Mostrando entradas con la etiqueta Ursus spelaeus. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ursus spelaeus. Mostrar todas las entradas

sábado, 16 de abril de 2022

Google y las efemérides paleontológicas (10)

por Heraclio Astudillo-Pombo. Universitat de Lleida 


Introducción

La cueva de Chauvet o cueva de Chauvet-Pont-d'Arc es una famosa cueva existente en el departamento de Ardèche, en el sur de Francia, que contiene una serie de pinturas rupestres que son de las más antiguas, hasta ahora conocidas, además de otras manifestaciones de la vida natural del Paleolítico superior francés. 
La cueva de Chauvet se encuentra cerca de la comuna de Vallon-Pont-d'Arc, en un acantilado de roca caliza, cortada sobre el valle del antiguo cauce del río Ardèche, elemento geográfico que da nombre al valle y a la comarca. 
La cueva de Chauvet, descubierta en 1994, está considerada una de las cavernas más significativas del arte prehistórico europeo y mundial, por la enorme cantidad de representaciones gráficas de la fauna europea del Pleistoceno superior. Esta cueva es también una referencia mundial debido al buen estado de las representaciones y a la calidad de conservaciόn del arte rupestre que contiene, debido a que nunca, antes de 1994, había sido conocida por los humanos contemporáneos y por la buena gestiόn científica y turística que se hace del sitio, desde su descubrimiento en 1994. 


El "doodle" del 18 de diciembre de 2020 celebraba 26º aniversario del descubrimiento de la cueva de Chauvet

El 18 de diciembre de 1994, tres espeleólogos (especialistas en exploración de cuevas)  franceses llamados Jean-Marie Chauvet, Éliette Brunel y Christian Hillaire, encontraron una cueva muy notable cuando estaban explorando las cavernas de la región del río Ardèche, en el sur de Francia. 
 Los tres espeleólogos descubridores de la caverna, Jean-Marie Chauvet, Christian Hillaire y Éliette Brunel posando en 1994,  delante de su gran descubrimiento histórico. Imagen: Le Dauphiné                                                                                                                                   Su enorme importancia radica en que además de contener una enorme cantidad de huesos fósiles de osos de las cavernas (Ursus spelaeus), también contenía sobre sus paredes rocosas una enorme cantidad de representaciones gráficas de otros muchos diversos animales prehistóricos de la fauna europea, de la época glaciar y postglaciar. Además, algunos de aquellos dibujos figurativos de animales prehistóricos resultaron ser de los más antiguos de los que entonces eran conocidos, con una antigüedad de unos 32000 años y también de los mejor conservados, de todos los realizados por artistas prehistóricos. 

Con el Doodle del 18 de diciembre de 1994 Google celebraba y recordaba al público el gran valor histórico y naturalista que había significado el 
descubrimiento casual de aquella notable caverna que ahora es conocida como la Grotte Chauvet (cueva de Chauvet, en francés). Hallazgo que cambió para siempre la comprensión arqueológica de la expresión artística y el desarrollo creativo del hombre prehistórico y que a la vez permitió conocer la fauna que habitaba la región, hace unos 35.000 años, y como el oso de las cavernas (Ursus spelaeus)  aprovechaba las grutas de la zona para refugiarse e hibernar. 

Imagen: https://www.google.com/logos/doodles/2020/26th-anniversary-of-the-grottes-chauvet-discovery-6753651837108651-2xa.gif

Se sabe por medio de la datación por radiocarbono que algunos de los extraordinarios dibujos de animales prehistóricos que decoran las paredes de esta cueva se remontan al período de cultura Auriñaciense, hace más de 30.000 años. La conservación excepcional de las pinturas rupestres se debe a un hecho natural accidenta. Hace unos 20.000 años, un gran desprendimiento de rocas de la bóveda selló la entrada de la caverna de Chauvet, y los más de 1.000 dibujos que han sido documentados sobre sus paredes de piedra caliza, permanecieron intactos, conservados durante milenios en su calidad prístina, hasta el momento en que fueron descubiertos, el 18 de diciembre de 1994. 

