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lunes, 27 de junio de 2011

Las virtudes curativas de las piedras y los lapidarios desde el Barroco a la Ilustración


Las virtudes curativas de las piedras en la Edad Moderna, desde inicios del periodo del Barroco hasta el inicio del periodo de la Ilustración.
Los lapidarios más famosos de esta época (s. XVII-XVIII).


Por Heraclio Astudillo-Pombo, Dept. de Medi Ambient i Ciències del Sòl, Universitat de Lleida.


Introducción histórica y cultural al periodo analizado

El Barroco fue un periodo de la historia, en la cultura occidental, que produjo obras muy características en el campo de la literatura, la escultura, la pintura, la arquitectura, la danza y la música, y que abarca desde el año 1600 (XVII) hasta el año 1750 (XVIII) aproximadamente.
Coincide con una época en la cual la Iglesia Católica europea tuvo que reaccionar activamente contra muchos movimientos culturales que resultaban revolucionarios y que produjeron una nueva concepción del mundo, de la ciencia y algunas nuevas concepciones de la religión que eran muy críticas, como ciertas ordenes religiosas o claramente disidentes, como el luteranismo o Reforma protestante, con las formas ostentosas y prepotentes, de los jerarcas del catolicismo romano más conservador y defensor del privilegiado ‘status quo’ más tradicionalista y que hasta entonces, había sido la forma religiosa dominante en la expresión de las formas institucionales de culto y liturgia típicos del cristianismo.
En el campo del pensamiento, se desarrollan dos nuevas corrientes filosóficas renovadoras muy potentes: el empirismo y el racionalismo, cuyos gérmenes iniciales habían aparecido a finales del periodo anterior, asociados a las investigaciones prácticas, sobre lógica, matemática, medicina y diversas observaciones y experiencias físico-químicas y naturales.

La Ilustración fue un movimiento cultural europeo que se desarrolló –especialmente en Francia e Inglaterra– desde principios del siglo XVIII hasta el inicio de la Revolución francesa, a finales del XVIII, aunque en algunos países se prolongó durante los primeros años del siglo XIX.

Fue denominado así por su declarada finalidad de disipar las tinieblas del oscurantismo provocado por la ignorancia supersticiosa de la humanidad de la época, mediante las luces de la razón que debían introducir la escolarización y la información. El siglo XVIII es conocido, por este motivo, como el Siglo de las Luces.
Los pensadores de la Ilustración sostenían que la razón humana educada, podía combatir la ignorancia, la superstición y la tiranía, y construir un mundo mejor. La Ilustración tuvo una gran influencia en aspectos económicos, políticos y sociales de la época. La expresión estética de este movimiento intelectual se denominará Neoclasicismo.


Publicaciones relevantes, de este periodo, a favor y en contra de las piedras virtuosas

Thomas Nicols (s. XVII, fl. 1659), escritor inglés del que se conoce poca cosa y del que se sabe que publicó un tratado sobre las piedras preciosas con supuestas virtudes protectoras y curativas, T. Nicols era nativo de Cambridge, e hijo de John Nicols, doctor en medicina, que ejerció en esa ciudad inglesa, como médico.
Se sabe que estudió, durante algún tiempo, en el colegio universitario de 'Jesus College', de Cambridge, pero al parecer, no llegó a titularse en disciplina alguna.

Thomas Nicols escribió una curiosa obra, sobre las piedras preciosas que según la tradición tenían poderes protectores, sus variedades, sus virtudes, formas de reconocimiento, métodos para descubrir falsificaciones, etc., se trataba de un manual de ‘gemología’ médica, muy semejante en todo al publicado, 16 años antes, por Anselmo Boecio De Boodt.

La obra de Nicols fue publicada tres veces, por tres impresores distintos, apareciendo en cada nueva reedición con un título completamente diferente al anterior, a saber:

-1ª impresión: "Lapidary, or the History of Pretious Stones, with Cautions for the
undeceiving of all those that deal with Pretious Stones", es decir, ‘Lapidario, o Historia de las Piedras Preciosas, con precauciones para la prevención de engaños para todos aquellos que tienen que tratar con piedras preciosas’. Por Thomas Nicols, por un tiempo en el Jesús-Colledge de Cambridge. Cambridge: impreso por Thomas Buck, impresor de la universidad de Cambridge, 1652.


Portada de la primera edición del Lapidario de Nicols, editado en Cambridge en 1652

http://www.farlang.com/gemstones/nicols-history-gemstones/page_001


- 2ª impresión: "Arcula Gemmea: a Cabinet of Jewels. Discovering the nature, vertue, value of pretious stones, with infallible rules to escape the deceit of all such as are adulterate and counterfeit", es decir, "Arcula Gemmea: el gabinete de las Joyas. Descubriendo la naturaleza, las virtudes y el valor de las piedras preciosas, con reglas infalibles para escapar a los engaños de todos aquellos que las adulteran y descubrir las falsificaciones. Por Thomas Nicols, por un tiempo en el Jesús-Colledge de Cambridge. Londres: Impreso por Nath. Brooke. 1653. "

- 3ª impresión: "Gemmarius Fidelius, or the Faithful Lapidary, experimentally describing the richest treasures of nature in an historical narration of the several natures, vertues, and qualities of all pretious stones. With an accurate discovery of such as are adulterate and counterfeit", es decir, "Gemmarius Fidelius, o el Lapidario fiel, que describe de forma experimental los más ricos tesoros de la naturaleza en una narración histórica de las diversas naturalezas, virtudes y cualidades de todas las piedras preciosas . Con reglas precisas para descubrir las formas adulteradas y las falsificaciones. Por J. N. de J. C, en Cambridge. Londres, impreso por Henry Marsh, 1659.


Thomas Browne (s. XVII, 1605 – 1682) fue un médico y escritor británico, de amplia y sólida formación académica que influido por la revolución científica de Francis Bacon, desarrolló una amplia curiosidad hacia todo lo relacionado con el mundo natural y con sus explicaciones racionales e irracionales. Escribió "Pseudodoxia Epidemica, or, Enquiries into Very many Received Tenets, and commonly Presumed Truths" , es decir, “Epidemia de opiniones erróneas o Investigaciones sobre muchos principios recibidos de la tradición y las supuestas verdades en que se sustentan” de la que se realizaron seis ediciones entre 1646 y 1672. El título de la obra se refiere a la prevalencia de muy diversas creencias erróneas, características del vulgo, existentes en la sociedad inglesa de su época.



