sábado, 16 de mayo de 2020

Folclore paleontológico italiano (12)

Heraclio Astudillo-Pombo. Universitat de Lleida

Interpretaciones, creencias, relatos legendarios y usos populares de algunos fósiles en las regiones alpinas y pre-alpinas italianas (2)

Determinadas secciones de los moldes internos y externos de ciertos bivalvos megalodóntidos, fueron los fósiles que en la antigüedad hicieron volar la imaginación de los montañeses del norte de Italia (2)



Marcas de pisadas de vaca, de buey, de asno, de caballo, de mula, de cabra, de ciervo y también de Jesús, de la Virgen y del diablo, sobre las rocas triásicas de los Alpes y Prealpes italianos (II)


Restos fósiles de megalodóntidos triásicos, interpretaciones fabulosas y relatos legendarios, en el norte de Italia (1)


Introducción

En la anterior entrada, se presentaron de forma introductoria, algunos de los aspectos básicos del folclore paleontológico italiano, relacionado con los restos fósiles de los  moluscos de tipo megalodóntido, del Triásico superior, 
publicada el pasado 16 de febrero de 2020, en este blog. Se dieron a conocer las diferentes interpretaciones populares de tal tipo de fósiles y los diversos nombres vulgares que, en función de las mismas, se les aplicaron en diferentes localidades del norte de Italia.
En la entrada de hoy se inicia la presentación de una serie de relatos de tipo legendario, cuya invención estuvo motivada, hace siglos, por la interpretación fabulosa de las figuras en forma de pezuña, generadas por la sección erosiva del molde interno y de la pseudoconcha de ciertos géneros de moluscos megalodóntidos triásicos, en las localidades más septentrionales del norte de Italia.
Se ha rastreado Internet, durante meses, a la búsqueda de todo tipo de narraciones semifantasiosas, surgidas en torno a la atribución popular de un origen no natural a los restos fósiles de moluscos megalodóntidos triásicos,  generalmente pertenecientes a los géneros Conchodus (Conchodon) y Megalodus (Megalodon), sensu lato, ya que poder llegar a identificar los géneros o especies implicados, con mayor precisión taxonómica, nos resulta absolutamente imposible y además nos parece innecesario.
Tales enigmáticas figuras paleontológicas, presentes y bien visibles en la superficie de las rocas calizas, en diversas localidades de las regiones alpinas y subalpinas italianas, resultaban muy sorprendentes por su forma, tamaño, constitución y posición, por que sus contorno se asemejaba y asociaba con la huella de los pies de ciertas clases de animales. Se consideraban un indicio seguro de su paso por aquel lugar ya fuese sobre la superficie blanda del barro, en la época del Diluvio o en tiempos más recientes, sobre la dura roca. Lo más extraordinario de todo aquello, era que las supuestas pisadas que aparecían impresa sobre la dura superficie de las rocas y con frecuencia en superficies verticales, en diferentes lugares, parecían estar lanzando un mensaje de advertencia moral a la generaciones posteriores. Es decir tenían una finalidad didáctica moralizante.

Dibujo esquemático, representando un conjunto de secciones de pseudoconchas y moldes internos de restos fosilizados de moluscos megalodontidos, del género Conchodus gumbelii, del Triásico superior, con un aspecto que por su forma y tamaño se asemejan a la de una pezuña bovina o caprina.
La concentración de marcas de tales pezuñas, interpretada en clave mítica, parecerían indicar un lugar en el que se han reunido o que ha sido frecuentado, por un tipo de seres dotado de pies bovinos o caprinos y dotados de capacidades sobrehumanas.
Este esquema fue dibujado a partir de una losa pulida, existente en el Museo de Historia Natural de Viena. Aquella losa procedía de la zona montañosa, austriaca, de Tennengebirge (Modificado a partir de Zapfe, 1957).
Imagen: 
Fossil shells sections 

Antiguamente, en el norte de Italia, desde finales del siglo XVI hasta el primer tercio del siglo XX, fueron consideradas como marcas de origen extraordinario, siendo relacionadas con ciertos sucesos anormales, con determinados personajes sobrehumanos y, en algunos casos, con ciertos tipos de animales. 

Son habituales las asociaciones causales con el Diablo, los demonios, las brujas y menos habituales las asociaciones con ciertos santos, con Jesús o con la Madre de Dios. También se asociaron causalmente con ciertos animales domésticos propios de actividades rurales o agrarias, cuyas huellas de pisada se asemejaban a las marcas de las rocas, predominando las atribuciones a los animales caprinos, los equinos y los bovinos, pues se decía que el Diablo y los demonios no tenían pies humanos sino pies de animales de pezuña dividida.
Grabado en madera, de época renacentista, representando al rey Salomón, en una audiencia real concedida a diversos tipos de demonios, los cuales le están transmitiendo conocimientos mágicos. Obsérvese que los pies de aquellos demonios que resultan bien visibles, muestran un aspecto no humano, son semejantes a los de diferentes animales: cabra, equino, depredador carnicero, etc.
Imagen: 
Solomon the magician

Durante el periodo histórico comprendido entre finales del siglo XIV y mediados del XIX  conocido modernamente como La Pequeña Edad de Hielo o La Pequeña Era Glacial, se produjo en Europa un enfriamiento generalizado y algunas alteraciones meteorológicas y climáticas muy negativas socialmente. Con una acumulación anormal de irregularidades de efectos catastróficos, desde finales del siglo XVI hasta mediados del XVIII. Coincidiendo con las mencionadas graves alteraciones climático-meteorológicas , consistentes en un periodo de unos 200 años, en el que el tiempo meteorológico fue anormalmente frío, demasiado húmedo y frecuentemente e irregularmente tempestuoso. Estas anormalidades afectaron muy gravemente a los rendimientos de la agricultura y de la ganadería europeas, con graves efectos sociales sobre la salud y la economía. 

Al buscarse explicaciones a tal situación y las posibles causas de tales alteraciones climáticas y meteorológicas, en una época de escasos conocimientos científicos, abundancia de ideas irracionales, gran influencia de la religión cristiana más conservadora y de la mitología supersticiosa aneja, se creyó ver la poderosa influencia del Diablo, con la colaboración activa de las brujas. Se pretendió ver plasmada la malévola intervención de tales seres infernales en multitud de fenómenos naturales considerados anormales, extraños, inexplicables o dañinos, relacionados con el clima y la meteorología, pero también aquellos relacionados con la presencia o la formación de ciertos tipos de fósiles que por su aspecto pudieran relacionarse con ciertos seres infernales. 

Grabado antiguo mostrando diversas formas de tortura salvaje, aplicada a las personas acusadas de brujería, para conseguir su autoinculpación, fase previa a su juicio sumario y ejecución por diversos procedimientos crueles. 
Imagen: Wikipedia

Durante el periodo histórico central de la Pequeña Edad Glaciar Europea, antes mencionada, en toda Europa y especialmente en la zona central del continente, las persecuciones más brutales y sanguinarias de todos aquellos disidentes sociales, culturales o religiosos que fueron acusados de brujería y pactos con el Diablo, por vecinos, familiares o enemigos personales.
En nuestra opinión, esta convulsa etapa podría ser la época histórica en la que quizás empezaron a ser relacionados esta clase de fósiles de megalodóntidos triásicos, por su aspecto de huellas de pezuñas de determinadas clases de animales, con las brujas, con los demonios y con el Diablo. 


