jueves, 29 de mayo de 2025
Google y las efemérides paleontológicas (13)
domingo, 10 de diciembre de 2023
Google y las efemérides paleontológicas (12)
por Heraclio Astudillo-Pombo. Universitat de Lleida
Un doodle exclusivamente thai
Introducción
Los "doodles" de Google dedicados a conmemorar algún hecho social o cultural relacionado con la paleontología son auténticas rarezas. De los cerca de 400 "doodles" anuales que Google impulsa a Internet, con muy variadísimos motivos conmemorativos, deben pasar varios años para que los responsables de Google decidan crear, diseñen y suban a Internet alguno que esté relacionado con la paleontología. Además el tema se reduce en extensión geográfica, pues resulta que algunos de los "doodles" tan solo son visibles en un solo país o muy pocos países del mundo. Esta restricción geográfica e informativa que en algunos casos, podría estar justificada debido a la extraordinaria relevancia local o regional e irrelevancia internacional de la conmemoración, en otras ocasiones tal tipo de restricción geográfica, no nos resulta comprensible ni justificable, como ya se comentó en su día (18 de septiembre de 2022) cuando se trato el "doodle" dedicado a la conmemoración de los restos del denominado "Niño de Turkana" (https://glossopetrae.blogspot.com/2022/09/google-y-las-efemerides-paleontologicas.html).
El "doodles" conmemorativo de Google que hoy se presenta en este blog corresponde al ámbito de los casos del primer grupo, pues sólo fue visionable en Tailandia, decisión hasta cierto punto bastante justificada por las características particulares del suceso conmemorado.
Google conmemora el primer hallazgo de los restos de un dinosaurio de gran tamaño en Tailandia
El día 2 de marzo del año 2022 Google lanzó a Internet el Doodle conmemorativo del primer descubrimiento en Tailandia de los restos fósiles del dinosaurio tailandés de mayor tamaño hasta aquel momento.
El Doodle fue titulado "Descubrimiento de los restos fósiles del dinosaurios más grandes de Tailandia". Este Doodel solamente era visionable en el territorio de Tailandia. Además toda la rotulación fue exclusivamente en alfabeto thai y la locución en idioma thai. Era evidente que aquel doodle iba dirigido exclusivamente al público tailandés.
Reportaje sobre la aparición del doodle de Google conmemorativo del hallazgo del enorme dinosaurio tailandés que también informa sucintamente sobre las circunstancias particulares del hallazgo y las características de los restos fósiles del gran dinosaurio. Que se conserva registrado en YouTube, con locución en inglés: https://www.google.com/url?sa=i&url=https%3A%2F%2Fdoodles.google%2Fdoodle%2Fdiscovery-of-thailands-largest-dinosaur-remains%2F&psig=AOvVaw37VVKNURsjd5sdkwENdAx4&ust=1701620575793000&source=images&cd=vfe&ved=0CBEQjRxqFwoTCMCnsuKU8YIDFQAAAAAdAAAAABAJ
Un viejo conocido
Cuando los paleontólogos estudiaron más detenidamente los restos de aquel dinosaurio creyeron que los huesos de aquella especie de gran saurópodo, parecido a un brontosaurio, caracterizado por su largo cuello y su larga cola, podían atribuirse a una especie de dinosaurio que había sido descubierta años atrás, llamada Phuwiangosaurus sirindhornae. Pero no tenían una certeza absoluta y aquellos restos también podrían indicar la existencia de alguna otra especie distinta de saurópodo, completamente nueva. En cualquier caso, fuera la especie que fuera, la buena noticia era que se trataría de la especie de dinosaurio de mayor tamaño descubierta hasta ese momento, en Tailandia y en todo el Sudeste Asiático. Los restos de un dinosaurio enorme que habría vagado por el territorio que hoy constituye Tailandia, durante la era Cretácica.El 28 de agosto de 1997, la Autoridad Postal de Tailandia emitió un conjunto de cuatro sellos que muestran reconstrucciones de fósiles de dinosaurios encontrados en la parte noreste del país. Este es el dedicado a Phuwiangosaurus sirindhornae.
