humano moderno. Dándole la capacidad de pensar y reflexionar sobre todo aquello que sucedía a su alrededor, permitiéndole elaborar interpretaciones, atribuir causas y efectos a ciertos fenómenos o acciones propias.

Una reconstrucción del Homo erectus  apodado 'el niño de Turkana' de 1.600.000 años de antigüedad se ve en el Museo Neanderthal en Mettmann, Alemania, el 3 de julio de 2019. (A Martin Meissner/AP)

El registro arqueológico de la misma época indica que el Homo erectus africano utilizó las capacidades de su cerebro, más grande y complejo que el de sus predecesores, para encender fuego, fabricar herramientas de piedra, concha o madera, cazar mediante técnicas sofisticadas y realizar largos viajes para encontrar y aprovechar nuevos territorios, con más o mejores recursos naturales, y para expandirse fuera del continente africano. Su emigración fuera de   África, el continente en el que apareció, y su conquista de nuevos territorios en los continentes próximos, inició un nuevo capítulo en la historia de los viajes migratorios de los humanos antiguos.

Ubicación del lago Turkana en África, en el valle del Gran Rift en Kenia. Las características geológicas de la zona son predominantemente volcánicas situación que aporta unas condiciones de alta alcalinidad tanto a las aguas y cieno del lago, como a los terrenos de su entorno terrestre. Imagen: Wikipedia

A la vista de los varios hallazgos de fósiles humanos ocurridos en la cuenca del lago Turkana  está claro que el lago Turkana ha jugado un papel importante en lo que hoy sabemos sobre la evolución humana. Pero esto no quiere decir que esa zona lacustre fuera particularmente importante para los primeros humanos, a parte de proporcionar abundante agua potable y alimentos vegetales y animales o materiales para la construcción de cabañas o embarcaciones. Sencillamente el lago fue un lugar ideal para que los restos óseos de los cadáveres se conservaran y pudieran acabar convertidos en fósiles que se preservaran hasta el día de su descubrimiento. Posiblemente, muchos de nuestros ancestros pudieron haber vivido y muerto en la selva, pero allí el suelo es muy húmedo y ácido y esa es una condición que impide que los huesos sobrevivan largo tiempo y puedan acabar convirtiéndose en fósiles. También muchos de nuestros ancestros pudieron haber muerto en la sabana pero los animales carroñeros y los comedores de huesos podrían haber hecho desaparecer cualquier residuo, sin dejar ni rastro del cadáver.  


Un nativo aborigen protagonista del gran descubrimiento

Ya se ha dicho antes que las investigaciones paleoantropológicas, en la antigua cuenca del lago Turkana, fueron organizadas y dirigidas por el paleoantropólogo Richard Leakey pero el hallazgo de los restos óseos fósiles del "humano de Turkana" fue realizado por Kamoya Kimeu, un arqueopaleontólogo keniano que formaba parte del equipo de buscadores dirigido por  Richard Leakey. El hallazgo se produjo en la localidad de Nariokotome, lugar cercano al lago Turkana, en el noroeste de Kenia, en 1984. 

Richard Leakey en el campo, limpiando un cráneo fósil, compartiendo observaciones paleoantropológicas con su compañero y amigo Kamoya Kimeu. Fotografía de la década de 1980, época del hallazgo. 

Imagen: Instituto de la Cuenca de Turkana/ Richard Leakey.

En mayo de 2021, cuando Kimeu ya tenía 81 años de edad, en un acto académico celebrado en Nairobi, fue proclamado el "cazador de fósiles, más antiguo" de Kenia. Debido a la pandemia de Covid-19, y a la edad y estado de salud de Kimeu, el evento de homenaje se llevó a cabo virtualmente y se retransmitió en vivo y en directo a la oficina de Nairobi del Turkana Basin Institute (TBI) donde se había concentrado el público asistente.

Además, durante el mismo acto, el homenajeado Kimeu fue nombrado Doctor honorario en Ciencias por la Universidad Case Western Reserve (CWRU) de Ohio, en EE. UU. La ceremonia de doctorado Honoris Causae fue presidida por el renombrado paleoantropólogo keniano Dr. Richard Leakey, amigo y antiguo jefe del homenajeado.

Fotografía que recoge el instante en que  Kamoya Kimeu (centro), recién nombrado Doctor honorario, recibe los atributos de su nuevo estado académico, de manos de los  paleoantropólogos Dr. Richard Leakey (izquierda), ayudado por el Dr. Isaiah Nengo (derecha).

