por Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Univ. de Lleida (España)
El río Tisza es el mayor cementerio húngaro de gigantes legendariosA pesar del engañoso titular precedente y de las afirmaciones de diversos antiguos viajeros islámicos, como cualquier lector/a racionalista puede suponer, los populares gigantes legendarios del folclore y las leyendas de Hungría, son pura fantasía. Su imaginaria existencia y supuestas acciones, fueron el producto de una mentalidad imaginativa y fantasiosa y de una profunda confusión o malísima interpretación de unos enormes huesos que fueron hallados en los márgenes y lechos de varios ríos húngaros, y muy especialmente del río Tisza. Todos aquellos grandes huesos, atribuidos a despojos de antiguos gigantes, vencidos en valientes combates legendarios, en realidad, habían pertenecido a grandes mamíferos pleistocenos, mayoritariamente mamuts y rinocerontes lanudos, e incluso alces, bisontes y ciervos gigantes.
Representación gráfica, realista y a escala relativa, del conjunto de mamíferos terrestres que poblaron el territorio de Europa durante el Pleistoceno tardío.
Imagen: https://www.reddit.com/media?url=https%3A%2F%2Fpreview.redd.it%2Flate-pleistocene-land-mammals-of-europe-v0-25msvuda3r8g1.jpeg%3Fwidth%3D640%26crop%3Dsmart%26auto%3Dwebp%26s%3D7d302b1c9bbe512cc87d2ba7d77e47724548d335
En la Hungría moderna, habitualmente, los hallazgos de restos óseos de grandes animales vertebrados, prehistóricos, incluidos los grandes mamíferos de la Edad del Hielo, se han producido en el interior de cuevas grandes y profundas, así como al realizar obras de excavación para construir carreteras, vías ferroviarias, perforación de túneles y galerías mineras. Tambien han sido hallados al realizar obras de cimentación de diversos tipos de infraestructuras y de edificaciones arquitectónicas, e incluso durante la excavación de sótanos y pozos, etc. Pero en la antigua Hungría la mayor parte de los hallazgos de restos de los grandes mamíferos pleistocenos, se localizaron a lo largo y ancho del curso de varios ríos grandes y pequeños de la cuenca del Danubio. Como fue el caso del mismo Danubio, el Tisza, el Dráva, el Száva y también el Rába, el Rábca, el Galga, el Zagyva, el Tarna, el Sajó, el Hernád, el Bodrog, el Latorca, el Szamos, el Körösök, el Maros, el Pequeño Küküllő y el Gran Küküllő, el Sztrigy, el Olt, etc..
Mapa de la red fluvial de Hungría, en que se puede apreciar la distribución de los diferentes ríos que atravieran el territorio húngaro. Imagen: https://es.pinterest.com/pin/696017317417845513/
La mayoría de los hallazgos paleosteológicos modernos, en el río Tisza, se realizados en el lecho fangoso y en las orillas pantanosas. Se produjeron durante la construcción de puentes, el dragado de de profundización de fondos demasiados someros, o la modificación del trazado natural de tramos del lecho y la regulación del trazado de canales fluviales. Pero en épocas históricas anteriores, como ya se ha dicho, los hallazgos paleontológicos se produjeron, sobre todo, durante las prácticas cotidianas relacionadas con las faenas de pesca fluvial, mediante el uso de redes.Litografía antigua mostrando a dos pescadores fluviales recogiendo sus redes, desde la orilla. Lógicamente, esperan recoger peces, el fruto fluvial de su trabajo, pescar viejos huesos no formaba parte de sus deseos. Litografía del artista británico Frank Southgate (1872–1916) titulada "Norfolk Broads: Smelt-Fishing, Breydon". Sin fecha.
Cuando, ocasionalmente, quedaban enganchados algunos objetos grandes y pesados de la forma apropiada que, si no se desenganchaban, tenían que ser arrastrados e izados a bordo de las embarcaciones pesqueras. Los objetos indeseados "pescados", involuntariamente, de forma accidental, en el fondo del río, muy frecuentemente, eran ramas y troncos hundidos y osamentas de ganado contemporáneo ahogado, pero de vez en cuando, surgían del fondo del río huesos enormes de origen desconocido.
Pescadores recogiendo las redes desde su bote de remos, pintura del artista danés Michael Peter Ancher (1849 - 1927), obra creada en 1912.