Leyendas de motivación paleontológica en la Región de Lombardía (1)


De las diversas regiones administrativas en que se divide la península itálica, por motivos paleogeográficos, litológicos, tectónicos, glaciares y erosivos, es en las regiones del territorio del norte de Italia, donde aflora una mayor cantidad de terrenos con rocas sedimentarias del Triásico superior marino. Algunas capas de roca caliza del Triásico superior muestran bien visibles unas curiosas figuras, con frecuencia en relieve, en forma de corazón, de pezuña equina, cervina, bovina o caprina cuyo origen antiguamente era desconocido y del que hoy sabemos que eran originadas por las secciones de las pseudoconchas y de los correspondientes moldes internos o por los moldes internos libres y de las las concavidades del correspondiente molde externo desprendido, todos estos diferentes restos fósiles de los grandes moluscos megalodóntidos que habitaron el fondo marino, anclados en el cieno calizo de las zonas costeras someras, bajo condiciones de clima tropical, hace entre 200 y 235 millones de años, aproximadamente. 

Bloque diagrama mostrando, a la derecha, cinco conchas de moluscos megalodóntidos en su hábitat natural, hace más de 200 millones de años, en posición de vida, semienterrada en el lodo del fondo marino. A la izquierda, las secciones transversales de otros tantos moldes internos, con su forma de corazón o de pezuña, que es tal como se pueden ver en las superficies rocosas, en la actualidad 
Imagen: Thenius & Vavra, 1996


En la actualidad contemporánea, las marcas antes citadas aparecen en abundancia en la superficie de las rocas calizas de las regiones alpinas y prealpinas, en diversos lugares de las regiones más septentrionales del norte de Italia. Siendo en la región de Lombardía en la que se han generado un mayor número de interpretaciones legendarias, de tipo supersticioso, y con un trasfondo religioso. Superando esta región ampliamente a todas las demás regiones norteñas italianas, en cuanto a la producción de interpretaciones fantasiosas basadas en la apariencia morfológica de este tipo de restos fósiles. 




Interpretaciones fabulosas y relatos legendarios en algunas localidades de la prov. de Como, Reg. de Lombardía (1)

Cuando la erupción del volcán del Buco della Rotella, provocó la huída del Diablo y sus demonios y de una manada de caballos


En una zona del monte Dossone, muy cerca de la pequeña localidad montañosa de Nava, agregado perteneciente al municipio de Tremezzo, en la Prov. de Como, en la Reg. de Lombardía, existe una sima o cavidad subterránea vertical, de unos 100 metros de profundidad, en caída vertical, denominada el Buco della Rotella.
Antiguamente, debido a la presencia de unas rocas de coloración rojiza, dispersas en sus alrededores, a las que por su coloración los lugareños interpretaron como rocas volcánicas, la sima fue considerada, muy erróneamente, como una antigua chimenea volcánica. En la superficie de las rocas de su interior y en la de muchas otras de los terrenos circundantes se podían ver numerosos marcas que reproducían la figura de grandes huellas de pezuñas de cabra y muchas otras con la forma y tamaño de huellas de cascos de caballo.


Sección de una concha de megalodóntido, la figura de huella equina que proporciona, tiene la apariencia de la marca dejada por la pezuña de un enorme caballo. A su alrededor existen otras muchas con formas y tamaños muy distintos, pero la fantasía humana escogió aquellas que conectaban mejor con sus mitos y sus miedos.
Imagen: 
La leggenda degli “Zoccoli del Diavolo”  

Como el lector/a aplicad@ que ya se habrá leído el capítulo anterior a este ya se habrá podido imaginar que, en realidad, se trataba de secciones con la inclinación apropiada de conchas o de moldes internos de ciertas clases de megalodóntidos triásicos, en este caso particular, se trataría de infinidad de ejemplares de Megalodus gümbeli. Estas figuras de naturaleza paleontológica estampadas sobre las rocas dieron origen a unas interpretaciones populares de tipo fantasioso y de fundamentación mítica que contribuyeron a inspirar una curiosa leyenda popular.

Según esta leyenda popular, el pozo natural que constituye la sima denominada Buco della Rotella, sería un tubo volcánico que habría quedado vacío tras haberse producido una enorme erupción volcánica, la cual después de expulsar toda la lava que había en el interior de la Tierra, habría dejado aquel enorme y profundo agujero conectado con el Infierno.
Según esa leyenda popular, la caída de las piedras expulsadas por aquella enorme explosión volcánica, habrían provocado la huida de una manada de caballos que pastaban en los prados que había por los alrededores.


Ilustración de la leyenda popular del Buco della Rotella, mostrando gráficamente sus cinco protagonistas: el diablo huyendo del lugar, las pisadas diabólicas que va dejando, la manada de caballos huyendo, las rocas volcánicas cayendo y el volcán en erupción. Todo ello resultado de la más pura imaginación desenfrenada. Ilustración original del naturalista Attilio Selva quien también fue el recolector de la leyenda de boca de un lugareño.
Imagen: 
La leggenda degli zoccoli del diavolo

Además, también huyeron de aquel lugar, el Diablo y todos los demonios del infierno, cuando la lava ardiente penetró en el Infierno. Motivo por el que salieron a la superficie desde el interior de la tierra, huyendo alocadamente por aquel terreno.

Se suponía que los caballos, cuando huyeron del lugar, fueron dejando estampadas en el terreno unas marcas 
características de las pisadas de su especie. Con la forma y el tamaño de las huellas de los casco de un caballo, por esto los habitantes de la localidad de Nava y de otras próximas, llamaban a estas marcas zoccoli di cavallo. 
Por una interpretación semejante, se suponía que el Diablo y los demonios habrían ido dejando las huellas características de sus pasos por aquel lugar, en forma de marcas de grandes o medianas pezuñas de cabra, a las que los aldeanos llamaban zoccoli del diavolo (pezuñas del diablo).
Todos aquellos seres, animales o infernales, en su alocada huida, habrían ido dejando impresas las huellas de sus pies sobre la superficie de algunas rocas, todavía calientes y blandas, dejando allí impresas sus huellas como testimonio de sus pasos y de la veracidad del relato. 

Vista de un paisaje prealpino, situado en la parte baja de la ladera del monte Dossone di Nava, con abundantes afloramientos de rocas calizas triásicas. En primer término se puede ver una superficie rocosa completamente cubierta de marcas, unas con aspecto de pisadas bovinas y otras con aspecto equino. Estas marcas, en esta zona italiana, fueron interpretadas tradicionalmente como huellas dejadas por los cascos de una legendaria manada de caballos, al pasar por este lugar. Las marcas de aspecto bovino fueron interpretadas como las marcas dejadas por las pezuñas del diablo, al pasar por el lugar.
El animalito negro, es un perrito de raza cocker que permite hacerse una idea aproximado del tamaño real de las supuestas "pisadas" de caballos y del diablo.
Imagen:
Museo Etnografico e Naturalistico Val Sanagra

En la actualidad, aquellas viejas creencias ingenuas y supersticiosas, hoy obsoletas, han sido sustituidas por otras de base científica y contenido paleontológico, divulgadas por los folletos turísticos y las exposiciones museísticas.