Imagen: The East African

El Dr. Richard Leakey dijo, sobre Kamoya  Kimeu, en su discurso de investidura como nuevo DHC: “Kimeu es un keniano que ha dedicado toda su vida a encontrar evidencia fósiles y arqueológicas que luego otras personas más expertas han podido interpretar para conocer mejor la historia de nuestros orígenes en África. Kimeu es uno de los maestros menos reconocidos por la ciencia de la evolución humana, a pesar de que él, individualmente, ha descubierto más evidencia de la existencia de humanos primitivos que cualquier otra persona”. 

En su discurso de aceptación del DHC, leído en su nombre por su hija, Jenniffer Kimeu,  Kamoya Kimeu dijo: “Este doctorado honorario de la CWRU significa mucho para mí y se ubicará junto a la medalla La Gorce, de la National Geographic Society, que recibí del presidente de EE.UU. Ronald Reagan en 1985”.  La medalla La Gorce, es uno de los premios más importantes que concede la National Geographic Society, en reconocimiento a los “logros conseguidos en la exploración geográfica”.

Porqué en España "y gran parte del extranjero" no pudo conocerse la conmemoración de la efeméride comentada, en el día en que Google la hizo pública

La aparición de cada uno de los "doodles" conmemorativos de la efeméride del día, en la página nacional de inicio del buscador de Google es muy "aleatoria" y los motivos de su presencia o ausencia, en la página de inicio del buscador de cada país, no son explícitos ni públicos y ni siquiera son lógicos. Esta forma de proceder es una dificultad que afecta a la mayor o menor difusión social de determinadas conmemoraciones de hámbito internacional. 
Impidiendo poder conocer la celebración de una determinada efeméride, por medio de la publicación de determinados "doodles" conmemorativos en la página de inicio del buscador de Google, el mismo día de la celebración o posteriormente cuando se realiza una búsqueda temática. Esta forma caprichosa de proceder de Google merece nuestra reprobación y hay que darla a conocer a quienes desconozcan esta extraña particularidad, tal como me sucedía a mí al principio de mis investigaciones "doodlelógicas", relacionadas con la temática paleontológica. 
Todo lo que se afirma en los párrafos anteriores puede ser comprobado personalmente en la figura que se muestra al final de la entrada de hoy. 
La caprichosa distribución  de los "doodles", mencionada, tan sólo se hace pública, por medio de un mapamundi interactivo, denominado "alcance de este garabato", en dónde se indica cuáles son los estados del mundo en los que se podrá ver, se está viendo o se vio, un determinado "doodle" de Google y en cuáles no. Pero sin explicar los motivos de la selección ni justificar las razones de tan caprichosa distribución geográfica de su visibilidad o invisibilidad. 

Nos cuesta mucho aceptar una distribución tan parcial del "doodle" de Google de hoy y de todos los demás. Puesto que no llegamos a comprender cuáles pueden ser las razones objetivas de una distribución tan subjetiva o aleatoria. 
¿ interés especial, por el tema del "doodle" en los estados seleccionados? o  ¿Se presuponía que podía existir algún desinterés especial, por el tema del "doodle", en los estados no seleccionados?
Imagen: Google

Fuentes

- Anónimo (2021). Celebrating the turkana human. Doodles de Google:  https://www.google.com/doodles/celebrating-the-turkana-human

- Hogenboom, Melissa (2015). El lago que revela los secretos del origen de la humanidad. BBC. Earth 9/12/2015 : https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/12/151209_ciencia_lago_secretos_humanidad_gtg

- López, Alberto (2021). El Niño de Turkana, nuestro ancestro mejor conservado con 1,6 millones de años. El País, 01/08/2021

- Mutu, Kari (2021). Honour finds Kenya’s oldest fossil hunter Kamoya Kimeu. The East African. 18/07/2021: https://www.theeastafrican.co.ke/tea/magazine/honour-finds-kenya-s-oldest-fossil-hunter-kamoya-kimeu-3477162