Como se ilustra en el Doodle del 18 de diciembre de 2020, la cueva de Chauvet conserva representaciones gráficas de diferentes animales prehistóricos, en total son unas 14 especies distintas que incluyen desde caballos primitivos y bisontes esteparios hasta leones y osos de las cavernas o de rinocerontes lanudos, ciervos megaloceros y mamuts, todos ellos animales extintos desde hace muchos milenios. 

La galería más profunda de la cueva presenta algunas escasas representaciones esquemáticas del cuerpo humano y también en otras paredes se muestran series simbólicas abstractas, de puntos rojos de significado desconocido. 

Las imágenes de animales realizadas hace tantos milenios demuestran que sus autores tenían una gran visión artística y una gran capacidad técnica, evidenciadas por su precisión anatómica, la creación de la ilusión de profundidad, volumen y movimiento, el uso magistral de los colores y la hábil combinación de pintura y grabado para representar formas. 

Además de las pinturas rupestres, la cueva también alberga algunas huellas de las actividades humanas, en tiempos prehistóricos, realizadas en su interior, mientras la utilizaban como refugio. 

El registro fósil de la caverna de Chauvet está constituido por unos 4.000 restos óseo fósiles, de varias clases de animales prehistóricos, pero la absoluta mayoría de ellos corresponden a huesos fósiles e icnitas de osos  de las cavernas (Ursus spelaeus).

La UNESCO, en 2014, en reconocimiento a la gran importancia para la historia humana,  declaró e inscribió el sitio arqueológico de la Cueva de Chauvet en la Lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad. 

Si los deseas puedes entrar virtualmente en la cueva prehistórica de Chauvet en Francia, y visitar una galería de arte de 36 000 años de antigüedad, por medio de Google Arts & Culture.


Aspecto de un gran mural repleto de figuras de animales, pintadas en negro. 
Este espacio que es el más emblemático de toda la cueva, se considera el corazón del santuario. Encierra un enorme fresco de unos 15 m de largo que destaca por las representaciones naturalistas de grandes felinos, rinocerontes, bóvidos, y osos de las cavernas.
Imagen: Ars and Culture Google

Comentarios sobre la fauna pintada y la fauna fosilizada de la cueva de Chauvet

La riqueza faunística de la cueva, desde el punto de vista taxonómico, sólo es aparente, ya que parece corresponder a la acumulación de restos, debido a un largo periodo de frecuentación diacrónica de la cavidad, primeramente durante el Pleistoceno Superior (restos mayoritarios) y luego durante el Holoceno (restos muy minoritarios). Además, también hay que diferenciar,  entre los diferentes taxones si aparecen a causa de una muerte durante una estancia voluntaria, como pudiera ser el caso de los carnívoros, o si la estancia pudiera ser forzada, como es el caso de los restos de ungulados y de aves, que tal vez pudieron ser presas introducidas por su depredador en su guarida.

En el registro fósil de la cavidad se han identificado (Philippe et Fosse, 2001) restos óseos de al menos:

a- Nueve especies de carnívoros: oso cavernario (Ursus spelaeus), oso pardo (Ursus arctos), leopardo (Panthera pardus), gato montés (Felis silvestris), lobo (Canis lupus), zorro (Vulpes vulpes), marta (Martes martes), garduña  (Martes foina) y hiena cavernaria (Crocuta crocuta spelaea). 

La gran mayoría de los restos de animales encontrados pertenecen al oso de las cavernas (Ursus spelaeus): más de 3700 restos óseos de un número mínimo de 190 individuos identificados hasta 2001. Se han hallado muchos huesos desunidos, incluso esqueletos enteros desarticulados. Los únicos segmentos esqueléticos articulados que se han encontrado pertenecen exclusivamente a partes de la columna vertebral.
Imagen: Ars and Culture Google

b- Cinco especies de ungulados: uro o bisonte (Bos o Bison), cabra salvaje alpina (Capra ibex), corzo (Capreolus capreolus), ciervo rojo (Cervus elaphus), caballo (Equus caballus). 

c- Cinco especies de micromamíferos: tres especies de roedores: ratón de campo (Apodemus silvaticus), lirón careto o común (Eliomys quercinus), topillo nival (Microtus nivalis); dos quirópteros: (Myotis myotis) y un hueso de un quiróptero indeterminado.

d- Cinco especies de aves: águila real (Aquila chrysaetos), chova piquigualda (Pyrrhocorax graculus), mirlo acuático europeo (Cinclus cinclus), un túrdido indet. y un pasériforme indeterminado. 

e- Una especie de reptil indeterminado, quizás un colúbrido.