Cuando Noé estuvo pilotando el Arca sobre los Alpes italianos, cargando y descargando animales 

En el municipio de Tremezzina muy próximo al de Tremezzo, en las orillas del lago de Como, sobre la localidad de Bonzanigo, existe un monte denominado Monte degli Stampi debido a que en la parte alta del cual existe una explanada rocosa, en la superficie de la que se ven unas figuras marcadas en la piedra que, por su forma, recuerdas pisadas de diferentes animales. A esa zona rocosa debido a la presencia de esas marcas se le llamaba Rocca delle Stampe, Sasso degli Stampi o Saso delle Stampe. 
El nombre del lugar alude, precisamente, a la presencia de una clase muy particular de "estampaciones" en la superficie de las rocas del lugar, consistentes en las variadas figuras estampadas en relieve, positivo o negativo, sobre la superficie de las rocas. Antiguamente, los habitantes de la localidad,  creyeron reconocer en aquellas figuras la forma característica de las huellas de pisadas de diversos tipos de animales domésticos (caballos, mulas, asnos, cabras, vacas, etc.) o salvajes (ciervos).

 Grabado del s. XVII, representando una dramática escena del Diluvio. Al fondo, bajo un cielo tempestuoso y una lluvia incesante, el Arca de salvación, se mantiene flotando sobre las aguas crecidas. En primer y segundo término, personas y animales domésticos, se muestran aterrorizados al ver el avance de la gran inundación y tomar consciencia de que están a punto de perecer ahogados. Se pueden ver varios caballos en diferentes situaciones. Grabado del artista italiano Antonio Tempesta, Estampado en 1606.
Imagen:
Alamy stocks


En relación con este tipo de interpretación faunística y naturalística, se han podido encontrar y recoger dos relatos legendarios locales, en los que se vincularon las marcas de las secciones de conchas fósiles de moluscos megalodóntidos triásicos que son visibles cerca de la cumbre denominada La Cresta, que forma la parte más alta de una montaña denominada il Monte degli Stampi, que está situada sobre la localidad de Bonzanigo, con el paso por el lugar del bíblico patriarca Noé, navegando con el Arca diluviana, cargada de animales, sorteando las cumbres de los Alpes italianos, realizando labores de carga y descarga de animales.

El primero de los dos relatos legendarios, está protagonizado por el rescate de los últimos caballos alpinos. Por este motivo a las grandes secciones redondeadas de las conchas de Megalodus gümbeli, en el dialecto local, comasco, se les llama "pè de cavai" o piedi de cavallo, en italiano, es decir, pie de caballo.Según cuenta una leyenda local, esa clase particular de marcas con aspecto de huellas de pezuñas equinas que aparecen estampadas sobre las rocas de esa peña, pertenecen a los cascos de los últimos caballos que quedaban vivos, por que habían podido refugiarse en ese lugar elevado, huyendo de morir ahogados en las aguas crecientes del océano diluviano. Aquellos últimos caballos fueron rescatados por Noé, durante el episodio bíblico del Diluvio universal, cuando un día en que Noé amarró el Arca, casualmente, cerca de este lugar, escuchó a lo lejos los tristes relinchos de aquellos animales pidiendo auxilio. Noé pilotó el Arca hasta dar con el paradero de aquellos caballos y los hizo subir al barco. Gracias a este providencial acontecimiento que sucedió cuando Noé y el arca navegaban por esta zona del mundo ahora disponemos de caballos. 

En el cuarto superior izquierdo de la imagen, aparece una de las supuestas marcas de pezuñas equinas que son visibles en las calizas triásicas de megalodontes. A su alrededor, otras muchas secciones de conchas de ejemplares más pequeños  de  Megalodon gümbeli. 
Fotografía original de Milo Manica, tomada en rocas de las orillas del lago de Como.
Imagen: Flickr

Existe, sin embargo, una segunda narración legendaria popular, de origen local y de temática muy semejante, que resulta mucho más razonablemente creíble y coherente con la disparidad de formas y tamaños que muestran las huellas que, en forma de incontables marcas de huellas de pies de animales que aparecen visibles sobre las rocas, de la explanada peñascosa llamada il Sasso delle Stampe. Supuestamente tales marcas fueron causadas por las pisadas de las diversas clases de animales domésticos y salvajes que por allí pasaron y pisaron. 

Esta narración popular cuenta que cuando finalizó el Diluvio universal y el arca de Noé navegaba a la deriva, casualmente, sucedió que quedó embarrancada en la parte alta de un monte, llamada La Cresta, que está situada a media milla de distancia y por encima de la pequeña localidad de Bonzanigo. 
Cuando Noé hubo reunido todas las pruebas necesarias para saber con certeza que el Diluvio universal había finalizado, hizo desembarcar a todos los animales que transportaba en el interior del Arca. Aquel desembarco y el tránsito de tantas especies de animales sería el motivo por el que ahora se pueden ver estampadas sobre la zona peñascosa llamada il Sasso delle Stampe, las innumerables y diversas huellas, que pertenecen a todo tipo de animales, que entonces descendieron del interior del Arca de Noé y luego se dispersaron por todo el mundo. 

Grabado antiguo en el que se ha representado el Arca de Noé embarrancada sobre la cima de un monte, tras finalizar el Diluvio universal. A su alrededor, el paisaje aparece sembrado de cadáveres de personas y de animales, ahogados en el transcurso de la gran inundación del mundo. Cuando los diversos animales cuadrúpedos abandonen el Arca, dejarán impresas sus huellas sobre el terreno embarrado y blando.
Ilustración de la Biblia Sacra,   realizada por el artista  Bernard Salomon. Libro bellamente ilustrado,  impreso por Jean de Tournes,  en Lyon, en 1558. 
Imagen: Escenas bíblicas

En ambos relatos legendarios, la explicación razonable a cómo era posible que hubieran podido quedar marcadas las pisadas de animales en aquel lugar, sería que originalmente aquel terreno estaba formado por barro, en el primer caso porque el terreno ya se había empezado a inundar y en el segundo, porque aún estaba embarrado, en cualquier caso  era un terreno blando, susceptible de quedar marcado por el paso de diversos tipos de animales.


Cuando las brujas larianas se reunían con el Diablo, en un prado alpino, y le ofrecían sacrificios humanos 


En otro lugar cercano a la aldea de Bonzanigo, localidad antes mencionada y que como ya se ha dicho, es un núcleo agregado del municipio de Tremezzina y relativamente muy cercana a los dos localidades citadas anteriormente, y por las mismas causas paleontológicas, se hallan estampadas sobre la superficie de unas rocas que rodean un prado de siega, unas figuras que se asemejan a las huellas de pisadas de animales de pezuña dividida. 


Aspecto actual del legendario prado de siega  denominado Pràa de la Taca, en Bonzanigo, el avance del bosque que le rodea, amenaza con engullirlo. Antiguamente se decía que era el lugar en donde se reunían las brujas del lago de Como con el Diablo, para celebrar unas sanguinarias orgías nocturnas, en días señalados.
Imagen: il curiosone varese

En este caso particular, parece ser que de todas las formas visibles, predominan aquellas marcas que tenían aspecto de impronta de huella caprina, cervina o bovina. Según la interpretación popular de este tipo de marcas, serían las huellas dejadas por las pezuñas del Diablo y sus demonios que se habría paseado sobre aquel lugar. Debido a tal interpretación fabulosa y supersticiosa, aquellas figuras se denominaron impronte degli zoccoli del Diavolo (huellas de las pezuñas del Diablo) o simplemente  zoccoli del Diavolo (pezuñas del Diablo). 