Imagen: Paleophilatelie: http://www.paleophilatelie.eu/description/stamps/thailand_1997.html
Dos representaciones gráficas del aspecto externo e interno del dinosaurio Phuwiangosaurus sirindhornae. Arriba, . Abajo,
domingo, 18 de septiembre de 2022
Google y las efemérides paleontológicas (11)
El "doodle" del 1 de agosto de 2021 celebraba el hallazgo, 37 años antes, de los restos de un joven humano que vivió, hace 1,5-1,6 millones de años, en el entorno del lago Turkana, en Kenia
El 1 de agosto de 2021 Google celebró el 37º aniversario del hallazgo de los restos óseos de un humano primitivo, con la publicación de un "doodle" especial. Sorprende e inexplicablemente este "doodle" de temática científica, de tipo paleoantropológico no fue visible en España ni en otros muchos países europeos, debido a que en nuestro continente solo se hizo público en el buscador de Francia, Grecia, Islandia, Lituania, Rumania y Ucrania. Se desconocen las causas que motivaron una divulgación de la efeméride que resultaba tan sesgada.
Imagen: https://www.google.com/logos/doodles/2021/celebrating-the-turkana-human-6753651837109012-2xa.gif
Cuando el día 1 de agosto de 1984, en un lugar de la cuenca del lago Turkana, en Kenia, los buscadores de fósiles encontraron un pequeño fragmento de un cráneo con aspecto claramente humano, aún no sabían que habían descubierto una parte del esqueleto de un humano primitivo, el más completo que jamás se había encontrado.
El doctor Frederick Kyalo Manthi muestra una réplica, en yeso, del cráneo del "Niño de Turkana" que forma parte de una exposición sobre evolución humana en el Museo Nacional de Kenia.
Imagen: Stephen Morrison (EFE)
El Doodle del 1 de agosto de 2021 reconoce y pretende dar a conocer la importancia del descubrimiento de este antiguo fósil humano, comúnmente apodado "el Humano de Turkana", "el Niño de Turkana" o "el muchacho de Nariokotome" un hallazgo que revolucionó el conocimiento de la evolución humana que se tenía en aquel momento.
Imagen: Niel, R./Flickr
El inicio de esta excavación se remonta a 1967, cuando un paleoantropólogo del equipo de de Louis Leakey y Mary Leakey que estaba explorando la antigua cuenca del lago Turkana, notó la presencia de rocas que contenían huesos fósiles de homínidos. Al año siguiente, se organizó una expedición al valle volcánico, donde un equipo de investigadores dirigido por Richard Leakey descubrió restos de tres especies humanas del género Homo.
En 1972, el equipo de Richard Leakey descubrió el cráneo -conocido como "cráneo 1470"- y los huesos de algunas extremidades de un Homo rudolfensis de 1,9 millones de años. Ya se sabía que otras dos especies humanas antiguas vivieron en África, más o menos al mismo tiempo (Pleistoceno inferior): el Homo habilis, el Homo erectus. Otros descubrimientos en el yacimiento de Koobi Fora sugirieron que las tres especies de Homo habían coexistido en esa zona hace unos 1,78-1,98 millones de años. Estos hallazgos revelaron las primeras evidencias materiales que sugerían que los humanos primitivos no tenían un solo linaje, sino varios linajes. Esta nueva evidencia material confirmaría la validez de una nueva teoría que implicaba un cambio de paradigma paleoantropológico, la evolución humana no habría sido lineal sino ramificada. El descubrimiento de los restos fósiles del espécimen infantil en Nariokotome, en la cuenca del lago Turkana, reforzaba la posibilidad de que tal teoría fuera correcta. El equipo de R. Leakey clasificó los nuevos restos hallados como pertenecientes a un individuo muy joven de la especie Homo erectus. Especie que ahora es considerada como la de los ancestros más antiguos de los humanos modernos.
