martes, 20 de julio de 2010

El registro fósil en la heráldica municipal europea (2)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, MACS, UdL.



Ámbito, objetivos, metodología y avance de resultados, globales, del trabajo

En el presente trabajo, como no podía ser de otra forma en esta publicación, dedicada a los aspectos antropológicos, culturales y etnográficos del registro fósil europeo, nos hemos centrado, exclusivamente, en la localización y comentario de los blasones municipales, de aquellas ciudades, pueblos, villas y aldeas europeas que han incorporado en el diseño de sus escudos, algún elemento del registro fósil local. No se trata de reproducciones fidedignas de restos fósiles sino de representaciones alegóricas, más o menos libres, a las que sus diseñadores y los representantes municipales han considerado como muy características y reconocibles, por lo que constituyen símbolos muy representativos de su patrimonio y de su territorio.

Dado que este trabajo no trata el tema de la heráldica paleontológica, en el marco de una comunidad cultural homogénea, como sería el caso de haberse realizado el estudio, dentro del marco de un pequeño territorio regional, como podrían ser los municipios de una única comarca o de un conjunto de comarcas afines culturalmente, sino que el presente trabajo se enmarca dentro de los amplios límites del continente europeo y que, en principio, no se ha excluído a ninguno de los diversos estados, ni a ninguna de las diversas culturas que incluye el extenso territorio europeo, está claro que todo lo que vamos a presentar a continuación, corresponde al ámbito temático de la “Paleontologia cultural” y más concretamente a la “Paleontologia cultural europea”.

En el caso, particular, de este estudio, el objetivo inicial, era el de conocer, primero, y divulgar, después, el alcance, aproximado, de "la influencia" del patrimonio paleontológico sobre un sector cultural muy concreto, el del sector de la heráldica municipal europea, pues ya sabíamos del fenómeno por algunos artículos publicados que abordaban el tema de manera muy superficial.

Dado que, en la actualidad, las Tecnologías de la Información y la Comunicación ofrecen oportunidades impensables e imposibles, años atrás, para este trabajo nos propusimos explotar las potencialidades de la red de internet, para explorar el ciberespacio en la búsqueda de casos, consultar documentos o establecer contactos para demandar informaciones complementarias.

De momento, a día de hoy, el resultado final (provisional) del presente estudio ha sido la localización de 43 blasones correspondientes a otras tantas localidades europeas que mediante la incorporación heráldica de algunos elementos representativos del registro fósil local, han querido expresar, públicamente, su aprecio y vinculación con su patrimonio paleontológico y geológico.

El grado de aproximación de los resultados del estudio, a la realidad del fenómeno, nos resulta totalmente desconocido, pues no disponemos cifras previas con las que comparar el resultado de nuestro trabajo, pero si lo comparamos con los 13 blasones municipales de contenido paleontológico, que en el momento de las consultas, se hallaban reunidos en una sección temática de la wikipedia: "Fossil animals in heraldry" , pues el escudo de Murero (Zaragoza) se ha incluído hace muy pocos días y, si añadimos el único blasón, presente en otra sección temática de la wikipedia: "Fossils in heraldry" , tendríamos, al inicio del estudio en diciembre del 2009, un total de 14 escudos municipales europeos relacionados con el registro fósil.

Como tampoco disponemos de más medios humanos que los puramente personales, ni de capacidad finaciera y técnica, para poder delegar la prospección de todas las clases de documentos existentes que tratan sobre heráldica municipal europea, en soporte papel o en formato digital, a otras personas o organismos, en cuyo hipotético e imposible supuesto, se podría llegar a detectar y recopilar todos los blasones municipales europeos, recogidos en esos documentos, que estuvieran inspirados en el registro fósil existente en su territorio.
Otra dificultad añadida, nada desdeñable, en el proceso de localización de información, es la opacidad alfabética de algunos idiomas usados en la redacción de los documentos. Esto es especialmente notorio, en el caso de los países eslavos y de Grecia, cuando los documentos digitales utilizan, exclusivamente, el alfabeto cirílico y heládico, respectivamente.