Vista panorámica sobre el lago de Como, desde el legendario Pràa de la Taca, en Bonzanigo. En primer término las cercana localidad de Mezzegra y, al otro lado del lago, la de Lenno. 
Imagen: Argegno e Tremezzina Trekking

Esta zona rocosa está situada alrededor de un prado alpino de siega, que antiguamente fue llamado Pràa de la Taca, en el dialecto local comasco o il Prato delle Tache, en italiano, es decir, el Prado de la Mancha. Este mismo lugar, también fue conocido como  il Prato delle streghe (el Prado de las Brujas)

Debido a la proximidad entre ambos lugares y a la existencia de algunas creencias supersticiosas sobre lugares de reunión de brujas, se generó una narración popular de tipo legendario, asociada a este lugar. Como ya se ha dicho, la causa de ello fue la existencia de una interpretación de los mismos objetos paleontológicos, de una manera bastante distinta a la utilizada en las dos ocasiones anteriores. 


Grabado antiguo representando gráficamente los supuestos personajes participantes en las reuniones sabbáticas y las supuestas variadas actividades realizadas, protagonizadas por las brujas y brujos, conjuntamente, con el Diablo y sus demonios. Gran lámina desplegable del libro: Tableau de l’inconstance des mauvais anges et demons, de Pierre de Lancre (1613).  Grabado en plancha de cobre, realizado por el artista polaco Jan Ziarnko.
Imagen: Cornell University Library

El topónimo comasco Pràa de la Taca o el italiano Prato delle Tache hacen referencia a una supuesta mancha rojiza que aparecía en la piel de las víctimas sacrificadas al Diablo, por las brujas que se reunían en aquel prado, procedentes de diversas localidades de las orillas del lago de Como, para celebrar en aquel lugar los habituales encuentros nocturnos del Sabbat. Sucedía durante unas supuestas reuniones nocturnas de tipo festivo y ambiente satánico-brujeril, dedicadas a la veneración de Satanás como divinidad y a la práctica de actividades maléficas y orgiásticas. Además de programar su calendario maléfico y distribuir turnos de actuación para perjudicar a los habitantes de las poblaciones de los valles vecinos, se creía que realizaban diversos tipos de sacrificios humanos. 

Grabado antiguo representando   las diferentes actividades, reales e imaginarias, supuestamente realizadas durante una reunión de brujas, brujos y demonios, en la celebración del sabbat​. Según muestra una ilustración en un panfleto alemán, impreso contra la brujería, publicado en 1594. Relacionado con los famosos juicios celebrados en la ciudad alemana de Triers, entre 1581 y 1593.
Imagen: Wikipedia

Según la creencia y el relato popular, aquellas desgraciadas víctimas que aparecían muertas en el Pràa de la Taca, eran personas que habían sido raptadas, previamente, en alguna de las localidades del entorno. Se decía que habían sido trasladadas, mágicamente, hasta aquel lugar solitario y recóndito del monte, donde eran asesinadas por la reina de las brujas, quien le clavaba un fino estilete en el corazón. Se decía que este instrumento diabólico, no dejaba ningún orificio en la piel de las víctimas, a pesar de que a través del cual las brujas le iban sorbiendo la sangre, hasta dejarla completamente exangüe. Sobre la pálida piel de aquella desgraciada persona, solo quedaba una pequeña mancha rojiza (una taca o tache), con una forma semejante a la que dejarían los labios humanos, tras un fuerte beso (de succión). 

Se decía que las brujas de la cercana localidad de Lezzeno, población muy famosa por la supuesta concentración de brujas que allí vivían, situada al otro lado del lago de Como, llegaban a la reunión brujeril en el Pràa de la Taca, volando. Unas viajaban montadas sobre sus mágicas escobas voladoras, mientras que otras lo hacían cabalgando a lomos de infernales machos cabríos (caproni) voladores, que no eran otra cosa que sus demonios tutelares transformados en animales, quienes luego también participaban en aquellas animadas reuniones festivas de tipo religioso-orgiástico. 

Representación gráfica de un grupo de brujas, cruzando el cielo, al anochecer, en dirección a uno de sus lugares de reunión sabbática. Cabalgan diversas monturas voladoras, según contaba la tradición e imaginaba la fabulación popular, de siglos pasados. 
Ilustración del pintor alemán Hans Thoma, titulada: "Cabalgata de brujas", de 1870.
Imagen: Hexentanz auf dem Brocken Walpurgisnacht

Se decía que todas las marcas con aspecto de huellas de pezuñas  caprinas o bovinas, que podían observarse sobre la superficie de las peñas circundantes a aquel prado, correspondían a las marcas dejadas por los pies los asistentes infernales, amigos y compañeros de las brujas asistentes. 

En realidad, tal como propone el historiador social Carlo Ginzburg en su trabajo Storia notturna: Una decifrazione del sabba, posiblemente se trataba de discretas concentraciones nocturnas, en lugares apartados y temidos por el común de la gente, de los últimos  disidentes religiosos de aquella época. Tal vez eran reuniones secretas de núcleos residuales de creyentes en mitos paganos y practicantes de los restos de antiguos cultos precristianos, que no habían resultado asimilados por el Sistema social-religioso dominante, ni cristianizados de forma verdadera y completa.

Quizás estas secretas reuniones nocturnas, estuvieron potenciadas con el consumo ritual de ciertas plantas solanáceas y/o hongos alucinógenos y/o bufotoxinas, cuyos efectos psicotrópicos proporcionaron los correspondientes estados alterados de la consciencia, en los asistentes consumidores, generando visiones alucinatorias que eran consideradas como auténticas vivencias reales, por todos aquellos participantes intoxicados por sus efectos alucinatorios. 

En cuanto a los supuestos sacrificios humanos, también es posible que la combinación de prácticas sexuales incontroladas y/o el consumo de ciertas sustancias sicotrópicas tóxicas,  pudieran causar la muerte accidental de algun@s de l@s participantes, en algunas ocasiones. Los fallecimientos accidentales de este tipo, en unas circunstancias consideradas tan inconvenientes como poco honorables, para alejar la atención de los inquisidores locales, se acostumbraban a achacar al rapto de la víctima por las brujas de la comarca y su posterior sacrificio diabólico, en algún lugar recóndito de la montaña.


Fuentes

- Amoretti, Carlo (1817). Viaggio da Milano ai tre laghi: Maggiore, di Lughano, e di Como e ne'monti che li circondano. Milano. Giovanni Silvestre. 

