sábado, 3 de abril de 2021

Folclore paleontológico italiano (15)

Heraclio Astudillo-Pombo. Universitat de Lleida

Interpretaciones, creencias, relatos legendarios y usos populares de algunos fósiles en las regiones alpinas y pre-alpinas italianas (4)

Determinadas secciones de las pseudoconchas y los moldes internos y externos de ciertos bivalvos megalodóntidos, fueron los fósiles que en la antigüedad hicieron volar la imaginación de los montañeses del norte de Italia (4)

Marcas de pisadas de vaca, de buey, de asno, de caballo, de mula, de cabra, de ciervo y también de Jesús, de la Virgen y del diablo, sobre las rocas triásicas de los Alpes y Prealpes italianos (IV)

Megalodóntidos triásicos, interpretaciones fabulosas y relatos etiológicos, en el norte de Italia (3)

Leyendas etio-paleontológicas de la región de Lombardía (3)


Interpretaciones fabulosas y relatos legendarios en algunas localidades de la prov. de Bérgamo, Reg. de Lombardía (1)

Recapitulación

Se prosigue con la presentación de algunos relatos populares generados en localidades de la provincia lombarda de Bérgamo con los que se pretendía reflejar, con finalidad didáctica, ciertos sucesos sobrenaturales, supuestamente verídicos, protagonizados por personajes míticos y por humanos inventados. Desde el punto de vista histórico y científico, todos aquellos relatos eran totalmente imaginarios, pura ficción, productos de la creatividad literaria popular, de tipo legendarios, pues la trama ficticia para ganar verosimilitud incorpora ciertos elementos reales, localizados geográficamente y fácilmente visibles. 
En todos los casos, las verdaderas protagonistas eran unas marcas o señales testimoniales, probatorias del supuesto suceso histórico. Se trataba de unas curiosas figuras, existentes y muy visibles en la superficie de determinadas rocas, cuya forma peculiar permitía identificar al personaje autor del prodigio o causante de tales marcas y asegurar que, ciertamente, estuvo allí. La interpretación mítica de tales figuras pétreas, daría origen a una explicación justificadora, de naturaleza prodigiosa, que quedaría recogida en la memoria colectiva y transmitida a la siguiente generación por medio de una narración ejemplarizante, creada con una finalidad de tipo moralizador, en defensa de "las buenas costumbres tradicionales y mayoritarias".


Las huellas dejadas sobre determinadas rocas bergamascas por el Diablo, un mujeriego impenitente, hábil seductor de jovencitas y excelente bailador

Existen varios lugares en la provincia de Bérgamo en los que la interpretación de las figuras con aspecto de pezuña bovina, visibles en la superficie de las rocas, no sólo se asociaron con el Diablo, sino también con el baile, al considerarlo un invento de satanás, ideado para seducir a las mujeres jóvenes y apartarlas del camino correcto. Las narraciones halladas despiden un intenso olor a prejuicios patriarcales, clericales y machistas y deben ser una pequeña muestra de otras muchas del mismo tipo.

La primera de las leyendas diabólicas que se presentan, aún aparecía recogida, en letra impresa, en un libro que se publicó en 194o y, por entonces, aún se podían contemplar las marcas dejadas por los pies del diablo y la gran roca rectangular, plana, que las contenía impresas. Situados ambos testimonios diabólicos, por entonces, junto al camino carretero que unía las localidades de Aviatico y Costa Serina, en la zona montañosa denominada la Val Serina. Desgraciadamente para la credibilidad de la leyenda, a principios de la década de 1950, el viejo camino se modernizó y se transformó en carretera y cuando se construyó el nuevo ramal de carretera que va desde Aviatico hasta la pequeña aldea de Trafficanti [núcleo agregado de Costa Serina], aquella roca que contenía las legendarias marcas diabólica, testimonio de la vieja narración, desapareció para siempre. 
Antes de su desaparición, cuando las viejas lugareñas transitaban aquel camino carretero y pasaban por aquel diabólico lugar, procuraban protegerse de la posible influencia demoniaca haciendo la señal de la cruz. Cuando las que pasaban por aquel lugar, eran las madres de muchacha en edad de cortejar, no se olvidaban de señalarles aquellas huellas diabólicas y de recordarles la historia, especialmente si las muchachas estaban inclinadas a coquetear. Con la pretensión de protegerlas, para que llegado el momento, pudieran protegerse de los pecados de la vanidad y de la desobediencia.
La leyenda dice así:

«Aquellos que caminan por el sinuoso sendero de mulas que serpentea entre las localidades de Aviatico y Costa Serina, si miran cuidadosamente al lado del camino, en cierto punto encuentran una gran piedra plana y rectangular, en la cual son visibles las huellas características de dos pies bovinos y la forma de una de aquellas lámparas metálicas de aceite [candil], utilizadas en los pueblos de montaña, cuando aún no les llegaba la electricidad. 

Aspecto de las supuestas huellas de las pisadas del Diablo, dejadas impresas en la roca, al pasar por aquel lugar. A donde habría acudido para realizar alguna fechoría relacionada con los habitantes de aquella localidad. Fotografía de Galdino Rota.

Antiguamente, entre las buenas familias más respetables de la zona prealpina, el baile era una diversión mucho más condenada y denostada de lo que lo es hoy día. Una joven frívola y caprichosa de la localidad de Trafficanti, pero a pesar de la estricta prohibición de los padres, algunas tardes de domingo, había encontrado la manera de escabullirse e ir hasta Aviatico, para bailar en cierta taberna de mala fama. 
Un atardecer de domingo, después del baile, al regresar a casa fue acompañada por un joven compañero de baile desconocido para ella. Cuando llegaron a una gran roca plana y rectangular, semejante a un podio, después de haber dejado encima la lámpara de aceite que traía con él para iluminar el camino, el acompañante invitó a la muchacha a realizar un último baile, encima de aquella piedra

Una imagen atemorizante de película 'La bella y la bestia' que podría servir, perfectamente, para recordar a la pareja de personajes danzantes, protagonistas de la leyenda etiológica bergamasca. Una narración fabulosa que servía para interpretar y justificaban la presencia de las inexplicables figuras, con apariencia de huellas bobinas, visibles en una roca.
Imagen: Disney.

La muchacha accedió y subió, pero después de dar los primeros pasos de baile notó que el aspecto de su acompañante había cambiado mucho, ahora tenía cuernos y pies bovinos. Al mirarlo a la cara, ahora vio que tenía una apariencia horrible, entonces comprendió que estaba bailando con el demonio. En ese momento, súbitamente, la piedra se abrió por la mitad, como una trampa y el orificio formado se tragó a la bailarina y su danzante infernal hacia el infierno. Todo fue tan rápido que la desgraciada muchacha no tuvo tiempo ni siquiera de emitir un grito de horror.

De hecho, en esa zona, no es raro encontrar a lo largo de los senderos de la montaña algunas grandes piedras en las que se pueden ver unas marcas curiosas por que tienen la forma de grandes huellas dejadas por pezuñas bovinas, que parecen estar excavadas en la superficie de piedra. Estas figuras extrañas o inquietantes, no son más que los restos fósiles de unas grandes conchas bivalvas de moluscos marinos triásicos, conocidas con el nombre de "conchodones" [Conchodon o Conchodus]. Las enormes rocas muestran el negativo de estas conchas [molde externo], que por su forma recuerdan las grandes huellas dejadas por las pisadas bovinas... o diabólicas. 

Esta leyenda y los comentarios adjuntos están tomados del libro de Carlo Traini titulado "Storie e leggende bergamasche", publicado en 1940. En el año 1977 fue reeditado de nuevo por “Il Conventino”.


La segunda de las leyendas diabólicas es casi totalmente idéntica a la anterior, el mismo tipo de marcas bovinas, unos personajes de idéntico tipo y la misma trama narrativa, la única diferencia remarcable es el cambio de localización geográfica del escenario. En este caso, los hechos y los personajes se sitúan en la Val Brembana, muy próxima a la anterior y la gran piedra con las huellas de los pies del Diablo, tambien se hallaba situada junto al camino que conducía desde la localidad de Brembilla hasta la de Gerosa, en un lugar en que había una gran curva.