- McBride, Jessica (2021). Turkana Human Google Doodle: 5 Fast Facts You Need to Know: https://heavy.com/news/turkana-human-google-doodle/

sábado, 16 de abril de 2022

Google y las efemérides paleontológicas (10)

por Heraclio Astudillo-Pombo. Universitat de Lleida 


Introducción

La cueva de Chauvet o cueva de Chauvet-Pont-d'Arc es una famosa cueva existente en el departamento de Ardèche, en el sur de Francia, que contiene una serie de pinturas rupestres que son de las más antiguas, hasta ahora conocidas, además de otras manifestaciones de la vida natural del Paleolítico superior francés. 
La cueva de Chauvet se encuentra cerca de la comuna de Vallon-Pont-d'Arc, en un acantilado de roca caliza, cortada sobre el valle del antiguo cauce del río Ardèche, elemento geográfico que da nombre al valle y a la comarca. 
La cueva de Chauvet, descubierta en 1994, está considerada una de las cavernas más significativas del arte prehistórico europeo y mundial, por la enorme cantidad de representaciones gráficas de la fauna europea del Pleistoceno superior. Esta cueva es también una referencia mundial debido al buen estado de las representaciones y a la calidad de conservaciόn del arte rupestre que contiene, debido a que nunca, antes de 1994, había sido conocida por los humanos contemporáneos y por la buena gestiόn científica y turística que se hace del sitio, desde su descubrimiento en 1994. 


El "doodle" del 18 de diciembre de 2020 celebraba 26º aniversario del descubrimiento de la cueva de Chauvet

El 18 de diciembre de 1994, tres espeleólogos (especialistas en exploración de cuevas)  franceses llamados Jean-Marie Chauvet, Éliette Brunel y Christian Hillaire, encontraron una cueva muy notable cuando estaban explorando las cavernas de la región del río Ardèche, en el sur de Francia. 
 Los tres espeleólogos descubridores de la caverna, Jean-Marie Chauvet, Christian Hillaire y Éliette Brunel posando en 1994,  delante de su gran descubrimiento histórico. Imagen: Le Dauphiné                                                                                                                                   Su enorme importancia radica en que además de contener una enorme cantidad de huesos fósiles de osos de las cavernas (Ursus spelaeus), también contenía sobre sus paredes rocosas una enorme cantidad de representaciones gráficas de otros muchos diversos animales prehistóricos de la fauna europea, de la época glaciar y postglaciar. Además, algunos de aquellos dibujos figurativos de animales prehistóricos resultaron ser de los más antiguos de los que entonces eran conocidos, con una antigüedad de unos 32000 años y también de los mejor conservados, de todos los realizados por artistas prehistóricos. 

Con el Doodle del 18 de diciembre de 1994 Google celebraba y recordaba al público el gran valor histórico y naturalista que había significado el 
descubrimiento casual de aquella notable caverna que ahora es conocida como la Grotte Chauvet (cueva de Chauvet, en francés). Hallazgo que cambió para siempre la comprensión arqueológica de la expresión artística y el desarrollo creativo del hombre prehistórico y que a la vez permitió conocer la fauna que habitaba la región, hace unos 35.000 años, y como el oso de las cavernas (Ursus spelaeus)  aprovechaba las grutas de la zona para refugiarse e hibernar. 

Imagen: https://www.google.com/logos/doodles/2020/26th-anniversary-of-the-grottes-chauvet-discovery-6753651837108651-2xa.gif

Se sabe por medio de la datación por radiocarbono que algunos de los extraordinarios dibujos de animales prehistóricos que decoran las paredes de esta cueva se remontan al período de cultura Auriñaciense, hace más de 30.000 años. La conservación excepcional de las pinturas rupestres se debe a un hecho natural accidenta. Hace unos 20.000 años, un gran desprendimiento de rocas de la bóveda selló la entrada de la caverna de Chauvet, y los más de 1.000 dibujos que han sido documentados sobre sus paredes de piedra caliza, permanecieron intactos, conservados durante milenios en su calidad prístina, hasta el momento en que fueron descubiertos, el 18 de diciembre de 1994. 

Como se ilustra en el Doodle del 18 de diciembre de 2020, la cueva de Chauvet conserva representaciones gráficas de diferentes animales prehistóricos, en total son unas 14 especies distintas que incluyen desde caballos primitivos y bisontes esteparios hasta leones y osos de las cavernas o de rinocerontes lanudos, ciervos megaloceros y mamuts, todos ellos animales extintos desde hace muchos milenios. 

La galería más profunda de la cueva presenta algunas escasas representaciones esquemáticas del cuerpo humano y también en otras paredes se muestran series simbólicas abstractas, de puntos rojos de significado desconocido. 

Las imágenes de animales realizadas hace tantos milenios demuestran que sus autores tenían una gran visión artística y una gran capacidad técnica, evidenciadas por su precisión anatómica, la creación de la ilusión de profundidad, volumen y movimiento, el uso magistral de los colores y la hábil combinación de pintura y grabado para representar formas. 