- Anónimo (2016). Praa de la Taca: Stregoneria e mistero sul lago di Como. Argegno e Tremezzina Trekking
- Anónimo. Historia nocturna: Un desciframiento del aquelarre. Wikipedia
- Anónimo. Stregoneria italiana. Wikipedia
- Attilio e Orlando (2013). Praa de la Taca. Youtube
- Balbiani, Antonio (1877). Como, il suo lago, le sue valli e le sue ville. Milano-Napoli. Editore Francesco Pagnoni 
- Bossi, Luigi (1818). Guida di Milano: o sia descrizione della città e de' luoghi più osservabili ai quali da Milano recansi i forestieri. Milano. Pietro e Giuseppe Vallardi
- Cùnsolo, Felice  &  Brenna, Gian Giuseppe (1966). Viaggio in Tremezzina. Edizioni Azienda Soggiorno e Turismo di Tremezzo.
- Fontana, Cristina (2011). Lario magico da scoprire. Guide turistiche. Corriere di Como 28/06/2011
- Rampoldi, Giovanni B. (1832). Corografia dell'Italia, Volumen 1. Milano. Antonio Fontana.
- Selva, Attilio (2006 ). La leggenda degli “Zoccoli del Diavolo".  Natura e Civiltà Nº 1 
- Selva, Attilio La leggenda degli zoccoli del diavolo” 
- Sordi, Italo (1997). Leggende sulle acque in Lombardia. La Ricerca Folklorica, 36:   
Miti e Leggende dei fossili. Museo Val Sanagra
- Taddia, Monica (2011). Il Monte degli Stampi, tra leggenda e realtà. Italia parallela 03/02/2011

lunes, 30 de marzo de 2020

Representación del mundo primitivo en los cromos coleccionables (8)

Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Universitat de Lleida.


Función divulgativa de las tarjetas ilustradas, a todo color, usadas como medio publicitario y de promoción comercial (9)



Introducción

Como ya se comentó en una entrada anterior sobre este mismo tema las colecciones de cromos que emitieron muchas empresas comerciales, como regalo a los clientes que compraban sus productos, suplieron la ausencia y las deficiencias de otras fuentes informativas y educativas que hoy día resultan muy comunes y accesibles. Pero hace unos 100 años, a finales del siglo XIX y principios del XX, esas fuentes informativas eran inaccesibles o inexistentes, para la mayoría de la población del mundo industrializado.
A pesar de todos los avances sociales y tecnológicos, hoy en día, muchas empresas siguen distribuyendo coloristas cromos como incentivo de compra, con las mismas finalidades publicitarias de la marca y económicas, con que se hacía hace más de un siglo: atraer y captar nuevos clientes, mantener a los compradores fieles, hacer publicidad de las novedades y promocionar sus propios productos frente a los equivalentes de la competencia, incrementando sus ventas e ingresos.

En la entrada de hoy se va a presentar una serie italiana de cromos dedicada a la divulgación de diversos animales prehistóricos, muy populares a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Fue fue publicada hace 99 años, en unas circunstancias históricas muy particulares y en unas condiciones sociales extraordinariamente traumáticas.




IL MONDO ANTEDILUVIANO una serie italiana de cromos de Liebig, sobre fauna prehistórica, de hace 99 años (Primera parte)


Relato de los magros resultados de un largo periplo investigador

Una gran alegría invadió a quien escribe cuando en una de las búsquedas temáticas realizadas periódicamente descubrió, por primera vez hace un lustro, la existencia de la serie italiana de tarjetas cromolitografiadas, doblemente ilustradas con hermosas figuras de animales antediluvianos a todo color, publicadas a principios del siglo XX, por la empresa multinacional Liebig, usadas para promocionar el consumo de su famoso y costoso extracto de carne de vacuno. Pocas horas después se descubrió la existencia de su equivalente francesa, hecho que indujo a esperar que podrían hallarse, sin grandes dificultades, otras versiones como la alemana e inglesa, pues eso era lo habitual en las colecciones de cromos de esta marca.  Desafortunadamente, después de muchos intentos de rastreo y horas de navegación en Internet, solamente se pudo hallar completa la versión italiana e incompleta la francesa, y nada más. Unos resultados tan exiguos como francamente decepcionantes, también nos resultaron altamente sorprendentes, pues contradecían aquella práctica editorial que era tradición en esta marca comercial.
Esta serie de coloreados cromos promocionales publicados en 1921 por la empresa Liebig  que deberían maravillar a sus consumidores  de todas las edades, mediante la divulgación gráfica del aspecto visual de ciertos géneros de animales prehistóricos que en aquella época eran relativamente populares entre la población, como en todos los casos anteriores y posteriores, habían sido diseñados y publicados con la finalidad de promocionar y estimular el consumo de su famoso extracto de carne de vacuno.

Aspecto de la serie completa, de 6 cromos titulada Il mondo antediluviano que se distribuyó en Italia en 1921, por la empresa multinacional Liebig,. 
Imagen: eBay

En el transcurso de la investigación efectuada para conocer más a fondo las circunstancias ambientales particulares que hicieron que esta serie de cromos promocionales de Liebig acabaran por convertirse en una rareza se fueron descubriendo una serie de detalles históricos sorprendentes. Con  los que se va a argumentar  y contextualizar  el  relato  de unos hechos supuestos que posiblemente fueron las causas reales de la rareza de esta serie de cromos y de otras que como ella  también debían haberse distribuido en la misma época histórica de 1914 a 1921.

Como ya se ha dicho anteriormente, se pudieron hallar series completas de los cromos pertenecientes a la versión italiana, también algunos ejemplares sueltos de los cromos pertenecientes a una versión francesa para clientes franceses y además pudo conocerse que incluso existió otra versión para clientes belgas francófonos. 
También se ha podido confirmar que, por aquella misma época, Liebig publicaba todas sus series de cromos en los siguientes idiomas: alemán, español, flamenco, francés, holandés, inglés e italiano, por tener distribución de sus productos en todos estos países. Pero, a pesar de los esfuerzos invertidos en la búsqueda, a excepción de los cromos de las series  italiana y francesa, no han podido hallarse ejemplares pertenecientes a ninguna de las otras series mencionadas. 

En Internet, en el mercado del coleccionismo especializado exclusivamente en los cromos de Liebig, solamente han podido hallarse ofertas de series de cromos completas e incompletas de la edición italiana, titulada IL MONDO ANTEDILUVIANO. También se han hallado ofertas de series incompletas y de ejemplares sueltos, pertenecientes a la edición francesa de la serie, titulada LE MONDE ANTÉDILUVIEN y algunas referencias a la existencia de la serie belga, en francés. 
Sobre la serie de cromos en idioma alemán, solamente ha podido saberse que existió y que, al parecer, se titulaba: Vorsintflutliche Welt. 
De de las versiones inglesa, española, holandesa de esta serie de cromos de animales antediluvianos, de Liebig, nada se ha podido averiguar, incluso se desconoce el título exacto que pudieron haber tenido. 

