lunes, 2 de marzo de 2026

El registro fósil en la heráldica municipal europea (46)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO

Introducción

Heráldica municipal en algunas localidades de la Cuenca Hullera de la región Nord-Pas de Calais

En la última búsqueda, en la Red, de heráldica paleontológica europea, se descubrieron varios blasones municipales franceses relacionados con los helechos fósiles conservados en los esquistos carboníferos que confinan las capas del carbón de hulla de la región francesa de Nord-Pas de Calais. En la entrada de hoy se inicia su presentación y se resume muy brevemente el contexto geológico, cultural y social relacionado con la minería del "carbón de piedra" de la zona.

Durante los últimos tres siglos, la economía de la región del Norte de Francia estuvo muy ligada a la minería del carbón mineral (hulla). Fue a principios del siglo XVIII cuando el pionero Jacques Desandrouin, fundador de la Compañía Minera de Anzin, comenzó con sus primeras excavaciones mineras, a cielo abierto, en la región de Valenciennes. Un siglo después de aquellos inicios, pioneros, una doceava parte de la región estaba ocupada por una infinidad de minas que explotaban una enorme veta de carbón de hulla de 120 kilómetros de largo y hasta 12 km de ancho. El territorio minero ocupaba una franja que iba desde la frontera con Bélgica hasta cerca de la costa atlántica. Pero como todo tiene un comienzo y un final y, en este caso particular, el final de la minería en la cuenca hullera de la región Nord-Pas de Calais llegó el 21 de diciembre de 1990. Ese día cerró el último pozo que aún seguía activo.

Mapa representando la extensión y localización de las regiones norteñas francesas de "Nord" y "Pas de Calais" (en color gris): la zona de la Cuenca Hullera aparece en color burdeos. Imagen: modificada a partir de la original https://cesbor.blogspot.com/2017/10/la-mineria-del-carbon-en-europa.html

La Cuenca minera de la región Nord-Pas de Calais
 es notable por la forma en que la extracción del carbón ha configurado su paisaje a lo largo de unos tres siglos, desde 1700 hasta finales de la segunda mitad el siglo XX. El yacimiento hullero abarca 120.000 hectáreas y comprende 109 elementos mineros: pozos de minas (el más antiguo data de 1850), castilletes, montacargas y ascensores, escombreras (algunas de ellas ocupan una superficie de 90 hectáreas y sobrepasan los 140 metros de altura), infraestructuras ferroviarias para el transporte del carbón, estaciones de ferrocarril, barrios de casas de obreros y pueblos mineros con viviendas sociales, residencias de propietarios y administradores, escuelas, iglesias, dispensarios, centros comunitarios, comisarías de policía, oficinas de compañías mineras, sedes municipales y otros edificios. 
El sitio es una muestra de los esfuerzos realizados desde mediados del siglo XIX hasta los años sesenta del siglo XX para crear ciudades obreras modelo y, al mismo tiempo, constituye un testimonio de un periodo importante de la historia de la industria minera europea. También proporciona un ejemplo de las condiciones laborales de los trabajadores de las minas y de la solidaridad obrera generada por ellas.


Representación artística del aspecto que pudo haber tenido una selva cálida, húmeda y pantanosa del periodo Carbonífero, 
hace unos trescientos millones de años. Un particular ecosistema terrestre primitivo, dominado por unos vegetales gigantes muy típicos de esa época y ambiente, cuya materia orgánica muerta y enterrada, en ciclos paleogeográficos sucesivos, con el paso de millones de años, acabaría dando origen a diversas capas de carbón mineral de hulla o de antracita, según las particulares condiciones geológicas de fosilización. En la imagen aparece sobrevolando una enorme libélula del género Meganeura. Pintura de 1942 del paleoartista moravo Zdeněk Burian (1905-1981), apodado "el pintor de los mundos perdidos".  Imagenhttps://historiasnaturales.net/2021/11/15/senderismo-carbonifero/

Estevelles es un pequeño municipio francés situado en el departamento del Pas-de-Calais , en la región de Hauts-de-France. El municipio forma parte de la aglomeración territorial-administrativa de Lens-Liévin. En la actualidad es una antigua comunidad minera con dos millares de habitantes, que forma parte de una red regional de antiguas poblaciones mineras relacionadas con la extracción de carbón de hulla. En el año 1931, la Compañía Minera de Courrières abrió en Estevelles la mina con los pozos n.º 24-25, siendo esta mina una de las últimas en cerrarse (1990-1991), de todas las existentes en la cuenca minera de las regiones de Nord-Pas de CalaisMuchas de las localidades de la cuenca hullera, tras haber cesado la actividad minera, la más importante económicamente, en la segunda mitad del siglo XX, han aprovechado parte de las viejas instalaciones mineras, adaptándolas para acoger actividades de turismo minero-industrial que generan empleo local.


Blasón de la localidad de Estevelles, Francia

En el caso particular del blasón municipal de la localidad francesa de Estevelles, en la región de Pas de Calais, hay que informar que los elementos heráldicos con vinculación paleontológica, no aparecen representados en el interior del escudo, sino ubicados fuera del espacio heráldico principal. Constituyen los adornos exteriores del blasón y que aunque resultan muy visibles: dos ramas vegetales, verdes, curvadas, cruzadas en su extremo inferior, resultan muy difícilmente reconocibles e identificables.

Aspecto del blasón municipal de Estevelles (Pas de Calais), con sus correspondientes adornos heráldicos: dos ramas vegetales y una medalla militar. En el caso del blasón colectivo de esta localidad francesa, solamente nos interesa su ornamentación periférica, las dos ramas vegetales, puesto que son los únicos elementos heráldicos que están relacionados con el registro fósil de la localidad

ImagenEstevelles. Notre village. Bulletin Municipal,  Décembre 2023  http://cdn1_3.reseaudesvilles.fr/cities/67/documents/9qi4dozluwtylvb.pdf

La apariencia general de las dos ramas verdes que enmarcan el escudo de Estevelles, manifiesta el claro aspecto de la organización foliar de un vegetal común (espermatófito). Es decir, tiene el aspecto de una planta "moderna", con verdaderas flores y semillas típicas, es decir, una fanerógama. Pero resulta que los vegetales a los que representan esas dos ramas verdes no son fanerógama

Aspecto de la implantación de los frondes de la copa de un helecho arborescente actual, (Dicksonia antarctica), según una vista parcial. Se puede apreciar la forma característica de los frondes o ramas de los helechos arborescentes, muy distinta de la representada en los adornos del blasón municipal. Imagen: Urban Jungle:   https://www.urbanjungle.uk.com/product/dicksonia-antarctica-tree-ferns-from-30cm-to-2m-of-trunk-and-3l-pot-sizes/

La información consultada asegura que esas dos ramas verdes cruzadas, representan dos ramas o frondes de helecho arborescente paleozoico, de hace entre 541 y 252 millones de años. Por lo tanto, deberían representar de una manera más realista y fiel, las características que son típicas y propias de un vegetal "antiguo", es decir, el de un pteridófito, una clase de plantas, primitivas, sin flores verdaderas ni semillas típicas. 