A pesar de todo lo anteriormente comentado y si nos atenemos a los resultados absolutos y relativos de este estudio, podemos considerar que el éxito del estudio, desde cualquier punto de vista, es muy considerable, puesto que con su realización, se ha conseguido incrementar en un 357,1 % el conocimiento previo que sobre el fenómeno y sobre el número de blasones municipales europeos que están vinculados con el registro fósil local, se disponía con anterioridad a la realización de nuestro estudio. Habiéndose conseguido pasar de los 14 blasones, catalogados inicialmente, hasta el total actual de los 50 blasones, identificados, localizados y mucho mejor documentados, gracias a nuestro estudio.

El resultado de nuestra investigación heráldico-paleontológica, nos ha permitido detectar la existencia de 36 nuevos blasones municipales, europeos, anteriormente, no recopilados en ciertos listados especializados que recogen los blasones que incorporan algún símbolo heráldico de tipo paleontológico.
De manera que con la realización de nuestro trabajo hemos conseguido ampliar
el conocimiento del fenomeno y enriquecer ampliamente las recopilaciones temáticas existentes, anteriormente, al aportar un número muy considerable de escudos municipales, cuya existencia se desconocía, previamente.

Además, los nuevos datos aportados por nuestro estudio, aumentan enormemente el conocimiento de la función social y emblemática de los fósiles que han sido escogidos por cada municipio para ser representados, en su emblema municipal, pues por primera vez se describe su intención y significado, alegóricos, en la mayoría de los casos.
Por otra parte, también por primera vez, se ha intentado precisar al máximo, el grupo taxonómico al que pertenece el fósil emblemático, su edad geológica relativa y su antigüedad geológica absoluta.

Desafortunadamente, como en el momento actual, desconocemos el número total de blasones municipales con contenido paleontológico que realmente existen en Europa, la validez de las conclusiones de nuestro estudio deberán ser consideradas, de momento, como provisional y aproximativa. Esperamos que en un futuro, no muy lejano, otras personas, más capacitadas que nosotros, puedan ampliar y mejorar los resultados actuales de nuestro trabajo.

La Distribución absoluta y relativa, por países europeos, del fenómeno de la utilización de figuras heráldicas que representan algún tipo de fósiles, escogidos como símbolos heráldicos municipal, es la siguiente: Alemania, 23 casos (46 %); Austria, 6 casos (12 %); Chequia, 6 casos (12 %), Francia, 5 casos (10 %), Reino Unido, 4 casos (8 %); España, 2 casos (4 %), Suiza, 2 casos (4 %); Italia, 1 caso (2 %), Polonia 1 caso (2 %) y Portugal, 1 caso (2 %).
La comparación de las cifras, a nivel europeo, nos permite afirmar que el fenómeno es extraordinariamente alto en Alemania (23 casos), es decir, casi cuatro veces más intenso que en sus inmediatos seguidores Austria y Chequia, con 6 casos, cada una.


RELACIÓN DE BLASONES CÍVICOS EUROPEOS CON CONTENIDO PALEONTOLÓGICO QUE HAN SIDO HALLADOS EN ESTA PRIMERA CAMPAÑA DE INVESTIGACIÓN (2008-2010)

La presente relación de blasones o escudos de armas municipales, cuyo contenido gráfico hace alusiones al registro fósil local, se muestra ordenada alfabéticamente, partiendo de las letras iniciales del topónimo de las diversas localidades identificadas como poseedoras de escudos cívicos paleontológicos y cuya heráldica municipal ha sido recolectada.
Nos centraremos, fundamentalmente, en la descrpción y explicación de aquellas figuras heráldicas que constituyen símbolos paleontológicos, dejando de lado o tratando muy superficialmente todos los demás símbolos acompañantes.


Blasones municipales, de algunas localidades europeas que se muestran orgullosas de su patrimonio paleontológico. (1ª Parte)

Los casos de Bedersdorf y Bedheim, en Alemania; de Bronschhofen, en Suiza y de Canelas-Arouca, en Portugal.


1. Bedersdorf (Alemania)

La pequeña localidad alemana de Bedersdorf, pertenece al distrito de Wallerfangen, en la zona de Saarlouis, en la región del Sarre.