Aspecto de uno de los 6 cromos de la serie de Liebig,  LE MONDE ANTÉDILUVIEN, doblemente ilustrados con bestias antediluvianas, impresa en lengua francesa. Serie destinada a los clientes de cualquiera de los distintos países francófonos de Europa.
Imagen: eBay

Ha podido saberse que la Compañía Liebig contrató los servicios especializados de unas pocas grandes empresas litográficas francesas y alemanas para que imprimieran sus famosas colecciones  de tarjetas o cromos. Luego eran transportadas a los diversos países europeos, donde eran distribuidas a los respectivos clientes de los productos Liebig. Razón por la que cada una de las series de cromos de Liebig fue impresa en varios de los idiomas más usados en el continente europeo. 
Las empresas impresoras que imprimieron las hermosas  cromolitografías para Liebig fueron: Testu et Massin, Champenoix et Cie. y D. Hutinet, en Francia, mientras que  en Alemania lo hizo Klingenberg. 
También se ha sabido que posteriormente a la Gran Guerra de 1914-1918, desde 1930 hasta 1934 las versiones en italiano de los cromos de Liebig se imprimieron en Basilea (Suiza) y que a partir de 1934 ya se imprimieron en Milán (Italia), hasta 1975 en que desapareció la empresa Liebig. 
En algunos ejemplares de los cromos de Liebig, el nombre y el país del impresor, pueden aparecer en la parte posterior, en el margen inferior derecho en letra pequeña.

No ha podido conocerse la magnitud de las respectivas tiradas de cromos Liebig, impresas con destino a cada uno de los diversos países europeos en los que luego se distribuían los productos Liebig, en la época de la serie de cromos que nos ocupa. Pero parece razonable pensar que el mayor o menor volumen de cromos inicialmente impresos, sería un factor que favorecería, en mayor o menor medida, su capacidad de conservación para su posteridad, en condiciones sociales normales, contrarrestando el efecto de los factores destructivos ambientales, como podrían ser el paso del tiempo, la conservación descuidada y eventuales accidentes domésticos. Obviamente ninguna de estas consideraciones sería válida en el caso de producirse un cataclismo natural o social de grandes dimensiones con su epicentro en Francia y Alemania, simultáneamente, pues hubiera afectado directamente la producción de cromos.

En las fuentes de información consultadas, relacionadas con el sector especializado en el coleccionismo y comercialización de las tarjetas cromos de Liebig, se comenta que todas las series en español de Liebig, de la época de 1914-1921 son extraordinariamente raras, muy difíciles de encontrar y extraordinariamente costosas de adquirir, pudiendo alcanzar en las subastas precios muy elevados. En algunas subastas "en línea", pueden tener precios de salida de 500 €, pudiendo acabar alcanzando tras la puja precios de hasta los 5000 €. 
Sobre la serie posiblemente titulada EL MUNDO ANTEDILUVIANO, nada ha podido encontrarse en Internet, a pesar del prolongado rastreo en su búsqueda. 


Una explicación lógica, terrible y desoladora

Parece ser que la explicación a la extrema rareza que presentan las series completas de cromos y los ejemplares sueltos, correspondientes a la época de distribución prevista para el periodo de 1914-1921, según la fuentes informativas consultadas, estaría justificada por los efectos destructivos causados por la Primera Guerra Mundial, sobre los almacenes en los que se guardaban los cromos recientemente impresos. 
El brutal conflicto bélico que enfrentó a las grandes potencias del continente y que asoló una gran parte de los países europeos que no pudieron mantenerse al margen, como sucedió con España, empezó el 28 de julio de 1914 y finalizó el 11 de noviembre de 1918. Los países más afectados directamente por los efectos del conflicto bélico fueron Alemania y Francia que eran precisamente los lugares donde estaban las empresas que imprimían los cromos de la empresa Liebig. Los depósitos franceses y alemanes de los impresores de las series de cromos para toda Europa en los que se guardaban las tarjetas-cromo, a la espera de ser enviadas a los centros de distribución de Liebig en los otros países europeos, o bien  los almacenes de los países destinatarios, en donde permanecían almacenadas y dispuestas a la espera de su posterior distribución, en los próximos años correspondientes, entre 1914 y 1921, habrían resultado total o parcialmente destruidos. 



Vista aérea de la ciudad belga Ypres, en 1919, tras la destrucción causada por el bombardeo de la artillería alemana. Fue escenario de cuatro importantes enfrentamientos entre las tropas de los dos bandos contendientes.  Primera batalla de Ypres (19 de octubre al 22 de noviembre de 1914). Segunda Batalla de Ypres (22 de abril – 15 de mayo de 1915). Tercera Batalla de Ypres (31 de julio al 6 de noviembre de 1917). Cuarta Batalla de Ypres (9 de abril al 29 de abril de 1918)en 19 de octubre – 22 de noviembre de 1914). Había sido una población con fortificaciones y bellos edificios medievales y una rica historia. Imagen: Wikipedia

En Internet, solamente se ha podido encontrar algo de información directa sobre el caso particular de los cromos italianos, pero es de suponer que las mismas causas destructivas bélicas habrían tenido efectos destructivos equivalentes para las series de cromos de las versiones alemana, francesa, holandesa, inglesa y española.
Los bombardeos, incendios y hundimientos que arrasaron una parte de los edificios de muchas importantes ciudades europeas, destruyendo las principales instalaciones logísticas y también algunos de los depósitos de las empresas litográficas que había impreso los cromos y los depósitos de productos Liebig, en los que se almacenaban muchas de las series de cromos para la distribución a los clientes. 

Grupo de militares franceses fotografiados en 1916, alrededor de una pieza de artillería de corto alcance, pero de gran potencia explosiva.Al fondo se puede ver el enorme tamaño de un obús que está a punto para ser cargado cuando sea preciso. 
Imagen: thinglink

El enorme desastre humano, moral, económico y cultural causado por la Gran Guerra de 1914-1918, también resultó ser un verdadero desastre para el coleccionismo popular de las series de cromos de Liebig, pues millones de cromos al igual que otros documentos de papel resultaron completamente destruidos por el trituramiento de las explosiones y hundimientos, por fuego y/o  por el agua o la humedad. Tanto es así que, si nos fijamos en la evolución de los precios de las series italianas, emitidas entre los años de 1914 y 1923, en los catálogos actuales del comerciante especializado Sanguinetti, uno se dará cuenta de inmediato de que existe un anormal aumento en las cotizaciones de las series de ese mismo periodo, lo cual resulta muy significativo, dado que es un período croonologicamente muy cercano al momento presente. 
Según informan los especialistas en los cromos de las versiones italianas de la marca Liebig, durante la Primera Guerra Mundial se perdieron casi la totalidad de tarjetas-cromo de Liebig, en lengua italiana, de las siete series siguientes: 
Nº 1088: "Aduanas de Suabia", Nº 1089: "Trajes y vistas de Austria, Nº: 1094 "Grandes navegantes " (de una rareza absoluta sólo son conocidas  8 series en todo el mundo), N ° 1098: "En Palestina", Nº 1105: "En Túnez", No. 1114: "El Compositor Gluck" y la serie Nº 1123: "El mundo antediluviano". 
Hoy en día, los precios de oferta de estas series de tarjetas-cromos de Liebig, varían entre 1.000 y 1.500 euros, con la excepción de la serie  Nº 1094 que figura en las ofertas a más de 30.000 euros. 
Además de los desastrosos efectos de la Gran Guerra de 1914-1918, sobre las posibilidades de la conservación de los cromos de Liebig, hay que tener en cuenta que tanto la Guerra Civil Española (1936-1939) en España, como la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) en el resto de Europa, también habrían tenido unos efectos destructivos semejantes, sobre el  pequeño remanente de los cromos de Liebig que habían sobrevivido a la Gran Guerra de 1914-1918, debido a la naturaleza de su composición química, altamente destructible como era el papel impreso, fácilmente inflamable y putrescible, además de comestible por diversos tipos de animales.
También ha podido saberse, por las fuentes anteriormente citadas, que de aquellas otras series de cromos impresas en otros idiomas, como el alemán, el español, el holandés y el inglés, destinadas a ser distribuidas a los clientes de los respectivos países europeos, muchas de ellas resultaron destruidas casi íntegramente en los países impresores y sus ejemplares se han perdido casi completamente. 