Aspecto de la portada de Pseudodoxia Epidemica, de Thomas Browne, editada en Londres en 1658

http://it.wikipedia.org/wiki/File:Pseudodoxia_epidemica.jpg



La Pseudodoxia consta de siete partes:
La primera parte que es introductoria trata sobre diversos aspectos generales y filosóficos del conocimiento humano.
La segunda trata sobre los creencias populares equivocadas, relativas a los cuerpos minerales y a los vegetales, heredadas de la tradición. Es en este capítulo en el que Browne analiza, refuta y critica la creencia popular en piedras que puedan tener orígenes y virtudes extraordinarias.
Comentando diversas supersticiones, a cerca de algunas gemas, usadas en su tiempo, como amuletos preventivos o remedios curativos para diversas dolencias y enfermedades.
La tercera trata sobre las creencias populares erróneas, relativas a los animales, recibidas del entorno social personal.
La cuarta, trata sobre las creencias populares, erróneas, relativas a la especie humana, recibidas de la tradición.
La quinta, trata sobre las creencias populares erróneas, relativas a muchas cosas cuestionables que comúnmente aparecen representadas mediante imágenes, etc,
La sexta, trata sobre las creencias populares erróneas, relativas a cuestiones cosmográficas, geográficas e históricas, recibidas de la tradición.
La séptima, trata sobre las creencias populares correctas, recibidas de la tradición, algunas de tipo histórico, y otras que se deducen de las Sagradas Escrituras "


- Robert Boyle
(s. XVII, 1627 - 1691) , físico, químico y teólogo
irlandés, cuya obra científica puso fin a la alquimia y dio entrada a los principios de la química moderna, pero a pesar de esto, dedicó el contenido completo de un tratado, intentando justificar la existencia de virtudes extraordinarias en algunas gemas, debido a posibles causas naturales, en "An Essay about the origine and virtue of Gems", es decir, 'Ensayo sobre el origen y las virtudes de las gemas', publicada en 1672.

Boyle argumentaba en esta obra que las virtudes atribuidas a ciertas gemas y piedras preciosas, probablemente, podrían proceder de la presencia de ciertas sustancias metálicas, o de otro tipo, con las que, con frecuencia, suelen estar impregnados algunos de los minerales típicos que constituyen este tipo de piedras raras.


Portada de la obra de Robert Boyle, An Essay about the origine and virtue of Gems, editada en Londres, en 1672
http://www.farlang.com/gemstones/boyle-virtue-gems/tmp12CA-1



- Benito Jerónimo Feijoo (1676 – 1764 / s. XVII- XVIII) fraile benedictino y filósofo español, racionalista e ilustrado que combatió, activamente, todo tipo creencias infundadas o supersticiosas.

Especialmente, en el tomo tercero de su obra filosófica enciclopédica Teatro Crítico Universal (1726-1740), titulado “Discursos varios en todo género de materias, para desengaño de errores comunes” (1729), Feijoo se dedicó a combatir todo lo que, en su tiempo, se presentaba como sobrenatural, mágico o maravilloso, mediante argumentadas refutaciones que se fundamentaban en el razonamiento lógico-racional, la observación y la experimentación, pues como ilustrado y clérigo, estaba determinado a acabar con las numerosas supersticiones y creencias irracionales, todo tipo que atenazaban a la sociedad española de su tiempo, criticando y ridiculizando todo aquello que, en su época, se denominaba “secretos, maravillas y prodigios de la naturaleza”, en esta denominación se incluían diversos tipos de piedras de formas raras, otras que reaccionaban al vinagre, diversas gemas consideradas virtuosas, tradicionalmente, y usadas como preventivo o remedio curativo.

También se dedicó a divulgar toda suerte de novedades y explicaciones científicas, para contribuir a erradicar lo que él llamaba «errores comunes» de la sociedad de su tiempo. Su intención y empeño racionalista y divulgador, es equivalente al que desarrollaron, Christian Thomasius en Alemania, o Thomas Browne en Inglaterra.


Aspecto de la portada de la cuarta edición, del tomo tercero, del Teatro Crítico Universal, titulado Discursos varios en todo genero de materias para desengaño de errores comunes, publicado en Madrid, en 1737

http://www.paleoastronautica.com/157_lamparas_perennes_04.jpg




Christian Thomasius (1655 – 1728 / s. XVII- XVIII ) jurista, excritor y profesor universitario alemán. Se le considera uno de los fundadores del periodismo en Alemania, por la creación de la primera revista mensual, en alemán, Die Monatsgespräche (1688), mediante la cual atacaba toda clase de creencias prejuiciosas tradicionales y todo tipo de supersticiones populares, calificándolas como formas de pensamiento primitivo, anticuado, oscurantistas y antirracionalista.

También escribió un tratado sobre lógica racionalista: Einleitung zur Vernunftlehre, es decir 'Introducción a la Doctrina de la razón', publicado en 1691, en el que trataba sobre las causas y los efectos sociales de los prejuicios populares, en el que analizaba diversas supersticiones tradicionales que eran muy populares de su tiempo.
Thomasius actuó en Alemania, de una forma parecida a como hizo, en España, el fraile benedictino español Benito Jerónimo Feijoo.
Debido a su tolerancia religiosa, Thomasius tuvo que huir de Leipzig en 1690, al ser denunciado como hereje a la Inquisición, posteriormente se refugió en Berlín, donde Federico de Prusia apoyó su proyecto de crear una universidad moderna, en la ciudad de Halle (1694), una de cuyas cátedras ocupó, inicialmente y de la que terminaría llegando a ser rector.



Conclusiones


Con la aceptación de los principios racionalistas y naturalistas del pensamiento ilustrado, a principios del siglo XIX, en la mayor parte de los componentes de las élites sociales y culturales y la difusión de los rudimentos de las ideas ilustradas, en las clases populares de las sociedades de los estados europeos, la mayoría de las creencias supersticiosas, de todo tipo, fueron perdiendo terreno geográfico y soporte social.

La creencia generalizada, en las virtudes de ciertas piedras preciosas y gemas diversas, característica de siglos anteriores, paulatinamente, fue decayendo entre las clases acomodadas, dejando de tener sentido económico la publicación de libros lapidarios, pues las clases bajas, a parte de analfabetas no tenían capacidad para comprar gemas y piedras preciosas.


Pero a la vista de la bibliografía editada en el siglo XX y XXI, es evidente que la publicación de libros que tratan sobre piedras raras, con capacidades maravillosas y la existencia de creencias absurdas, en las virtudes milagrosas de las piedras, no acabarán de desaparecer nunca de la cultura humana, pues siempre habrá suficientes personas ignorantes, crédulas, desesperadas ante hechos inevitables, atemorizadas por fantasmas o fantoches... dispuesta a creer en que las causas de sus problemas son seres o hechos racionalmente increíbles y dispuestas a optar por soluciones "alternativas, desde la óptica científica, objetivamente imposibles. Pero si las circunstancias anteriores no fuera suficientes para mantener tan estrafalarias creencias, además, siempre existirán suficientes individuos dispuestos a aprovecharse de estas situaciones de credulidad, ignorancia, miedo y desesperación de otras personas, en beneficio propio, explotando el filón económico directo e indirecto que este fenómeno representa.


Pero a pesar de todo, tenemos razones objetivas para ser bastante optimistas, porque podemos comprobar que la antigua plaga de la "Pseudodoxia Epidemica" que afectaba a una gran proporción de ciudadanos europeos, en la actualidad, ha remitido bastante y, afortunadamente, sólo está presente en grupos socialmente minoritarios o marginales, a pesar de los diversos intentos por resucitar este tipo de irracionalidades de los defensores de la magia, de todos los colores, y del esoterismo más trasnochado, como son los practicantes de la espiritualidad "New Age", de la magia "Wicca", de la religiosidad del “Neopaganismo” y de otras muchas irracionalidades, adheridas a diversas formas de religiosidad y espiritualidad que intentan establecerse y propagarse entre los jóvenes y no tan jóvenes, afortunadamente, para la salud física y mental de la mayoría de los ciudadanos de los países civilizados.