Imagen: escudo municipal de Bedersdorf
http://de.wikipedia.org/wiki/Bedersdorf

El motivo paleontológico del escudo municipal de Bedersdorf, es un amonites de color amarillo, perfilado en gris, sobre fondo rojo. Con este símbolo heráldico, se pretende hacer referencia al tipo de fósiles que son los más abundante en el territorio de este municipio y por tanto los más representativos de este lugar.
Todos los tipos de fósiles que se hallan en el término municipal de Bedersdorf pertenecen al Triásico medio (Muschelkalk superior). Los amonites triásicos son un tipo de fósiles que también abundan por toda la región del Sarre. El tipo de amonites que son más frecuentes en el Trías Germánico, suelen ser los del género Ceratites, por lo tanto no sería nada descabellado creer que la figura heráldica de amonites que aparece representado en el blasón municipal de Bedersdorf pueda corresponder a un Ceratites sp. .


2. Bedheim (Alemania)


Bedheim es un pueblecito alemán, situado en el distrito de Hildburghausen que, actualmente, no es autónomo pues está agregado al municipio de Gleichamberg, en el sur del estado de Turingia (Desde el 31 de diciembre de 2012, Gleichamberg forma parte de la ciudad Römhild).

El motivo paleontológico, del escudo de Bedheim, es un dinosaurio, de color rojo que ocupa las dos terceras partes inferiores del blasón municipal. Con esta figura se ha pretendido conmemorar el primer hallazgo mundial de restos del dinosaurio de la especie Liliensternus (Halticosaurus) liliensterni, en un lugar situado dentro de los límites de su término municipal, concretamente, en la montaña del Kleine Gleichberg. El descubrimiento de los restos fósiles del dinosaurio citado, sucedió en el año 1934 y el hallazgo fue realizado por el Dr. Hugo von Rühle Lilienstern (1882-1946), el médico local, que era aficionado a la paleontología.


El nombre científico Liliensternus (significa "lagarto de (Ruhle von) Lilienstern") y corresponde a un género de dinosaurios terópodos celofisoides, del Triásico Superior, con una antigüedad de alrededor de 216 Ma.

Los primeros restos del Liliensternus fueron encontrados, originalmente, en 1934 en Alemania, en la Formación Trossingen y se le impuso este nombre científico, en honor al Dr. Hugo Rühle von Lilienstern, que fue su descubridor.

Aspecto del escudo municipal de Bedheim, con la figura de un dinosaurio rampante. Un caso único en Europa.
Imagen: Bedheim 



Según los dinosauriólogos que han estudiado los restos de Liliensternus, se supone que los ejemplares de Liliensternus, en vivo, podrían haber medido, 5,15 m. (17 pies) de largo, y pudieran haber pesado, sobre unos 127 kg (280 libras). Como era un dinosaurio carnívoro, para alimentarse quizá hubiera atacado a otros dinosaurios herbívoros contenporáneos, como los Plateosaurus (el hallazgo de cuyos restos, en la antigüedad, dio origen a la leyenda del “Schwäbische Lindwurm” o dragón volador serpentiforme, una raza de dragones fabulosos, típica del folclore de la zona alemana de Suabia.

Los colores, rojo y el blanco, utilizados en el escudo, son los propios de la Casa de los Señores de Hessberg, que residieron en este pueblo durante muchos siglos, por eso el dinosaurio es de color rojo.

El escudo municipal de Bedheim fue aprobado, legalmente, el 5 de enero de 1993.


3. Bronschhofen (Suiza)

Bronschhofen es un pequeño municipio suizo, del cantón de San Galo, ubicado en el distrito presidido por el municipio de Wil y con el que, actualmente, está en proceso administrativo de integración.

El motivo paleontológico del escudo municipal de Bronschhofen, es una gran concha de forma espiral, de color amarillo, que representa una “concha de caracol de Amón” (en alemán: "Ammonschneckenhaus"), es decir un fósil de amonites que destaca como único símbolo sobre un fondo negro.

El emblema paleontológico escogido por el municipio de Bronschhofen, pretende hacer referencia el largo nexo histórico, de más de 500 años, en que este municipio, estuvo formando parte de la “Confederación (de municipios de la región) de los Caracoles”, a la vez que esta representación alude a la abundancia de este tipo de fósiles en las rocas del municipio de Bronschhofen.