Imagen: https://app.fta.art/es/artwork/1bed5e5280c38b70c70c15946c338490ea2ec119
Las "pescas involuntarias especiales” de los antiguos pescadores húngaros consistieron en grandes huesos fósiles, enteros o fragmentados, pertenecientes a grandes animales prehistóricos. Esa "pesca especial", indeseable, a menudo, les causaba grandes molestias y algún perjuicio, porque, conseguir desenganchar sus redes del fondo del río requería atención, manejo cuidadoso y tiempo de recuperación. Además como, a menudo, y sus redes resultaban dañadas, luego de recuperarlas, tenían que ocupar tiempo en repararlas. La "pesca", accidental, de grandes viejos huesos, generalmente, ocasionaba el enfurecimiento de la tripulación que, en muchas ocasiones, se calmaba con la devolución de los huesos pescados al fondo del río, acompañados de maldiciones.
Retrato, de autor desconocido, del paleontólogo húngaro Ferenc Kubinyi, a una edad avanzada, publicado en 1862 Imagen: https://commons.wikimedia.org/wiki/File:Kubinyi_Ferenc_%28paleontol%C3%B3gus%29.jpgEl geólogo húngaro Ferenc Kubinyi comentó (1855) sobre "la pesca de huesos" de los pescadores húngaros del río Tisza: "En Inglaterra, en el pasado, los grandes huesos fósiles, a menudo, impedían pescar tranquilamente a los pescadores ingleses, al igual que ha sucedido con los pescadores húngaros del río Tisza, quienes, en lugar de pescar peces con sus redes, a menudo, pescaban viejos huesos, inusualmente grandes, que yacían hundidos en el fondo del río Tisza."
Afortunadamente, algunos restos de animales prehistóricos, hallados y recuperados en el fondo del Tisza no fueron devueltos al fondo del río, pues algunos patrones los consideraron curiosos, motivo por el que fueron a parar a las casas de algunos pescadores. Quienes los donaron o los intercambiaron con coleccionistas o naturalistas privados o con los directores de algunos museos locales de historia que los compraron.
Las reliquias óseas de la megafauna pleistocena, descubiertas y rescatadas por las redes de los pescadores fluviales húngaros, generalmente, consistieron en cráneos, mandíbulas, dientes, colmillos, vértebras, costillas, huesos pélvicos y escapulares y astas y cuernos, etc., enteros o fragmentados, siempre que fueron suficientemente grandes para quedar retenidos por la malla de las redes pesqueras.
Aspecto de la aglomeración desordenada de los grandes huesos constituyentes del esqueleto de un mamut, descubierta al realizar una excavación de un canal de drenaje.
Imagen: https://www.nationalgeographic.com.es/ciencia/actualidad/recuperan-la-osamenta-de-un-mamut-que-vivio-hace-13000-anos-en-mexico_10384#google_vignette
Todos los grandes huesos, enteros o fragmentados, que pudieron ser rescatados del fondo del río Tisza, procedentes de los esqueletos, desarticulados y dispersados de antiguos cadáveres de la megafauna típica de la Edad del Hielo (Pleistoceno superior). Restos óseos antiguos que quedaron incluidos en las capas sedimentarias antiguas sobre las que, posteriormente, el río Tisza iría profundizando su curso fluvial, excavando su lecho y sus márgenes. Especialmente durante las crecidas anuales, cuando el curso aumentaba grandemente su caudal y sus aguas inundaban los márgenes del río, removiendo y separando los grandes huesos fósiles de la blanda y fina matriz de "arcilla azul" y de loess, en que se encontraban incluidos, originalmente. El agua en movimiento los iría desplazando y arrastrando hasta depositarlos, sumergidos, en el lecho del curso fluvial o en sus orillas pantanosas, donde se irían acumulando lentamente con el paso de milenios.
La mayor cantidad y densidad de hallazgos paleontológicos del río Tisza, se produjeron en el tramo situado entre las localidades de Tiszafüred y Szolnok. El mayor número de especies animales y el mayor número de restos, a lo largo del tramo de río, entre ambas localidades, se localizó en la zona de Szolnok.
En en 1906 el geólogo húngaro Henrik Horusitzky, basándose en el estudio de Antal Koch (1900) y en el libro de inventario del museo del Real Instituto Geológico Húngaro, compuso un mapa y una lista de yacimientos de huesos de mamíferos prehistóricos, extraídos del río Tisza.
Retrato fotográfico del geólogo húngaro Henrik Horusitzky realizado en 1940. Imagen: https://encrypted-tbn0.gstatic.com/images?q=tbn:ANd9GcSLBf2NGBNzbMq51-BX-mF0xFwEoQTxBgzfTnRQ4W1eoA&s=10
Según este estudio, se dio a conocer la ubicación de 29 sitios paleontológicos y la presencia de 9 especies de animales prehistóricos, distribuidos en el tramo del río situado entre Tokaj y Titel.