Aspecto del perfil de un oso cavernario, pintado en rojo,  figura exinte en la "sala del Cactus", así denominada por la presencia de un estalagmita solitaria de forma parecida. 
Imagen: Ars and Culture Google

En cuanto a la distribución o concentración de los restos corporales de la diversa fauna en el interior de la caverna:

Es mayor en las zonas cercanas a la entrada primitiva, sobre todo en la zona denominada "l'Eboulis" (El derrumbamiento) y en la parte alta de la "Salle des Bauges" (Sala de los Revolcaderos), mientras que en las zonas más profundas la distribución faunística es casi monoespecífica: osos de las cavernas (Ursus spelaeus). Desde el punto de vista paleozoológico, los restos de  oso cavernario constituye el 99,9% de los restos de fauna hallada, tal como cabe esperar de acuerdo con lo que se sabe de los hábitos de hibernación y refugio de los osos cavernarios. El  número de cráneos de osos de las cavernas, completos o fragmentados, que habían sido hallados e identificados, hace 20 años (Philippe et Fosse, 2001), en los distintos sectores accesibles de la cueva alcanzaba los 190, es muy posible que en la actualidad se superen, ampliamente, los 200 cráneos.

En el registro paleontológico de la cueva de Chauvet, no están presentes los restos corporales de ninguna de las especies animales que vivieron durante la época “más fría” del Pleistoceno  en aquella zona. Muy diferente de lo que sucede con sus numerosas representaciones artísticas parietales. Esas especies son: el reno (Rangifer tarandus, nº=12 cf. Baffier y Feruglio 2001a), buey almizclero (Ovibos moschatus, nº=2, cf. Le Guillou 2001), el rinoceronte lanudo (Coelodonta antiquitatis,  nº=65, cf. Aujoulat y Guerin 2001), el mamut laudo (Mammuthus primigenius) (nº=66, cf. Gely 2001). Lo mismo pasa también con otras especies como son el león de las cavernas (Panthera spelaea) y el ciervo gigante (Megaloceros giganteus), que resultan relativamente abundantes en el bestiario pictórico, constituido por las diversas representaciones gráficas parietales, mientras que hasta la fecha de hoy sus restos paleontológicos nunca han aparecido en el registro fósil de esta caverna.

En el centro de la denominada "sala del Cráneo" hay  un bloque de roca caliza, encima del cual está colocado un cráneo de oso de las cavernas que los ocupantes paleolíticos colocaron hace más de 20.000 años. La palidez del cráneo contrasta intensamente con la total oscuridad del espacio que lo acoge. Alrededor de este cráneo se han hallado distribuidos otros 53 cráneos de oso cavernario, cubiertos por una costra de calcita que se creó al anegarse temporalmente esa zona de la cueva. En el suelo no se ha hallado ningún otro tipo de hueso del esqueleto posterior. 
Imagen: Ars and Culture Google


Un paisaje muy distinto al de hoy y una fauna muy diferente y diversa

Hace unos 36.000 años, durante el período glaciar, el paisaje de esta zona francesa era muy distinto al actual. Entonces estaba constituido por un mosaico de estepas (un territorio de vegetación herbácea, propio de climas extremos y escasas precipitaciones. También se asocia a un semi-desierto frío) y tundras (Vegetación propia de los climas fríos que comprende musgos, líquenes y algunos árboles enanos). Estas grandes extensiones frías y secas eran favorables a la existencia de grandes rebaños de herbívoros como el reno, el bisonte, el caballo, el íbice o el mamut lanudo. También se encontrarían rinocerontes lanudos y ciervos gigantes, unos grandes ciervos del tamaño del alce actual, con unas enormes astas que podían llegar a los 3,5 metros de envergadura. 