Los fósiles de diversas clases de amonites, son el tipo de fósil más común, por frecuente, de todos los que suelen aparecer incluidos en las rocas calizas, del Cretácico, de toda esta zona. Por esta razón, los amonites resultan ser un elemento muy característico de la faua fósil de esta región alpina, esta fue la razón por la cual, ya hace siglos, llegaron a ser usados como emblema identitario de una comarca montañosa y por ello usados como motivo de denominación para una organización administrativa, denominada en alemán "Schneckenbundes", es decir, la “Confederación de los Caracoles”, en cuyo escudo representativo fue incorporado como emblema heráldico en 1939.

Aspecto del escudo municipal de Bronschhofen, con una gran figura de amonites que se asemeja demasiado a la representación de una concha de caracol terrestre
Imagen: Bronschhofen blazono

La imagen anterior, se puede comparar con  esta otra representación de amonites algo distinta 

Imagen: Bronschhofen

A pesar de su nombre vulgar suizo, de su parecido superficial con vulgares caracoles terrestres y de la creencia popular de que se trataba de caracoles... los "caracoles de Ammón" (Ammonschnecken), los "amonites", no son fósiles de auténticos caracoles (moluscos gasterópodos), sino que, en realidad, suelen ser “moldes internos” de conchas espiraladas de amonites (moluscos cefalópodos ammonoideos), animales marinos mesozoicos, emparentados con los actuales nautilos, que por su antiguedad evolutiva son considerados como verdaderos "fósiles vivientes".

Los colores, amarillo y negro, utilizados en el escudo, son los típicos de la “Confederación de los Caracoles” ("Schneckenbundes"), por eso el amonites es de color amarillo, en jerga herádica, se diría que es "de oro".

El escudo municipal de Bronschhofen, es usado desde marzo de 1940 pero fue aprobado, legalmente, en el año 1991.


4. Canelas-Arouca (Portugal)

Canelas es una aldea portuguesa, agregada al municipio de Arouca, desde el año de 1843, anteriormente, había formado parte del, hoy desaparecido, municipio de Alvarenga, está situada en el distrito de Aveiro. Está formada por diversos núcleos de población, dispersos, éstos son: Gamarão de Baixo, Gamarão de Cima, Mealha, Vilarinho, Estreitinha, Canelas de Baixo y Canelas de Cima.

El motivo paleontológico representado en el escudo municipal de Canelas-Arouca, es un trilobites, de color rojo, perfilado en gris, centrado y sobre fondo amarillo, se trataría de la representación de un trilobites de la especie Hungioides boehmicus (Fam. Asaphida), del Ordovícico, en el Paleozoico que por el hecho de tratarse de un fósil característico de esta localidad, fueelegido para figurar como emblema en el escudo municipal de Aroucas-Canela.

Imagen: escudo municipal de Aroucas-Canela

Al elegirse la representación de un fósil de trilobites, se pretendió conmmemorar el extraordinario hallazgo, en la localidad de Canelas, de un yacimiento paleontológico único en el mundo, por su rareza y su enorme valor científico. En el yacimiento de “A louseira de Valério”, se ha encontrado una acumulación de restos de trilobites gigantes que, hasta el momento presente, han resultado ser los de mayor tamaño del planeta, superando en todos los casos los 30 cm. y alcanzando, algunos ejemplares excepcionales, los 90 cm. de longitud.
En el caso de la localidad de Canelas-Arouca, de momento, desconocemos los motivos por los que se decidió representar el trilobites, coloreado en rojo.
El escudo actual, de Canelas-Arouca, fue legalizado, en 1999.