Además de las pinturas rupestres, la cueva también alberga algunas huellas de las actividades humanas, en tiempos prehistóricos, realizadas en su interior, mientras la utilizaban como refugio. 

El registro fósil de la caverna de Chauvet está constituido por unos 4.000 restos óseo fósiles, de varias clases de animales prehistóricos, pero la absoluta mayoría de ellos corresponden a huesos fósiles e icnitas de osos  de las cavernas (Ursus spelaeus).

La UNESCO, en 2014, en reconocimiento a la gran importancia para la historia humana,  declaró e inscribió el sitio arqueológico de la Cueva de Chauvet en la Lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad. 

Si los deseas puedes entrar virtualmente en la cueva prehistórica de Chauvet en Francia, y visitar una galería de arte de 36 000 años de antigüedad, por medio de Google Arts & Culture.


Aspecto de un gran mural repleto de figuras de animales, pintadas en negro. 
Este espacio que es el más emblemático de toda la cueva, se considera el corazón del santuario. Encierra un enorme fresco de unos 15 m de largo que destaca por las representaciones naturalistas de grandes felinos, rinocerontes, bóvidos, y osos de las cavernas.
Imagen: Ars and Culture Google

Comentarios sobre la fauna pintada y la fauna fosilizada de la cueva de Chauvet

La riqueza faunística de la cueva, desde el punto de vista taxonómico, sólo es aparente, ya que parece corresponder a la acumulación de restos, debido a un largo periodo de frecuentación diacrónica de la cavidad, primeramente durante el Pleistoceno Superior (restos mayoritarios) y luego durante el Holoceno (restos muy minoritarios). Además, también hay que diferenciar,  entre los diferentes taxones si aparecen a causa de una muerte durante una estancia voluntaria, como pudiera ser el caso de los carnívoros, o si la estancia pudiera ser forzada, como es el caso de los restos de ungulados y de aves, que tal vez pudieron ser presas introducidas por su depredador en su guarida.

En el registro fósil de la cavidad se han identificado (Philippe et Fosse, 2001) restos óseos de al menos:

a- Nueve especies de carnívoros: oso cavernario (Ursus spelaeus), oso pardo (Ursus arctos), leopardo (Panthera pardus), gato montés (Felis silvestris), lobo (Canis lupus), zorro (Vulpes vulpes), marta (Martes martes), garduña  (Martes foina) y hiena cavernaria (Crocuta crocuta spelaea). 

La gran mayoría de los restos de animales encontrados pertenecen al oso de las cavernas (Ursus spelaeus): más de 3700 restos óseos de un número mínimo de 190 individuos identificados hasta 2001. Se han hallado muchos huesos desunidos, incluso esqueletos enteros desarticulados. Los únicos segmentos esqueléticos articulados que se han encontrado pertenecen exclusivamente a partes de la columna vertebral.
Imagen: Ars and Culture Google

b- Cinco especies de ungulados: uro o bisonte (Bos o Bison), cabra salvaje alpina (Capra ibex), corzo (Capreolus capreolus), ciervo rojo (Cervus elaphus), caballo (Equus caballus). 

c- Cinco especies de micromamíferos: tres especies de roedores: ratón de campo (Apodemus silvaticus), lirón careto o común (Eliomys quercinus), topillo nival (Microtus nivalis); dos quirópteros: (Myotis myotis) y un hueso de un quiróptero indeterminado.

d- Cinco especies de aves: águila real (Aquila chrysaetos), chova piquigualda (Pyrrhocorax graculus), mirlo acuático europeo (Cinclus cinclus), un túrdido indet. y un pasériforme indeterminado. 

e- Una especie de reptil indeterminado, quizás un colúbrido.

Aspecto del perfil de un oso cavernario, pintado en rojo,  figura exinte en la "sala del Cactus", así denominada por la presencia de un estalagmita solitaria de forma parecida. 
Imagen: Ars and Culture Google

En cuanto a la distribución o concentración de los restos corporales de la diversa fauna en el interior de la caverna:

Es mayor en las zonas cercanas a la entrada primitiva, sobre todo en la zona denominada "l'Eboulis" (El derrumbamiento) y en la parte alta de la "Salle des Bauges" (Sala de los Revolcaderos), mientras que en las zonas más profundas la distribución faunística es casi monoespecífica: osos de las cavernas (Ursus spelaeus). Desde el punto de vista paleozoológico, los restos de  oso cavernario constituye el 99,9% de los restos de fauna hallada, tal como cabe esperar de acuerdo con lo que se sabe de los hábitos de hibernación y refugio de los osos cavernarios. El  número de cráneos de osos de las cavernas, completos o fragmentados, que habían sido hallados e identificados, hace 20 años (Philippe et Fosse, 2001), en los distintos sectores accesibles de la cueva alcanzaba los 190, es muy posible que en la actualidad se superen, ampliamente, los 200 cráneos.