La tercera de las leyendas diabólicas procede de otra zona también muy cercana a las dos anteriores, situada en el territorio adyacentes a la localidad de Zogno, en ua zona que antiguamente fue conocida como la "Val Pagana", nombre que nos devuelve el recuerdo de antiguas creencias y prácticas inquietantes y misteriosas, durante la Alta Edad Media, entre la población resistente a la cristianización de las zonas urbanas y costeras. 
En esta área, entre los municipios actuales de Algua, Costa Serina, Bracca y Miragolo, se encuentra una roca que presenta unas marcas extrañas poseedoras de una curiosa forma, son llamadas las “Pisadas del Diablo” ("le Peste del Diavolo"). Esa roca está situada en el borde de un precipicio, que se abre sobre un oscuro, lóbrego y profundo barranco, ocupado por una densa vegetación boscosa de aspecto  impenetrable. Se abre como una grieta del terreno, en medio del bosque, que condujese hacia el infierno. Se trata de un lugar solitario, sugerente y pavoroso, sobre un cañón rocoso situado en el término de la localidad de Poss Castello, entre Miragolo y Zogno y que si se desciende por él conduce hacia Val Pagana. 
Las supuestas huellas bovinas, dejadas por el paso del Diablo, se asocian a la siguiente narración:

«En un lugar situado entre las localidades de Miragolo y Perello, vivía una familia que tenía una única hija, una hermosa muchacha, caprichosa y malcriada que pasaba la mayor parte de su tiempo libre dedicándose a practicar los bailes más extraños y, a veces, a asistir a reuniones nocturnas en las que las danzas debían ser del tipo más salvajes, por el estado en que ella regresa a casa de madrugada. 
Sus padres y hermanos, temerosos de las malas influencias causadas por las malas compañías con quienes debía reunía reunirse, intentaban persuadirla para que se apartara de aquellas personas y dejase de reunirse con ellas, en el boque. Los padres pretendían detener la conducta impropia de su hija, obstaculizando sus salidas nocturnas de la casa familiar, mediante sus razonamientos, sus consejos o sus lágrimas y sus peticiones de buen juicio y los hermanos menores mediante la fuerza física. Pero ella era más astuta y siempre conseguía escaparse de casa, sin ser descubierta, sin hacer ningún caso de las recomendaciones de sus padres. 

Xilografía antigua representando brujos y brujas bailando con demonios, durante una celebración nocturna del Sabbat
En varias ocasiones, su padre había tratado de seguirla a escondidas para saber a dónde iba y con quién se reunía para bailar, pero siempre sucedía lo mismo, después de un trecho de camino, de repente, la muchacha desaparecía en medio del denso bosque, sin dejar ni rastro. 
Cierta tarde, el padre exasperado por el mal comportamiento incorregible de su hija y las lágrimas de la madre angustiada por la posibilidad de verla partir, una vez más hacia el bosque, para asistir a otra noche más de danzas alocadas, decidieron tomar medidas drásticas. El padre y los hermanos la llevaron al sótano, a la fuerza, y la ataron fuertemente a la pata de una grande y pesada mesa que allí había. Luego, bloquearon de manera impenetrable, la puerta y la ventana de aquella habitación, para que nadie pudiera entrar o salir de allí. 
A la medianoche oyeron, unos ruidos espantosos y unas risas escalofriantes que provenían de fuera de la casa. Todos quedaron como petrificados y atemorizados en sus camas, en el interior de la casa, sin tener el coraje suficiente para levantarse y salir fuera para ver qué estaba pasando. Cuando se rehicieron y se atrevieron a asomarse a la ventana, ocultos detrás de las persianas, vieron a un joven misterioso, alto y guapo, que estaba abriendo a golpes, la ventana del sótano, sin ninguna dificultad. Luego vieron cómo aquel desconocido penetraba en el sótano y cómo, una vez que la muchacha estuvo liberada por aquel joven, ambos huían a toda prisa en dirección al bosque. Pero después de haber dado unos cuantos pasos, mientras la muchacha lo abrazaba cariñosamente, el joven se volvió hacia la casa para verificar si alguien de la familia los iba siguiendo. 

Una imagen del musical 'La bella y la bestia' que muestra a "la bestia" abrazando a la bella muchacha" y que podría servir perfectamente para recordar a la pareja de personajes danzantes, protagonistas de la leyenda etiológica bergamasca. 
Imagen: Revista Godot

Los atemorizados familiares de la muchacha fugada, que se habían quedado como petrificados, en las ventanas, pudieron notar la aterradora transformación que había ocurrido en el aspecto de aquel joven desconocido. Los ojos se habían dilatado convirtiéndose en dos grandes círculos en llamas, en la cabeza le habían surgido dos pequeños cuernos puntiagudos y todo su cuerpo estaba completamente cubierto de un pelo largo y leonado. ¡Era el Diablo! 

El padre y los hermanos de la muchacha, se armaron de valor y salieron corriendo de la casa, en un intento desesperado de ayudar a su ser querido, pero el diablo huyó corriendo, mucho más rápido, mientras mantenía a su presa levantada, sin tocar el suelo. La muchacha también se había dado cuenta de la horrible naturaleza de su compañero de bailes y comenzó a gritar, pidiendo ayuda y tratando de liberarse de aquel férre abrazo que, de repente, se había vuelto mortífero.  
Después de algunos pocos pasos más, el Diablo alcanzó corriendo el borde del acantilado que se abre bajo el santuario de Perello y saltó. En el fondo del barranco se abrió un abismo flameante por el que la infernal criatura entró, llevándose a la desafortunada muchacha. 

Aspecto de las supuestas huellas de las pisadas del Diablo, dejadas por su paso por aquel lugar, para realizar alguna fechoría en la localidad. Fotografía de Galdino Rota.
Hoy aún se pueden ver, al borde del precipicio, unas grandes huellas de aspecto bovino impresas en la roca, dejadas por el Diablo en el momento de tomar impulso, antes de saltar al abismo»

Esta segunda leyenda, 
en varios aspectos resulta muy similar a la anterior y está tomada del libro titulado “Storie e leggende della Bergamasca” de Wanda Taufer y Tarcisio Bottani, publicada por Editore Ferrari, en Clusone, en 2001.


Las huellas de los pies de la Madonna de Sommaprada 

En la época del s. XVI en que sucedió el prodigio milagroso, los bosques de los alrededores estaban infestados de bandoleros y en el lugar de Sommaprada, donde ahora está la iglesia, solo había una pequeña capilla dedicada a la Madonna, junto a ella había un retén militar para defender el camino y mantener a raya a los bandoleros y una zona de servicio para los viajeros, mayoritariamente, arrieros y carreteros que querían descansar o pasar la noche, junto con su carga y sus animales. Una de las narraciones dice así: 

"Todo sucedió la aterradora noche del 2 de julio de 1533, cuando algunos carreteros que transportaban cargas de madera o de mineral de hierro, procedentes del Valle Scalve hasta el Valle Seriana Inferior estaba a punto de alcanzar la zona de descanso, muy cerca del lugar donde ahora se levanta la capilla de la "Madonna dei Viandanti", en el término de Rovetta. De repente vieron que estaban rodeados por un grupo de temibles criminales armados, se dieron cuenta que un grupo de salteadores de caminos le habían preparado una emboscada, cuando creían que ya estaban a salvo, viendo  que no tenían escapatoria. 
En ese momento terrible, los pobres carreteros indefensos y aterrados, no tuvieron más remedio que invocar la ayuda de la santísima Virgen María, 
De repente, apareció un grandísimo resplandor que procedía de la capillita de la Madonna. Al ver este prodigio, cegados por aquella potente luz y viendo que los soldados del destacamento militar habían sido alertados, los malvados asaltantes huyeron despavoridos y a toda velocidad. Aquel enorme resplandor que surgía de la pequeña capilla se mantuvo durante varios días y noches. La Virgen se apareció a la concurrencia y pidió ser venerada en aquel lugar donde repartiría gracias a todos los que se las pidiesen"

Giambattista Busetti cuenta el episodio en el volumen dedicado a los santuarios marianos del área de Bérgamo. El evento prodigioso relatado por Busetti, fue un suceso que contribuyó a difundir, nutrir y reforzar la devoción mariana a la patrona de aquella pequeña capilla, especialmente entre la población de las dos localidades más próximas al santuario: las de Clusone y Rovetta. Y muy en particular entre los habitantes de Rovetta, la más vinculada al primitivo santuario denominado, a partir del milagro, de la "Madonna dei Viandanti" y que más tarde, después de construir la primitiva iglesia que lo sustituyó, fue denominada de la "Madonna delle Grazie" que es la patrona del actual "Santuario della Vergine di Sommaprada". 
El primer santuario se construyó en 1544. para conmemorar el milagro sucedido el 2 de julio de 1533, pero en 1623 se produjo un corrimiento de tierras en la ladera del monte Bielù que destruyó casi completamente el santuario primitivo que tuvo que ser reconstruido.

Hoy día, en el barrio de Conca Verde, a poca distancia del centro de la localidad de Rovetta, en el lugar de antaño ocupaba la antigua pequeña capilla, hay una pqueña iglesia que es el actual santuario mariano. En el interior de este pequeño templo se conservan antiguos frescos y numerosos exvotos depositados por los devotos agradecidos a los favores recibidos de la Virgen. 
Pero el visitante devoto de la "Madoninna" o el turista curioso, no pueden dejar escapar la oportunidad de visitar una pieza singular que se guarda en la oscura y pequeña cripta, bajo el presbiterio de aquella pequeña iglesia. Allí se expone a la veneración y admiración pública, una gran losa de piedra, protegida por un gran cristal, en la piedra se pueden ver dos figuras semejantes a las plantas del pie humano que aparecen en relieve negativo, sobre la superficie plana de aquella losa de piedra. Esas dos marcas, según la tradición religiosa local, son las huellas dejadas por las pies de la santísima Virgen María ("I piedi della Madonna") que quedaron impresas, milagrosamente, sobre la superficie de la roca sobre la que descendió,  cuando bajó del cielo para acudir en auxilio de unos carreteros devotos que le pidieron ayuda, cuando fuero asaltados por unos bandidos. 