Si la información consultada sobre la naturaleza botánica de esos adornos vegetales heráldicos es correcta, entonces, se debe concluir que el artista heraldista que ha dibujado el blasón, parece haber hecho una pésima representación gráfica del aspecto típico de cualquier especie o género común de helechos fósiles o actuales. O que se ha tomado excesivas libertades formales al hacer la representación, por que no podemos creer que no se haya tomado la molestia de documentarse, mínimamente, sobre el asunto. 

Fragmento de un fronde de helecho fósil carbonífero, su aspecto no concuerda en nada con el de las ramas vegetales ornamentales del blasón de Estevelles. Fotografía de Rafael Wiedenmeier Imagen: https://www.istockphoto.com/es/foto/helecho-f%C3%B3sil-gm1424643780-469314115

Incluso en el improbable caso de que pudiera tratarse de un tipo particular de helechos, denominados "helecho con semillas", es decir, un vegetal de tipo "pre-espermatófito", es decir vegetales primitivos precursores de las angiospermas modernas, su apariencia general seguiría siendo la típica de un helecho común, y más concretamente la de alguna clase de helechos fósiles. Puesto que las verdaderas plantas angiospermas, las  fanerógamas, aparecerán 150 millones de años más tarde, a finales del Jurásico, hace entre 200 y 145 millones de años.

Aspecto de otra clase de helecho fósil carbonífero, en este caso se trata de un fragmento de un fronde. Pero su aspecto no concuerda en nada con el aspecto de las dos ramas vegetales ornamentales del blasón de Estevelles. Fotografía de Rafael Wiedenmeier. 
Imagen: https://media.istockphoto.com/id/1302287437/es/foto/helecho-f%C3%B3sil.jpg?s=612x612&w=0&k=20&c=luW-TTqeRFv8Lhy10qTSHnSJ7Pfph5bd0TKWLhkyByA=

Volvamos a la heráldica paleontológica

Con la incorporación de este adorno heráldico, en la periferia del blasón municipal de la  localidad francesa de Estevelles, se pretendía aludir a la importancia económica y social de la actividad minera en el municipio. Además, con la representación de esas dos emblemáticas ramas vegetales se pretendía recordar una vieja costumbre minera típica de la región. Se cuenta que, a veces, los mineros encontraban incrustadas en la roca de los esquistos carboníferos, de algunas galerías de la mina de carbón, unos hermosos y raros fragmentos de ramas de helechos fosilizadas. Las extraían con cuidado, como una rara curiosidad de la naturaleza antigua, las recogían y se las llevaban a casa como un trofeo. Posteriormente usaban estas muestras paleontológicas como elementos decorativos en el ámbito doméstico,  como  testimonios representativos de su arriesgada actividad laboral subterránea. 

Es posible que muchos de los mejores ejemplares paleontológicos, extraídos con fines domésticos, acabaran siendo incorporados, antes o después, al comercio de fósiles. Pues el coleccionismo paleontológico es muy antiguo y la recolección y comercialización no profesional de fósiles, también. Las escombreras de las minas de hulla de la región, eran y son otro lugar de acceso, más o menos, libre y con mucho menos riesgo para la integridad del recolector que las galerías subteráneas. Constituyendo una fuente alternativa de muestras paleontológicas, donde poder encontrar fragmentos de fósiles carboníferos de menor tamaño, pero al que deben recurren los recolectores, coleccionistas o investigadores, cuando las minas ya no están activas desde hace bastante tiempo.

La existencia de los helechos fósiles de la Cuenca hullera de la región Nord-Pas de Calais son conocidos desde mediados del siglo XIX. En 1828, Alexandre Brongniart, químico, botánico, mineralogista, y zoólogo francés, representó la figura de algunos vegetales fósiles provenientes de las minas hulleras de Anzin, en su importante obra "Histoire des Végétaux fossiles"

La "Guide paléontologique dans le terrain houiller du Nord de la France", de Paul Corsin   (1932) constituye, sin duda alguna, la obra de base para todo aquel que desee conocer la flora fósil de las cuencas hulleras de la regiones de Nord – Pas-de-Calais, en el norte de Francia, con sus descripciones precisas y sus excelentes ilustraciones.

Según los estudios realizados por R. Coquel (1993), las plantas fósiles con aspecto de helecho, recogidas en las escombreras de las minas de la Cuenca hullera de la región francesa de Nord-Pas de Calais, serían las siguientes:

Plantas prespermafitas (preangiospermas o helechos con semillas): Alethopteris sertiNeuralothopteris schlehaniNeuropteris tenufoliaParipteris gigantea, Paripteris linguaefoliaLinopteris subbrougniarti, "Graines" : Trigollocarpus et Hexagonocarpus, Mariopteris spp. Cordailes spp. 

Plantas pteridofitasPecopteris aspera, Pecopteris pennaeformis, Pecopteris plumosa-dentata, Sphenopteris spp., Eusphen0pteris striata 

Ejemplar de helecho fósil carbonífero conservado en las colecciones del Museo del Centre Historique Minier de Lewarde, inaugurado en 1984, en las reformadas antiguas instalaciones de la antigua mina Delloye, en la localidad de  Lewarde.

Imagen: Centre Historique Minier Lewarde:   https://www.chm-lewarde.com/wp-content/uploads/2016/09/FossilecollectionsCentreHistoriqueMinier-768x432.jpg


En cuanto a la fecha de legalización del escudo municipal de la localidad de Estevelles  (Pas de Calais), se carece de datos precisos, pero por informaciones indirectas, parece ser que el blasón municipal de esta localidad francesa fue aprobado, legalmente, hacia el año 1999.

Vista aérea de la zona de Estevelles y de sus alrededores. En primer término, la escombrera de acumulación de materiales estériles extraídos del subsuelo por la actividad de la mina carbonífera de Estevelles. Ésta, como las demás escombreras de la región, constituyen un testimonio  paisajístico, emblemático de la actividad extractiva de las localidades mineras de la subcuenca de Lens. Tras la escombrera se ven los núcleos urbanos de las localidades de Estevelles, Vendin-le-Viel, Annay, Lens… y otras varias escombreras que hoy forman parte del paisaje y del  patrimonio minero regional.