Comparación del aspecto general del esqueleto del "Niño de Nariokotome" (Homo erectus) a la izquierda izquierda con el de un H. neandethalensis, a la derecha. Se puede apreciar que el esqueleto de Homo erectusse asemeja bastante al de un humano moderno (H. sapiens)
Imagen: Sabena Jane/Alamy stockfoto
En función de las características anatómicas que presentaba su esqueleto, los paleoantropólogos creyeron que aquel humano primitivo, cuando murió, tendría alrededor de unos 10 años de edad (9-12). Este humano primitivo, en edad infantil, habría vivido hace entre 1,5 y 1,6 millones de años, aproximadamente, y muerto en el lugar de la antigua cuenca del lago Turkana, donde se habían hallado sus restos fósiles.
El esqueleto del "Niño de Nariokotome" exhibe unas características anatómicas que son muy similares a las del Homo sapiens, que son muy evidentes desde el cuello hacia abajo. Revelando que poseía un cuerpo diseñado para poder practicar el bipedismo, pues podía desplazarse completamente erguido, sin ninguna dificultad, como los humanos modernos.
La forma de sus piernas indicaba que le permitirían correr y por lo tanto perseguir presas a las que atrapar. La forma de sus manos indicaba que le permitirían elaborar herramientas de diversos tipos, sujetar y transportar objetos. La forma de sus brazos indicaba que le permitirían lanzar con fuerza y precisión objetos como piedras, leña o lanzas, para defenderse de depredadores, guerrear y cazar.
El registro arqueológico de la misma época indica que el Homo erectus africano utilizó las capacidades de su cerebro, más grande y complejo que el de sus predecesores, para encender fuego, fabricar herramientas de piedra, concha o madera, cazar mediante técnicas sofisticadas y realizar largos viajes para encontrar y aprovechar nuevos territorios, con más o mejores recursos naturales, y para expandirse fuera del continente africano. Su emigración fuera de África, el continente en el que apareció, y su conquista de nuevos territorios en los continentes próximos, inició un nuevo capítulo en la historia de los viajes migratorios de los humanos antiguos.
Ubicación del lago Turkana en África, en el valle del Gran Rift en Kenia. Las características geológicas de la zona son predominantemente volcánicas situación que aporta unas condiciones de alta alcalinidad tanto a las aguas y cieno del lago, como a los terrenos de su entorno terrestre. Imagen: Wikipedia
A la vista de los varios hallazgos de fósiles humanos ocurridos en la cuenca del lago Turkana está claro que el lago Turkana ha jugado un papel importante en lo que hoy sabemos sobre la evolución humana. Pero esto no quiere decir que esa zona lacustre fuera particularmente importante para los primeros humanos, a parte de proporcionar abundante agua potable y alimentos vegetales y animales o materiales para la construcción de cabañas o embarcaciones. Sencillamente el lago fue un lugar ideal para que los restos óseos de los cadáveres se conservaran y pudieran acabar convertidos en fósiles que se preservaran hasta el día de su descubrimiento. Posiblemente, muchos de nuestros ancestros pudieron haber vivido y muerto en la selva, pero allí el suelo es muy húmedo y ácido y esa es una condición que impide que los huesos sobrevivan largo tiempo y puedan acabar convirtiéndose en fósiles. También muchos de nuestros ancestros pudieron haber muerto en la sabana pero los animales carroñeros y los comedores de huesos podrían haber hecho desaparecer cualquier residuo, sin dejar ni rastro del cadáver.Un nativo aborigen protagonista del gran descubrimiento
Ya se ha dicho antes que las investigaciones paleoantropológicas, en la antigua cuenca del lago Turkana, fueron organizadas y dirigidas por el paleoantropólogo Richard Leakey pero el hallazgo de los restos óseos fósiles del "humano de Turkana" fue realizado por Kamoya Kimeu, un arqueopaleontólogo keniano que formaba parte del equipo de buscadores dirigido por Richard Leakey. El hallazgo se produjo en la localidad de Nariokotome, lugar cercano al lago Turkana, en el noroeste de Kenia, en 1984.