Este mismo hábitat también estaba poblado por carnívoros como el zorro común y el polar, el glotón, el lobo, el leopardo, el león, la hiena y el oso de las cavernas. El resto de la fauna estaba compuesto , por roedores, entre los que encontramos la marmota o el lemming, por aves, entre las que distinguimos el búho nival, el urogallo, el lagópodo o la chova piquigualda, sin olvidar los peces, anfibios y reptiles. 


Ilustración del paleoilustrador español Mauricio Antón (2008). Paisaje ibérico con la fauna original del norte de España, antes del evento de extinción del Cuaternario. De izquierda a derecha: caballo tarpán, mamut lanudo, león de las cavernas, ciervo común y rinoceronte lanudo. Con condiciones ambientales, paisaje y fauna bastante semejantes a las que se dieron en el sur de Francia.
Imagen: Wikimedia

Hay que subrayar que algunas de las antiguas especies animales adaptadas a las condiciones climáticas, secas y frías, entonces reinantes en aquella zona del sur de Francia, ya hace varios milenios que desaparecieron, debido a los cambios paisajísticos que provocó el progresivo calentamiento climático de Europa. Esas especies extinguidas eran el mamut y el rinoceronte lanudo, el ciervo gigante y el oso, el león y la hiena de las cavernas. Otras especies no se extinguieron sino que se fueron desplazando hacia el norte o las altas montañas, regiones más frías, con unas condiciones ambientales más favorables y unos paisajes mejor adaptados a su modo de vida. Este fue el caso del reno, el buey almizclero, el zorro polar y el glotón que se desplazaron hacia el Gran Norte, donde aún pueden encontrarse. 


Fuentes

- Anónimo. Cueva de Chauvet. Wikipedia   https://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_Chauvet

- Anónimo. El oso de las cavernas, el auténtico inquilino de la cueva de Chauvet. Arts and culture Google.  https://artsandculture.google.com/story/owWRJA5ZuHCZJA

- Anónimo. Gruta de Chauvet-Pont d'Arc. https://archeologie.culture.fr/chauvet/es

- Anónimo (2020). 26º aniversario del descubrimiento de la cueva de Chauvet. Google doodles: https://www.google.com/doodles/26th-anniversary-of-the-grotte-chauvet-discovery

- Philippe, Michel & Fosse, y Philippe (2003). La faune de la grotte Chauvet (Vallon-Pont-d'Arc, Ardèche): presentation preliminar paléontologique et taphonomique. Paleo. Revue d’archéologie préhistorique, 15. 2003 (pp. 123-140)


viernes, 20 de diciembre de 2019

El registro fósil en la heráldica municipal europea (30)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Universitat de Lleida.

Blasones municipales, de algunas localidades europeas que se muestran orgullosas de su patrimonio paleontológico (parte duodecimoséptima)


El caso de Azé (Saône-et-Loire) Francia

Azé es un pequeño municipio francés de poco más de 1000 habitantes, ubicado en la comarca del Haut-Mâconnais, en el departamento de Saône-et-Loire, en la región de Bourgogne-Franche-Comté. En esta entrada de hoy se tratará sobre su particular escudo municipal que incluye una curiosa figura heráldica, el cráneo de un "oso de las cavernas" y sobre las causas de su inclusión en el blasón cívico comunitario de esta población de Borgoña.

Aspecto del blasón municipal deAzé (Saône-et-Loire). La figura heráldica que nos interesa destacar y comentar es la que aparece en el ángulo superior derecho sobre fondo azul. Se trata de la representación de un cráneo de oso cavernario, para hacer alusión a la existencia de unas cavernas en la localidad en las que se han realizado importantes hallazgos de restos óseos de este tipo de animales y de otros muchos tipos de animales prehistóricos. 
Imagen: Wikipedia