Imagen: Arnaud Chanteloup: https://www.facebook.com/photo/?fbid=10234675171832768&set=a.1073682474607


Colecciones  Geológicas del Centre Historique Minier de Lewarde

El pozo Delloye o Joseph Delloye de la Compañía Minera Aniche es una antigua mina de carbón en la cuenca carbonífera de Nord-Pas-de-Calais, ubicada en Lewarde. En 1973 tras catorce años de cierre, el sitio se convirtió en el Centro de Historia Minera de Lewarde. La compañía minera de carbón decidió crear un museo minero bajo el impulso del Sr. Alexis Detruys, Secretario General de la Cuenca Minera Nord-Pas-de-Calais, y se eligió el sitio del pozo Delloye. El Museo del Centro de Historia de la Minera abrió sus puertas en 1984.

Con la  fundación del museo se creó una colección de fósiles de carbón. Se recuperaron aproximadamente 1600 fósiles de diversas minas de la cuenca carbonífera, y 64 piezas excepcionales se exhiben permanentemente en la exposición « Los orígenes del carbón: El  Carbonífero ». En 2017, la colección se enriqueció gracias a una donación de la litoteca del Servicio Geológico de Francia (BRGM), compuesta por varios cientos de núcleos de perforación en numerosos sondeos de prospección y muestras geológicas extraídas de diversos lugares de la cuenca carbonífera, realizados a petición de las diversas Minas de Carbón de Nord-Pas-de-Calais.

Pedazo de hulla procedente del subsuelo de la cuenca hullera del Norte y del Paso de Calais, conservado y expuesto como testimonio de la última ascensión de carbón fósil, desde el fondo del pozo, el 21 de diciembre de 1990. Esta muestra es conservada como un recuerdo del último día de trabajo y del cierre de la explotación minera del carbón en la región  del Norte y del Paso de Calais, una actividad económica iniciada en 1720. El Centro conserva en sus colecciones el último trozo de carbón extraído de la cuenca de ese día, o mejor dicho, varios ejemplares de los numerosos trozos de carbón extraídos, ese último día, en las diferentes explotaciones de la región.

Si bien el 21 de diciembre de 1990 es una fecha simbólica, por el cierre de todas las minas activas, en realidad, la compañía minera de carbón realizó importantes trabajos en los meses posteriores para rellenar los pozos, controlar la atmósfera y sellar los accesos. Así, el 29 de agosto de 1991, en el pozo número 25 de Estevelles, Michel Poilevé, entonces Director de Servicios Técnicos y de Seguridad, encargado del cierre y la seguridad de los pozos, realizó el último descenso posible y, en homenaje a su padre y por amor a la historia de la minería del carbón, recogió el último trozo de carbón que se extrajo del fondo.

Por ello, el Centro de Historia de la Minería se complace especialmente en poder conservar este objeto único. El último testigo de tres siglos de explotación del carbón en el Norte y el Paso de Calais, así como el pico que servía para extraerlo.

Fuentes

Anónimo. Cuenca minera de la región Nord-Pas de Calais. Lista de la UNESCO del Patrimonio Mundial: https://whc.unesco.org/es/list/1360

Anónimo. Jean-Jacques Desandrouin. Wikipedia: https://fr.wikipedia.org/wiki/Jean-Jacques_Desandrouin

Juric, Daniel (2017). ESTEVELLES (ETÈFE) (Pas de Calais)INSEE n° 6231.1.  L'Armorial des villes et villages de France: https://armorialdefrance.fr/page_blason.php?ville=9545

Coquel, R. (1993). A la découverte des plantes fossiles du Houiller sur les terrils du nord de la. France. Bull. Soc. Bot. N. Fr. 46 (1-2), 1993: 1-5 https://societebotaniquenord.wordpress.com/wp-content/uploads/2016/11/tome-46-19931.pdf 

jueves, 4 de diciembre de 2025

Folclore paleontológico húngaro (8)

 por Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Univ. de Lleida (España)

Interpretaciones fabulosas de grandes huesos y relatos legendarios surgidos en algunas localidades del valle del río Tisza (Hungría) (3)

La mítica guerra de los primeros príncipes magiares contra los gigantes (3)

Los "huesos de gigantes" vencidos por los aristocráticos ancestros, expuestos públicamente por sus descendientes (1)

Recapitulación

Hoy, prosiguiendo con la divulgación de la influencia cultural ejercida por los restos fósiles de los grandes mamíferos pleistocenos en la sociedad magiar, se presenta una antigua y curiosa costumbre aristocrática de las élites magiares. Consistente en la exhibición de grandes huesos fósiles en determinados lugares, favorables para su fàcil visibilidad, en ciertos tipos de edificios. Esta particular exposición pública, creemos que era una forma de declarar implícitamente, unos derechos familiares históricos y una justificación de la posesión de unos privilegios sociales por parte de propietarios, correspondientes a ciertos sectores sociales dominantes en la antigua y moderna Hungría. 

El contenido de la entrada, que hoy se presenta, tiene relación con lo que se expuso y comentó en la entrada publicada el 4 de febrero de 2024: "Interpretaciones fabulosas de grandes huesos y relatos legendarios surgidos en algunas localidades del valle del río Tisza (Hungría)" (1ª parte): https://glossopetrae.blogspot.com/2024/02/folclore-paleontologico-hungaro-4.html

Introducción

En una gran parte de Europa, durante la época medieval y hasta finales del siglo XVII, e incluso mucho más tarde, algunos grandes huesos fosilizados, hallados en diversos lugares eran conocidos con la denominación de "huesos de gigantes". En las zonas de más tardía cristianización se asociaron a gigantes de la antigua mitología regional. En las zonas cristianizadas desde antiguo, la población de esas zonas los consideraba, como auténticos "huesos de gigantes" ahogados durante la gran inundación del Diluvio universal que narraba la Biblia En el caso particular de Hungría se integraron en una tradición explicativa muy particular, relacionada con los mitos fundacionales de esa sociedad.

La mayoría de aquellos grandes huesos procedían de la desarticulación y dispersión de los huesos que constituían los grandes esqueletos de algunos grandes mamíferos prehistóricos, típicos de la llamada "Edad del Hielo", como ciervos gigantes, bisontes esteparios, mamuts y rinocerontes lanudos. En aquellos tiempos, no sabiendo su verdadera naturaleza ni su origen, eran interpretados de manera fabulosa, en clave mítica en relación al soporte ideológico que les proporcionaban su mitología y su cosmogonía particular.