Richard Leakey en el campo, limpiando un cráneo fósil, compartiendo observaciones paleoantropológicas con su compañero y amigo Kamoya Kimeu. Fotografía de la década de 1980, época del hallazgo.Imagen: Instituto de la Cuenca de Turkana/ Richard Leakey.
En mayo de 2021, cuando Kimeu ya tenía 81 años de edad, en un acto académico celebrado en Nairobi, fue proclamado el "cazador de fósiles, más antiguo" de Kenia. Debido a la pandemia de Covid-19, y a la edad y estado de salud de Kimeu, el evento de homenaje se llevó a cabo virtualmente y se retransmitió en vivo y en directo a la oficina de Nairobi del Turkana Basin Institute (TBI) donde se había concentrado el público asistente.
Además, durante el mismo acto, el homenajeado Kimeu fue nombrado Doctor honorario en Ciencias por la Universidad Case Western Reserve (CWRU) de Ohio, en EE. UU. La ceremonia de doctorado Honoris Causae fue presidida por el renombrado paleoantropólogo keniano Dr. Richard Leakey, amigo y antiguo jefe del homenajeado.
Fotografía que recoge el instante en que Kamoya Kimeu (centro), recién nombrado Doctor honorario, recibe los atributos de su nuevo estado académico, de manos de los paleoantropólogos Dr. Richard Leakey (izquierda), ayudado por el Dr. Isaiah Nengo (derecha).
Imagen: The East African
El Dr. Richard Leakey dijo, sobre Kamoya Kimeu, en su discurso de investidura como nuevo DHC: “Kimeu es un keniano que ha dedicado toda su vida a encontrar evidencia fósiles y arqueológicas que luego otras personas más expertas han podido interpretar para conocer mejor la historia de nuestros orígenes en África. Kimeu es uno de los maestros menos reconocidos por la ciencia de la evolución humana, a pesar de que él, individualmente, ha descubierto más evidencia de la existencia de humanos primitivos que cualquier otra persona”.
En su discurso de aceptación del DHC, leído en su nombre por su hija, Jenniffer Kimeu, Kamoya Kimeu dijo: “Este doctorado honorario de la CWRU significa mucho para mí y se ubicará junto a la medalla La Gorce, de la National Geographic Society, que recibí del presidente de EE.UU. Ronald Reagan en 1985”. La medalla La Gorce, es uno de los premios más importantes que concede la National Geographic Society, en reconocimiento a los “logros conseguidos en la exploración geográfica”.
Porqué en España "y gran parte del extranjero" no pudo conocerse la conmemoración de la efeméride comentada, en el día en que Google la hizo pública
Fuentes
- Anónimo (2021). Celebrating the turkana human. Doodles de Google: https://www.google.com/doodles/celebrating-the-turkana-human
- Hogenboom, Melissa (2015). El lago que revela los secretos del origen de la humanidad. BBC. Earth 9/12/2015 : https://www.bbc.com/mundo/noticias/2015/12/151209_ciencia_lago_secretos_humanidad_gtg
- López, Alberto (2021). El Niño de Turkana, nuestro ancestro mejor conservado con 1,6 millones de años. El País, 01/08/2021
- Mutu, Kari (2021). Honour finds Kenya’s oldest fossil hunter Kamoya Kimeu. The East African. 18/07/2021: https://www.theeastafrican.co.ke/tea/magazine/honour-finds-kenya-s-oldest-fossil-hunter-kamoya-kimeu-3477162
- McBride, Jessica (2021). Turkana Human Google Doodle: 5 Fast Facts You Need to Know: https://heavy.com/news/turkana-human-google-doodle/
sábado, 16 de abril de 2022
Google y las efemérides paleontológicas (10)
por Heraclio Astudillo-Pombo. Universitat de Lleida
Introducción
El "doodle" del 18 de diciembre de 2020 celebraba 26º aniversario del descubrimiento de la cueva de Chauvet
Se sabe por medio de la datación por radiocarbono que algunos de los extraordinarios dibujos de animales prehistóricos que decoran las paredes de esta cueva se remontan al período de cultura Auriñaciense, hace más de 30.000 años. La conservación excepcional de las pinturas rupestres se debe a un hecho natural accidenta. Hace unos 20.000 años, un gran desprendimiento de rocas de la bóveda selló la entrada de la caverna de Chauvet, y los más de 1.000 dibujos que han sido documentados sobre sus paredes de piedra caliza, permanecieron intactos, conservados durante milenios en su calidad prístina, hasta el momento en que fueron descubiertos, el 18 de diciembre de 1994.