En el registro paleontológico de la cueva de Chauvet, no están presentes los restos corporales de ninguna de las especies animales que vivieron durante la época “más fría” del Pleistoceno  en aquella zona. Muy diferente de lo que sucede con sus numerosas representaciones artísticas parietales. Esas especies son: el reno (Rangifer tarandus, nº=12 cf. Baffier y Feruglio 2001a), buey almizclero (Ovibos moschatus, nº=2, cf. Le Guillou 2001), el rinoceronte lanudo (Coelodonta antiquitatis,  nº=65, cf. Aujoulat y Guerin 2001), el mamut laudo (Mammuthus primigenius) (nº=66, cf. Gely 2001). Lo mismo pasa también con otras especies como son el león de las cavernas (Panthera spelaea) y el ciervo gigante (Megaloceros giganteus), que resultan relativamente abundantes en el bestiario pictórico, constituido por las diversas representaciones gráficas parietales, mientras que hasta la fecha de hoy sus restos paleontológicos nunca han aparecido en el registro fósil de esta caverna.

En el centro de la denominada "sala del Cráneo" hay  un bloque de roca caliza, encima del cual está colocado un cráneo de oso de las cavernas que los ocupantes paleolíticos colocaron hace más de 20.000 años. La palidez del cráneo contrasta intensamente con la total oscuridad del espacio que lo acoge. Alrededor de este cráneo se han hallado distribuidos otros 53 cráneos de oso cavernario, cubiertos por una costra de calcita que se creó al anegarse temporalmente esa zona de la cueva. En el suelo no se ha hallado ningún otro tipo de hueso del esqueleto posterior. 
Imagen: Ars and Culture Google


Un paisaje muy distinto al de hoy y una fauna muy diferente y diversa

Hace unos 36.000 años, durante el período glaciar, el paisaje de esta zona francesa era muy distinto al actual. Entonces estaba constituido por un mosaico de estepas (un territorio de vegetación herbácea, propio de climas extremos y escasas precipitaciones. También se asocia a un semi-desierto frío) y tundras (Vegetación propia de los climas fríos que comprende musgos, líquenes y algunos árboles enanos). Estas grandes extensiones frías y secas eran favorables a la existencia de grandes rebaños de herbívoros como el reno, el bisonte, el caballo, el íbice o el mamut lanudo. También se encontrarían rinocerontes lanudos y ciervos gigantes, unos grandes ciervos del tamaño del alce actual, con unas enormes astas que podían llegar a los 3,5 metros de envergadura. 

Este mismo hábitat también estaba poblado por carnívoros como el zorro común y el polar, el glotón, el lobo, el leopardo, el león, la hiena y el oso de las cavernas. El resto de la fauna estaba compuesto , por roedores, entre los que encontramos la marmota o el lemming, por aves, entre las que distinguimos el búho nival, el urogallo, el lagópodo o la chova piquigualda, sin olvidar los peces, anfibios y reptiles. 


Ilustración del paleoilustrador español Mauricio Antón (2008). Paisaje ibérico con la fauna original del norte de España, antes del evento de extinción del Cuaternario. De izquierda a derecha: caballo tarpán, mamut lanudo, león de las cavernas, ciervo común y rinoceronte lanudo. Con condiciones ambientales, paisaje y fauna bastante semejantes a las que se dieron en el sur de Francia.
Imagen: Wikimedia

Hay que subrayar que algunas de las antiguas especies animales adaptadas a las condiciones climáticas, secas y frías, entonces reinantes en aquella zona del sur de Francia, ya hace varios milenios que desaparecieron, debido a los cambios paisajísticos que provocó el progresivo calentamiento climático de Europa. Esas especies extinguidas eran el mamut y el rinoceronte lanudo, el ciervo gigante y el oso, el león y la hiena de las cavernas. Otras especies no se extinguieron sino que se fueron desplazando hacia el norte o las altas montañas, regiones más frías, con unas condiciones ambientales más favorables y unos paisajes mejor adaptados a su modo de vida. Este fue el caso del reno, el buey almizclero, el zorro polar y el glotón que se desplazaron hacia el Gran Norte, donde aún pueden encontrarse. 