Este era el verdadero aspecto de algunos de los gigantes legendarios cuyos huesos dieron origen a leyendas heroicas y adornaron algunos edificios importantes de Hungría, durante la Edad Media y el Renacimiento, e incluso se expusieron y conservaron hasta el siglo XIX y principios del XX. Reconstrucción artística de un grupo de mamuts de la estepa helada, basada en la información genética del mamut del río Adycha, un linaje antecesor del mamut lanudo, hallado en Yakutia, en Siberia. Ilustración de Beth Zaiken (Centre for Palaeogenetics) Imagen: https://www.agenciasinc.es/Noticias/EL-ADN-mas-antiguo-jamas-secuenciado-revela-un-nuevo-linaje-de-mamuts

En ciertas zonas del territorio de la antigua Hungría, especialmente los valles fluviales activos de la cuenca de los Cárpatos, se encontraron este tipo de restos prehistóricos con una frecuencia que resultaba inusual en otras partes de Europa. Ocasionalmente, aparecían desenterrados o semienterrados en ciertos lugares cercanos al curso de los ríos, como podían ser graveras fluviales, canteras de arcilla o loess,  campos de labor en los márgenes y marismas fluviales. Pero sobre todo  hundidos en el lecho y fondo de varios ríos. Los supuestos grandes despojos óseos de gigantes antiguos eran hallados, casualmente, por personas que realizaban sus actividades productivas cotidianas, en sus lugares de trabajo relacionados con los mencionados,  anteriormente. Pero fueron sobre todo los pescadores fluviales que sacaban enganchadas en sus redes tales monstruosas reliquias legendarias. Supuestamente, pertenecían al cuerpo de gigantes muertos en las peleas contra los primeros príncipes magiares, durante los enfrentamientos para conquistar aquel fértil territorio, habitado por gigantes salvajes, feroces y paganos. Los despojos fluviales se explicaban como el resultado del ahogamiento de aquellos gigantes que intentaban huir del combate atravesando el río o como la tumba de aquellos otros gigantes muertos en combate, cuyos cadáveres fueron lanzados al fondo del río por las tropas principescas. 

Representación fantasiosa del legendario enfrentamiento entre un ágil humano armado y un corpulento gigante desarmado. Siendo el humano el héroe de la historia es previsible el resultado final del combate.
Imagen: https://img.freepik.com/fotos-premium/caballero-medieval-su-espada-salto-lucha-contra-gigante-ilustrador-estilo-arte-digital_926199-3468464.jpg

Históricamente, las primeras tribus magiares, procedentes del Este de Europa, probablemente de la zona de los montes Urales, llegaron a la Cuenca de los Cárpatos y ocuparon el territorio de la actual Hungría a finales del siglo IX periodo conocido como la "conquista de la patria". Los relatos legendarios que reflejaban la antigua conquista del territorio, de una forma muy fantasiosa y heroica, narrando luchas contra los feroces gigantes que habitaban, originalmente, aquel territorio son posteriores al siglo XI, es decir, unos doscientos años más tarde, cuando ya no quedaba ningun testimonio vivo y al parecer ningún documento escrito. El rey húngaro Béla II fue el autor de los primeros libros sobre la historia de los antiguos magiares, cuyos hechos están basados, en su mayor parte, en leyendas populares.

Ilustración del libro de Adrienne Major, con la finalidad de mostrar la relativa semejanza entre el esqueleto humano y el esqueleto de un mamut, cuando la reconstrucción se hace distribuyendo los huesos del mamut como si fuera un ser bípedo. Las enormes dimensiones  del mamut inspirarían la interpretación en clave mítica. Imagen: The First Fossil Hunters, Fig. 3.5, p. 123.

En los primeros tiempos, el hallazgo de aquellos grandes huesos, supuestamente, procedentes de los cadáveres de los míticos gigantes asesinados por sus antepasados, inspiraba tanto miedo como respeto, en los supersticiosos descubridores. Pues temían ser víctimas de las posibles represalias ejercidas por su espíritu residente, cuando el descubridor turbara irresponsablemente o irrespetuosamente su reposo. Con frecuencia, por motivos supersticiosos, los grandes huesos prehistóricos encontrados, casualmente, fueron abandonados en el lugar del hallazgo, a toda prisa, o fueron ocultados rápidamente, mediante un improvisado enterramiento de urgencia, en el mismo lugar del hallazgo. En los primeros tiempos, con frecuencia, los grandes huesos fueron abandonados e ignorados.

Posteriormente, empezaron a aparecer personas importantes, muy interesadas en la posesión de aquellos grandes huesos, por lo que empezaron a ser recuperados, almacenados y limpiados, para luego ser vendidos al mejor postor. Algunos de esos interesados eran intermediarios de nobles aristócratas que querían poder mostrarlos públicamente, como un antiguo trofeo familiar. La exposición de las gigantescas reliquias de unos supuesto gigantes vencidos en antiguos combates, se haría con la finalidad de convertirlas en un recordatorio evidente de unos, supuestos, enfrentamientos audaces y victorioso contra enemigos gigantescos, sucedidos en el pasado lejano. Aunque se trataba de unos enfrentamientos heroicos totalmente imaginarios, los grandes huesos expuestos, constituyeron un testimonio visible de unos hechos heroicos legendarios, relacionados con ciertos mitos fundacionales magiares. Como la supuesta guerra contra los feroces y malvados gigantes que habitaban aquellas tierras antiguamente, previamente a su derrota y ocupación por las primeras tribus magiares. Personajes y hechos legendarios inventados o intuidos eran relatados como personajes y hechos totalmente verídicos y realmente históricos que eran creídos, ingenuamente, por la población magiar descendiente, en siglos posteriores

Ilustración realista representando el verdadero y único enfrentamiento posible entre humanos y auténticos gigantes. Cuyos huesos podrían haber adornardo, simbólicamente,  muchos siglos más tarde, algunos edificios importantes de Hungría, para dar credibilidad a relatos legendarios de mitos fundacionales.  Imagen: https://elmamutdetultepec.com/el-mamut-gigantes-de-la-prehistoria/