Fuentes:


- Browne, Thomas. Pseudodoxia Epidemica, Sixth and Last Edition of 1672 http://penelope.uchicago.edu/pseudodoxia/pseudodoxia.shtml

- Thompson Cooper, Nicols, Thomas, Dictionary of National Biography, 1885-1900, Volume 41: http://en.wikisource.org/wiki/Nicols,_Thomas_(DNB00)
- Feijoo, Benito, (1726-1740) Teatro Crítico Universal http://www.filosofia.org/bjf/bjft000.htm
-
wikipedia, Barroco: http://es.wikipedia.org/wiki/Barroco

- wikipedia, Robert Boyle http://es.wikipedia.org/wiki/Robert_Boyle
- wikipedia, Thomas Browne: http://es.wikipedia.org/wiki/Thomas_Browne
- wikipedia, Benito Jerónimo Feijoo: http://es.wikipedia.org/wiki/Benito_Jer%C3%B3nimo_Feijoo

- wikipedia, La Ilustración: http://es.wikipedia.org/wiki/Ilustraci%C3%B3n

- wikipedia, Neopaganismo: http://es.wikipedia.org/wiki/Neopaganismo

- wikipedia, Nueva era, http://es.wikipedia.org/wiki/Nueva_era
- wikipedia, Christian Thomasius: http://es.wikipedia.org/wiki/Christian_Thomasius

- wikipedia, Wicca: http://es.wikipedia.org/wiki/Wicca

viernes, 22 de abril de 2011

Las virtudes curativas de las piedras y los lapidarios durante El Renacimiento

Por Heraclio Astudillo Pombo, Dept. de Medi Ambient i Ciències del Sòl, Universitat de Lleida.



Sobre las virtudes y aplicaciones curativas de las piedras preciosas, durante El Renacimiento (s. XV-XVI).


Notas introductorias:

1- El tema de este capítulo que no estaba apenas desarrollado en "Fósiles usados por la medicina popular y la magia defensiva, antes de 1950, en Austria y algunas zonas limítrofes, de países vecinos" en el
texto original, en alemán, del Dr. J. Georg Friebe del Museo de la Naturaleza del estado federal de Vorarlberg (Vorarlberger Naturschau), en Dornbirn (Austria) ha sido reelaborado y redactado, por el responsable de la traducción y adaptación del original, en alemán, al español, Heraclio ASTUDILLO-POMBO, de tal manera que puede ser integrado, perfectamente, como la 5ª entrega, en la serie "Fósiles usados por la medicina popular y la magia defensiva" que viene siendo publicada, en este blog.

2. Con la denominación "piedra preciosa" y "gema", desde la antigüedad se adjetivaron materiales muy diversos que podían ser, en unos casos minerales puros, en otros mezclas y más raramente restos fósiles, e incluso, restos orgánicos mineralizados
modernos, cuyas características más importantes, comunes a todos ellos, consistían en que debían resultar muy escasos, tener un aspecto muy hermoso o, muy extraño, pero a los que se suponía que poseían virtudes prodigiosas.



El estudio de las virtudes de las piedras preciosas y los lapidarios, más famosos, durante el Renacimiento.

Durante el Renacimiento, una época histórica que abarca los siglos XV y XVI, se produjo, en toda Europa Occidental, un amplio movimiento cultural que se caracterizaba por un gran interés por redescubrir y reproducir el mundo de la antigüedad clásica pero también por la creciente preocupación por entender las verdaderas causas de los fenómenos naturales que, a simple vista, resultaban inexplicables y producto de "fuerzas ocultas". En esta época se produjeron una gran cantidad de libros tratando sobre las supuestas propiedades o virtudes curativas de las piedras preciosas y las gemas, nombre genérico que integraba tanto a minerales como a fósiles y algunos objetos orgánicos. En esta época de florecimiento cultural, las antiguas fuentes de información, grecorromanas, en sus versiones originales o en sus versiones árabes, son reproducidas con frecuencia, pero muy pocas veces, son analizadas críticamente o valoradas racionalmente, por la mayoría de sus consultores.

La invención de la imprenta, precisamente, en esta época histórica, hacia 1450, favoreció la rápida difusión social y geográfica de todo tipo de conocimientos, desde las ideas más innovadoras o los descubrimientos más recientes, a las creencias y prácticas más antiguas de la antigüedad clásica, por lo que también sirvió para la rápida transmisión y divulgación social de una enorme cantidad y diversidad de ideas irracionales, más o menos estrafalarias.
Pero, a pesar de que en esta época podía disfrutarse de una situación técnica y filosófica que permitía una mayor producción de información y una gran facilidad de divulgación de las ideas, no se podía evitar la temible preocupación de que publicar libros o panfletos sobre los prodigios y secretos de naturaleza, pudiera constituir una actividad peligrosa, e incluso incurrir en un delito, puesto que algunas ideas y afirmaciones publicadas, fueron considerada, como muy subversivas o heréticas, por alguno de los diversos poderes fácticos de la época, el poder religioso (calvinista, católico o luterano ) y el poder feudal, que controlaban férreamente y de forma subjetiva, a la sociedad de aquella época. La investigación de los secretos y maravillas naturales llegó a ser imaginada por el vulgo como un tipo de actividad que estaba muy próxima a la brujería y sus justificaciones, a veces, calificadas de la herejía, por ser contrarias a la literalidad de los textos bíblicos. Por esto, en el Renacimiento, no resultaba infrecuente, que algunos “estudios sobre los secretos y prodigios de la naturaleza”, tuvieran que ser interrumpidos, bruscamente, por sus investigadores, o que algunos autores tuvieran que retractarse de ciertas afirmaciones manifestadas en sus libros, para evitar tener que pasar por los duros tribunales y complicados procesos de la Inquisición y, aún más, para evitar, tras unos juicios que resultaban bastante irregulares, para la mentalidad moderna, acabar yendo a parar a sus hogueras.

Una de las principales características de la literatura postmedieval y renacentista, fue el alto grado en que se difundieron muchos textos anónimos o escritos por autores que usaban un seudónimo, gracias a la invención de la imprenta. El ejemplo más sorprendente de esta situación de abundancia de literatura apócrifa, fue la gran cantidad libros, escritos en una gran variedad de idiomas que, por error o intencionadamente, fueron asociados al nombre de “grandes maestros”, razón por la que por tuvieron una gran demanda y una gran difusión social, a pesar de que su contenido pudiera tener muy escasa credibilidad y dudosa autenticidad. Por ejemplo mientras que en la Edad Media, llegaron a circular unas cuarenta obras atribuidas a Aristóteles, en cambio, durante el Renacimiento, circularon más de un centenar de obras, a las que en algún momento de ese periodo histórico, les fue asociado el nombre del gran maestro de Alejandro Magno.
De todas las obras apócrifas de Aristóteles, la que llegó a ser la más difundida y demandada, , durante el Renacimiento, fue la que llevaba el título latino “Secretum Secretorum”, se trataba de uno de los diversos “pseudo-aristóteles” conocidos. Esta obra apócrifa, que también fue editada y conocida con el título de Secreta secretorum y el de De secretis secretorum, sólo a veces, incluye un pequeño lapidario. Parecer ser que, originalmente, ninguno de los primeros ejemplares impresos, debieron incluir el citado lapidario, supuestamente de autoría aristotélica, puesto que ninguno de la docena de incunables, hallados hasta ahora, lo incluye, pero sí todas las ediciones impresas posteriores. La primera edición impresa de esta obra que ya contiene el Lapidario o Tratado sobre las piedras y los minerales, apareció en 1501 y en ella se trata sobre las propiedades, virtudes y usos de diversos minerales y piedras preciosas.