A falta de cualquier imagen de "los pies de la Madonna" de Sommaparada y solo cómo simple ilustración con la que hacerse una idea aproximada, se muestra una imagen sustitutoria. Las marcas que se ven en la fotografía son las supuestas pisadas dejadas por los pies de santa Cristina mártir, expuestas a la veneración en la Basílica de Santa Cristina, cerca de Bolsena (Italia)
El visitante escéptico, con mentalidad naturalistica y el ojo entrenado en la interpretación de las marcas fósiles, en este caso particular de aquellos relacionadas con los "conchodones" triásicos, rápidamente se dará cuenta de que esas figuras sagradas, no son el producto de un milagro celestial, sino más bien de la conjunción del arte y de la naturaleza, ya que muy  posiblemente se trate de una mixtificación. No se sabe quién pudo ser el hábil escultor de este sugerente testimonio pétreo, pero muy posiblemente no fue exclusivamente la naturaleza. Con mucha probabilidad se ha obtenido a partir de unas marcas naturales derivadas de las conchas de unos grandes bivalvos triásicos, llamados conchodones, muy bien seleccionadas, para causar el efecto deseado en el observador crédulo o ignorante, que luego debieron ser hábilmente retocadas. Pero los fieles devotos, amantes de la "Madonna delle Grazie" y respetuosos de la tradición ancestral de la religiosidad popular, nunca pusieron en duda la autenticidad milagrosa de aquella reliquia pétrea.
 

Dos reflexiones personales, para acabar

La primera reflexión es de tipo geológico. Dado que las rocas "marcadas" se presentan como rocas únicas y muy singulares, parece evidente que por su aspecto no se asemejaban a las rocas del contexto geológico. Esto nos hace pensar que, tal vez, podría tratarse de "bloques erráticos". Se trataría de grandes fragmentos de piedra arrastrados o transportados lejos de su lugar de origen, por la masa de hielo de los glaciares alpinos cuaternarios, luego depositados a cierta distancia y a menor altitud. Se trataría de bloques de caliza dolomítica o de dolomía "de conchodon", denominación usada para indicar el alto contenido de esta clase de fósiles, de este tipo de rocas. Se trata de rocas sedimentarias calizas depositadas en el fondo de cuencas marinas, durante el Rhaetiense o Raetiano, una división de la escala temporal geológica, a finales del Triásico Superior, hace unos 200 millones de años.

La segunda reflexión es de tipo mitológico.  Se ha dicho hoy, y también cuando se presentó este tema, que la cristianización a fondo de la población, fue mucho más tardía en las zonas montañosas que en las zonas costeras, las llanuras interiores y las capitales provinciales o las grandes ciudades, debido a las mejores vías de comunicación y menores dificultades geográficas. Debido a estas circunstancias, el paganismo se mantuvo vigente mucho más tiempo en las zonas prealpinas y alpinas, llegando incluso a mantenerse de manera residual durante la Edad Media. 
La Iglesia cristiana, reforzada por el poder de los gobernantes, identificaría a las viejas divinidades de la antigua religión, con diversos tipos de demonios o con el Diablo y asociaría sus antiguas costumbres religiosas y prácticas rituales con la brujería malévola o satánica. Dando inicio a su persecución, eliminación violenta y sustitución forzosa. 
En un territorio boscosos, como es el del norte montañosos de Italia, o el de Bérgamo, no sería nada extraño que el paganismo precristiano, ya hubiese asociado aquellas mismas "marcas bobinas", cervinas, caprinas, porcinas, equinas, etc., con algunas de sus numerosas divinidades zoomórficas, híbridas o que eventualmente podían transformarse en ciertas clase de animales ungulados, transformismo usado para esconderse de intrusos o perseguidores, fuesen humanos o otras divinidades. Como por ej. Epona, (yegua), Diana (cierva), Fauno (mitad inferior de cabrón), etc.


Fuentes

- Anónimo. Quelle strane orme bovine. Leggende della Valle Brembana
- Anónimo (2019). Le impronte nella roccia. Le diaboliche danze in Val Serina. Storie e leggende delle nostre valli. Prima Bergamo, 11/05/2019 
- Anónimo (2015). Santuario de la Madonna delle Grazie <Conca Verde, Rovetta>.  Le chiese delle Diocesi italiane, 14/09/2015
- Anónimo. Descrizione del territorio della zona della Madonnina all'epoca del Miracolo. Comune di Rovetta
- Corna, Angelo . "Le diaboliche danze in Val Serina". Miti e leggende orobiche
- Pianetti, Denis (2008). Il diavolo e l'inferno nella toponomastica e nella tradizione popolare brembana. Centro Storico Culturale della Val Brembana. Quaderni Brembani 6 (pp. 88-96) 
- Roncalli, Emanuele (2014). Quelle impronte misteriose dei diavoli e della Madonna. L’Ecco di Bergamo, 15/07/2014 

- Rota, Andrea (2014). "Monte Castello – Miragolo S. Marco: Diario delle salite".  Diario delle salite. 10-01-2014
- Stoppani, Antonio (1859). Rivista geologica della Lombardia in rapporto colla Carta geologica di questo paese pubblicata dal cavaliere F. de Hauer. Atti della Società italiana di scienze naturali. Vol. I: 1855-1859. Tipi Giuseppe Bernardoni. Milano 
- Trabucchi, Mirko. Impronte diaboliche ad Aviatico. Terra orobica.

jueves, 11 de febrero de 2021

Grandes huesos fósiles, mitos y leyendas de gigantes (7)

Por Heraclio Astudillo Pombo. Universitat de Lleida

Los gigantes en los mitos y en la literatura de la antigüedad (5ª parte)

Gigantes en las creencias y tradiciones del Próximo Oriente (2ª parte)


Los gigantes en la mitología hebrea (2ª parte)

Numerosas creencias tradicionales hebreas, primitivamente originadas en la región mediterránea de Oriente Próximo, generadas por la interpretación en clave mítica de grandes huesos u osamentas fósiles halladas casualmente, al ser expuestas por diferentes tipos de fenómenos geológicos o por la excavación humana del terreno habitado, fueron transferidas a otras culturas y sociedades humanas, en lugares alejados. 
Ciertas creencias tradicionales hebreas, pertenecientes al judaísmo, por creación propia o por haberlas asimilados de la cultura de países vecinos o territorios conquistados militarmente, pasarían posteriormente a todo Occidente, por efecto de un fenómeno cultural, a través de la implantación y extensión del cristianismo en Europa, cuyo gran libro de cabecera era La Sagrada Biblia. La primera parte de ese libro sagrado, denominada El Viejo Testamento, incorporaba una multitud de relatos míticos y seres legendarios que se fueron interiorizando en la mente de los conversos e instalando firmemente en la mentalidad de los cristianos europeos, especialmente cuando la nueva religión dejó de ser patrimonio de minorías y se convirtió en la religión de los gobernantes, situación que aceleró enormemente el proceso de aceptación social, convirtiéndose, paulatinamente, en la nueva religión de los gobernados, puesto que las viejas religiones y las creencias paganas antiguas, fueron criticadas y ridiculizadas por el poder y sus practicantes perseguidos y castigados por la justicia.
Además, ya existía un sustrato de creencias míticas sobre los gigantes, en las sociedades occidentales, procedentes de la mitología y de la literatura grecorromanas, asimiladas por sus ancestros.


Algunos gigantes consiguieron sobrevivir al Diluvio Universal (2ª parte)

Como ya quedó dicho en la entrada anterior, dedicada a tratar sobre los relatos antiguos que trataban sobre ciertos gigantes que habitaron en territorios de Oriente Próximo, publicada en marzo de 2015a pesar de los supuestos universales, mortíferos y catastróficos efectos del Diluvio Universal, algunos gigantes lograron sobrevivir, por medios desconocidos, a la Gran Inundación mundial. 
Al parecer aquel enorme castigo divino no consiguió acabar totalmente con la estirpe de los malvados gigantes. Pues según los hechos que narran otros relatos, sucedidos supuestamente después del Diluvio, recogidos por el Antiguo Testamento, queda claro que existieron diversos "gigantes postdiluvianos". Pues tales seres aparecen protagonizando diversos episodios, más o menos, memorables para los israelitas de aquellos lejanos tiempos. Los israelitas  describieron muy someramente y situaron geográficamente diversas razas o pueblos de gigantes, habitando en diversos lugares del Oriente Próximo, lugares por los que ellos pasaron de camino hacia la Tierra Prometida, después de la Huida de Egipto. 
Aquellos excepcionales "gigantes postdiluvianos" que sobrevivieron al castigo divino de la Gran Inundación aparecen citados en distintos episodios y libros antiguos, de aquellos que, en conjunto, componen el Antiguo Testamento, la primera parte de la Sagrada Biblia cistiana. Tales libros y pasajes, en los que se menciona a diversas estirpes de gigantes postdiluvianos, son los siguientes:

- Números 13.24: Y llegaron hasta el arroyo de Escol (territorio de gigantes), y de allí cortaron un sarmiento con un gran racimo de uvas, del cual trajeron dos colgados en un palo, y también enormes granadas e higos. 