Un poco de historia espeleopaleontológica

El pueblecito borgoñés de Azé empezó a hacerse famoso a partir de mediados del siglo XX, el motivo de esta popularidad fueron los importantes hallazgos arqueológicos y paleontológicos que se habían producido en algunas de las mayores grutas de la localidad y a finales de siglo XX aún se hizo mucho más popular todavía, por las misma causas Este auge de notoriedad fue debido a los sorprendentes y abundantes hallazgos paleontológicos y arqueológicos que se iban produciendo durante las sucesivas campañas de exploración espeleológica y arqueológica, de las dos grutas de mayores dimensiones y mayor recorrido, de todas las existentes en el término de la localidad de Azé.
A partir de 1963 estas dos cuevas eran anunciadas en la oferta turística con el nombre de "Grottes d'Azé" que nunca antes se había usado en la localidad para referirse a ellas. 
Esta denominación turística que se inventó artificialmente para crear una marca turística clara y sencilla como era "Grutas de Azé", con la finalidad de atraer la atención de los potenciales visitantes especializados en el turismo espeleológico. En esa nueva denominación turística se incluían dos de las 12 cavidades cársticas existentes en la localidad borgoñona de Azé. Aunque ambas cuevas son naturales, han sido excavadas y vaciadas de cientos de toneladas de sedimentos arcillosos que las rellenaban casi completamente, se han eliminado algunas coladas que interrumpían las galerías en algunos puntos y se han acondicionado técnicamente para poder recibir cómodamente grupos familiares de visitantes. De esas dos cuevas una es conocidas turísticamente como la "Cueva Prehistórica" (La Grotte préhistorique), aunque es conocida localmente como la "Cueva de la Balme de Rochebin". La otra cueva es conocida turísticamente como la "Cueva del Río subterráneo" (La Rivière souterraine), localmente se la conoce como la "Fuente de la Balme de Rizerolles".  

Cráneo de osos cavernario de alrededor de 70,000 años. Hallado en la gruta de Salzofenhöhle, en el área de Dachstein, en Austria. Tamaño del  cráneo: 50 cm de largo. Compárese su tamaño con el del torso y las manos de  la mujer que lo sostiene.
Imagen: Catawiki subastas

En siglos pasados el entorno de las dos cuevas, umbroso, fresco, vegetado y con una fuente caudalosa y un curso de agua corriente debido a una resurgencia cárstica, había sido un lugar atractivo para las visitas de los excursionistas y que había atraído  concentraciones populares, con motivo de comidas y meriendas campestres.

Hasta principios del siglo XX, ambas cavidades no empezaron a atraer la atención de los primeros arqueólogos interesados en su exploración histórica, destacaron Gabriel Jeanton, Lucien Mazenot y Lucien Mayet, durante la década de 1920 y luego, a mediados de siglo:  André Leroi-Gourhan, en 1948, pero todos ellos, en esa primera etapa de estudio, sin obtener resultados reseñables.  
Desde 1950 hasta 1962, la cavidad, hoy denominada "Cueva Prehistórica", fue objeto de exploraciones y excavaciones sistemáticas por parte de un pequeño equipo de espeleólogos locales que además eran arqueólogos aficionados. Inicialmente, desde 1950 a 1954, los responsables de las investigaciones eran Roger Dravet y Georges Gaillard, a los que en 1954 se unió Raymond Morel y en 1962, Maurice Bonnefoy. El grupo exploró y excavó superficialmente las partes más accesibles de la cueva, desde la zona de entrada "el Porche" hasta la zona de "la Rotonda". Sus descubrimientos son numerosos: abundantes huesos de osos, de ciervos y de renos, objetos tallados de pedernal, atribuibles al período Magdaleniense, restos de origen galo-romano y restos de un muro medieval. 
Desde hacía años, el grupo de exploradores trabajaba arduamente impulsado por la idea de poner en explotación turística la cavidad y su contenido prehistórico, lo antes posible, para generar empleos y beneficios económicos para la comunidad. 