Portada de la edición de 1520, de la obra apócrifa, Secreta Secretorum, tratado falsamente atribuido a Aristóteles.
http://www.minrec.org/libdetail.asp?id=50

Este libro gozó de una gran influencia y de la más amplia difusión social, por lo menos desde el siglo X, y muy probablemente desde mucho tiempo antes, perdurando su gran influencia social, hasta el siglo XVII, e incluso durante más tiempo, en algunas zonas localizadas.


Durante los siglos XIV y XV, también se volvieron a publicar impresas, diferentes ediciones comentadas, por diversos autores, de la antigua obra griega “Peri Lithon”, original de Teofrasto de Ereso (s. IV-III a. dC ), discípulo y sucesor de Aristóteles, unas pocas ediciones, se
publicaron en griego, pero la mayoría de las que se imprimieron, salieron publicadas en latín y fueron tituladas “De lapidibus”, es decir, "Sobre las piedras", algunas ediciones de esta obra, también fueron tituladas y conocida como “De gemmis et lapidibus”, es decir, "Sobre las gemas y piedras"

Portada de la edición de 1497, , en griego, de la obra de Theophrasto, 'Peri Lithon'
Imagen: http://www.mineralogicalrecord.com/libdetail.asp?id=1374



Johannes de Cuba nombre latinizado de quien también fue conocido como Johann Dronnecke o Wonnecke von Kaub o von Caub, fue el primer autor, contemporáneo, del primer tratado médico enciclopédico de Historia Natural, impreso hacia finales del siglo XV. Contiene un lapidario, en el que se trata sobre las virtudes y aplicaciones terapeúticas, de diversas "piedras preciosas".
Se sabe muy poco de la vida de Cuba, probablemente, fuera un médico de origen alemán que fue médico Adolfo III de Nassau y Adalberts de Sajonia, en 1484 fue nombrado médico de la ciudad de Fráncfort.
La primera edición impresa de su libro enciclopédico,
apareció en 1485, escrita en alemán, con el título: Der Ghenocklicke Gart der Gesundheit o Gart der Gesundheit, constaba de 435 microcapítulos dedicados a las plantas medicinales, siendo traducido al latín, en 1491-92, con el título Hortus sanitatis, vel tractatus de herbis et plantis, de animalibus omnibus et de lapidibus y también con el de Ortus sanitatis, contando con 1066 capítulos, ampliando los remdeios de origen vegetal, al incluir remedios de origen animal y mineral.
Contrariamente a lo que pensaban algunos especialistas, hasta hace muy poco, esta obra no sería una simple traducción, al alemán, del Herbarius Latinus, en el que se describen las propiedades y usos de 150 plantas del centro y norte de Europa, pero en el que en tratado nº 6, De generibus salis et mineris et lapidibus, se dedican 16 capítulos a tratar sobre los minerales, piedras y sales, y en el tratado nº7, De animalibus et abeis provenientibus, se describe en 20 capítulos diversos productos farmacológicos derivados de diferentes animales.
El Herbarius es un libro de autor desconocido, atribuido antiguamente, a Cuba, pero del cual sólo debió ser editor, por encargo del
impresor Schoeffer que lo imprimió en 1484.
El Hortus sanitatis es una obra completamente original, mejor estructurada y de mucha mayor extensión, con 1066 capítulos frente a los 250 del Herbarius .
En 1500, el libro de Cuba, se tradujo del latín al francés, con el título «Jardin de santé: herbes, arbres et choses qui de iceuly coqueurent et conviennet a l’usage de medecine." Con lo que aumentó, aún más, la gran difusión e influencia social del contenido de la obra de Cuba.
Todo el contenido de esta obra, tiene una evidente orientación hacia la práctica médica, pero la calidad científica del conjunto, resulta muy baja, muy por debajo incluso, de los antiguos textos médicos del tiempo de Aristóteles. Puesto que el autor recoge, sin ningun sentido crítico, numerosas creencias y prácticas supersticiosas, leyendas y mitos populares que todavía resultaban muy creíbles, para una gran parte de la sociedad, en esa época. Por ejemplo, trata sobre la existencia del árbol de la vida del paraíso, de la planta de la mandrágora, de las piedras de sapo, de las piedras de la locura, de la existencia de sirenas y de centauros, de basiliscos y de muchos otros monstruos y seres fantásticos más... Pero a pesar de todos su errores, Hortus sanitatis fue el libro, impreso, de medicina más importante de todos los que se publicaron desde finales del siglo XV hasta mediados del XVI.

Portada de una edición latina de Ortus sanitatis, de 1538, que parece una copia de la edición realizada en Vencia, en 1511.
Imagen: http://www.minrec.org/libdetail.asp?id=591

La obra Hortus sanitatis está compuesta por una serie de tratados, con temáticas específicas:
De Herbis, es la parte más famosa de la enciclopedia de Cuba, es un tratado sobre diversas plantas y su uso medicinal. Consta de 435 minúsculos capítulos.
De animalibus vitam in terris ducentium que trata, sobre los animales terrestres de toda especie, consta de 164 capítulos.
De avibus, tratado sobre las aves que además incluye a muchos otros tipos de animales voladores como son murciélagos e insectos voladores.
De piscibus, tratado sobre los peces y los 'monstruos marinos' en el que aparece la ilustración de una sirena que se jizo célebre en su tiempo. Consta de 106 capítulos.
De lapidibus, tratado sobre las virtudes y usos de las piedras "preciosas", consta de 144 capítulos .
Tractatus de Urinis. tratado sobre las dolencias urinarias y los remedios tradicionales de la época

Aspecto de una página muy ilustrada y coloreada, de Hortus sanitatis, correspondiente al tratado De lapidibus, aunque sus ilustraciones son muy rudimentarias resultan bastante fieles a la idea que pretenden transmitir. Estos grabados en madera, fueron reproducidos, muchas veces, en otras muchas obras, contemporáneas, de temática semejante. Este es un ejemplar, perteneciente a algunas de las pocas ediciones, en las que los grabados y las letras capitales, se llegaron a colorear a mano, para darle al libro mucho más atractivo, prestigio y valor.
Imagen: http://www.mineralogy.be/bookarchive/anon/anon_hortus_1497.html




- Erasmus Stella (s. XVI-XVI, 1450 - 1521) sobrenombre del médico alemán, cuyo verdadero nombre era Johannes Stüler, que empezó a ejercier como médico oficial de su ciudad natal, Zwickau en Sajonia Inferior, en 1501, llegando a ser, posteriormente, también el alcalde. En 1517, publicó “Interpretamenti Gemmarum Libellus unicus”, impreso en Nuremberg.
Dos particularidades de esta obra, son que fue uno de los primeros tratados de medicina, del siglo 16, en los que se se aborda de forma exclusiva el uso terapéutico de minerales y gemas, como remedios para las más variadas dolencias humanas. La otra, es que organiza el contenido de una forma muy novedosa, pues distribuye la información sobre las piedras, gemas y minerales de una forma muy diferente, a como lo hacían los lapidarios tradicionales, pues distribuye los diversos tipos de piedras terapéuticas, de acuerdo con una serie de grupos de color característico, en lugar de hacerlo según la secuencia alfabética típica. Las cuatro clases cromáticas en que se distribuyen y agrupan todas las materias de origen mineral, con posibilidades de ser usadas con finalidad médica, son las de color blanco, de color verde, de color rojo y de color azul o negro.