Pintura, representando a dos exploradores israelitas que regresan, a su campamento, después de haber estado espiando en el territorio de Canaán, territorio de gigantes, trasportando entre los dos, colgados de un palo, dos gigantescos racimos de uvas. Como una prueba con la que demostrar la gran fertilidad del terreno y la calidad extraordinaria de los frutos cultivados por los gigantes.
Imagen: Biblija 

- Deuteronomio 2.10: Los emim (raza de gigantes), son un pueblo grande y numeroso, y alto como los anakim o hijos de Anac (raza de gigantes), que habitaron en esa tierra antes que ellos. Ellos eran tenidos también, por gigantes como los anakim o hijos de Anac (raza de gigantes); y los moabitas los llaman emitas. 

Deuteronomio 2.20-21:20 "Por tierra de gigantes fue también ella tenida; habitaron en ella gigantes en otro tiempo, a los cuales los amonitas llamaban zuzitaszuzim (raza de gigantes).
- 21 Éstos eran un pueblo grande, numeroso y alto, como los hijos de Anac (raza de gigantes), a los cuales Jehová exterminó frente a los amonitas. Éstos desalojaron a aquellos y habitaron en su lugar."

- Deuteronomio 3.11: Porque únicamente Og, rey de Basán, había quedado de la estirpe de los refaim (raza de gigantes). Su cama, era una cama de hierro, ¿No está ahora en Rabá de los hijos de Amón (amonitas)? Su longitud es de nueve codos (3,52 m.), y su anchura de cuatro codos (1,76 m.), según el codo de un hombre" (0,44 m.).

Ilustración moderna de un libro de antiguas fábulas hebreas. El ilustrador ha representado el rey gigante Og, soberano del reino de Bashan cabalgando sobre un unicornio gigante que le resulta pequeñoSegún esta fábula, Og el gigante, habría logrado sobrevivir al Diluvio Universal que exterminó a la mayoría de los demás gigantes, haciendo uso de su astucia. Pues sujetó a la popa del Arca de Noé, un gigantesco unicornio que le servía de cabalgadura y el arca les remolcó y les mantuvo siempre a flote.
Imagen: Remain of giants

- Baruc 3.26, 3.27 y 3.28: ..."26. Allí nacieron los famosos nefalim o nefilim (gigantes) de los primeros tiempos, de gran estatura y expertos en la guerra. 
27. Pero no fue a ellos a quienes Dios eligió y les dio el camino de la ciencia; 28. ellos perecieron por su falta de discernimiento, perecieron por su insensatez".

- Eclesiástico. 47.4: "¿Acaso, siendo joven (David), no mató a un gigante y extirpó el oprobio del pueblo, cuando lanzó una piedra con la honda y abatió la arrogancia de Goliat (raza de gigantes)?"

- Josué 12.4: (Conquistas del ejercito de Moisés) "El territorio de Og, rey de Basán y un descendiente de los refaim (raza de gigantes), que habitaba en Astarot y en Edrei, y dominaba en el monte Hermón, en Salca, en todo Basán hasta los límites de Gesur y de Maaca, y en la mitad de Galaad, territorio de Sehón, rey de Hesbón ."

- Josué 13.12;1º: (Josué era ya viejo, entrado en años, cuando Jehová le dijo: «Tú eres ya viejo, de edad avanzada, y queda aún mucha tierra por poseer) ....y en Basán queda aún todo el reino de Og, que reinó en Astarot y en Edrei, y era el último sobreviviente de los refaim (raza de gigantes), pues Moisés los había derrotado y expulsado.

- Josué 15.8; 2º: (Otorgando territorio de la tribu de Judá) ..."Sube este límite por el valle del hijo de Hinom, al lado sur del jebuseo, que es Jerusalén. Luego sube por la cumbre del monte que está enfrente del valle de Hinom, hacia el occidente, el cual está al extremo del valle de Refaim (raza de gigantes), por el lado del norte".

- Samuel 20.4;1º: (Los hombres de David matan a los gigantes) ...."Después de esto aconteció que tuvo lugar una batalla en Gezer contra los filisteos; y Sibecai, el husatita, mató a Sipai, uno de los descendientes de los refaim (raza de gigantes); y fueron humillados"

Joe Taylor, creador del Mt. Blanco Fossil Museum, en Crosbyton, Texas, posando ante un montaje realizado por el mismo con el que este artista polifacético, creacionista convencido, paleontologo aficionado y creyente literalista de los textos bíblicos, pretende demostrar que, en la antigüedad, la Tierra estuvo poblada por humanos y humanoides gigantes. En el centro del montaje, se muestra un fémur de un supuesto gigante y, a la derecha, un fémur humano...
Imagen: Mt Blanco Fossil Museum, 

- Samuel 21.16; 2º: (David era ya viejo, demasiado entrado en años para ir a la batalla) ..."e Isbi-Benob, uno de los descendientes de los refaim (gigantes), cuya lanza pesaba trescientos siclos de bronce, y que llevaba ceñida una espada nueva, trató de matar a David"
- Crónicas 20.4-8:  
- 4 "Después de esto aconteció que tuvo lugar una batalla en Gezer contra los filisteos; y Sibecai, el husatita, mató a Sipai, de los descendientes de los gigantes; y fueron humillados. 
 -5 Y hubo otra guerra contra los filisteos; y Elhanán hijo de Jair mató a Lahmi, hermano de Goliat (un gigante), el geteo, cuya lanza tenía un asta tan grande como un rodillo de telar.  
- 6 Volvió a haber guerra en Gat, donde había un hombre de gran estatura, el cual tenía seis dedos en los pies y las manos, veinticuatro en total; y era descendiente de los gigantes 
- 7 Este hombre desafió a Israel, pero lo mató Jonatán hijo de Simea, hermano de David.   
-8 Estos eran descendientes de los gigantes de Gat, los cuales cayeron a manos de David y de sus siervos."

Representación artística del momento en que el arrogante gerrero filisteo, el gigante Goliat, es abatido de una certera pedrada, recibida en mitad de la frente, por un joven pastor hebreo, únicamente, armado con su coraje, su fe y su sencilla honda de pastor. La escena representa el hecho tal como es narrado en el relato bíblico. 
Con toda seguridad, Goliat es el gigante bíblico más conocido y popular de todos los muchos que aparecen enumerados en el Antiguo Testamento.


Eso no es todo...

Los gigantes, aún aparecen citados algunas otras veces más, en el Antiguo Testamento, en algunos otros capítulos y versículos que hemos decidido no citar para no aburrir, innecesariamente, al lector. Pero creemos que con toda la información mostrada en los párrafos anteriores quedaría, absolutamente, claro para cualquier lector atento de la Biblia, ya fuese judío o cristiano, que los gigantes debieron haber existdo en el pasado, pues aparecían citados en multitud de ocasiones, por diversos autores de toda confianza para cualquier creyente. 

Gráfico moderno, dibujado para que se pueda comparar, visualmente, las dimensiones de los esqueletos de humanos y antiguos gigantes (medidas en pies= 0,29 m)
Imagen: discoveries of biblical giants

Además, siendo los gigantes seres de diferentes clases y diversas nacionalidades, esos mismos lectores crédulos y confiados en la verdad literal de unos textos que se han considerado sagrados durante miles de años, creerían que esta clase de seres sobrehumanos debieron ser relativamente abundantes y comunes, en el pasado histórico y en los tiempos cuando se 
escribió la Biblia. Por lo que no resultaría totalmente increíble, ni nada imposible, poder encontrar algunas partes de sus grandes osamentas, enterradas o/y desenterradas por las fuerzas violentas de la naturaleza, en distintos lugares, de los diferentes países situados en la zona oriental de las costas mediterráneas, algunas

Continuará

lunes, 11 de enero de 2021

El registro fósil en la heráldica municipal europea (34)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO,  Universitat de Lleida.

Blasones municipales, de algunas localidades europeas que se muestran orgullosas de su patrimonio paleontológico. (Continuación, parte trigésimoprimera ).

Martis, en Sassari, en la isla de Cerdeña (Italia) 

Martis, en sardo Maltis, es una pequeña localidad italiana, de la comarca de Anglona, en la provincia de Sassari, región del norte de la isla de Cerdeña, con 567 habitantes

Aspecto del escudo cívico municipal de la localidad sarda de Martis, de los cuatro campos en que está dividido este escudo, solamente vamos a interesarnos por uno de ellos, el superior de la derecha que muestra 3 Piñas. Se trata de una representación heráldica, idealizada, de los restos de "piñas petrificadas". Los ejemplares de piñas fósiles, en realidad, se parecen muy poco a su representación heráldica.
Imagen: Wikipedia


Este tipo particular de elemento gráfico o figura heráldica, se eligió para simbolizar el importante recurso ambiental y paleontológico que representa el Bosque petrificado cuyo origen data del período Mioceno. 

El motivo por el que, a principios del siglo XXI, se decidió modificar el anterior escudo municipal de la localidad de Martis, para incluir un nuevo elemento simbólico, en este caso un grupo tres piñas, como representación de las piñas fósiles, se debe al hecho de que a finales del siglo XX, algunos agricultores locales  habían encontrado algunas piñas fósiles pertenecientes a alguna especie de pino prehistórico, 
mientras labraban sus tierras de labor. Se trataba de valiosos vestigios petrificados que demostraban que, hace algunos millones de años, en este lugar del término de Martis habían estado ocupados por bosques un tipo de pinos prehistóricos o fueron a parar sus restos.  

El actual escudo cívico municipal de la localidad sarda de Martis, fue aprobado por un decreto gubernamental el 3 de octubre de 2005.