Los grandes huesos legendarios, hallados en distintos lugares y  épocas, consistentes en tibias, fémures, cúbitos, radios, costillas vértebras, mandíbulas, dientes o cráneos de grandes animales prehistóricos de la "Edad del Hielo" solían estar expuestos en lugares elevados en los que resultaran bien visibles. Se mostraban suspendidos con gruesas cadenas de hierro o fuertes correas de cuero, como para demostrar que estaban bien sujetos, aprisionados y dominados. Retenidos de tal forma que pudieran inspirar y aparentar que, en tal situación, de fuerte retención física, resultaban totalmente inofensivos, ya que no podrían soltarse para poder escapar ni para atacar a los humanos cercanos

Aspecto de una enorme vértebra dorsal de mamut lanudo (Mammuthus primigenius), encontrado en el Mar del Norte, Países Bajos. Pleistoceno. Aprox. 20.000-50.000 años. Ancho: 21 cm. Altura: 17 cm. Peso: 877 gr.  Si su tamaño servía para calcular el tamaño del cuerpo del gigante, al que supuestamente pertenecía, resultaría un humanoide de un tamaño colosal.   Imagen: https://www.paleo-passion.com/en/mammals/5552-mammoth-tooth-mammuthus-primigenius-18.html?srsltid=AfmBOoo4k1MYVXUKcou7YQatv50D90iBKV9UPNPRL7KCJ_DgDRJun9PZ

Solían exponerse, tanto en el exterior como en el interior de algunos edificios importantes que eran de acceso público, tanto civiles como militares o religiosos. Generalmente, se situaron cerca de las puertas principales de acceso al interior de castillos y fortalezas, palacios, ayuntamientos e iglesias, ya fuera en el exterior o en el interior, del edificio. Habitualmente, fueron suspendidos sobre la puerta principal de entrada, pasando por debajo de ellos al entrar o salir

Al parecer de algunos autores, la exhibición de tales despojos óseos, de gigantes legendarios, se hacía como una forma de intentar conjurar el poder del mal espíritu y dominar o reducir el temor supersticioso que sentia la gente común, de aquella época, cuando estaba en la proximidad de aquellos enormes restos óseos expuestos. Puesto que, supuestamente, procedían de unos seres malignos de condición sobrehumana y naturaleza salvaje. Los mismos autores dicen que también podía ser con la finalidad de que la gente pudiera demostrarle un cierto respeto funerario, a los supuestos espíritus que habitaban en aquellos huesos

Aspecto impresionante de una tibia, parcialmente conservada, perteneciente a un mamut lanudo (Mammuthus primigeniusde gran tamaño. Encontrada en Alemania, en la región de Mannheim. Aprox. 30.000-50.000 años de antigüedad. Longitud: 61 cm. Peso: 6,28 Kgr. Calcular el tamaño de un gigante humanoide a partir del tamaño de su, supuesta, tibia era una operación de proporcionalidad, relativamente, sencilla.

Esta tibia está conservada profesionalmente, con su aspecto original, sin restauración ni reposición de partes perdidas. Imagen: https://tamfossils.com/es/LOS-PRODUCTOS/tibia-grande-de-mamut-lanudo-61-cm/

En mi opinión personal, creo que la exhibición de los colosales despojos óseos, legendarios, seguramente, se habría hecho con unos determinados propósitos estratégicos de dominación pública. Principalmente con fines rememorativos  y propagandísticos, con la intención de recordar a los  súbditos, que pasaban por el lugar y podían verlos expuestos, que eran el resultado de las gestas heroicas y  victorias conseguidas por sus audaces antepasados. Puesto que habían tenido que luchar contra aquellos seres gigantescos, violentos y peligrosos, poderosos antiguos habitantes de su patria. Tales victorias habrían sido conseguidas con enorme riesgo y valor por los antepasados de las clases aristocráticas dominantes, que exhibían, orgullosamente, aquellos trofeos óseos, unas supuestas reliquias de antiguos enemigos gigantescos y feroces.

Enorme quinta vértebra cervical de un rinoceronte lanudo (Coelodonta antiquitatis). Encontrado en el Mar del Norte, Países Bajos. Aprox. 20.000-50.000 años. Altura: 17 cm. Ancho: 16 cm. Peso: 623 gr. Una identificación errónea de la naturaleza y de la procedencia de una muestra no puede conducir a una acertada interpretación.

Esta vértebra está conservada profesionalmente, sin restauración artificiosa. Imagen: https://tamfossils.com/es/LOS-PRODUCTOS/desconocido-17-cm/

 Aquellas enormes osamentas, expuestas, servirían para recordarles que tenían una deuda de gratitud con aquella familia noble, por haber puesto en peligro su vida al haber conquistado aquel territorio o por haberlo defendido de la dominación de unos peligrosos enemigos. También, pudo ser como una forma sutil de mostrar y recordar el destino fatal y miserable de los enemigos vencidos. Además de servir tal ostentación como recordatorio y justificante de la antigua gesta familiar, causa de que se hubieran convertido en líderes de su pueblo y sus descendientes  merecieran seguir ostentaban el poder político y militar, gozando del respeto, obediencia y tributos de sus súbditos.

Enorme costilla de mamut lanudo  (Mammuthus primigenius), extraída del permafrost de la taiga de Siberia (Rusia) del Pleistoceno superior. Imagenhttps://rocksolidfossils.com/products/woolly-mammoth-rib-bone-genuine-fossil-siberia?srsltid=AfmBOopUAA2NwT0Cgo1kQ9j_s6KaOc3qASErnArNivdrg-4mSuhLq0Id

Algo semejante y equivalente sucedía con los grandes huesos expuestos en las iglesias. Pero en estos casos quienes habían eliminado a unos supuestos dragones monstruosos, habían sido ciertos personajes santos, eclesiásticos de siglos anteriores, con frecuencia obispos. Quienes de manera milagrosa había conseguido amansar, expulsar o dar muerte a feroces y sanguinarios dragones. Supuestamente, unos activos devoradores de ganado, cosechas y personas.

Fantasiosa representación artística del legendario enfrentamiento de Clemente de Metz con el voraz dragón de la periferia de aquella ciudad. Clemente fue enviado por san Pedro apóstol para evangelizar a los paganos de Metz, allí fundó la iglesia de San Clemente alrededor del año 280. San Clemente, además de evangelizar, consiguió eliminar, milagrosamente, al dragón y también, salvó a sus habitantes de los estragos de las enfermedades epidémicas y de la muerte. Imagenhttps://www.mv-bracelet.com/clement-de-metz/

 Por lo tanto, en estos casos, la deuda de gratitud adquirida por los supuestos feligreses beneficiados por el milagro, sería con la Iglesia y, más concretamente, con los administradores eclesiásticos de aquel templo, en el que, a veces, se conservaban sus restos mortales y alguna imagen suya, a la que se prestaba gran veneración popular, convocando romerías y estimulando cuantiosos donativos y limosnas. En ocasiones los "huesos de dragón" correspondían a huesos o cráneos de los enormes osos de las cavernas (Ursus spelaeus), muertos durante su estancia de hibernación en el interior de algunas las cavernas de los Cárpatos. Sus esqueletos se habían conservado, durante milenios, en el interior de ciertas cuevas, siendo hallados casualmente, muchos siglos más tarde, por ocupantes ocasionales, como pastores, cazadores, bandidos o anacoretas que los atribuyeron a los míticos dragones cavernarios. Darles muerte no era una proeza que pudiera realizar cualquier persona común.