Como se ilustra en el Doodle del 18 de diciembre de 2020, la cueva de Chauvet conserva representaciones gráficas de diferentes animales prehistóricos, en total son unas 14 especies distintas que incluyen desde caballos primitivos y bisontes esteparios hasta leones y osos de las cavernas o de rinocerontes lanudos, ciervos megaloceros y mamuts, todos ellos animales extintos desde hace muchos milenios.
La galería más profunda de la cueva presenta algunas escasas representaciones esquemáticas del cuerpo humano y también en otras paredes se muestran series simbólicas abstractas, de puntos rojos de significado desconocido.
Las imágenes de animales realizadas hace tantos milenios demuestran que sus autores tenían una gran visión artística y una gran capacidad técnica, evidenciadas por su precisión anatómica, la creación de la ilusión de profundidad, volumen y movimiento, el uso magistral de los colores y la hábil combinación de pintura y grabado para representar formas.
Además de las pinturas rupestres, la cueva también alberga algunas huellas de las actividades humanas, en tiempos prehistóricos, realizadas en su interior, mientras la utilizaban como refugio.
El registro fósil de la caverna de Chauvet está constituido por unos 4.000 restos óseo fósiles, de varias clases de animales prehistóricos, pero la absoluta mayoría de ellos corresponden a huesos fósiles e icnitas de osos de las cavernas (Ursus spelaeus).
La UNESCO, en 2014, en reconocimiento a la gran importancia para la historia humana, declaró e inscribió el sitio arqueológico de la Cueva de Chauvet en la Lista del Patrimonio Mundial de la Humanidad.
Si los deseas puedes entrar virtualmente en la cueva prehistórica de Chauvet en Francia, y visitar una galería de arte de 36 000 años de antigüedad, por medio de Google Arts & Culture.
Aspecto de un gran mural repleto de figuras de animales, pintadas en negro. Este espacio que es el más emblemático de toda la cueva, se considera el corazón del santuario. Encierra un enorme fresco de unos 15 m de largo que destaca por las representaciones naturalistas de grandes felinos, rinocerontes, bóvidos, y osos de las cavernas.
Comentarios sobre la fauna pintada y la fauna fosilizada de la cueva de Chauvet
La riqueza faunística de la cueva, desde el punto de vista taxonómico, sólo es aparente, ya que parece corresponder a la acumulación de restos, debido a un largo periodo de frecuentación diacrónica de la cavidad, primeramente durante el Pleistoceno Superior (restos mayoritarios) y luego durante el Holoceno (restos muy minoritarios). Además, también hay que diferenciar, entre los diferentes taxones si aparecen a causa de una muerte durante una estancia voluntaria, como pudiera ser el caso de los carnívoros, o si la estancia pudiera ser forzada, como es el caso de los restos de ungulados y de aves, que tal vez pudieron ser presas introducidas por su depredador en su guarida.