El Bosque Petrificado de Carrucana

En el campo de la ciudad de Martis, ubicada en la comarca de Anglona, un territorio del centro-norte de la isla de Cerdeña, hay un Parque Paleobotánico creado con el objetivo de salvaguardar el sugerente espacio natural denominado el Bosque Petrificado de Carrucana, que es único en su género y que forma parte del denominado Bosque Petrificado de Anglona, este espacio protegido y los diferentes bosques petrificados que incluye y pretende proteger, cubre un área de aproximadamente 100 kilómetros cuadrados, en los que están incluidos terrenos de otros municipios vecinos de Martis, como son: Bulzi, Chiaramonti, Laerru, Perfugas y Santa Maria Coghinas. 
El Parque Paleobotánico de Anglona constituye uno de los recursos culturales, turísticos, geológicos y paleoambientales más importantes de toda la isla de Cerdeña.

Un fósil del cono (piña) de un pino miocénico, incluido en el interior de una costra silícea, en comparación con un cono de aspecto semejante, de un pino actual (Pinus coulteri) expuestos en el Museo Civico di Storia Naturale de Milán.
Foto original de Giovanni Dall'Orto, del 20 de diciembre de 2006
Imagen: Wikipedia

Los llamados bosques fósiles, más comúnmente conocidos como bosques petrificados, están constituidos por restos fósiles de árboles en forma de tocones que sobresalen del terreno y fragmentos transversales del tronco, caídos y desperdigados sobre el suelo o medio enterrados. La aplicación del término "bosque" proviene del hecho de que en algunos lugares la base de los troncos se puede encontrar en posición vertical, con su sistema de raíces plantado en el paleo-suelo, y en ciertos casos la madera ha conservado intactas sus características morfológicas, aunque no las químicas.

Los árboles fósiles de los bosques petrificados se petrificaron gracias a un proceso químico llamado silicificación. Durante este proceso natural, los átomos de silicio del entorno, van reemplazando, poco a poco, los átomos de los compuestos orgánicos que forman las partes duras de los árboles, como el tronco y la corteza. Este proceso consigue mantener intactas la apariencia externa y la estructura interna del tronco, ramas o raíces, mediante la sustitución lenta y progresiva de la materia orgánica original: la lignina, por una nueva materia mineral final: la sílice, materia con aspecto de pasta vítrea y colores diversos según los compuestos minerales incorporados durante el proceso.  

Aspecto de un pedazo de tronco fósil silicificado en el que aquella materia orgánica que antiguamente fue madera, ahora se la ve ya convertida en materia mineral: xilópalo o madera fósil. 
Ejemplar de tronco fosilizado procedente del bosque petrificado de Perfugas, localidad situada en la comarca de Anglona. Está expuesto en el Museo Arqueológico y Paleobotánico de Perfugas, localidad sarda que comparte con Martis el área del norte de Cerdeña en la que se encuentran árboles fósiles y moldes externos de troncos.
Fotografía de  un documento de la Empresa de Guiaje turístico Sa Rundine, sep 2015
Imagen: Turismo de Perfugas

Esto le da al material (xilópalo) de los troncos y ramas de los árboles silicificados una apariencia de madera real petrificada. 
En otros casos, por mediación de ciertas bacterias el silicio se deposita superficialmente formando concreciones y costras, de grosor variable, sobre los troncos que luego se encuentran con aspecto de conductos o tuberías de hormigón.
Los hallazgos más importantes están compuesto por fragmentos de madera y de troncos transformados en xilópalo, es decir madera silicificada y moldes externos de troncos fósiles de árboles que no pudieron fosilizar, con apariencia de tuberías de hormigón de tamaños y grosores muy variables. 

Aspecto del interior del molde externo de troncos de árboles prehistóricos, de aspecto tubular. Se puede ver el relieve negativo de la corteza del tronco de aquel árbol alrededor del cual se formó una costra silícea.
Imagen: inItalia magazine

Los eventos catastróficos repentinos, de un enorme tamaño que llegan a involucrar grandes extensiones de terreno continental o insular, han dado lugar a diferentes bosques fósiles en las distintas épocas geológicas. 
Apilamientos de moldes externos de troncos de árboles prehistóricos, de aspecto tubular, debido a que el tronco se pudrió prematuramente y no pudo fosilizarse. Parque Paleobotánico de Martis
Imagen: inItalia magazine

En el caso del bosque petrificado de Martis, su origen hay que situarlo en el Mioceno inferior, hace unos veinte millones de años. Tras producirse en algún área relativamente próxima, alguna violenta erupción volcánica que cubrió de cenizas todo el terreno circundante, alcanzando el lugar donde crecían los bosques afectados que ocupaban el terreno situado alrededor de alguna cuenca lacustre. Posteriormente, este territorio boscoso calcinado y semienterrado en una capa de ceniza volcánica, se fue hundiendo, pasando a formar parte de los márgenes de la cuenca de inundación ocasional de un gran lago. Con el paso del tiempo el hundimiento del terreno hizo que aquella enorme depresión y sus bosques calcinados y semi sepultados en ceniza se inundaron, de una forma permanente, por lo que  la madera de los troncos de aquellos árboles permanentemente sumergidos se empezó a podrir. Como el terreno sumergido estaba cubierto por una capa de material de naturaleza volcánica (tuffo) y el fondo del lago tenían una gruesa capa de cenizas volcánicas y ambos materiales eran muy ricos en silicio, este elemento químico fue pasando a estar disuelto en el agua del lago en una alta concentración, esta situación creó unas condiciones químicas ambientales que resultaban ideales para la fosilización de la madera de muchos de los árboles de aquel antiguo bosque prehistórico, por un proceso químico de silicificación de la madera.

Concentración y apilamiento artificial de moldes externos de troncos de árboles prehistóricos, expuestos en un punto del área turística del  término municipal de Martis,  denominada el Bosque Petrificado. Por comparación con el tamaño de la persona, se puede ver el enorme tamaño que tienen los moldes externos de troncos de árboles.  
Imagen: Luciano Trebini, 

La peculiaridad de los hallazgos del bosque de Carrucana, del municipio de Martis radica en el tamaño de los troncos petrificados, con muchos ejemplares que son realmente de unas dimensiones muy notables.

En 1992 se creó el Parque Paleobotánico de Anglona, como una forma legal destinada a realizar las intervenciones necesarias para salvaguardar y mejorar un área de gran valor  histórico, paisajístico, cultural, turístico y educativo, sometida al frecuente expolio de materiales paleontológicos y arqueológicos de valor histórico.
Este espacio natural protegido que cubre una superficie de 100 km2, involucra además del municipio de Martis, a los de Bulzi, Chiaramonti, Laerru, Perfugas y Santa Maria Coghinas, ya que todas estas localidades vecinas presentan su correspondiente Bosque Fósil. 
Es uno de los destinos favoritos para los amantes de las excursiones naturalistas en la comarca de Anglona que visitan el norte de la isla de Cerdeña.


Fuentes

- Anónimo. Martis. Wikipedia
- Anónimo. Anglona. Wikipedia
- Anónimo. Lo Stemma del Comune di Martis. Stemma comuni italiani
- Anónimo. Misteri della natura: la foresta pietrificata di Martis, in Sardegna in Italia magazine
- Rossetti, Ivo. Foresta pietrificata dell'Anglona (Perfugas). Altre aree di pregio naturale o storico della Sardegna
- Tedde, Mauro. Nasce il Parco paleobotanico dell'Anglona. La Nuova Sardegna. 15/02/2009
- Trebini, Luciano (2018). La Foresta Pietrificata di Carrucana. Torna a paesi. Martis e altri. Noas e Betzas 47.
- Uberti, Marisa. La Foresta pietrificata di Martis. Quando dei corpi vegetali si trasformano in minerali... Due passi nel mistero

viernes, 11 de diciembre de 2020

Folclore paleontológico italiano (14)

Heraclio Astudillo-Pombo. Universitat de Lleida

Interpretaciones, creencias, relatos legendarios y usos populares de algunos fósiles en las regiones alpinas y pre-alpinas italianas (4)

Determinadas secciones de los moldes internos y externos de ciertos bivalvos megalodóntidos, fueron los fósiles que en la antigüedad hicieron volar la imaginación de los montañeses del norte de Italia (4)

Marcas de pisadas de vaca, de buey, de asno, de caballo, de mula, de cabra, de ciervo y también de Jesús, de la Virgen y del diablo, sobre las rocas triásicas de los Alpes y Prealpes italianos (IV)

Restos fósiles de megalodóntidos triásicos, interpretaciones fabulosas y relatos legendarios, en el norte de Italia (3)

Leyendas de motivación paleontológica en la Región de Lombardía (3)

Interpretaciones fabulosas y relatos legendarios en localidades de la prov. de Como, Reg. de Lombardía (3)


La muralla de il Sasso Malascarpa, construida por el Diablo, que las brujas transformadas en cabras o cabalgando caballos salvajes o machos cabríos, usaban como trampolín para atajar camino y llegar volando hasta las montañas de los Corni di Canzo, para celebrar allí el Sabbat. Municipio de Canzo, prov. de Como (Segunda parte)


Introducción

Il Sasso Malascarpa, a primera vista y desde la distancia, se asemeja a una especie de muro construido con grandes piedras, sobre una ladera y cresta montañosa que en alguna zona parece coronado por unas figuras que asemejan corpachones de gigantes deformes que vigilan el lugar, cuando se mira de cerca, se ve que son simple bloques de piedra de formas curiosas. 