Adams (1938) señala que las descripciones sobre las características y virtudes de las piedras o sus aplicaciones, son mejores que las de otras obras anteriores, aunque Thorndike (1923) declara que la obra es "poco más que una simple compilación de textos de autores griegos y latinos, anteriores, sobre todo de Plinio ... "

Una característica notable de la portada de la obra, es el hermoso grabado en madera que representa un marco arquitectónico que rodea el título, con las figuras de San Pedro y Santa Bárbara y dos querubines, sosteniendo los escudos de la ciudad de Nuremberg. Este grabado, se cree que fue realizado por Erhard Schön, discípulo de Durero (Dodgson, 1911).
Imagen: http://www.mineralogicalrecord.com/libdetail.asp?id=1337





Camilo Leonardi o Camillus Leonardus (14..?- 15..?) médico italiano, mineralogista y astrónomo-astrólogo, se sabe que estuvo en activo, entre 1480 y 1532 y que fue el medico personal de la familia Sforza y durante un breve tiempo de Cesar Borgia, al que dedicó su obra más famosa Speculum lapidum (1502). Es un tratado médico-mineralógico-magico-astrologico, compuessto de 3 partes o libros, en el que se citan hasta 279 tipos de minerales, constituyentes de joyas de la época, se trata de diversos tipos de "piedras preciosas", poseedoras de virtudes protectoras o a las que se les pueden inducir o reforzar poderes, medinate el grabado de signos mágico-astrológicos (Libros II y III). De cada especie mineral citada, además de describir sus virtudes mágicas y medicinales, también describe su color, dureza, transparencia y densidad, más típicas, como forma de identificarlas y evitar falsificaciones (Libro I), por lo que algunos mineralólogos modernos, consideran a Leonardi como el fundador de la mineralogía moderna y a su libro I como el primer tratado sobre mineralogía.

Esta obra, sobre el uso médico de talismanes minerales, ejerció una gran influencia, entre la aristocracia y sus médicos personales, durante los siglos XVI, XVII y XVIII, pues se relizaron diversas reediciones y traducciones. La 2ª edición, en latin, se produjo en 1516, la 3ª edición, en latin, fue en 1533, la 4ª edición, en francés, se hizo en 1610, la 5ª edición, en latín, en 1717 y la 6ª edición, una traducción al inglés de los libros I y II, se realizó en 1750.

Portada de la 1ª edición del Speculum Lapidum, clarissimi artium et medicine doctoris Camilli Leonardi Pisaurensis. Impressus Venetiis, per Joannem Baptistam Sessa, anno Domini 1502, die primo decembris Imagen: http://www.minrec.org/libdetail.asp?id=849





- Gaspar de Morales (s. XVI), boticario español, zaragozano, que escribió un tratado enciclopédico sobre los poderes de las gemas y sus diversas aplicaciones preventivas y curativas, segun la influencia de diversos astros, titulado “Libro de las virtudes y propiedades maravillosas de las piedras preciosas”. El tratado de Morales, tenía un enfoque semejante al de Alfonso X, pues también era un lapidario de tipo astrológico, concebido para el uso exclusivo de los médicos y en el que se habían sintetizado todos los conocimientos que sobre litoterapia gemológica astrológica, existían en Europa en el siglo XVI.
Aunque el manuscrito fue entregado a los impresores en 1598, no pudo aparecer impreso hasta 1605, por problemas de censura por parte de la Inquisición, siendo retirado de la circulación en 1607, por considerar los censores de la Inquisición que en la obra se hacían afirmaciones heterodoxas, contrarias a la doctrina oficial de la Iglesia católica de la época, infortunio que no le sucedió a Alfonso X de Castilla, en su tiempo.
La obra consta de 3 libros, el primero está compuesto por 17 capítulos, en los que se trata sobre generalidades de gemas y minerales, e incluye uno dedicado a las 12 piedras del pectoral de Aarón. El segundo libro consta de 50 capítulos, dedicados a tratar sobre 50 tipos de “piedras” diferentes. El tercer libro consta de 77 capítulos, dedicados a tratar sobre 77 tipos de “piedras” diferentes.
Hay que remarcar que muchas de las "piedras" tratadas en esta obra, resultan ser concrecciones minerales de origen animal y otras son partes esqueléticas de aninales contemporáneos.

Portada del lapidario de Gaspar de Morales, dedicado a la Madre de Dios, en la que se puede ver un grabado, representando a Ntra. Sra. del Pilar de Zaragoza, flanqueda por algo que parecen ser dos medias "ruedas de santa Catalina".. que no sirvieron de nada para neutralizar el poder de la Inquisición
http://books.google.es/books?id=tBwmaETp7N8C&dq=inauthor:%22Gaspar+de+Morales%22&source=gbs_navlinks_s





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Anselmo Boecio o Anselmus Boetius De Boodt (s. XVI- XVII), abogado, músico, pintor, mineralólogo y médico, belga, que llegó a ser médico real al servicio del Emperador Rodolfo II de Habsburgo.
Boecio escribió un lapidario médico titulado: Gemmarum et lapidum Historia, la primera edición del cual se imprimió en Hanau, cerca de Frankfurt, en 1609. Se trataba de un extenso lapidario médico, de tipo mineralógico, que resultaba ser la síntesis de todos los conocimientos sobre mineralogía y gemología médico-mágica, existentes en Europa, a principios del siglo XVII, en el momento de su publicación.
Este lapidario, gozó de gran prestigio social, como consecuencia de las cualidades y el cargo de su autor y, por ello, ejerció una gran influencia sobre muchos médicos y farmacéuticos contemporáneos, influencia que, aún aumentó más, tras ser traducido del latín al francés y ser editado en Lión, en 1643, con el título “
Le parfaict joaillier ou l’Histoire de pierreries”con el que es mucho más conocido.
La influencia de este lapidario siguió modelando las creencias y las prácticas de muchos médicos y farmacéuticos, por lo menos, hasta finales del siglo XVII o principios del XVIII.