Fuentes:

- Ames, Michael, del Consejo Municipal de Bedersdorf, Comunicación personal del
24 de septiembre del 2010.
- Hartemink, Ralf. 1996. Bronschhofen, (Wappen der Schweiz), in Heraldry of the World:
http://www.ngw.nl/int/zwi/b/bronschh.htm
- Müller, Gerhard. 2008. Einführung in die Geologie des Saarlandes :
http://www.mineralienatlas.de/lexikon/index.php/Deutschland/Saarland/Geologie%20des%20Saarlandes
- Valério, Manuel, del Centro de Interpretación Geológica de Canelas-Arouca. Comunicación personal del 10 de junio del 2010
- Wikipedia, Bedersdorf: http://de.wikipedia.org/wiki/Bedersdorf
- Wikipedia, Bedheim: http://de.wikipedia.org/wiki/Bedheim
- Wikipedia, Bronschhofen: http://de.wikipedia.org/wiki/Bronschhofen
- Wikipedia, Canelas-Arouca: http://pt.wikipedia.org/wiki/Canelas_(Arouca)
- Wikipedia, Liliensternus: http://en.wikipedia.org/wiki/Liliensternus
- vv. aa. “As trilobites”, in, Percurso na Geologia de Arouca:   http://geologia.aroucanet.com/

miércoles, 14 de julio de 2010

El registro fósil en la heráldica municipal europea (1).

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, MACS, UdL.



Introducción a la heráldica civil europea, cuando está relacionada con la Paleontología.


La presencia de representaciones de fósiles en los escudos de armas, civiles como son los blasones municipales, es un tema absolutamente desconocido del público, en general, y hasta de los científicos que están especializados en su estudio, como son los paleontólogos. Debido a esta ignorancia abrumadora y generalizada, como buenos conocedores del tema nos hemos propuesto abordar el asunto, en este capítulo, para mostrarle a nuestros lectores y lectoras, las evidencias materiales de un nuevo tipo de influencia cultural ejercida por el registro fósil sobre la cultura de los blasones y escudos de armas de tipo público o cívico.

En este capítulo, pretendemos tratar sobre aquellos escudos civiles que entre sus motivos o iconos heráldicos, incluyen alusiones gráficas alegóricas a "fósiles corporales" reconocibles, como conchas, caparazones, moldes internos o externos, esqueletos, huesos o dientes, es decir, que contengan representaciones gráficas de ciertos tipos de restos fosilizados que permiten reconocer con certeza a determinados organismos individuales, extinguidos hace muchos miles o bastantes millones de años. 
También, si se da el caso, se incluyen las alusiones a icnitas "fósiles de actividades biológicas" como huellas o rastros de desplazamiento, de alimentación o de refugio.
En esta ocasión, hemos decidido no abordar el tema de las alusiones gráficas alegóricas a la explotación minera de los "fósiles químicos" (ámbar, asfaltos y betunes, carbón o petróleo) en la heráldica civil europea, debido a dos razones prácticas. La primera, es su extraordinaria abundancia en ciertas regiones y la segunda, su escaso atractivo paleontológico debido a su apariencia masiva, circunstancias que nos llevarían hacia un capítulo de una extensión insoportable, desde nuestro punto de vista, por excesiva y poco interesante. Pero sí se van a incluir sus representaciones como objetos artísticos (ámbar, azabache) o material energético (carbón)


Un poco de historia sobre la Heráldica, en general, para empezar…

La heráldica es una ciencia social, dedicada al estudio de los blasones o escudos de armas. El escudo de armas, enseña o blasón, consiste un código gráfico, basado en la combinación de figuras simbólicas y de colores significativos mediante los que se hace referencia al nombre, al origen geográfico, a ciertos sucesos, memorables, o a ciertas cualidades o capacidades que son muy características del propietario.

El blasón o escudo de armas usado en pendones y estandartes, era utilizado como sistema visual de identificación o de representación de su propietario y de su séquito, pero también de sus familiares, servidores o posesiones. Posteriormente, su versión miniaturizada, en forma de anillo de sello, pasó a ser usada como un sistema personal con el cual se autentificaban aquellos documentos que se consideraban importantes, de manera que el blasón o escudo de armas, pasó a tener implicaciones legales, con lo que su diseño y uso público, tubo que ser regulado para evitar y, o al menos, dificultar confusiones y, especialmente, acciones ilegales de suplantación y falsificación. 
Los heraldos eran los especialistas en heráldica y los armoriales, eran los catálogos en los que se recogían los escudos de armas, los lugares de procedencia y los linajes a los que correspondían.