Plano general del sitio arqueopaleontológico de "les Grottes d'Azé" según el estudio topográfico de B. Auboeuf, L. Guillot y G. Simmonot.
Imagen: Le site des grottes d'Azé

En 1963, Maurice Bonnefoy experto espeleólogo y experimentado arqueólogo aficionado, se unió al equipo de exploradores antes mencionado. Comenzó  recorriendo sistemáticamente todos los rincones de la cavidad, buscando algún punto por el que poder ampliar el recorrido con vistas a la futura explotación turística, Hallándose un lugar prometedor bajo una colada estalagmitica que mostraba indicios claros de ser una antigua galería obstruida por un taponamiento de depósitos de arcillas. Se inicia inmediatamente la excavación y extracción del tapón de arcillas que a solo 60 metros de la entrada había cegado una antigua galería de la cueva. Las labores de desatascamiento de aquella galería fósil, por procedimientos exclusivamente  manuales fueron una auténtica obra "de titanes",  según la opinión de Michel Siffre. El vaciado  permitió al equipo llegar hasta la "Sala de los Osos", lugar donde se han encontrado restos pertenecientes, al menos a 40 individuos distintos, la mayoría eran de hembras. Durante numerosos inviernos las osas de las cavernas (Ursus deningeri y U. spelaeus), habían estado escogiendo aquella parte de la gruta para protegerse del frío glacial, hibernando y dando a luz a sus cachorros y protegiendo a sus oseznos menores de tres años, de los osos machos y de depredadores como las hienas (Crocuta spelaea) y los leones de las cavernas (Panthera spelaea). 

Aspecto del cráneo casi completo de un león de las cavernas (Panthera spelaea), expuesto en el museo de "Les Grottrd d'Azé", una vez limpio de las incrustaciones y pátinas calcáreas que lo recubrían cuando fue hallado por Alain Argant. 
Imagen: Spéléoscopen° 36, 2015/2016

Los descubrimientos de aquella primera época de exploración, excavación y desobstrucción fueron muy numerosos y alentadores: abundantes huesos de oso, de ciervo, de reno, de caballo, etc. y algunos artefactos prehistóricos de pedernal. La exploración de la cavidad también reveló la existencia de algunos restos de actividad humana de épocas menos antiguas,  restos galorromanos y restos de una muralla de época medieval.

El sitio turístico se inauguró oficialmente el 17 de febrero de 1963 y la "Cueva Prehistórica" se abrió al público el 9 de junio de ese mismo año, juntamente con un pequeño museo anejo: "le Musée des Grottes d'Azé" cuyo contenido expositivo iría creciendo con el paso de los años, aunque una buena parte de los hallazgos se mantuvieron "in situ" en el interior de la cueva, para ambientar la visita.

Esqueleto completo y articulado de un oso de las cavernas, posiblemente muerto durante la hibernación, parcialmente incrustado en una matriz calcárea, expuesto al público tal como se halló.
Imagen: Les Grottes d'Azé

Unas excavaciones arqueológicas de emergencia y rescate, por la detección de actividades expoliadoras, dirigidas por Jean Combier, realizadas entre 1966 y 1970, pusieron de manifiesto las pruebas materiales de una de las ocupaciones humanas más antiguas en Borgoña, datada en el Paleolítico Inferior (hace unos 300 000 años, aproximadamente).

Posteriormente, entre 1982 y 1985, Alain y Jacqueline Argant realizaron la identificación de la mayor parte de los restos de fauna prehistórica descubiertos hasta ese momento.
Posteriormente, los trabajos de  excavación de Alain y Jacqueline Argant han hecho aparecer restos óseos de hiena de las cavernas (Crocuta spelaea) y uno de los raros cráneos de león de las cavernas (Panthera spelaea) hallados en Francia.

En 1991, los señores Bonnefoy y Morel, pioneros de la exploración, estudio, difusión y puesta en explotación turística de las cuevas y de los hallazgos prehistóricos, descubrieron tres nuevos esqueletos de oso de las cavernas (Ursus deningeri y U. spelaeus) , dos de ellos en conexión anatómica, cerca de la entrada de la "Cueva Prehistórica". Los hallazgos se han seguido produciendo en campañas posteriores de exploración y excavación.