Portada de Gemmarvm et Lapidvm Historia, edición de1609
http://www.minrec.org/libdetail.asp?id=169


Aspecto de una edición latina de
Gemmarum et Lapidum Historia, de Anselmus Boetius De Boodt, libro publicado en Leiden, en 1647, por el impresor Ioannis Maire. En las tres ilustraciones que aquí son visibles, se puede identificar, sin mucha dificultad, que los "grabados en madera", reproducen un tipo de "piedra prodigiosa" que, en realidad, es un erizo de mar fósil.
Imagen:
http://www.liveauctioneers.com/item/7377665




A pesar de que durante todo el periodo renacentista se fueron produciendo sucesivos descubrimientos de diversos tipos de fósiles, ya conocidos desde antiguo, y de algunos nuevos tipos, en la mayoría de las ocasiones, todos estos hallazgos no sirvieron para profundizar sobre el verdadero significado de los fósiles sino que en la mayoría de las ocasiones, sólo sirvieron para recuperar antiguas ideas irracionales que eran usadas para apoyar las afirmaciones sobre la verdadera existencia de antiguos monstruos legendarios o para remarcar las afirmaciones de autenticidad de antiguos sucesos bíblicos, pero también para reforzar la creencia
popular en algunas prácticas supersticiosas nuevas o antiguas, tradicionalmente, asociadas a determinados tipos de fósiles.

En esta misma época hay que destacar las aportaciones realizadas a la Historia de la Paleontología, por algunos pocos personajes contemporáneos de los anteriormente citados. La mayoría de ellos eran naturalistas, bastantes de ellos eran médicos, pero no vinculados con la práctica de la medicina alquímica o mágica, sino con la herbolaria y unos pocos eran artistas muy renombrados. Entre estos observadores racionalistas de la naturaleza que vieron en los aspectos estratigráficos, mineralógicos y paleontológicos fenómenos completamente naturales y que, por lo tanto, fueron contrarios al uso mágico-medicinal de piedras y también críticos con el uso de prestigiosos lapidarios, cabe destacar a todos aquellos naturalista que fueron capaces de reconocer en los fósiles, los restos de antiguos organismos vivientes, ahora petrificados. Por orden cronológico serían: Leonardo da Vinci (1452-1519), Girolamo Fracastoro (1483-1553), Bernard de Palissy (1510-1590), Andrea Cesalpino (1519-1603), Ulisse Aldrovandi (1522-1605), (1478-1553), Ferrante Imperato (1550-1625), Fabio Colonna (1567-1640) y algún otro.

En esta época histórica, al médico, naturalista, enciclopedista y políglota suizo, Johann Conrad Gessner (1516-1565), autor de De ommni rerum fossilium, lapidum et gemmarum maximè, figuris & similitudinibus liber, le cabe el mérito de haber sido el primer autor, en la historia de la Geología o de la Paleontología que publicó, un tratado ilustrado, sobre los minerales y fósiles conocidos en su tiempo: En el que presenta y describe 182 tipos de objetos de origen subterráneo, clasificados en 15 grupos característicos. Observando las imágenes impresas, mediante grabados en madera, que aparecen en el capítulo 'De figuris lapidum', podemos darnos cuenta, sin mucha dificultad, que de todos esos objetos prototípicos descritos, sólo 39 tipos de objetos, corresponden a lo que, hoy día, son considerados como verdaderos fósiles.
Del subtítulo de su obra: 'liber : non solùm medicis, sed omnibus rerum naturae ac philologiae studiosis, vtilis & iucundus futurus', parece desprenderse que Gesner no era contrario al uso terapéutico de las piedras, pues remarca que su libro puede ser útil y agradable a los médicos, además comenta que algunos de los ejemplares descritos, fósiles verdaderos, le han sido proporcionados por boticarios de su entorno personal.
Por otra parte, al clasificar y describir muchos de los "objetos fósiles", Gesner remarca su grandísima semejanza con ciertos tipos de restos, de determinadas especies de animales vivientes, contemporáneos. Debemos recordar que años antes, en 1551, Gesner ya había publicado un tratado ilustrado de zoología, en cinco vólumenes: Historiae animalium.
Como consecuencia de todo lo anterior, podríamos situar el libro De ommni rerum fossilium, a medio camino entre los verdaderos lapidarios y una guía de clasificación de objetos geológico-arqueológicos, y a Gesner, su autor, entre los defensores y los críticos, del uso de piedras con finalidad curativa o preventiva de dolencias humanas. Desgraciadamente, su muerte prematura a los 49 años, a causa de la peste, mientras ejercía como médico de la ciudad de Zurich, truncó una carrera investigadora de la naturaleza que quizá hubiera favorecido su definición y evolución intelectual y su clara adscripción al grupo de los naturalistas más racionalistas.

Portada de la edición, de 1565, del tratado de Gesner sobre "las cosas fósiles" que pueden encontrarse en el subsuelo
http://www.langantiques.com/university/index.php/File:Gesner.jpg




Fuentes
:


- Anónimo. Herbals. The Mineralogical Record magazine, http://www.minrec.org/libdetail.asp?id=591
- Anónimo. Boodt, Anselmus Boëtius de, The Mineralogical Record magazine, http://www.minrec.org/libdetail.asp?id=169
- Anónimo. Leonardi, Camillo. http://www.minrec.org/libdetail.asp?id=849
- Anónimo. Theophrasstus, The Mineralogical Record magazine, http://www.mineralogicalrecord.com/libdetail.asp?id=1374
- Anónimo. Stella, Erasmus The Mineralogical Record magazine, http://www.minrec.org/libdetail.asp?id=1337
- Anónimo. The Perfect Jeweller - Anselmus De Boodt at the Court of Rudolf II.
http://www.friendsofjade.org/current-article/?currentPage=14
- Ellenberger, François. 1989. Historia de la Geología, vol. 1: De la antigüedad al siglo XVII. Barcelona. Ed. Labor-Ministerio de Educación y Ciencia
- Friebe, J. G. 1995. Schlangeneier und Drachenzungen. Fossilien in Volksmedizin und Abwehrzauber. Beiheft zur Sonderausstellung (23. Sept. 1995 - 07. Jan. 1996), Vorarlberger Naturschau. Dornbirn.
- Gaudant, Jean et Geneviève Bouillet. 2005. La paléontologie de la Renaissance. TRAVAUX DU COMITÉ FRANÇAIS D'HISTOIRE DE LA GÉOLOGIE, Troisième série, T. XIX
http://annales.org/archives/cofrhigeo/paleontologie-renaissance.html
- Lejbowicz, Max. 2002 « Camillo Leonardi, Les pierres talismaniques « Speculum lapidum », livre III », Cahiers de recherches médiévales et humanistes, mis en ligne le 01 juillet 2008. URL : http://crm.revues.org//270
- Liñán Guijarro, Eladio. 1998. Los fósiles y el pensamiento paleontológico. La interpretación histórica de los fósiles. Zaragoza. Academia de Ciencias Exactas, Físicas, Químicas y Naturales de Zaragoza
http://www.unizar.es/acz/02AcademicosNumerarios/Discursos/linan.PDF
- Liñán Guijarro, Eladio. 2005. Fósiles y magia en el año de publicación del Quijote: el lapidario del aragonés Gaspar de Morales "De las virtudes y propiedades maravillosas de las piedras preciosas" (1605). SAMPUZ, Naturaleza aragonesa, 14, (4-14)
- Mottana, Annibale. 2006. Italian gemology during the Renaissance: A step toward modern mineralogy. GSA Special Papers, v. 411, p. 1-21
- Schuh, Curtis P. 2007. "Mineralogy and Crystallography: On the History of these Sciences through 1919" (Rough Notes) Tucson, Arizona. http://www.archive.org/stream/History_Mineralogy_2007/History_Mineralogy#page/n16/mode/1up
- Van de Velde, A. J. J. . 1952. Le Liber I " Historiae Animalium" de 1551 de Conrad Gesner. Revue d'histoire des sciences et de leurs applications. Vol. 5 , Nº 5-3 (pp. 265-269) http://www.persee.fr/web/revues/home/prescript/article/rhs_0048-7996_1952_num_5_3_2948

sábado, 5 de febrero de 2011

“Huevos de serpiente y lenguas de dragón” (4) (Schlangeneier und Drachenzungen)