Fuentes

- Anónimo. Cueva de Chauvet. Wikipedia   https://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_Chauvet

- Anónimo. El oso de las cavernas, el auténtico inquilino de la cueva de Chauvet. Arts and culture Google.  https://artsandculture.google.com/story/owWRJA5ZuHCZJA

- Anónimo. Gruta de Chauvet-Pont d'Arc. https://archeologie.culture.fr/chauvet/es

- Anónimo (2020). 26º aniversario del descubrimiento de la cueva de Chauvet. Google doodles: https://www.google.com/doodles/26th-anniversary-of-the-grotte-chauvet-discovery

- Philippe, Michel & Fosse, y Philippe (2003). La faune de la grotte Chauvet (Vallon-Pont-d'Arc, Ardèche): presentation preliminar paléontologique et taphonomique. Paleo. Revue d’archéologie préhistorique, 15. 2003 (pp. 123-140)


viernes, 2 de noviembre de 2018

Google y las efemérides paleontológicas (9)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Universitat de Lleida


Introducción

El "doodle" de Google que se presenta hoy, está dedicado a honrar la memoria del esforzado y austero  geólogo canadiense Joseph B. Tyrrell, su relación con la paleontología es más circunstancial que real, pues la primera circunstancia es que descubrió casualmente unos enormes huesos de dinosaurio en el territorio de la localidad de Drumheller, mientras buscaba yacimientos explotables comercialmente de carbón. La segunda circunstancia es que su hallazgo casual de los huesos de un gigantesco dinosaurio, desencadenó una fiebre buscadora, entre los buscadores de fósiles canadienses y estadounidenses, animados por encontrar más restos de dinosaurios en aquella misma zona del Canadá. Los numerosos hallazgos que se produjeron en aquel lugar, favorecieron que con el tiempo se construyese un museo paleontológico para albergar una buena parte de los hallazgos, al que se le impuso el nombre de Museo Joseph B. Tyrrell, por haber sido él, quien con su primer hallazgo, fue el responsable de que se produjesen todos los hallazgos posteriores y la formación de las colecciones de aquel museo.


El doodle del 1 de noviembre del 2018 conmemoraba el 160º aniversario del nacimiento del geólogo y paleontólogo canadiense Joseph Burr Tyrrell 


El Doodle de hoy celebra a Joseph Burr Tyrrell, un explorador, cartógrafo, geólogo y consultor minero, cuyo descubrimiento casual de un cráneo fosilizado de Albertosaurus sarcophagus le dio una gran fama y desencadenó la "gran fiebre de los dinosaurios" en el oeste de Canadá.

Nacido en Weston, Ontario, en este mismo día (1 de noviembre) en el año 1858, cuando era niño, Tyrrell tuvo la mala suerte de contraer la escarlatina, pero no permitió que las secuelas que le dejó la enfermedad: una discapacidad auditiva y visual, lo detuvieran a la hora de querer alcanzar sus objetivos vitales. 
Al graduarse, su padre lo alentó a convertirse en abogado en la Universidad de Toronto, pero su médico les aconsejó que sería mucho mejor que, por el bien de su salud, trabajara al aire libre. 
Al unirse al Servicio Geológico de Canadá, se embarcó en su primera expedición en 1883, para trazar un camino hacia el oeste a través de las Montañas Rocosas para el ferrocarril canadiense del Pacífico.
Al año siguiente, en 1884, el joven Tyrrell, de 26 años de edad, lideró su propia expedición, geológica a la provincia canadiense de Alberta, cartografiando una vasta área geográfica, conocida como "Badlands" (tierras baldías). Zona que, hoy se sabe, había sido antiguamente un ecosistema mesozoico habitado por una gran cantidad de diferentes reptiles gigantescos. 

Fotografía, de estudio, de Joseph Burr Tyrrell
Imagen: Wikipedia

Mientras se hallaba buscando yacimientos de carbón, Tyrrell descubrió unos enormes huesos de dinosaurios en Red Deer Valley. Tropezó casualmente con el enorme cráneo y parte del esqueleto de una criatura gigantesca que resultó tener 70 millones de años. Después de excavar cuidadosamente los fósiles, los envió de regreso a Calgary. El enorme peso de su descubrimiento, causó la rotura del eje del vagón que lo transportaba, pero los fósiles llegaron finalmente a su destino en Calgary. 
Los paleontólogos que estudiaron los restos de aquel dinosaurio gigante, llamaron a aquella criatura  Albertosaurus sarcophagus, constituyendo un nuevo género de dinosaurios recién descubierto, llamado así por la nueva provincia canadiense de Alberta, donde se hallaron sus huesos y porque era carnívoro, se trataba de un enorme depredador emparentado con el Tyrannosaurus Rex.