Aspecto de superficie, de una zona del piso de la Gruta Prehistórica, mostrando numerosos restos óseos, predominatemente de osos de las cavernas, una cuadrícula de estudio arqueológico y tarjetas de identificación y datación. 
Imagen: Les Grottes d'Azé

De 1998 a 2002, Johan y Lionel Barriquand llevaron a cabo varias campañas de excavación, hallando restos de la presencia  humana,  por la existencia de artefactos de sílex, atribuibles al Paleolítico Superior.

El hecho de que la futura "Cueva del Río subterráneo" fuera una surgencia cárstica con  un caudal considerable, diversos sifones y tramos completamente inundados, planteaba problemas técnicos muy complejos que dificultaban enormemente su exploración, estudio y acondicionamiento turístico. Los trabajos de exploración, superación de sifones y vaciamiento de zonas inundadas, empezaron el 11 de agosto de 1963, al poco tiempo de haberse inaugurado y puesto en funcionamiento la "Cueva Prehistórica". 
Después de finalizar los trabajos de exploración, vaciado de agua ciertos tramos, empezaron  los trabajos de acondicionamiento turístic., La "Cueva del Río subterráneo" se inauguró oficialmente el 7 de junio de 1965. El circuito turístico se abrió al público el 25 de julio del mismo año.

Esquema donde se han representado los tamaños relativos, entre el osos de las cavernas y un humano moderno. Puede verse que las dimensiones de este oso prehistórico eran enormes. Un encuentro cara a cara con este animal debía resultar impresionante y un enfrentamiento sumamente peligroso.
Imagen: Prehistoric wildlife


Resultados de los estudios paleofauníticos del material óseo encontrado en las cavernas

Para que el lector/a pueda hacerse una idea de la riqueza en restos de fauna pleistocena de las cavidades denominadas "Cueva Prehistórica" y  de la "Cueva del Río subterráneo" de Azé, a continuación 
se expone una lista con las diversas identificaciones de fauna prehistórica, realizadas durante los últimos 50 años de exploraciones. 
Las pareja de letras iniciales que aparecen a continuación de determinadas especies, identifican a los autores que las citaron en sus publicaciones: Alain Argant, Jacqueline Argant, Johan Barriquand, Lionel Barriquand, Maurice Bonnefoy, Ludovic Guillot, Marcel Jeannet, etc. etc.


AZÉ 1: "Grotte préhistorique"


Référence: AZÉ 1 Fouilles anciennes (premiers 60 m) / Fouilleurs: Dravet, R. & Morel, R./ Carnivores: Ursus spelaeus, Crocuta spelaea./ Autre faune: Cervus elaphus (C.G.), Rangifer tarandus (C.G.)


Référence: AZÉ 1-1 (salle d'entrée)/ Fouilleur: Combier, J. / Carnivores: Ursus deningeri, Panthera spelaea, Felis silvestris, Vulpes vulpes./ Autre faune: Dicerorhinus hemitoechus (C.G.) Equus sp. (grande taille) (A.A.)

  
Référence: AZÉ 1-2/ Fouilleurs: Argant A. &  J. / Carnivores: Ursus spelaeus, Vulpes vulpes, Cuon alpinus?, Mustela putorius.

Référence: AZÉ 1-3 (Salle des ours) Fouilleurs: Argant A. & J. / Carnivores: Ursus spelaeus, Panthera spelaea, Vulpes vulpes./ Autre faune:  Equus sp. (grande taille)(A.A.) 

Référence: AZÉ 1-4 (Baïonnette)/ Fouilleurs: Spéléos d’Azé, Barriquand, L. & J., Spéléos les Argilons./ Carnivores:  Ursus deningeri, Ursus arctos.