Esqueleto, bastante bien conservado, de un oso de las cavernas (Ursus spelaeus) musealizado en la cueva del Oso en Chişcău (Rumania). Fotografía de Zátonyi Sándor.  Imagen: https://es.wikipedia.org/wiki/Ursus_spelaeus

En cuanto a la suposición de algunos autores de que se trataría de una forma popular de mostrar respeto funerario hacia los restos corporales del gigante difunto, quizás, también pudiera ser una forma de manifestación de la existencia de un antiguo prejuicio supersticioso, según el cual había que comportarse con dignidad y respeto hacia los restos corporales del difunto por haber sido, en vida, la residencia de su espíritu o alma, con la que guardarían relación después de muertos. Tanto si pertenecían a humanos comunes cristianos como a gigantes antiguos paganos, vencidos y humillados en combate, con la finalidad de que sus espíritus no pudieran sentirse agraviados y se enfurecieran. Puesto que en aquella época aún se conservaba la antigua creencia de que los espíritus de los difuntos permanecían conectados con sus restos mortales y podían percibir las ofensas e irritarse, reaccionando de manera malévola, pudiendo causar perjuicios a los vivos, de diversas maneras. Antiguamente, a los gigantes míticos o legendarios se les creía personajes históricos, reales y verdaderos, y en consecuencia sus "malos espíritus" si eran ofendidos, querrían y podrían vengarse sobre los humanos ofensores, por las ofensas recibidas y percibidas por sus restos mortales.

Continuará

sábado, 8 de noviembre de 2025

Folclore paleontológico húngaro (6)

 

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Univ. de Lleida

Las pezuñas de cabra petrificadas del lago Balaton (Hungría) (3)

Relatos protagonizados por princesas cantantes, princesas silenciosas, príncipes enamorados, reyes de las olas furiosos, viejas diabólicas envidiosas y cabras de pelo dorado  (3)

Recapitulación 

En esta entrada se continua con la presentación de las leyendas húngaras, asociadas a unos curiosos fragmentos de conchas fósiles de unos bivalvos de aguas salobres (Congeria ungula caprae), llamadas popularmente "pezuñas de cabra" por la relativa semejanza de su aspecto a las pezuñas del ganado caprino. Dando así continuidad a un tema que se inició en entradas anteriores. La segunda parte que fue publicada el 6 de junio de 2025 (https://glossopetrae.blogspot.com/2025/07/folclore-paleontologico-hungaro-5.html) y la primera parte, publicada el  8 de enero de 2024 (https://glossopetrae.blogspot.com/2024/01/folclore-paleontologico-hungaro-3.html)


Otra versión de la leyenda de la princesa cantante

"Hace mucho tiempo, vivía una hermosa hada llamada Tihany a orillas del lago Balatón. Todos los días llevaba a la orilla a pastar su rebaño de cabras de pelo dorado y cantaba durante todo el día. Tenía una voz tan hermosa que cuando cantaba, los gigantes se detenían en sus fechorías, los enanos dejaban su trabajo en la mina y la gente de la península lacustre paraban sus actividades, solamente escuchaban y se deleitaba con su hermosa voz. Pero por muy hermosa que fuera el hada Tihany y su linda voz, también era una gran avariciosa, pues después de enterarse un día que sus canciones agradaban a todos y que cesaban sus actividades para disfrutar más de sus canciones, decidió no cantar gratis, ¡Quien quisiera escucharla cantar debería pagar por ello. Para conseguir que cantara los enanos le llevaban oro, los gigantes tesoros y la gente monedas, solo así conseguían que el hada cantara.

Sucedió que el único hijo del viejo Balaton cayó gravemente enfermo y dijo a su padre. "¡Oh, padre, si pudiera escuchar las canciones de Tihany, me curaría!" 

El viejo Balaton fue donde estaba el hada y le pidió que salvara a su hijo. Pero el hada avariciosa se limitó a responderle, como a todos los demás: "¡Quien quiera escuchar mis canciónes, debe pagar por ellas!".

Balaton fue a sacar sus tesoros del fondo de las profundidades del lago para que el hada Tihany cantara para su hijo. Pero el oro ya no estaba y el muchacho aún no se había recuperado. Balatón suplicó y lloró, en vano, pero el corazón del hada no se ablandó. El muchacho se puso más pálido y más enfermo y finalmente murió.

Entonces el viejo Balaton se enojó terriblemente. Enfurecido levantó una gran tormenta y azotó el agua provocando fuertes olas. Tihany estaba pastando despreocupadamente sus cabras de pelo dorado en la orilla, cuando una enorme ola atrapó y arrastró a todo el rebaño hacia el centro del lago, lejos de ella. Aterrorizada, la hermosa hada corrió hacia una cueva, pero ni siquiera allí pudo escapar de Balaton pues derrumbó la entrada cueva dejándola prisionera  y la maldijo: ¡Tú, que trataste tan miserablemente a mi hijo con tu hermosa voz, de ahora en adelante, deberás repetir tus palabras, hasta siete veces, a todos los que te hablen!" 

Desde ese día se puede escuchar la voz del hada respondiendo a todos aquellos quienes le hablan, voceando desde ciertos lugares, y en la orilla del lago, tras las tempestades, se pueden ver  las pezuñas petrificadas de sus cabra ahogadas.