Aspecto del esqueleto completo, articulado, de un ejemplar de Albertosaurus sarcophagus, expuesto en el Museo Tyrrell
Imagen: Wikipedia

La emoción por el inesperado y magnífico descubrimiento de Tyrrell inspiró a muchos otros buscadores de fósiles y paleontólogos a explorar el territorio de Drumheller, donde años más tarde se inauguró un museo paleontológico que fue llamado  MuseoTyrrell en 1985, en honor de Joseph Tyrrell y que cuenta con una de las colecciones de fósiles de dinosaurios más importantes del mundo. 
Sin embargo, Tyrrell nunca afirmó ser paleontólogo, sino geólogo, centrándose en la prospección de depósitos de carbón, como los que encontró en Drumheller, cuya explotación comercial hizo que se convirtiera en un importante recurso energético para Canadá.


Aspecto de los alrededores del Museo Tyrrell, al fondo la entrada principal, en donde se han instalado unas reconstrucciones a escala de un grupo de dinosaurios de la especie Pachyrhinosaurus lacustai.
Imagen: Wikipedia


Para comprender la austeridad y el entusiamo naturalista de Tyrrell, pueden servir algunas frases de sus propios escritos. Una vez, durante una de sus muchas aventuras de exploración geológica, Tyrrell escribió en una carta a un amigo: "Mi idea de paz, libertad y comodidad, era una tienda de campaña, junto a un arroyo de aguas claras, situado más al norte de 50 grados de latitud norte". En otra ocasión, en otra carta a un amigo, Tyrrell escribió: "Un par de sábana y de mantas, medio cerdo salado y una bolsa de harina, son cosas suficientes para mantenerme satisfecho... Para gratificar mi trabajo de campo, siempre tuve la suerte de poder disfrutar durante la noche, de millones de estrellas y de las luces de la aurora boreal".


Nota 

Si alguien tiene interés por conocer todos o alguno de los innumerables "doodles" publicados diariamente por Google, puede acceder a sus archivos clicando aquí


Fuentes

- Anónimo: Museo Tyrrell. Wikipedia
- Anónimo: Joseph Burr Tyrrell. Google

sábado, 15 de septiembre de 2018

Google y les efemérides paleontológicas (7)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Universitat de Lleida


Introducción

Se presenta hoy un nuevo "doodle" de Google para honrar la memoria de una investigadora australiana que fue pionera en su país en muchos aspectos, se trata de la investigadora, química, paleontóloga, profesora y rectora de universidad, la australiana Dorothy Hill.


El doodle del 10 septiembre del 2018 conmemoraba el 111.º aniversario del nacimiento de la profesora y paleontóloga australiana Dorothy Hill


El Doodle de hoy celebra la persona de la  australiana Doroty Hill, una intrépida mujer  que consiguió ser una brillante investigadora de campo, académica ilustre y modelo inspirador  para muchas futuras generaciones de mujeres jóvenes.

Nacida en 1907 en este mismo día (10 de septiembre), en Taringa, fue la tercera de siete hermanos, y creció en Coorparoo, en Brisbane. En la escuela secundaria era una deportista entusiasta que practicaba atletismo y netball, y en la finca familiar era una consumada amazona. Cuando estudiaba en a Universidad de Queensland participó en carreras de  obstáculos, hockey hierba y remo. Jugó en los equipos oficial de hockey hierba de la universidad del estado de Queensland.

Después de acabar la secundaria, Doroty consideró estudiar medicina y continuar estudios en investigación médica; sin embargo, en ese momento, la Universidad de Queensland no ofrecía estudios para obtener un título de medicina, y la familia Hill no podía permitirse enviar a Dorothy a la Universidad de Sydney. Entonces Doroty decidió estudiar Ciencias, en particular Química. Eligió estudiar Geología como asignatura optativa, temática que le pareció tan atractiva que cambió su orientación inicial. Bajo la guía del profesor Henry Caselli Richards como tutor se graduó en Geología en 1928, con un título de honores de primera clase y la Medalla de Oro de la Universidad de Queensland por  sus méritos como graduada sobresaliente.
Después, Dorothy Hill influida por su tutor el profesor H. C. Richards, se interesó por la geología de los corales antiguos de la Gran Barrera. 