Aspecto de la zona inferior izquierda del afloramiento del estrato calizo, denominado il Sasso Malascarpa, visto por su lado meridional, yendo en dirección a las tres cimas denominadas Corni di Canzo. El conjunto rocoso, observado desde una cierta distancia, muestra su innegable semejanza con una muralla ciclópea, en ruinas. Fotografía original de Sergio Scanzioli.
Imagen: Obiettivo Orobie

Cuando alguien ha buscado algún sentido o explicación de utilidad a esta muralla, teniendo en cuenta su situación aislada y lejos de cualquier núcleo humano habitado, antiguamente o modernamente, parecería que nunca habría tenido alguna utilidad estratégica, de uso militar, pero tampoco se le ve una organización estructural que permita suponer alguna utilidad residencial. Puestos a especular fabulosamente, tal vez podría tratarse de una construcción levantada con una función puramente monumental, quizá creada para que sirviera de señal visual y recordatorio del poder de su propietario y constructor, pues dada su posición elevada, su extensión, altura y coloración grisácea de tonalidad blanquecina, su figura destaca muy claramente en el paisaje montañoso y resulta bien visible desde desde diversos lugares, bastante alejados.


Vista panorámica tomada desde las proximidades de il Sasso Malascarpa, en sentido norte. Se han señalado las principales cimas. En el lado derecho de la imagen, aparecen los tres Corni di Canzo, lugares asociados por la fantasía popular y la tradición local, con reuniones del Diablo y las brujas.
Imagen: Renato Magni: Sasso Malascarpa anello

Antiguamente, en las tradiciones populares, existieron ciertas tendencias sociales prejuiciosas, según las cuales se tendían a relacionar ciertas formas naturales del paisaje, particularmente raras, por su extraña forma, su origen desconocido y su inexplicable función, con determinados personajes míticos negativos y peligrosos, como eran los demonios, el diablo o las brujas. En este caso particular, según la opinión de algunos lingüistas, el nombre  del lugar señalaría al Diablo, los demonios o las brujas como responsables de su existencia o en relación a algunas características particulares, de este elemento singular del paisaje, como eran las raras marcas indelebles que presentaba dispersas por toda su superficie.

Una vista de la Foresta dei Corni di Canzo en la que Il Sasso Malascarpa, aparece situado casi en el centro de la imagen, como un afloramiento de roca pelada, formando parte de una pequeña cresta montañosa. Por su extraño aspecto fue considerado por la fantasía popular como un trampolín aéreo, usado por las brujas y el Diablo. Algo más lejos, y a mayor altitud, aparecen dos cimas, corresponden a il Corno di Canzo Centrale (izqda.) y il Corno di Canzo Orientale (ctro), supuestos lugares de concentración de brujas para la celebración del Sabbat.

Buscando información en Internet, se han podido hallar y recopilar una serie de relatos populares, de tipo legendario, más o menos similares entre sí, asociados a este curioso elemento geológico con aspecto de fragmento de muralla.
En la mayoría de los casos las interpretaciones populares del murallón y de las sorprendentes marcas en forma de pezuña animal, estaban sustentadas sobre una doble base argumental justificativa. Una era de tipo onomástico, se basaba en el extraño nombre del lugar o topónimo y la otra era de tipo mítico y folclórico, los causantes eran ciertos personajes maléficos y sus actividades y capacidades sobrehumanas. Esta serie de relatos populares, de tipo legendario, parecen haber servido convincentemente, durante varias generaciones anteriores para explicar el origen de este singular elemento paisajístico o/y justificar la presencia de las curiosas marcas que muestran las superficies de sus aparentes e imaginarios bloques ciclópeos, de piedra caliza.

Los grandes bloques de roca caliza que parecen constituir el imaginario muro diabólico, muestran marcas de figura extraña sobre la superficie de la piedra. Su interpretación fabulosa dio origen a leyendas protagonizadas por seres fabulosos temibles: diablos y brujas
Imagen: Un, due, trek

El primer grupo de interpretaciones y explicaciones legendarias está caracterizado por estar protagonizadas únicamente por la presencia y actividad constructora y marcadora del Diablo y sus demonios y por no hacer ninguna referencia a las brujas, ni a sus caballos trepadores, ni a sus cabras voladoras. Este tipo de interpretaciones legendarias de il Sasso Malascarpa, existente en el término de Canzo, empezó a desarrollarse al final de la entrada anterior, que también estuvo dedicada a este singular lugar, que desde hace siglos ha resultado ser un hito paisajístico emblemático, entrada que fue publicada el 20 de julio de 2020

Escultura de un demonio sosteniendo y encajando un bloque de piedra, en uno de los pilares del llamado Puente del Diablo, en Cahors (Francia). Esta figura fue hecha esculpir por el arquitecto Paul Gout que era el responsable de las obras de  restauración del puente, realizadas en 1879. Con ella se hace alusión a la antigua leyenda popular relativa a su construcción diabólica. Es una lástima que esta figura demoniaca no tenga  pies con pezuñas, sino pies de aspecto humano.
Imagen: The devil's bridge of Cahors

Existe un segundo grupo de leyendas populares inspiradas por la posible etimología de la palabra "malascarpa", por el aspecto muralliforme de las peñas de il Sasso Malascarpa y por las figuras visibles en la superficie de las rocas, imaginadas como marcas de pezuñas de seres infernales. Está formado por una serie de relatos populares de tipo etiológico o explicativo, coprotagonizados por el Diablo y por su grupo de brujas seguidoras, cabalgando sobre diversos tipos de animales salvajes o domésticos, cabalgaduras que, en realidad, eran demonios con apariencia animal, usados por las brujas como medio de transporte terrestre y aéreo, para acudir y regresar, desde sus localidades originarias, al lugar de celebracuón del sabbat o aquelarre.

En esta imagen, resulta visible en el cuarto inferior izquierdo, casi en primer término, un fragmento de il Sasso Malascarpa, con su característico aspecto de vieja muralla derruida. Por encima y por detrás, alineadas en el plano medio, se ven las tres cimas llamadas Corni di Canzo, lugares donde se decía que se reunían las brujas con el Diablo, en las noches del Sabbat. Fotografía original de Davide Pitto 
Imagen: Luoghi da sogno


Marcas dejadas por los pies de los constructores  diabólicos de il Sasso Malascarpa

Según la opinión de algunos estudiosos de las tradiciones lombardas locales y de la cultura popular del norte de Italia, supuestamente, buenos conocedores de la interpretación del significado de la etimología toponímica y del dialecto lombardo local, resultaría que la denominación italiana Sasso Malascarpa sería el resultado de una adaptación distorsionada del nombre primitivo de aquella peña, que en el dialecto lombardo se denomina: Sass de la Mascarpa
Según la opinión de estos mismos estudiosos, etimológicamente, la palabra Mascarpa derivaría del término lombardo mascha (pronunciado masca) con el significado de mancha, impronta o figura estampada, relacionado con las formas estampadas que presenta aquella peña. 

Aspecto caprino de dos de las muchas marcas, en relieve positivo, visibles en la superficie de las rocas de la base de il Sasso Malascarpa. Los dedos de la mano que aparece en la parte inferior permite hacerse una idea aproximada del tamaño de las supuestas pezuñas que habían dejado estas marcas. 


Por tanto, según esta interpretación, el nombre del elemento topográfico considerado, estaría relacionado con la presencia de las curiosas figuras que aparecen estampadas sobre la superficie de sus rocas, reconocidas como formas semejantes a pezuñas de ciertas clases de animales

Además esta idea de base filológica e iconográfica, estaría reforzada o confirmada por la existencia de varios relatos populares, de tipo legendario, protagonizados por ciertas clase de seres infernales dotados de pezuñas, es decir el Diablo o/y sus demonios, los cuales eran capaces de trepar por la superficie, casi vertical, de aquella muralla, para subir cargando sobre sus espaldas los pesados bloques de roca y luego irlos distribuyendo y colocándolos. es sus lugares correspondientes, dejando estampadas las marcas de las pezuñas de sus pies, mientras trabajaban en la construcción de aquella obra.

Como no se dispone de ilustraciones de demonios o diablos constructores, cargando piedras, relativas al Sasso Malascarpa, se ha tenido que recurrir a un caso muy distinto, pero similar en cuanto al tipo de trabajo realizado y el material utilizado. 
En esta imagen que es un detalle ilustrativo existente en una de las 4 hojas que componen un gran mapa de Suiza, ilustrado con diferentes escenas referentes a sucesos históricos y hechos legendarios que se titula Nova Helvetiae Tabula Geographica, que fue diseñado por Johann Jakob Scheuchzer y dibujado e ilustrado por Johann Melchior Füssli. Se publicó en 1712, en Zúrich, por los impresores Emanuel Schalch & Johann Heinrich Huber 
Arriba, a la derecha, se muestra al Diablo cargando un enorme bloque de roca, sobre sus espaldas, dirigiéndose enfurecido a destruir el puente que aparece a la izquierda (Teufelsbrücke o puente del Diablo) y que él mismo había construido la noche anterior, a cambio del alma del primer viandante, pero los aldeanos hicieron pasar una cabra. Una anciana, con una cruz, se interpuso en su camino, poniéndolo en fuga, evitando que pudiera llevar a cabo sus maléficos planes y perjudicar a los humanos que lo podrían utilizar, a diario, para llegar hasta el Paso de san Gotardo y comerciar con Italia con más facilidad que antes de su construcción.
Imagen: Wikimedia


Relatos legendarios coprotagonizados por el Demonio, las brujas, los caballos o las cabras salvajes. 