Grupo de visitantes vociferando, a coro, desde la zona más favorable para comprobar la respuesta del eco de Tihany. En la izquierda de la imagen, escultura de bronce representando a la princesa. ninfa o hada legendaria que fue castigada, eternamente, por el rey del lago a responder a todos aquellos que le hablasen o le gritasen, como castigo a su orgulloso e inhumano comportamientoImagen: Tihanyi Visszhang. https://tihany.hu/sites/default/files/visszhang/pdf/2025-junius_tordelt_k-1.pdf

En realidad, el fenómeno del eco existe desde siempre, pero su existencia se conoce desde mediados del siglo XVIII, cuando se construyó y habitó la actual abadía benedictina. Porque fue en ese momento cuando se pudo comprobar que las palabras gritadas desde la colina de "Visszhang" (del eco) eran repetidas y se reflejaban desde el lado norte de la abadía, que está a más de 300 metros de distancia. Entonces se colocó un pequeño pilar de piedra en un punto favorable de la ladera de la colina, llamado "piedra del eco", y desde su cima era necesario gritar en dirección hacia la iglesia. 

Un visitante infantil, encaramado sobre "la piedra del eco", comprueba la efectividad del eco de Tihany. Tal vez, nadie le ha informado de la dirección correcta y el niño no esté enfocando correctamente su berrido y se quede sin respuesta del eco legendario. Fotografía de funiQ.
Imagen:  https://funiq.hu/2660-tihanyi-visszhang

Sin embargo, en la actualidad, la resonancia del eco en Tihany ya no es la misma que antaño, su fuerza está disminuyendo, progresivamente. El filtro absorbente que forma el follaje de los árboles caducifolios y perennifolios que han sido plantados para crear un paisaje forestal, entre la colina y la iglesia, es el principal responsable de esta disminución de potencia. En invierno y principios de primavera, cuando los árboles aún no han desarrollado su follaje y el viento no es muy fuerte, es más probable que se pueda percibir más claramente el fenómeno del eco séptuple.


Leyenda del pastor flautista y la ninfa seductora

Según relata otra leyenda popular, la hija del rey del lago era una ninfa acuática de gran belleza, se enamoró de un joven pastor que acostumbraba a llevar a pastar sus cabras de pelo dorado a orillas del lago Balatón. 

Mirando esta imagen podemos imaginar el momento en que el pastor, recién llegado, ameniza su jornada laboral tocando la flauta. Grabado del artista milanés Francesco Londonio (1723 – 1783)"Pastor con cabras, tocando una flauta". 
Imagen: Meisterdrucke
https://www.meisterdrucke.es/impresion-art%C3%ADstica/Francesco-Londonio/1181312/Pastor-Tocando-la-Flauta-a-Cuatro-Cabras.html

La ninfa disfrutaba durante todo el día, escuchando
  las más hermosas melodías ejecutadas hábilmente por el pastor con su flauta. 
Cierto día la ninfa se atrevió a salir del agua y le pidió al pastor que lo acompañara al fondo del lago, al palacio de su padre, donde podrían estar siempre juntos. 

El joven sorprendido por la extraña proposición de la muchacha, al principio dudó y no aceptó, pero finalmente cedió a su insistencia y aceptó y siguió a la hija del rey del lago, bajo el agua. 

Mirando esta imagen podemos imaginar el momento en el que la ninfa esta convenciendo al pastor para que la siga al fondo del lago. Es una copia del grabado "Pastor y pastora con cabras" (
1611), del grabador holandés Boetius A. Bolswert, según un dibujo original del artista Abraham Bloemaert. 
Imagen: Beni culturali.  https://dati.beniculturali.it/lodview-arco/resource/HistoricOrArtisticProperty/0800075815.html

Las cabras al ver desaparecer a su pastor bajo el agua quisieron acompañarlo, pero el rebaño de cabras no estaba protegido por la magia de la ninfa, por lo que todas perecieron ahogadas en el agua. Desde entonces, las pezuñas de aquellas cabras, todavía pueden encontrarse en la península de Tihany, en las orillas del lago, pero completamente petrificadas.

Los habitantes de la región del Balatón, especialmente los de la localidad de Zala, aún llaman "cabras" a las olas del lago de cresta espumosa blanca y también saben muy bien que las llamadas "pezuñas de cabra" no son tales, sino son restos fosilizados de conchas del bivalvo congeria. 
A la luz del sol naciente o poniente, la superficie de las aguas de lago Balaton rizadas por las olas, toman una hermosa tonalidad dorada, que recuerda el "pelo dorado" de las cabras legendarias

Existe otra versión de la misma leyenda en la que la bella y seductora muchacha es una hermosa sirena lacustre, hija de la reina de las sirenas del lago, pero la trama del relato es muy semejante y con un final idéntico para las cabras.

La explicación científica del origen de las "pezuñas de cabra" del lago Balaton, no es épica ni prodigiosa... ni le hubiera sido posible concebirla, hace 200 o 300 años, a la mente de una persona común.

En el lugar de la actual península de Tihany, hace 12 millones de años todavía había un mar pequeño que anteriormente había formado parte del antiguo mar de Panonia. Era un mar somero, localizado en el área, ahora, conocida como Llanura Panónica, en la zona de Europa Central. Este mar se formó hace unos 10 millones de años cuando el pequeño océano Paratetis, heredero del  gran océano Tetys quedó aislado cuando bajó el nivel de sus aguas y su antigua cuenca se subdividió en varios mares más pequeños, siendo el mar de Panonia uno de ellos. 


Mapa mostrando la ocupación del actual territorio europeo del 
cuenca la mar de Panonia, durante el Mioceno. Puede comprobarse que la actual Hungría es el territorio europeo que tuvo una mayor cobertura por esta cuenca  marina. 
Imagenhttps://es.wikipedia.org/wiki/Mar_de_Panonia

Hace 7-8 millones de años surgieron del mar poco profundo varios volcanes con poderosas explosiones, y hace 3 millones de años este paisaje era como el Parque Nacional de Yellowstone, con más más de cien géiseres disparados hacia el cielo. Y hace 25.000 años, por un hundimiento tectónico del terreno, en la depresión formada, comenzó a formarse  un estrecho lecho lacustre, que ahora llamamos lago Balaton. 

Pezuña de cabra del lago Balatón es el nombre popular de los restos fósiles desgastados del bivalvo Congeria ungula caprae que vivió en el mar de Pannon, una pequeña cuenca marina que, hace unos 5 millones de años, se fue aislando y endulzando gradualmente por los crecientes aportes fluviales. Durante los períodos Mioceno y Plioceno (hace de 25 a 5 millones de años), se produjeron fuertes movimientos de la corteza terrestre en la zona de la actual cuenca de los Cárpatos que acabaron por aislar la masa de agua. 