Référence: AZÉ 1-5 (Galerie des Aiglons)/ Fouilleurs: Villeneuve, R., Barriquand, L. & J. + AZÉ 1-6 (Galerie de liaison)/ Fouilleurs: Villeneuve, R., Barriquand, L. &  J., Argant T./ Carnivores : Canis lupus, Vulpes vulpes, Ursus deningeri, Ursus spelaeus, Ursus arctos,  Panthera spelaea, Panthera pardus, Crocuta spelaea, Hyaena prisca?, Felis silvestris, Meles meles/ Autre faune: Bos ou Bison (A.A.), Capra ibex? (A.A.), Cervus elaphus (A.A.), Magaceros (ou très gros C. elaphus?) (A.A.), Capreolus sp. (A.A), Dicerorhinus mercki (C.G.), Equus sp. (A.A.), Sus scrofa (A.A.), Lepus sp. (A.A.), Aves indet. (A.A.), Microfaune (M.J.): 26 espèces 


Référence: AZÉ 1-7 (Porche d'entrée des Aiglons)/ Fouilleurs: Barriquand, L. &  J./ Carnivores: Canis lupus (M.J), Vulpes vulpes (M.J.), Meles meles (M.J.), Mustela nivalis (M.J.), Mustela erminea (M.J), Microfaune (M.J.): 41 espèces. 


AZÉ 2: "Rivière souterraine" 

Référence: AZÉ 2-1 (Abri du rhinocéros) / Fouilleurs: Béru M. & Jeannet A./Autre faune: Coelondonta antiquitatis (C.G.) 

Référence: AZÉ 2-2 (Site moustérien de plein air). Fouilleurs: Spéléos d’Azé; Combier J./ Carnivores: Ursus sp..(J.C.), Canis lupus (J.C.)./Autre faune: Elephantidae indéterminé, M. primigenius? possible (C.G.) Bison priscus cf mediator (C.G.), Equus germanicus (C.G.) Rangifer tarandus (J.C.), Marmota marmota (J.C.), Citellus citellus (J.C.) 

Référence: AZÉ 2-3 (Abri du Chevreuil)/Fouilleurs: Spéléos d’Azé / Autre faune: Capreolus capreolus (Spéléosd'Azé) 


Origen del blasón municipal


La comunidad y el ayuntamiento de Azé estaban tan agradecidos a la influencia de la explotación turística de las cuevas y de su contenido prehistórico, por haber dado fama a la localidad, atraído a millares de turistas, creado puestos de trabajo y generado cuantiosos ingresos que quisieron manifestar su agradecimiento modificando su escudo municipal. En el nuevo escudo municipal, en su lado superior derecho,  figuraría un cráneo de bestia prehistórica en representación de todas las que se hallaban en las dos grutas mayores y como alusión a ambas grutas. Como el animal más abundantemente representado por los restos óseos hallados era el "oso de las cavernas" (Ursus spelaeus), sería usada como figura heráldica una representación de su cráneo, en el nuevo emblema cívico comunitario. 
La fecha de adopción legal del actual blasón de la localidad de Azé, por parte de su ayuntamiento, fue el 1 de enero de 1987.


Fuentes


- Anónimo. Blason d'Azé (Saône et Loire). Armorial des communes de France.

- Anónimo. Blason ville d'Azé (Saône et Loire). Wikimedia
- Argant, A. et Argant, J. al. (2011). Pleistocene carnivores in the mâconnais. Field trip of the 16 th international cave bear and lion symposium. (Azé, 2010). 
Quaternaire. International Journal of the French Quaternary Association, Association française pour l’étude du Quaternaire, 2011, 16th International Cave Bear and Lion Symposium. Azé (Saône-et Loire, France)- 22-26 septembre 2010, Hors série (4), pp.27-37. 
Journées de l'EuroSpeleoProject. 
- Barriquand, Johan et Lionel; Argant, Alain ; Floss, Harald ; Gallay, Audrey; Guérin, Claude; Guillot, Ludovic; Jeannet, Marcel; Nykiel, Chantal & Quinif, Yves (2011). Le site des grottes d'Azé. Quaternaire, Hors-série, (4), 2011, p. 15-25
- Barriquand, Johan et Lionel; Guillot, Ludovic; Nykiel, Chantal (2011). Le site des grottes d'Azé, 60 ans de recherches dans le karst du massif de Rochebin (Saône-et-Loire). Spelunca 123. p. 7- 16. 
- Deriot, Daniel (2013). Maurice Bonnefoy l'homme qui a mis en valeur les grottes d'Azé. Vivre à Chalon, 18/09/2013