Este investigador ha podido hallar un grupo de relatos explicativos populares, de tipo legendarios asociados a este elemento geológico y topográfico que siguen estando sustentados sobre una base de tipo toponomástico, mítico y folclórico, pero que a diferencia de los anteriores se caracterizan por estar coprotagonizados por una serie de personajes y animales fabulosos, como son el Diablo, las brujas maléficas y ciertos animales extraordinarios como son caballos y cabras salvajes, capaces de escalar paredones y volar. 

Según la opinión de algunos estudiosos de las tradiciones legendarias locales y de la cultura popular del norte de Italia que, supuestamente, son buenos conocedores de la etimología toponímica y del dialecto lombardo local, resultaría ser que la actual denominación italiana: Sasso Malascarpa usada para referirse al singular elemento geológico, sería el resultado de una adaptación distorsionada del auténtico nombre autóctono de aquella peña, que  se denominarí Sass de la Mascarpa, en el dialecto lombardo comasco
Según la opinión de los estudiosos antes mencionados, la palabra Mascarpa derivaría del término lombardo masca (bruja). Por tanto, tal elemento mítico y topográfico estaría relacionado culturalmente con las brujas y/o con la brujería. Además, esta idea fundamentada sobre la lingüística y la etimología, estaría confirmada por la literatura oral, ya que existen varios relatos populares, de tipo legendario, asociados a esos peñascos que están protagonizados por brujas, denominadas masca/masque, en el dialecto comasco o stregha/streghe, en idioma italiano.

Ilustración representando uno de los supuestos vuelos nocturnos de las brujas, cabalgando sobre diversos seres y objetos, según las descripciones de los relatos fabulosos populares.
Ilustración de Bernard Zuber para “La vida execrable de Guillemette Babin, bruja” novela histórica de Maurice Garçon, publicada en 1926.

El particular nombre de esta singular peña lombarda, con toda la mitología demoniaca y brujeril que le ha sido asociada por la fantasía popular y por la imaginación de ciertos lingüistas, sería un buen ejemplo de todos los tipos de influencias culturales, que a lo largo de la historia, los fósiles han ido inspirando en la población de infinidad de lugares, dispersos por toda Europa.
En este caso particular, la denominación aplicada a un elemento paisajístico singular, por su aspecto aparente de muralla ruinosa, formada por la aparente acumulación ordenada de bloques de piedra caliza gigantescos, marcados con unas señales de formas y orígenes inquietantes.


Marcas dejadas por las cabalgatas nocturnas de las brujas sobre unos extraordinarios caballos diabólicos

En esos relatos se afirma que ciertas marcas en forma de huella de pezuña de caballo que aparecen estampadas sobre la superficie de algunas de las rocas de il Sass de la Mascarpa, aunque en realidad son muy poco numerosas, eran el resultado del paso por el lugar de unos caballos salvajes, con capacidad trepadora o voladora, que montaban las brujas. 

Aspecto de las marcas que cubren la superficie de algunas calizas triásicas de la zona. Arriba, a la izquierda, una de las de mayor tamaño, supuestamente la huella dejada por la pisada de la pezuña de uno de los caballos montados por las brujas.
Pero como es evidente, esta interpretación legendaria parece haber obviado las demás "huellas de pezuñas" más pequeñas, de aspecto caprino, porcino o cervino... En realidad, todas ellas corresponden a secciones transversales de conchas bivalvas de de moluscos del género Conchodon, de diferentes dimensiones y edades. Foto de Milo Manica
Imagen: Flickr

Tal cosa sucedía, cuando desde diversas localidades del fondo de los valles vecinos, ascendían las brujas para reunirse con el Diablo, en la cima de una montaña próxima, de las tres que constituyen los llamados Corni di Canzo (Cuernos de Canzo). Tal cosa sucedía, ciertas noches de luna llena en las que las brujas acudían para realizar sus concentraciones festivas, nocturna, cuando celebraban el sabbat, presidido por el Diablo.
Según contaba el relato popular, al anochecer del día en que las brujas celebraban su reunión festiva nocturna o sabbat, coincidiendo con el primer día de luna llena, las brujas ascendían por la ladera de la montaña, desde varias localidades del fondo del valle, iban montadas sobre sus infernales cabalgaduras. 


Cabalgata aérea de brujas, surcando el cielo a lomos de unos portentosos caballos voladores, dirigiéndose hacia el lugar de reunión, para celebrar su diabólica fiesta del Sabbat, bajo la dirección de Satanás y con la participación de sus demonios. 
Imagen de producción propia, obtenida por modificación de otra muy semejante, en la que se ha suprimido una parte inconveniente e innecesaria. 

Cuando estaban cercanas al Sass de la Mascarpa, las brujas, por pura diversión o como demostración de su poder sobrehumano, espoleaban y jaleaban a sus caballos que se lanzaban, a la carrera, contra las paredes casi verticales de aquella muralla, consiguiendo superarla con una prodigiosa facilidad y con una velocidad vertiginosa, gracias a la diabólica capacidad de sus caballos. Era en esas ocasiones cuando las huellas de los cascos de los caballos que cabalgaban quedaban estampadas sobre la superficie de la piedra, como testimonio de su hazaña diabólica.


Marcas dejadas por las brujas, transformadas en un rebaño de cabras conducido por un cabrón diabóloico

La trama y desarrollo de estos relatos es muy semejante a la de los citados y resumidos anteriormente, pero existen dos diferencias importes. La primera consiste en que las marcas que son visibles sobre las paredes rocosas de il Sass de la Mascarpa, no tendrían forma de huella de pezuñas de caballo, sino de de pezuñas de cabra montesa. La segunda diferencia consiste en que quienes ascendían en alocada carrera, ladera arriba, no eran un grupo de caballos diabólicos montados por brujas, sino que eran las mismas brujas transformadas en cabras montesas, formando un enloquecido rebaño diabólico que era guiado por el mismo Diablo, en persona, transformad en un enorme macho cabrío. 

Lámina zoológica representando un grupo de ejemplares de diversas edades y sexos de cabra montesa de los Alpes o íbice (Capra ibex). Se puede apreciar muy fácilmente el dimorfismo sexual existente en esta especie, los machos con grandes cornamentas, más corpulentos y musculosos, mientras que las hembras son todo lo contrario.
Grabado de G. Madsen, titulado "Alpensteinbock" (cabra montesa de los Alpes) de 1890.
Imagen:
eBay

Cuando el infernal rebaño llegaba, a gran velocidad, al lugar donde se hallaba la muralla de il Sasso Malascarpa que les cortaba el paso, las cabras conseguían superar aquel obstáculo con toda facilidad, ascendiendo sobre sus empinadas paredes, casi verticales, mientras iban dejando estampadas sobre la roca las huellas de sus pezuñas, a su paso.
Luego, el diabólico rebaño caprino continuaba su itinerario, orientando sus pasos hacia la cima de un monte próximo, en donde, se congregaban en festivo concilio con el Diablo y sus demonios. Allí se dedicaban cantar, bailar, fornicar y a enumerar y vanagloriarse de sus hazañas maléficas más recientes y a programar maldades que debían ejecutar en los próximos días, antes de su siguiente sabbat.

Abajo, en primer término un fragmento de il Sasso Malascarpa, con su característico aspecto de vieja muralla derruida, detrás, en el plano medio, se ven dos de las tres cimas o "cuernos" conocidos como Corni di Canzo, son el C. centrale y el C, orientale, supuestos lugares de reunión de las brujas con el Diablo, en las noches de luna llena del Sabbat. Fotografía original de Davide Pitto
Imagen:
Luoghi da sogno



Marcas dejadas por las pezuñas de unos prodigiosos machos cabríos voladores  

Se ha hallado otra narración legendaria de bases toponomástica, mítica y fabulosasegún la cual el nombre del elemento paisajístico derivaría de luna palabra lombarda referente el al macho de la cabra: masche de cavra (ital. maschio di capra o caprone). Pues según la creencia y los relatos populares, algunas brujas acudían a sus reuniones del sabbat montadas sobre el lomo de unos enormes machos cabríos. Estas extrañas cabalgaduras eran capaces de sobrevolar el territorio, transportando a las brujas desde sus lugares de origen hasta el lugar de reunión con el Diablo, sin importar lo lejano que fuese el viaje o áspero el camino. 

Estos animales prodigiosos, en realidad, eran sus demonios tutelares, asignados por el propio Diablo, a cada una de las brujas que estaban a su servicio, que podían transformarse en animales cuando les convenía a ellos o a sus amas. 
En algunos lugares, antaño, se denominaba a las marcas con aspecto de huella caprina, con el descriptivo nombre de zoccolo di caprone, es decir, pezuña de cabrón o macho cabrío.