En el registro fósil de la cavidad se han identificado (Philippe et Fosse, 2001) restos óseos de al menos:
a- Nueve especies de carnívoros: oso cavernario (Ursus spelaeus), oso pardo (Ursus arctos), leopardo (Panthera pardus), gato montés (Felis silvestris), lobo (Canis lupus), zorro (Vulpes vulpes), marta (Martes martes), garduña (Martes foina) y hiena cavernaria (Crocuta crocuta spelaea).
La gran mayoría de los restos de animales encontrados pertenecen al oso de las cavernas (Ursus spelaeus): más de 3700 restos óseos de un número mínimo de 190 individuos identificados hasta 2001. Se han hallado muchos huesos desunidos, incluso esqueletos enteros desarticulados. Los únicos segmentos esqueléticos articulados que se han encontrado pertenecen exclusivamente a partes de la columna vertebral.
Imagen: Ars and Culture Google
b- Cinco especies de ungulados: uro o bisonte (Bos o Bison), cabra salvaje alpina (Capra ibex), corzo (Capreolus capreolus), ciervo rojo (Cervus elaphus), caballo (Equus caballus).
c- Cinco especies de micromamíferos: tres especies de roedores: ratón de campo (Apodemus silvaticus), lirón careto o común (Eliomys quercinus), topillo nival (Microtus nivalis); dos quirópteros: (Myotis myotis) y un hueso de un quiróptero indeterminado.
d- Cinco especies de aves: águila real (Aquila chrysaetos), chova piquigualda (Pyrrhocorax graculus), mirlo acuático europeo (Cinclus cinclus), un túrdido indet. y un pasériforme indeterminado.
e- Una especie de reptil indeterminado, quizás un colúbrido.
Aspecto del perfil de un oso cavernario, pintado en rojo, figura exinte en la "sala del Cactus", así denominada por la presencia de un estalagmita solitaria de forma parecida.
Imagen: Ars and Culture Google
En cuanto a la distribución o concentración de los restos corporales de la diversa fauna en el interior de la caverna:
Es mayor en las zonas cercanas a la entrada primitiva, sobre todo en la zona denominada "l'Eboulis" (El derrumbamiento) y en la parte alta de la "Salle des Bauges" (Sala de los Revolcaderos), mientras que en las zonas más profundas la distribución faunística es casi monoespecífica: osos de las cavernas (Ursus spelaeus). Desde el punto de vista paleozoológico, los restos de oso cavernario constituye el 99,9% de los restos de fauna hallada, tal como cabe esperar de acuerdo con lo que se sabe de los hábitos de hibernación y refugio de los osos cavernarios. El número de cráneos de osos de las cavernas, completos o fragmentados, que habían sido hallados e identificados, hace 20 años (Philippe et Fosse, 2001), en los distintos sectores accesibles de la cueva alcanzaba los 190, es muy posible que en la actualidad se superen, ampliamente, los 200 cráneos.
En el registro paleontológico de la cueva de Chauvet, no están presentes los restos corporales de ninguna de las especies animales que vivieron durante la época “más fría” del Pleistoceno en aquella zona. Muy diferente de lo que sucede con sus numerosas representaciones artísticas parietales. Esas especies son: el reno (Rangifer tarandus, nº=12 cf. Baffier y Feruglio 2001a), buey almizclero (Ovibos moschatus, nº=2, cf. Le Guillou 2001), el rinoceronte lanudo (Coelodonta antiquitatis, nº=65, cf. Aujoulat y Guerin 2001), el mamut laudo (Mammuthus primigenius) (nº=66, cf. Gely 2001). Lo mismo pasa también con otras especies como son el león de las cavernas (Panthera spelaea) y el ciervo gigante (Megaloceros giganteus), que resultan relativamente abundantes en el bestiario pictórico, constituido por las diversas representaciones gráficas parietales, mientras que hasta la fecha de hoy sus restos paleontológicos nunca han aparecido en el registro fósil de esta caverna.