Otra representación cartográfica, a mayor escala, de la ubicación y distribución geográfica de las orillas del antiguo Mar de Panonia. 
Imagen: Wikipedia: https://hu.wikipedia.org/wiki/Balatoni_kecskek%C3%B6r%C3%B6m#/media/F%C3%A1jl:Pannon-See_vor_11_Mio_Jahren.png

El mar de Pannon se originó durante la fragmentación de la cuenca del océano de Tetis, formada paralelamente al levantamiento de las montañas circundantes. Poco a poco, la afluencia continental del agua de los ríos fue endulzando el agua salada haciéndola salobre, dando lugar a la aparición de la especie Congeria ungula caprae que se había ido adaptando a las nuevas condiciones ambientales y que podía soportar el cambio sufrido por su medio ambiente, pudiendo vivir en aguas salobres.

En el Pleistoceno, el nivel de agua del lago Balatón era mucho más alto que en la actualidad por eso, hoy día, hay estratos sedimentarios con conchas fósiles situados por encima de su nivel actual. Durante el Pleistoceno las olas del lago socavaron los materiales blandos de la orilla arcillosa, arrancando y arrastrando las conchas de las almejas Congeria hacia el fondo del lago. Las conchas originales eran mucho más grandes que las "pezuñass de cabra" encontradas hoy, porque debido al fuerte desgaste de las partes más delgadas de la concha, ahora solo queda sus duras esquinas triangulares, similares a la pezuñas de un animal caprino. Debido al efecto abrasivo del movimiento de fondo provocado por las olas, estas conchas fósiles se fueron desgastando adquirieron la distintiva y peculiar forma de "pezuña de cabra". Todavía hoy día se siguen desenterrando conchas fósiles que muestran estas antiguas abrasiones producidas durante el Pleistoceno.

Aspecto de las conchas triangulares, integras, de Congeria ungulacaprae, según diferentes puntos de vista. Fotografías de Vitalis István

Imagen: https://hu.wikipedia.org/wiki/Balatoni_kecskek%C3%B6r%C3%B6m

La península de Tihany está formada por capas de arena y arcilla del Plioceno, cubiertas de rocas volcánicas.

La principal zona de aparición de las “pezuñas de cabra” se encuentra en las orillas de la península de Tihany, donde se encuentran en grandes cantidades, en Gödrös y a lo largo de la denominada Costa Blanca. También se encuentran en varios lugares de la orilla sur del lago Balaton, como en Szántód y Fonyód.


Explotación comercial en la época de entreguerras 

Entre las dos grandes guerras europeas, 1914-1918 y 1940-1945, las conchas fósiles fueron objeto de comercialización, pues eran recolectadas y vendidas por los niños de la zona, como un recuerdo típico de su visita a los visitantes de la península de Tihany. En esa época se buscaron, encontraron, excavaron y comercializaron numerosos restos de conchas en las localidades de Gödrös y de Fehérpart, en ciertos lugares situados a pocos metros por encima del nivel actual del agua del  lago Balaton. Especialmente ricas fueron las minas de "pezuñass de cabra" explotadas en la localidad de Gödrös, donde los "pozos concheros" excavados por los muchachos de Tihany eran tan abundantes que se tocaban entre sí.

Aspecto de una acumulación de las supuestas "pezuñas petrificadas de cabra" en Tihany, en un lugar de las orillas del lago Balaton, tras una tempestad con fuerte oleaje, causante de erosión y desprendimiento en los materiales emergidos de la orilla y remoción y arrastre de materiales yacentes en el fondo del lago.  Los niños recolectaban las conchas mejor conservadas para venderlas a los visitantes forasteros como reliquia legendaria y recuerdo de su visita a la localidad.
Imagen: https://www.facebook.com/congeria/photos/pb.100063638973218.-2207520000/1459068771068032/?type=3

En los estratos de sedimentos de Panonia también quedaron incluidas otras clases de conchas, de bivalvos y caracoles, pero en términos de popularidad y demanda comercial estaban muy por detrás de las "pezuñas de cabra". 

Ilustración decimonónica representado el aspecto de un ejemplar de Cardium apertum, visto desde arriba y de perfil, por la zona posterior o del umbo. Imagen: Wikipedia: https://hu.wikipedia.org/wiki/Balatoni_kecskek%C3%B6r%C3%B6m

Por ejemplo, la concha de berberecho fósil de la especie Cardium apertum, que se encontraba en en la localidad de Fehérpart, era vendida por los niños de Tihany a los visitantes, con nombres tales como "corbata de caballero" o "tocado de novia". Se desconoce si tales nombres populares reflejaban unos antiguos usos populares ornamentales, propios de la localidad


Fuentes

- Anónimo (2012). A három legjobb legenda a Balatonról (Las tres mejores leyendas sobre el lago Balaton). Origo 08/08/2012: https://www.origo.hu/utazas/2012/08/balatoni-mendemondak 

Anónimo (2020). A Visszhang és a Kecskeköröm legendája (La leyenda del eco y las pezuñas de cabra). https://tihanyprogramok.hu/a-visszhang-es-a-kecskekorom-legendaja/ 

- Colectivo. Andrés II de Hungría. Wikipedia:  https://es.wikipedia.org/wiki/Andr%C3%A9s_II_de_Hungr%C3%ADa

- Colectivo. Balatoni kecskeköröm (Pezuñas de cabra del Balaton). Wikipedia :     https://hu.wikipedia.org/wiki/Balatoni_kecskek%C3%B6r%C3%B6m

- Colectivo (2015). A Pannon-to öröksége (Patrimonio del Pannonico) Museo Húngaro de Ciencias Naturales  https://bakonymuseum.nhmus.hu/sites/default/files/nhmusfiles/kiadvanyok/ismeretterjesztok/A%20Pannon-to%20oroksege.pdf

Szabó, Márton  (2013). Legendás kövületeink – Kövült legendáink (Nuestros fósiles legendarios – leyendas de fósiles húngaros). Lelohely_13_3.   http://www.geomania.hu/ujsag/Lelohely_13_3.pdf 

- Tranqillius (2014). A balatoni kecskekörmök földtana (Geología de los pezuñas de cabra de Balaton). Pangea blog, 13/07/2014  https://pangea.blog.hu/2014/07/13/balatoni_kecskekormok_foldtana 

- Tomory Zsuzsa (1995). Kezdeteink (Nuestros inicios). Journal of Hungárián Studies alapító szerkesztője https://www.magtudin.org/Tomory_Zsuzsa_Kezdeteink_1.pdf  

- Vávra, Norbert (2008). Ziegenklauen und Riesenknochen. Fossilien und Sagen. Schriften Verein zur Verbreitung naturwissenschaftlicher Kenntnisse 142, 83–95: https://www.zobodat.at/pdf/SVVNWK_142_146_0083-0095.pdf