Página del armorial alemán de Hyghalmen, de finales del siglo XIV. Se ven representados diversos escudos de armas de la nobleza alemana de aquella época, con sus símbolos icónicos y cromáticos característicos que los diferenciaban unos de otros.
Imagen: Hyghalmen

La heráldica, como origen de la conocemos actualmente, se inició y desarrolló, por toda Europa, durante la Edad Media, entre los siglos X y XII. Inicialmente consistía en pintar, grabar o bordar ciertos diseños gráficos especiales, con formas y colores, lo suficientemente particulares y exclusivos, sobre el escudo, los estandartes y las ropas de reyes, príncipes y caballeros principales, con los que se aseguraba su reconocimiento y el de sus séquitos, especialmente, cuando se desplazaban fuera de su territorio ancestral, o cuando estaban en el campo de batalla y, también, durante las celebraciones de justas y torneos.

Detalle de una ilustración del Codice Manesse, Walther von Klingen, en donde se ve una representación de dos caballeros medievales, en combate, mostrando cada uno de ellos sus colores y escudos de armas personales.
Imagen: Codex Manesse

Con el paso del tiempo, progresivamente, la posesión y uso del blasón o escudo de armas, fue dejando de ser un derecho o privilegio, exclusivo de la alta nobleza, para pasar a convertirse, también, en un derecho y en un sistema de identificación y de representación, apropiado para la nobleza media y baja y, también para las altas jerarquía de la Iglesia Católica, tales como papas, cardenales, obispos, abades y abadesas que también pasaron a disponer de sus propios escudos de armas o blasones.

Escudo de armas religioso del muy famoso Papa Borgia, Alejandro VI (Játiva, Valencia, 1 de enero de 1431 – Roma, 18 de agosto de 1503) fue el Papa nº 214 de la Iglesia Católica, controlando la iglesia católica romana, entre 1492 y 1503. Su nombre de nacimiento era Rodrigo de Borja.

Imagen: Alejandro VI

Más adelante aún, entre los siglos XIV y XV, con el progresivo hundimiento del poder del sistema feudal y con el triunfo del sistema burgués, se fue "democratizando" el derecho al uso de blasones y emblemas, de manera que, en esta época, muchos colectivos sociales que no estaban vinculados con la aristocracia, ni con las altas jerarquías eclesiales, también empezaron a hacer uso de escudos de armas o blasones, como una buena forma de identificar su pertenencia o integración en determinadas comunidades sociales, dedicadas a ciertas actividades particulares o especializadas, iniciándose de esta manera, la que hoy llamamos “heráldica de uso civil”. Es a partir de este momento, cuando empieza a proliferar en las calles de ciudades y villas, el uso de escudos, blasones y emblemas de tipo corporativo, representativos de todo tipo de asociaciones sociales, tales como los gremios profesionales y las ordenes religiosas, con una función parecida a las actuales señales o "logos"que anuncian ofertas de servicios a los clientes potenciales.

Ejemplo de un emblema corporativo, moderno, correspondiente a un antiguo gremio, el de los heraldos, en este caso particular, se trata del sello de la Societat Catalana de Genealogia, Heràldica, Sigil•lografia, Vexil•lologia i Nobiliaria.

Con posterioridad, entre los siglos XVII y XVIII, las comunidades de territorios históricos, tales como villas, ciudades, regiones o estados, también recurrieron masivamente al uso de escudos característicos, como una forma sencilla de identificación, representación y discriminación de su territorio y de toda su colectividad social en determinados contextos.

Ejemplo de un conjunto de escudos o blasones provinciales, representados en una edición de sellos de correos de 1962, en donde se puede apreciar la diversidad de elementos simbólicos que constituyen las señas representativas, usadas por cada comunidad provincial como forma de identificación y representación, característica, tanto del del territorio como de la sociedad de cada provincia.
Imagen: cortesía de Filatélia y Numismática Gaudí, Barcelona. 



...Y para acabar, un poco de historia sobre heráldica municipal.