En el centro de la denominada "sala del Cráneo" hay un bloque de roca caliza, encima del cual está colocado un cráneo de oso de las cavernas que los ocupantes paleolíticos colocaron hace más de 20.000 años. La palidez del cráneo contrasta intensamente con la total oscuridad del espacio que lo acoge. Alrededor de este cráneo se han hallado distribuidos otros 53 cráneos de oso cavernario, cubiertos por una costra de calcita que se creó al anegarse temporalmente esa zona de la cueva. En el suelo no se ha hallado ningún otro tipo de hueso del esqueleto posterior.
Un paisaje muy distinto al de hoy y una fauna muy diferente y diversa
Hace unos 36.000 años, durante el período glaciar, el paisaje de esta zona francesa era muy distinto al actual. Entonces estaba constituido por un mosaico de estepas (un territorio de vegetación herbácea, propio de climas extremos y escasas precipitaciones. También se asocia a un semi-desierto frío) y tundras (Vegetación propia de los climas fríos que comprende musgos, líquenes y algunos árboles enanos). Estas grandes extensiones frías y secas eran favorables a la existencia de grandes rebaños de herbívoros como el reno, el bisonte, el caballo, el íbice o el mamut lanudo. También se encontrarían rinocerontes lanudos y ciervos gigantes, unos grandes ciervos del tamaño del alce actual, con unas enormes astas que podían llegar a los 3,5 metros de envergadura.
Este mismo hábitat también estaba poblado por carnívoros como el zorro común y el polar, el glotón, el lobo, el leopardo, el león, la hiena y el oso de las cavernas. El resto de la fauna estaba compuesto , por roedores, entre los que encontramos la marmota o el lemming, por aves, entre las que distinguimos el búho nival, el urogallo, el lagópodo o la chova piquigualda, sin olvidar los peces, anfibios y reptiles.
Ilustración del paleoilustrador español Mauricio Antón (2008). Paisaje ibérico con la fauna original del norte de España, antes del evento de extinción del Cuaternario. De izquierda a derecha: caballo tarpán, mamut lanudo, león de las cavernas, ciervo común y rinoceronte lanudo. Con condiciones ambientales, paisaje y fauna bastante semejantes a las que se dieron en el sur de Francia.
Hay que subrayar que algunas de las antiguas especies animales adaptadas a las condiciones climáticas, secas y frías, entonces reinantes en aquella zona del sur de Francia, ya hace varios milenios que desaparecieron, debido a los cambios paisajísticos que provocó el progresivo calentamiento climático de Europa. Esas especies extinguidas eran el mamut y el rinoceronte lanudo, el ciervo gigante y el oso, el león y la hiena de las cavernas. Otras especies no se extinguieron sino que se fueron desplazando hacia el norte o las altas montañas, regiones más frías, con unas condiciones ambientales más favorables y unos paisajes mejor adaptados a su modo de vida. Este fue el caso del reno, el buey almizclero, el zorro polar y el glotón que se desplazaron hacia el Gran Norte, donde aún pueden encontrarse.
Fuentes
- Anónimo. Cueva de Chauvet. Wikipedia https://es.wikipedia.org/wiki/Cueva_de_Chauvet
- Anónimo. El oso de las cavernas, el auténtico inquilino de la cueva de Chauvet. Arts and culture Google. https://artsandculture.google.com/story/owWRJA5ZuHCZJA
- Anónimo. Gruta de Chauvet-Pont d'Arc. https://archeologie.culture.fr/chauvet/es
- Anónimo (2020). 26º aniversario del descubrimiento de la cueva de Chauvet. Google doodles: https://www.google.com/doodles/26th-anniversary-of-the-grotte-chauvet-discovery- Philippe, Michel & Fosse, y Philippe (2003). La faune de la grotte Chauvet (Vallon-Pont-d'Arc, Ardèche): presentation preliminar paléontologique et taphonomique. Paleo. Revue d’archéologie préhistorique, 15. 2003 (pp. 123-140)