Fósiles usados por la medicina popular y la magia defensiva, antes de 1950, en Austria y algunas zonas limítrofes, de países vecinos
(Continuación, 4ª parte)

Autor del texto original, en alemán, Dr. J. Georg FRIEBE del Museo de la Naturaleza del estado federal de Vorarlberg (Vorarlberger Naturschau), en Dornbirn (Austria)

Traducción, adaptación y ampliación al español, del texto original, en alemán, Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Dept. de Medi Ambient i Ciències del Sòl, Universitat de Lleida.



Algunos testimonios históricos, sobre el uso de piedras curativas, en documentos escritos de la antigüedad (2).



Las virtudes curativas de las piedras, en los Lapidarios de la Edad Media

En el occidente europeo, tras la caída del imperio romano, los antiguos conocimientos sobre medicina griega, contenidos en los escasos textos del mundo antiguo, se fueron perdiendo, paulatinamente, en el olvido, en unos casos, porque los documentos se desintegraron por el paso del tiempo y, en otras ocasiones, porque fueron destruidos por diversas catástrofes naturales y numerosas guerras.
Afortunadamente para el occidente cristiano, los antiguos conocimientos griegos, sobre medicina, se empezaron a recuperar a partir del momento en que empezaron a ingresar en las bibliotecas nobles europeas, las primeras traducciones, al latín, de algunos textos árabes, escritos por famosos médicos árabes que recogían en sus textos, muchos de los antiguos usos medicinales, griegos, de plantas, animales y minerales.

Durante la Edad Media, algunos autores enciclopedistas, raramente relacionados con la profesión médica, escribieron un tipo de libros en que trataban única y exclusivamente, sobre las virtudes curativas de ciertas piedras, "lapis", en latín, razón por la que a este tipo de libros se les denominó y fueron conocidos por el sobrenombre de “Lapidarios”. Los autores de estas obras, cuyo contenido mágico, casi nadie se atrevía a poner en duda, basaban las afirmaciones y propuestas que hacían sus escritos, fundamentalmente, sobre la fe absoluta y acrítica, de la población, en las afirmaciones que habían realizado, muchos siglos antes, algunos autores famosos de la antigüedad clásica, cuyas afirmaciones disparatadas y "recetas" irracionales, se habían constituido en tradiciones muy respetables y respetadas por los médicos y enfermos de la época. Muy a menudo, completaban o ponían al día, las propuestas de los "maestros antiguos", mediante la adición de sus propias presunciones y observaciones.

De los innumerables lapidarios europeos, que circularon por las bibliotecas medievales de médicos, nobles y jerarcas eclesiásticos, que habían sido compuestos por una multitud de autores medievales, aquellos que llegaron a alcanzar más fama en su tiempo, fueron los Lapidarios de:

Isidoro de Sevilla (s. VI-VII), eclesiástico católico y erudito hispanorromano de la época visigoda, obispo de Sevilla, escribió en latín una enciclopedia en 20 libros, llamada “Etymologiae” u “Originum sive etymologiarum libri viginti”, conocida popularmente como las Etimologías. En el Libro XVI de esta enciclopedia Isidoro de Sevilla, trataba sobre las propiedades de los metales y de los minerales, además, de contener una parte en la que se describen las virtudes curativas y protectors de diversas piedras y gemas, por lo que constituye un Lapidario médico que resulta muy semejante al Lapidario de Plinio, contenido en si Historia Naturalis.


Portada de la edición de las Etimologías de Isidoro de Sevilla, a cargo de Wallace Martin Lindsay (1858–1937), profesor de Humanidades en la universidad escocesa de St. Andrews University.

Marbodio de Rennes (s. XI-XII), clérigo galo, obispo de Rennes, escribió en verso y en latín el “Liber lapidum”, entre 1067 y 1081, en ediciones posteriores también fue denominado como “De lapidis” o “De gemmis”, en el que trata sobre las virtudes curativas y mágicas de 60 gemas, éste fue el lapidario más famoso durante toda la Edad Media y aún posteriormente puesto que en el siglo XIV ya se había traducido al francés, el provenzal, el italiano, el irlandés y el danés y en el XV al castellano, se siguió editando hasta el s. XVIII.


Portada de "De Gemmarum Lapidum", editado en latín, en Colonia, en 1539.
Imagen: http://www.minrec.org/libdetail.asp?id=922


Hildegarda de Bingen (s. XII) monja alemana, de la orden benedictina, naturalista, boticaria y médica, abadesa de Rupertsberg, persona que es mucho más conocida y reconocida, hoy en día, por sus escritos religiosos que no por sus escritos sobre medicina. En la década de 1150 escribió una enciclopedia científica y médica en dos volúmenes, “Liber Simplicis Medicinae” o “Physica”, un verdadero tratado de Historia Natural, con algunos capítulos dedicados a tratar sobre las virtudes de ciertas hierbas (herbario), animales (bestiario) y piedras (lapidario) y “Liber Compositae Medicinae” o “Causae et Curae”, un manual sobre las causas de las enfermedades físicas y mentales y sus apropiados tratamientos curativos, con abundantes referencias sobre la sexualidad.


Portada de una edición de "Physica", traducida, del latín original al inglés, por Priscilla Throop, editada en 1998, en Rochester, Vermont por Healing Arts Press.
Imagen: http://www.amazon.com/Hildegard-von-Bingens-Physica-Translation/dp/0892816619



Alfonso X de Castilla (s. XIII), en la década de 1250, promovió, patrocinó y participó en la escritura, en latín, del “Lapidarium”, más conocido como el “Lapidario de Alfonso X el Sabio”, en el que sus autores, astrólogos expertos, que formaban parte del “scriptorium regium” y de su Escuela de Traductores de Toledo, trataban sobre las virtudes y usos particulares, de 360 variedades de piedras y gemas, bajo el influjo de diversos astros, relatando las supuestas virtudes y usos terapéuticos de 30 piedras, por cada uno de los 12 signos astrológicos del zodiaco. Este lapidario de gran influéncia árabe, recoge muchas tradiciones originarias del oriente próximo y medio. La obra fue ampliada, posterior,mente, en 1279, con el “Libro de las formas e imágenes que están en los cielos”, más conocido como las “Tablas astronómicas alfonsíes o del Lapidario”