El origen de muchos escudos municipales, está en los escudos de armas de las familias nobles, de las ordenes militares o religiosas que, siglos atrás, tuvieron dominio sobre ese territorio, a los que a veces se añadieron, como distinción, algunas figuras de elementos particulares y zonas de colores especiales que cada municipio había escogido para que fueran representados en lo que serían sus blasones o, escudos municipales. Los símbolos con los que cada municipio diseñaba o particularizaba su escudo han sido extraordinariamente variados, pero siempre cumplían una premisa básica: se trataba de figuras y colores particulares que eran apreciados por la comunidad porque tenían alguna carga simbólica que hacía que resultasen importantes para la comunidad, porque se trataba de figuras y colores con los que, por diversas razones, la mayoría de la población mantenía vínculos emotivos positivos, por resultarles representativos y entrañables.

Escudo colectivo o blasón público de la población ilerdense Aitona (Lleida), representando en el campo de la parte superior al legendario gallo que con su anticipado canto providencial, salvó a los habitantes de ser sorprendidos, antes del alba, por los "moros" que intentaban asaltar la población, por sorpresa, mientras sus habitantes dormían.

Las figuras emblemáticas escogidas para ilustrar el escudo municipal, en unos casos hacían referencias, directas o metafóricas, a determinados personajes o sucesos locales especialmente memorables, ya fuesen históricos o legendarios, En otros casos, representaban determinados animales reales o fabulosos, vegetales, minerales, artefactos, construcciones, elementos geográficos muy característicos, porque con su representación hacían alusión a alguna circunstancias o alianzas, históricas o legendarias, a actividades, productos o elementos del paisaje, particulares, todos ellos, característicos de la municipalidad.

En otros casos, era el mismo nombre de la localidad el que servía de inspiración para buscar elementos heráldicos representativos. Pero en cualquiera de los casos, por medio de una combinación particular de símbolos muy representativos, se conseguía que la mayoría de los miembros de la comunidad municipal se sintieran, plenamente, identificados al ver que sus principales valores sociales se podían ver representados en "su" escudo oficial.

Escudo municipal de Cabrero (Cáceres), en el que las figuras heráldicas de las cinco cabras representadas hacen alusión a la existencia de un rebaño que justificaria el derecho a la ocupación de un lugar del territorio en el que pudieran pastar y la instalación de un pastor que se ocupase de su cuidado. 
Imagen: Taller de Heráldica

Con el paso del tiempo, décadas o siglos, según los casos, muchos municipios han ido introduciendo pequeñas o grandes modificaciones en sus blasones originales, para ir adaptando el contenido de sus escudos municipales a la realidad de los nuevos tiempos, de manera que, casi siempre, la necesidad de actualizar sus símbolos, ha solido estar justificada por ciertos acontecimientos, más o menos importantes, que sucedían en el entorno natural, social, económico o político, de aquella comunidad municipal. Las mencionadas modificaciones heráldicas en un blasón municipal, servían tanto para expresar la existencia de nuevas circunstancias, como para a dar a conocer, a todos los demás municipios de la región, la existencia de una nueva situación.
Este tipo de modificaciones, resulta muy evidente, cuando se pueden comparar algunos de los diversos escudos municipales que han sido usados por los ayuntamientos de ciertas ciudades españolas, en los últimos dos siglos, más difícil suele resultar llegar a conocer las circunstancias particulares que motivaron los sucesivos cambios. Para ilustrar los dos párrafos anteriores, véase como ejemplo el caso del origen y evolución del escudo municipal de Santurzi.


Fuentes:


- Annoscia, Enrico. 1981. I fossili nel mondo dell'uomo. Milano. Soliart.
- Bassett, Michael G. 1982. Formed Stones. Folklore and Fossils. National Museum of Wales. Cardiff. Geological Series No. 1,
- Gayrard-Valy, Yvette. 1988. Les fossiles: empreinte des mondes disparus. Paris. Gallimard.
- Gavira Tomás, Ignacio. 2003. Breve Introducción a la Heráldica. Académico correspondiente de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía: http://www.heraldicahispanica.com/IntroH.htm
- Hartemink, Ralf. 1996. Extinct animals and fossils, in Heraldry of the World: http://www.ngw.nl/themes/extinct.htm
- Krause, Karlheinz. 2002. “Fossilienabbildungen auf Gemeindewappen”
Arbeitskreis Paläontologie Hannover 30, JAHRGANG (85-87)
http://www.ap-h.de/download/2002_4.pdf
- Martín Escorza, Carlos. 2009. Geología y heráldica. Tierra y tecnología, nº 35, Ilustre Colegio Oficial de Geólogos. Madrid. (81-86)
- Oakley, Kenneth. P. 1975. Decorative and Symbolic Uses of Vertebrate Fossils. Pitt Rivers Museum.
- Oakley, Kenneth. P. 1985. Decorative and Symbolic Uses of Fossils. Selected Groups, Mainly Invertebrate. Oxford University Press.
- Sanz García, José Luís. 2007. Cazadores de Dragones. Historia del descubrimiento e investigación de los dinosaurios. Barcelona. Ed. Ariel
- Thenius, Enrich & Vávra, Robert. 1996. Fossilien in Volksglauben und im alltag. Frankfur. Kramer
- Wikipedia. Fossil animals in heraldry
http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Fossil_animals_in_heraldry
- Wikipedia. Fossils in heraldry
http://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Fossils_in_heraldry