Ocho décadas más tarde, en 1986, el paleontólgo húngaro István Vörös pudo ampliar el número de especies de fauna y de yacimientos paleontológicos encontrados en el valle del río Tisza. Pudiendo nombrar 11 especies de grandes animales pleistocenos, encontradas en 61 yacimientos paleontológicos, situados fuera del curso del río Tisza, localizados dentro de diversos estratos de la "arcilla azul" y del loess que constituían los márgenes fluviales, por lo que se puede ver que no todos restos hallados de megafauna prehistórica salieron del fondo del río Tisza.
En esta ocasión los investigadores implicados en la investigación encontraron los restos de los siguientes grandes animales prehistóricos en más de diez sitios diferentes: mamut lanudo (Mammuthus primigenius Blumenbach, 47 sitios), rinoceronte lanudo (Coelodonta antiquitatis Blumenbach, 19 sitios), bisonte de estepa (Bison priscus Bojanus, 19 sitios), ciervo gigante (Megaloceros giganteus Blumenbach, 19 sitios), alce (Alces alces Linné, 13 sitios).
Recreación del aspecto del rinoceronte lanudo, en vida,
Imagen: https://www.tiktok.com/@animalesenaccion9/video/7519756977472376086?is_from_webapp=1&sender_device=pc
En cuanto al hallazgo de restos fósiles de dos especies particulares como son el mamuts lanudo y el rinocerontes lanudo, resulta que el lecho del río Tisza es también uno de los lugares del continente europeo más significativo de la presencia de restos de estos dos grandes mamíferos primitivos.
Una asociación beneficiosa para la ciencia y el patrimonio histórico, la colaboración entre pescadores fluviales, terratenientes, naturalistas, coleccionistas y museos de ciencias naturales
Cantidades importantes de restos óseos fósiles de grandes vertebrados prehistóricos fueron recuperados del fondo de algunos ríos húngaros gracias a la actividad pesquera de los pescadores fluviales. Cuando los restos prehistóricos pescados y recuperados no fueron devueltos al agua, nuevamente, como sucedió con los huesos de mamut "pescados" en Endrőd, en las aguas del río Körös, porque ocupaban "inútilmente" demasiado espacio en la "casa local", o si no fueron utilizados como espantapájaros, colocándolos colgados en vallas de huertos, como sucedió en Sztrigyszentgyörgy, con el asta de ciervo rojo la primitivo, pescada en las aguas del río Sztrigy, y con el cráneo de un ciervo gigante rescatado del río Tisza en Tiszaug, en 1900, junto con un par de astas, supervivientes al hacha de un leñador que las confundió con leña, en su mayoría, los restos de grandes vertebrados fósiles recuperados del fondo de un río pasaron a ser incorporados a colecciones públicas y privadas, sirviendo desde entonces a la ciencia y la cultura pública.
Restos de grandes vertebrados prehistóricos que, antiguamente, fueron recuperados de las aguas del río Tisza, se encontraban depositados en las instituciones museísticas húngaras, enumeradas a continuación, de forma no exhaustiva. Algunos de aquellos restos aún se encuentran conservados, hoy día, los museos mencionados, otros han sido trasladados.
Museo Déri, en Debrecen, condado de Hajdú-Bihar.
Museo András Jósa, en Nyíregyháza, condado de Szabolcs-Szatmár-Bereg.
Museo Pál Vasvári, en Tiszavasvári, condado de Szabolcs-Szatmár-Bereg.
Museo János Damjanich, en Szolnok, condado de Jász-Nagykun-Szolnok.
Museo Károly Viski, en Kalocsa, condado de Bács-Kiskun.
La mayoría de los restos óseos fósiles de megafauna prehistórica, de la época glacial, recuperados del río Tisza, se conservan en el Museo Húngaro de Ciencias Naturales y en el Instituto Húngaro de Geología y Geofísica, ambas instituciones en la capital del país, Budapest.
Fuentes
Abel, Othenio (1939). Vorzeitliche Tierreste im Deutschen Mythus, Brauchtum und Volksgaluben. Jena
Hála József (2016). Különös kövek, csodás csontok. Kilenc dolgozat a népi geológia köréből (Piedras extrañas, huesos maravillosos. Nueve tesis del campo de la geología popular húngara). Ed. Fundación Museo de Mineralogía y de la Minería. Rudabánya (Hungría)