Fotografía de Dorothy Hill, ataviada para realizar prospecciones geológicas, desplazándose a caballo.
Imagen: Wikipedia

Poco después ganó una beca para obtener su doctorado en la universidad inglesa de Cambridge, donde llegó en en 1930 y pasó los siguientes ocho años de su vida, realizando su tesis doctoral sobre la extensa colección de corales fósiles  australianos que ella misma había llevado desde Australia, y tras su lectura en 1932 continuó como estudiante postdoctoral en el Newnham College, trabajando con los paleontólogos más reputados del momento. En esa época publicó diversos artículos sobre la estructura física y la morfología del coral fósil australiano. Además, en su tiempo libre asistió a clases de vuelo y obtuvo un título de piloto de avión. 

En 1939, después de volver del Reino Unido con el titulo de doctora en Geología, Dorothy Hill trabajó en el Servicio Geológico de Queensland, estudiando muestras de corales fósiles de la Gran Barrera de Coral australiana, del periodo Paleozóico. 

Durante la Segunda Guerra mundial Dorothy se enroló en uno de los servicios que el ejército australiano, como miembro de la Commonwealth, había organizado para contar con la ayuda de las mujeres en el esfuerzo bélico. Dorothy trabajó con otras mujeres, realizando labores de cifrado y descodificación de mensajes secretos para la armada británica.

Después de la interrupción de la Segunda Guerra mundial, Dorothy Hill pudo continuar sus investigaciones geológicas y continuó ganando prestigiosos galardones, llegando a convertirse en presidenta de la Royal Society of Queensland, presidenta de la Queensland Division de la Geological Society of Australia, y en 1956 ingresó como miembro numerario de la Australian Academy of Science, siendo la primera mujer que lo consiguó. 


Fotografía de Doroty Hill con compañeros del equipo de investigación, junto a un viejo vehiculo Ford T, en el que se desplazaban para realizar estudios de campo.
Imagen: The University of Queensland

Fue editora del Journal of Geology de la Sociedad Geológica de Australia y publicó más de 100 artículos de investigación  geológica, en varias revistas de prestigio. 
En 1964, Dorothy Hill recibió la Medalla Lyell por su investigación científica y se convirtió en la primera mujer australiana en ser miembro de la Royal Society de Londres.

A pesar de sus muchos méritos académicos siempre encontró una fuerte oposición masculina a que ocupase cargos dirigentes. "Realmente no podía comprender por qué una mujer no podía ser rectora y dirigir una universidad", dijo Dorothy Hill, la pionera geóloga y paleontóloga australiana que, en 1971, se convirtió en la primera presidenta de la Junta de Profesores de su "alma mater" la Universidad de Queensland. Dorothy Hill fue na pionera en su campo profesional, la primera mujer que se convirtió en profesora en una universidad australiana, así como la primera mujer que fue presidenta de la Academia Australiana de Ciencias. 

A finales de 1972, la profesora Dorothy Hill se retiró de la Universidad, pero no se distanció de su profesión y volvió a investigar, sobre el terreno, los corales fósiles de la gran Barrera, en 1978 se publicó su obra Bibliografía histórica e índice del coral paleozoico australiano. 


Fotografía de la profesora Dorothy Hill en la biblioteca del Departamento de Geología, en 1972, el último año que pasó como académica en la Universidad de Queensland.
Imagen: Dorothy Hill, “un chicazo y un ratón de biblioteca”

En su honor le fue otorgada la “cátedra Dorothy Hill” de paleontología y estratigrafía a la Universidad de Queensland, y la Academia Australiana de Ciencias otorga ahora el Premio Dorothy Hill para mujeres investigadoras en Ciencias de la Tierra. 
Sus colegas de la Universidad de Queensland crearon un modelo 3D de su martillo de geóloga para una exposición en la Escuela de Ciencias de la Tierra. Su nombre también fue dado a numerosas especies de fósiles de invertebrados, incluyendo  Acanthastrea hillae, Australomya hillae, Filiconcha hillae y Reticulofenestra hillae.

Los granses logros conseguidos por la profesora Doroty Hill, han inspirado a muchas otras mujeres jóvenes a seguir carreras profesionales en el mundo académico universitario. 


Fuentes

- Anónimo. Dorothy Hill. Wikipedia

- Anónimo. Dorothy Hill. Google
- Ribera, Ana (2017) Dorothy Hill, “un chicazo y un ratón de biblioteca”. Mujeres con ciencia