Tarjetas cromolitografiadas de Liebig de la serie italiana Nº 1123: Il mondo antediluviano (1-3/6)

Cada tarjeta-cromo de esta serie italiana muestra en su parte anterior dos animales prehistóricos, cada uno de ellos ambientado en un paisaje que representa su supuesto hábitat natural. La separación entre ambas representaciones de la fauna prehistórica se consigue mediante la interposición de una banda ondeada, sobre la que aparece escrito el nombre de la serie: IL MONDO ANTEDILUVIANO. 

En la parte posterior de la tarjeta-cromo, a parte de la publicidad de la marca, se ofrece un brevísimo texto, con la descripción física y los hábitos de vida de cada uno de los dos animales representados. No se indica el motivo por el que se han representado ambos tipos de animales en la misma tarjeta, ni se indica el continente o la región en la que se hallaron los restos, tampoco la época geocronológica a la que se atribuían. 
La serie la componen seis de estas tarjetas doblemente ilustradas, de manera que el conjunto de seis tarjetas de la serie ofrece información gráfica y textual sobre doce animales prehistóricos, todos ellos muy populares a finales del siglo XIX y principios del XX.
Se desconoce quién fue el artista que ilustró esta serie de cromos, así como quién fue el impresor.

Agathaumas /Dimetrodonte

La información naturalista que se aportaba en la parte posterior del cromo era bastante escueta y parcial, ocupando algo menos de la mitad del espacio disponible y dice lo siguiente:

El AGATHAUMAS, presunto antepasado del rinoceronte, era un animal pacífico que se alimentaba de hierbas y plantas, pero que, cuando era atacado, podía defenderse perfectamente bien, gracias al poder de sus armas. Además de los cuernos, las barbacles y el caparazón, tenía el pico de un ave rapaz.

EL DIMETRODONTE era un lagarto de dos metros de largo y un insectívoro muy inofensivo. La inmensa cresta articulada que coronaba su espalda no le valía para nada más que para asustar a sus enemigos.


Información científica complementaria, actualizada:

Agataumas 

Los restos fósiles de Agathaumas fueron hallados en 1872, en el suroeste de Wyoming, por Fielding Bradford Meek y H. M. Bannister, mientras  buscaban conchas fósiles, cerca de Black Butte y Bitter Creek, para datar la edad del terreno que estaban cartografiando para el Servicio Geológico de los Estados Unidos. Meek y Bannister notificaron el hallazgo de los huesos al paleontólogo Edward Drinker Cope, en vez de notificarlo al Servicio Geológico de los Estados Unidos para el que trabajaban. 
Cope se desplazó hasta la zona que le habían notificado y consiguió redescubrir el sitio, en el que halló grandes huesos sobresaliendo de las rocas, cerca de una veta de carbón. Los huesos estaban preservados en sedimentos de arenisca y arcilla, juntamente con restos de madera y hojas fósiles, indicando un ambiente forestal. Poco más tarde, en 1873, Cope describió el esqueleto y publicó una descripción del animal y el nombre dado: Agathaumas sylvestris, es decir. "maravilloso morador de los bosques", en referencia a su gran tamaño y a su hábitat forestal, revelado por los restos vegetales contenidos en las mismas rocas de las que proceden sus huesos.​ 

Aspecto de la imaginativa recreación pictórica de un ejemplar de Agathaumas  sylvestris, realizada por el artista C. Knight, en 1897. Es evidente que el ilustrador del cromo de Liebig se inspiró en esta imagen.
Imagen: Wikipedia

El origen del nombre Agathaumas ha sido citado como una demostración de la gran alegría que sintió Cope al descubrir los huesos de este enorme animal, ya que por aquellas fechas, Agathaumas era el mayor animal prehistórico terrestre conocido.
Los huesos hallados, correspondían a la mitad posterior del cuerpo del animal y no son particularmente útiles para el diagnóstico en los dinosaurios ceratópsidos. Debido a esta circunstancia el género Agathaumas permanece como un nomen dubium o nombre de validez dudosa. Posteriormente en aquella misma área ningún otro resto de aquel mismo tipo de animales ha sido hallado, pero basándose en su tamaño y en la edad de las rocas que contenían los huesos, probablemente aquellos restos óseos pertenecían a un individuo del género Triceratops.


Dimetrodon

L
a mayoría de los fósiles de Dimetrodon fueron hallados en el suroeste de Estados Unidos, en especial en unos depósitos de materiales sedimentarios  llamados Lechos Rojos de Texas y Oklahoma. Antiguamente y se creía que la distribución de este género se restringía a América del Norte, sin embargo, recientemente se describió una especie nueva en Europa,  hallada en Alemania, lo cual no es de extrañar dado que a principios del Pérmico, cuando vivió Dimetrodon, América del Norte y Europa formaban parte del supercontinente Euramérica. Vivió durante el Pérmico Inferior, hace alrededor de entre 299 y 270 millones de años.
El nombre del género, fue utilizado por primera vez en 1878 por el paleontólogo estadounidense Edward Drinker Cope y significa «dientes de dos medidas»

Aspecto de la imaginativa recreación  pictórica de un ejemplar de Dimetrodon (delante) y de Edaphosaurus (atrás), basadas en los restos de los especímenes excavados por Cope. Realizada por el artista C. Knight, en 1897. Es evidente que el ilustrador del cromo de Liebig se inspiró en esta imagen.

Imagen: Wikipedia

Probablemente Dimetrodon era uno de los superdepredadores de su tiempo, alimentándose de peces y de otros tetrápodos de menor tamaño como reptiles y anfibios.
La característica más sobresaliente de Dimetrodon es la enorme vela dorsal, similar a una aleta, cuya estructura se basa en espinas vertebrales muy alargadas. Se había creído que la función que posiblemente pudo haber desempeñado fue la de termorregulación, ayudando a calentar y enfriar el cuerpo. Sin embargo, estudios recientes sostienen que la vela pudo ser inefectiva para regular el calor corporal y probablemente pudo cumplir una función reproductiva durante los despliegues destinados al cortejo y apareamiento.

Dimetrodon en la cultura popular se confunde frecuentemente con un tipo de dinosaurio o alguno de sus contemporáneos, pero en realidad vivió al menos 40 millones de años antes de la aparición del primer dinosaurio, durante el Triásico. A pesar de tener apariencia de reptil se encuentra más relacionado con los mamíferos primitivos que con cualquiera de los reptiles modernos, sin embargo, la familia a la que pertenece Dimetrodon no forma parte del linaje de los terápsidos que dio origen a los mamíferos actualmente vivientes.