Ilustración xilográfica antigua representando a una bruja, cabalgando sobre un animal de aspecto caprino, en medio de una nube, en realidad, su cabalgadura aérea es su 
demonio tutelar, transformado en cabra montesa y transportando a su bruja tutelada. En este grabado aparecen envueltos en una nube y sobrevolando un campo de cereal. Esta imagen representa una creencia antigua muy extendida, según la cual las brujas podían conducr las tormentas destructivas, productoras de vientos huracanados, rayos o granizo hasta ciertos lugares productivos, para perjudicar a los propietarios.
Imagen: 


Las causas paleontológica, geográfica y religiosa de tanta fantasía

El verdadero motivo que ha inspirado la gran cantidad y cierta diversidad de interpretaciones fabulosas, todas de tipo legendario, que han sido expuestas en los párrafos anteriores, fue la presencia de las extrañas marcas acorazonadas o apezuñadas que eran visibles en la superficie de los bloques de roca constituyentes de aquella peña con aspecto de fragmento de antigua muralla arruinada.
Pues aunque, en realidad, se trataba de las secciones de los moldes internos y de las pseudoconchas de un tipo de moluscos bivalvos, prehistóricos, del género Conchodon, su particular aspecto, solamente podía servir para confundir a aquellas supersticiosas gentes montañesas, poco ilustradas, que vivían en zonas aisladas, en invierno, y mal comunicadas el resto del año, de cultura fundamentalmente ganadera. 
 Aquellas figuras les recordaban la forma de la huella dejada por la pisada de un caballo, de un buey, de una cabra montesa o de un macho cabrío. De ninguna manera podían imaginarse que aquellas formas tan semejantes a una pisada de animal terrestre, pudieran relacionarse con un animal marino que había vivido en un antiguo mar, existente en aquel lugar, millones de años atrás.

Diferentes aspecto del molde interno formado por el relleno de sedimento o depósito mineral dentro de la cavidad interna de una concha bivalva de Conchodon, según diferentes puntos de vista. Sus secciones transversales, incluidas en la roca caliza, darían lugar a diversas figuras, las cuales habitualmente fueron interpretadas de forma fabulosa, dando lugar a diversas leyendas. Ilustración de un libro del s. XIX.
Imagen: Abhandlungen der Geologischen Bundesanstalt (1892)

También sabían por sus propias vivencias y observaciones cotidianas, que ninguna pezuña de cualquier clase de animal "normal", nunca sería capaz de marcar la dura superficie de la roca caliza de aquella peña. Por tanto había que pensar que los probables causantes no podían ser ningún tipo de animal de pezuña "normal".
En los alrededores, había y aún se conservan varios conventos monásticos, santuarios y eremitorios (santuario di San Miro al Monte, eremo di San Miro al Monte, santuario di San Martino, chiesa di santo Stefano, convento di S. Francesco, cappella di San Michele Arcangelo), cuyos ocupantes obsesionados con el poder e influencias de "El Maligno" y sus servidores infernales y terrenales, quizás tuviesen alguna influencia notable sobre la imaginación y las concepciones del mundo natural de los lugareños, induciendo la aplicación de interpretaciones sobrenaturalistas y fantásticas a muchos de los fenómenos naturales existentes en su entorno cotidiano.

Antiguamente, todos los habitantes de la comarca sabían por la abundante formación e información religiosa recibida desde su infancia que solamente un ser como era el Diablo y sus demonios, poseían unos pies con esa forma bestial tan característica. Que solamente ellos, debido a sus capacidades sobrehumanas, eran capaces de volar por los aires o trepar por superficies verticales. Esta mentalidad supersticiosa, corriente antiguamente, explicaría por qué, hace 100 o 200 años, aún había habitantes de la comarca que estaban convencidos de que el mismo Diablo había levantado aquella muralla y que él y sus demonios habían estado pateando las rocas de aquel lugar, en el que había dejado impresos esos rastros de pisadas bestiales. Otros ampliaban el espectro causal e incluían a las brujas y sus demonios tutelares con forma de caballos salvajes o machos cabríos como autores probables. La ignorancia causada por el aislamiento y la falta de información científica, unidas a la superstición religiosa, favoreció interpretaciones fantásticas de los tipos mencionados.

Aspecto de una de las zonas más características del "muraglione", con sus enormes bloques de piedra apilados. Su situación en un punto culminante del terreno y su proximidad a las tres cimas denominadas Corni di Canzo, lugar de aquelarres, hicieron que se le interpretase como una muralla del Diablo, obra de demonios, o como un trampolín de brujas y demonios para alzar el vuelo...
Imagen:
 Brianza web

La forma misma de la peña de il Sasso, que aparece una muralla rocosa, construida con enormes bloques ciclópeos, habría sugerido la intervención de alguna fuerza oscura y poderosa en su construcción... y que personaje popular podía resultar más apropiado para atribuirle la autoría que el mismísimo Diablo. Incluso las extrañas figuras en forma de huellas que presenta estampadas, incisas o en relieve las rocas, causadas por la sección del conjunto de las dos valvas que forman la concha de los numerosos moluscos fósiles, del género Conchodon o Conchodus, las cuales miradas sin prejuicios previos proporcionan unas figuras en forma de corazón, cuando fueron miradas con prejuicios supersticiosos fueron interpretadas como huellas dejadas por los cascos de los caballos salvajes que montaban las brujas que, según los rumores populares, solían lanzarse a la carrera diabólica sobre las paredes de aquella muralla, cuando desde diversas localidades del fondo de los valles ascendían para acudir a reunirse en sus concentraciones nocturna sabatinas, presididas por el Diablo. Según otro rumores populares las marcas habrían sido impresas por las pezuñas de los macho cabríos.


Desmitificando la etimología quizás forzada o demasiado imaginativa

Según la opinión de algunos otros investigadores, tal vez el término "mascarpa" no tenga nada que ver con brujas, zapatos diabólicos, cabrones voladores o manchas misteriosas, sino con algo mucho más humilde, cotidiano y artesanal, ya que podría estar relacionado con la producción de la "maschèrpa", que en el dialecto comasco se pronuncia "masquerpa" y que también se conoce en italiano como "mascarpa"
Se trata de un tipo de requesón elaborado con el suero de la leche de cabra, remanente de la producción de queso. Es un producto típico del aprovechamiento ganadero de los pastos de alta montaña, en la región de Lombardía. 

Recipientes modernos, recién llenos de mascherpa alpina, compactada y a punto para su distribución y comercialización. A pesar de haber sido compactada se puede observar su textura grosera.
Tal vez, el nombre de la mítica peña es el resultado de haberse aplicado la analogía, al comparar el aspecto de la peña cuarteada, con la apariencia tronco-cónica y cuarteada del producto lácteo, recién volcado del molde usado para su moldeado y consolidación.
En este caso, la intervención sobrenatural quizás tendría algo que ver con el fenómeno del cuajado de la leche o del suero sobrante, al aplicarles calor y alguna clase cuajo natural, un fenómeno de causa incomprensible en la antigüedad remota. Quizás antiguamente podría haberse recurrido a la explicación mágica para justificar la transformación de la leche en queso y del suero en requesón.


Fuentes

- Anónimo. Il sasso Malascarpa (Canzo): Riserva Naturale parziale di interesse geomorfologico e paesistico. Triangolo Lariano
- Anónimo. Un Triangolo da Scoprire: Il Sasso Malascarpa. La muraglia di pietra
Comunità Montana Triangolo Lariano
- Anónimo (2005). La Montagna degli ZoccoliPaleoItalia. Newsletter della Società Paleontologica Italiana Numero 12. Maggio 2005. Supplemento al Bollettino della Società Paleontologica Italiana v.44 n.3 
- Anónimo. Il sentiero geologico “Giorgio Achermann” in Val Ravella. Gruppo Naturalistico Brianza
- Anónimo. Riserva Naturale Sasso Malascarpa e Monte Cornizzolo (1240 m) 
- Anónimo.  Il sasso Malascarpa, Canzo. Riserva Naturale parziale di interesse geomorfologico e paesisticoComunità Montane: Triangolo Lariano, Lario Orientale    
- Avanzini, Marco & Kustatscher, Evelyn (2016). Giganti di pietra: alle radici dei miti. In Nani e giganti. Studi Storico Culturali Castel Roncolo, volume 10, Chapter 1, Fondazione Castelli di Bolzano. Editori H. Rizzolli.
- Carozzi, Daniele (1993). Leggende e storie comasche. Edit. Meravigli 
- Molteni, Gianni (2016). Sasso Malascarpa e Campi solcati.  Un, due, trek 16/09/2016 
- Pianetti, Denis (2008). Il diavolo e l'inferno nella toponomastica e nella tradizione popolare brembanaQuaderni Brembani 6 (pp. 88-96) 
Selva, Attilio (2006). La leggenda degli  “Zoccoli del Diavolo”Natura e civiltà, Periodico trimestrale, Nº 1, (pp. 10-11)
- Stoppani, Antonio (1859). Rivista geologica della Lombardia in rapporto colla Carta geologica di questo paese pubblicata dal cavaliere F. de Hauer. Atti della Società italiana di scienze naturali. Vol. I: 1855-1859. Tipi Giuseppe Bernardoni. Milano 
- Villa, Marta (2010). I racconti delle pietre. Marta Villa 1