Página del "lapidario" de Alfonso X, magníficamente iluminado con una gran cantidad de miniaturas que muestran a los animales del zodíaco que representan las diversas constelaciones ,y diversas escenas de la vida cotidiana de su época.
Imagen: http://es.wikipedia.org/wiki/Literatura_de_Alfonso_X_el_Sabio


Arnoldo Saxo (s. XIII), escritor enciclopedista alemán, sobre cuya vida no se sabe casi nada, pero del apodo "Saxo" se ha podido deducir que era sajón, seguramente originario de la Baja Sajonia. Escribió, en latín, una enciclopedia titulada “De floribus rerum naturalium”, cuyo libro 3, titulado: “De virtutibus lapidum”, también denominado “De gemmarum virtutibus", trataba sobre los poderes mágicos y las virtudes curativas de determinadas piedras o gemas. En la primera parte descrive en orden alfabético 81 piedras y sus respectivos poderes y en la segunda parte, los tipus de piedras talladas y grabadas, para ser usadas como sellos personales, con sus respectivas virtudes protectoras. La obra de Saxo influyó en muchos importantes autores posteriores, como Ánglico y Alberto Magno.



Bartolomeo Anglico (s. XIII), fraile franciscano inglés, que residió una gran parte de si vida en Francia y Alemania, donde escribió una enciclopedia titulada "De propietatibus rerum" (1240), que constaba de 19 libros, en los que abordaba muy didtintos temas, uno de los cuales era un lapidario, titulado: “De lapidus preciosis”, en el que trataba sobre las propiedades y usos mágico-medicinales de las gemas. Esta enciclopedia, gozó de gran fama en su tiempo y aún posteriormente, puesto que todavía a finales del siglo XV, aún se editaban versiones traducidas, a las diversas lenguas vernáculas, en distintos países europeos.



Alberto Magno (s. XIII), clérigo alemán, fraile dominico, profundo conocedor de todos los procedimientos alquímicos, que con sus estudios se constituyó en un precursor de la química científica moderna. En 1262 escribió “De Mineralibus” una obra inspirada en los textos de Avicena (s. XI), en que trata sobre las virtudes y propiedades, físicas y químicas, ocultas, de las piedras y minerales. También menciona diversos tipos de gemas y cita sus propiedades curativas y aplicaciones medicinales.


Portada de una edición de "De Mineralibus" Libri Quinque, editado en 1519, en Augsburgo

Imagen: http://www.minrec.org/libdetail.asp?id=20



También existieron algunos escépticos y críticos, contrarios al uso terapéutico de las piedras curativas

Pero a pesar del clima social que predominaba en la Edad Media, en general, muy crédulo en cuanto a las supuestas virtudes mágicas de las gemas y altamente favorable al uso terapéutico de ciertos tipos de piedras, algunos autores medievales, europeos, ya se atrevieron a expresar abiertamente, sus críticas hacia la ingenua credulidad social, sobre las virtudes mágicas y su utilidad para el tratamiento médico de enfermedades, mediante las “piedras curativas" que manifestaban los diversos lapidarios publicados en su época. Un trovador del Siglo 13, oriundo de Franconia, en el suroeste de Alemania, cuyo nombre verdadero se ha perdido en el tiempo, pero que es conocido por su apodo: “Der Stricker”, es decir, “El Tejedor”, apodo que parece indicar que era una persona de origen plebeyo, se ocupó de las piedras curativas, en un poema satírico y lo hizo de una manera tan contundente, crítica y sarcástica que, a causa de esto, Uhl, W., conocido como Volmar o Volmer (s. XIII) , autor de «Das Steinbuch» (1250), es decir “El libro de las piedras”, en el que trataba sobre las virtudes de las piedras curativas, exigió a las autoridades que se debía dar muerte al juglar “Der Stricker”, por burlarse de sus escritos que estaban basados en informaciones procedentes de la Biblia, extraídas de un libro del Antiguo Testamento en el que se trataban sobre las doce piedras preciosas que portaban en el pectoral los Sumos Sacerdotes de Israel y sus propiedades. Volmar también consideraba que era un delito muy grave que “Der Stricker” no sólo desacreditara en su poema, el uso de las piedras curativas, sino que además ridiculizara a los médicos avariciosos y escaneciera a los enfermos crédulos que confiaban en las virtudes de ciertas piedras, para sanar determinadas enfermedades y mitigar el sufrimiento de ciertas dolencias.

Portada de una edición moderna, en alemán, de un recopilatorio de la producción literaria de Der Sticker, titulado: "Cuentos, fábulas y discursos", editado en 1999, en Ditzingen.
Imagen: http://openlibrary.org/books/OL9018975M/Der_Stricker._Erz%C3%A4hlungen_Fabeln_Reden._Mittelhochdeutsch_Neuhochdeutsch.


Notas del traductor.

1-Como han demostrado diversos trabajos de Liñán y colaboradores, orientados demostrar la naturaleza paleontológica de una parte de las piedras descritas por diversos lapidarios antiguos y modernos, algunas de las piedras y gemas, sobre las que trataban, eran, en realidad, diversos tipos de fósiles.

Liñán, M., Carrasco, J. y Liñán, E. 2010. Geoterapia atribuida al ámbar, a la piedra bezoar y al marfil en la obra de Cristóbal Acosta "Tratado de las drogas y medicinas de las Indias Orientales" de 1578. Naturaleza Aragonesa, 25: 18-25.

Liñán, M., Carrasco, J. y Liñán, E. 2010. Fósiles y minerales contenidos en las recetas del "Libro de la almohada, sobre medicina" de Ibn Wâfid (s.XI). Naturaleza Aragonesa, 24: 4-11.

Liñán, M., Carrasco, J. y Liñán, E. 2009. Fósiles y farmacia en la «Historia Natural» de Juan Gil de Zamora (s. XIII). Naturaleza aragonesa, 23: 21-26

Liñán, E. y Liñán, M. 2006. Criptopaleontología y terapéutica contenida en el lapidario del rey Alfonso X "El Sabio" (1279). El primer tratado de literatura paleontológica en lengua castellana. Rev. Real Academia de Ciencias. Zaragoza, 61: 147-179. pdf

Liñán, E. y Liñán, M. 2006. Fósiles, magia y medicina natural en los lapidarios. Naturaleza Aragonesa, 16: 4-15. pdf

Liñán, E. 2005. Una visión Criptopaleontológica del Lapidario de Plinio “El Viejo” (Siglo I), Boletín de la Real Academia de Córdoba de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes, Nº. 148, 2005 , pags. 219-236


2- Con en el fin de proporcionar, a los lectores más profundamente interesados en el tema de los Lapidarios, una visión más completa del contexto histórico y sociocultural, el traductor ha decidido añadir información suplementaria, referente a diversos autores de lapidarios muy importantes en el occidente europeo, tales como, Isidoro de Sevilla, Marbodio de Rennes, Alfonso X de Castilla, Arnoldo Saxo y Bartolomeo Anglico que no aparecían en la versión original alemana, seguramente, debido a las exigencias del formato del documento original: un folleto de extensión muy limitada y a los objetivos específicos de una publicación de ese tipo: prestar un mínimo soporte informativo, a ciertos objetos que constituyen una exposición temporal.