Diplodoco / Megacero

La escueta información naturalista que se aportaba en la parte posterior del cromo dice lo siguiente:

EL DIPLODOCO era una especie de reptil gigantesco que alcanzaba una longitud de unos 20 metros. Tenía una cabeza pequeña unida a un largo cuello y a un cuerpo enorme. Se cree que su peso alcanzó unos 20000 kilogramos. El diplodoco era herbívoro  y carecía de cualquier medio de defensa, a parte de su colosal estatura.

EL MEGACERO era un un tipo de cérvido intermedio entre el gamo y el alce. Alcanzó un gran tamaño, y se destacó especialmente por el extraordinario desarrollo de sus cuernos con inmensas ramificaciones.


Información científica complementaria, actualizada:
Diplodocus

El Diplodocus está entre los dinosaurios más fácilmente identificables, con su forma clásica, cuerpo rechoncho, cuello y cola largos, y cuatro patas cortas y robustas. Es un género de dinosaurios saurópodos diplodócidos, con tres especies conocidas, que vivieron a finales del período Jurásico, hace aproximadamente entre 155,7 y 145 millones de años, en el Kimmeridgiense y el Titoniense,​ en lo que hoy es el Oeste de Norteamérica. 
Los primeros fósiles fueron descubiertos en 1877 por S. W. Williston. El nombre genérico, acuñado por Othniel Charles Marsh en 1878, significa «doble viga»,​ en referencia a la forma característica de los huesos de la parte inferior de la cola.
Durante muchos años, fue el dinosaurio más grande conocido. Su gran tamaño pudo haber sido un impedimento para los ataques de los depredadores como Allosaurus y Ceratosaurus, cuyos restos se han encontrado en los mismos estratos, lo que sugiere que coexistieron, compartiendo época y medio.
El espécimen tipo de Diplodocus, mejor conocido fue el Diplodocus carnegii, por ser el más completo hallado de su género y porque el millonario Mr. Carnegie donó copias en escayola de su esqueleto a los museos de Hª Natural más importantes de cada país, a inicios del siglo XX, en 1913 al Museo Nacional de Ciencias Naturales de Madrid.
Sus dimensiones se habían estimado en alrededor de 25 metros de largo y 6.5 m de alto, en la cruz, en el nacimiento del cuello.​ Para la especie de D. carnegii, bien conocido por restos muy bien preservados. las estimaciones de su masa corporal se situaron en el rango de 11,5 a 19,7 toneladas, según las estimaciones de diferentes autores.​ Las estimaciones de la masa corporal para Diplodocus carnegii, modernas tienden a estar en el rango de 10 a 16 Tm. 


Megalocero

El megalocero, ciervo gigante o alce irlandés (Megaloceros giganteus), es el mayor cérvido conocido, suele ser conocido como "alce irlandés" por los abundantes ejemplares completos y bien conservados hallados en la capa de turba del fondo de las turberas de Irlanda. Semejante a un gamo de enorme tamaño, sus astas medían de punta a punta,  hasta 3,5 m de envergadura. Alcanzaba una altura de 2,2 m, en la cruz, en el nacimiento del cuello, en el caso de los machos, bastante mayor que el más grande de los alces actuales. Se trataba de una especie con un fuerte dimorfismo sexual, pues las hembras eran mucho más pequeñas y gráciles que los machos, además de carecer de su impresionante cornamenta.
Aunque vivió en toda Europa y gran parte de Asia, desde hace medio millón de años hasta su extinción en tiempos recientes, evolucionó a lo largo de los últimos millones de años, durante los períodos glaciales y la Edad de Hielo, específicamente en la época del Pleistoceno.


Laelaps / Adrosaurio

La información naturalista que se aportaba en la parte posterior del cromo dice lo siguiente:

EL LAELAPS con unos 7 metros de longitud y garras de águila. Presentaba  al mismo tiempo, características del lagarto y del canguro y fue carnívoro. Con su cabeza plana, su cuerpo blindado de escamas y sus terribles garras, era un animal formidable.

El ADROSAURO, cuya longitud aproximada era de unos 12 metros, no tenía fuertes medios de defensa ni de ofensa. Debió vigilar para evitar a los laelaps, de los cuales, tal vez, fuera la presa habitual. Su gran pico estaba adaptado a hurgar en los pantanos, donde buscaban su alimento.


Información científica complementaria, actualizada:

Dryptosaurus (Laelaps)

En 1866, los trabajadores de una cantera de Nueva Jersey mientras extraían piedra para la construcción, encontraron un esqueleto incompleto de este animal. El paleontólogo Edward D. Cope, extrajo los restos y luego los describió en una reunión de la Academia de Ciencias Naturales en Filadelfia, nombrando a aquella nueva criatura prehistórica Laelaps, por semejanza al legendario perro de la mitología griega que siempre acababa atrapando las presas que perseguía. Laelaps (viento de tormenta) se convirtió en uno de los primeros dinosaurios descubiertos en Norte América descritos para la ciencia.

Pintura de Charles R. Knight (1897) representando a dos "Laelaps" (Dryptosaurus aquilunguis) peleando en un paisaje que pretende reflejar su hábitat natural. 
Se hace evidente que la ilustración del cromo de Liebig estaba inspirada en la pintura de Knight.
Imagen: Wikipedia 

Dryptosaurus (Laelaps) aquilunguis es la única especie conocida del género Dryptosaurus, un tipo de dinosaurios terópodos tiranosauroides, que vivieron a finales del período Cretácico, hace aproximadamente 67 millones de años, en el Maastrichtiense, en lo que hoy es Norteamérica. Se estima que Dryptosaurus llego a medir 7,5 metros de largo y pesar 1,5 toneladas, aunque estas estimaciones se basan en restos parciales de un único individuo.
Aunque ahora es una especie mayoritariamente desconocida, fuera de los círculos académicos, una famosa pintura del género paleontológico realizada en 1897 por Charles R. Knight, que muy reproducida en las revistas ilustradas de finales del siglo XIX y muy imitada en muchas ilustraciones divulgativas de principios del siglo XX, lo convirtió en uno de los dinosaurios más conocidos de esa época, a pesar de su pobre registro fósil.

Hadrosáuridos

Los hadrosáuridos (Hadrosauridae), es una familia de dinosaurios ornitópodos hadrosauroideos, también es conocido como "dinosaurios pico de pato", por la apariencia de su hocico y boca, semejante a los picos de las aves anátidas. Los dinosaurios componentes de esta familia, eran herbívoros, sus mandíbulas estaban diseñadas para la molienda de las plantas, con una múltiples hileras de dientes que se iban remplazando continuamente, a medida que se desgastaban, por los dientes de sustitución que yacían debajo. 
Los hadrosáuridos son dinosaurios descendientes de los dinosaurios iguanodontianos del Jurásico tardío y Cretácico temprano con los cuales comparten muchas características morfológicas. Vivieron durante el Cretácico tardío y se distribuyeron en lo que hoy es la Antártida, Asia, Europa, Norteamérica y Sudamérica.
Los hadrosáuridos eran bípedos facultativos, los jóvenes de algunas especies caminaban la  mayor parte de tiempo en dos patas y los adultos tendían hacerlo primordialmente en cuatro.

Nota:  Los números de cada una de las series de cromos de Liebig, citadas más arriba, corresponden a la numeración establecida, para ellas, en el Catálogo Sanguinetti.


Continuará