domingo, 27 de junio de 2010

Primer Aniversario


por Heraclio ASTUDILLO-POMBO. Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl. Universitat de Lleida.

27 de junio de 2010

¡Estamos a punto de cumplir los 365 días en la blogosfera, intentando divulgar contenidos específicos de la paleontología cultural y la etnopaleontolgía, europeas!

1 de julio de 2009 - 1 de julio de 2010


Nuestra satisfacción es bastante considerable, pues no siempre las condiciones ambientales resultan favorables para compaginar las obligaciones laborales, las opciones profesionales, los compromisos familiares y sociales, con otras campañas no prioritarias ni remuneradas. 

Nuestra (in)justificada euforia nos empuja a querer compartir con nuestr@s lectoras/es la sana alegría que brota de ser consciente de que, a pesar de las muchas dificultades ambientales, el proyecto divulgativo ha sobrevivido, la metodología investigadora se ha depurado bastante y el investigador ha aprendido mucho. 
Así es que, de motu propio, hemos decidido celebrar el balance positivo de estos primeros 365 días, con tod@s nuestr@s amig@s y conocid@s, de una manera sencilla, fácil, barata y autogestionada, recurriendo a la colaboración de You Tube.

Y como estamos en el ciberámbito paleontológico, nada más natural que la selección de música de fondo (de pantalla), que ofrecemos hoy, corra a cargo de algunos de los "dinosaurios musicales" que a mí me gustaban en mis años mozos y que, aún ahora, me siguen gustando, bastante. 
He procurado seleccionar canciones emblemáticas y populares de mis dinosaurios preferidos, pero soy consciente de que algun@s jovenzuel@s opinarán que esta oferta lúdico-cultural es sólo música "viejuna", pasada de moda y sólo apta para seres prehistóricos, tendría que darles casi toda la razón, pero debo advertirles que aunque esta musica no estén, completamente, en sintonía con los productos de los tiempos modernos y con los gustos de la juventud actual, debo advertirles que todas estas canciones y melodías forman parte de la historia de la música ligera popular....y que más de un/a modernill@, a pesar de su actitud contraria, va ha llevarse alguna sorpresa agradable y descubrir que para opinar con fundamento hay que conocer de primera mano aquello que se valora.



Por otra parte, como el DJ, casi siempre, suele tener una personalidad propia muy particular y como suele ir a su "pura bola", en esta ocasión no va ser diferente, por lo tanto el organizador musical de este evento conmemorativo va a pinchar lo que le salga del gorro, del morro y/o del forro...

si algún alma sensible no consigue alcanzar, con esta muestra musical paleozoica, el consuelo emocional que necesitaba y que su ego merece, entonces, lo mejor que puede hacer es ir a consolarse, musicalmente, de forma totalmente gratuita, a su entero gusto y soberana preferencia, en la variada oferta que podrá encontrar en Goear, Groveshark, Spotify o/y YouTube.



Mis dinosaurios favoritos del Jurásico inferior: 

- Jerry Lee Lewis: Great Balls of Fire  
- Elvis Presley: Jailhouse Rock
- Bill HaleyGoofin Around
- Tennessee Ernie Ford16 Tons
- Wanda Jackson: Rockabilly Fever
- Burl Ives: Ghost Riders In The Sky
- Chubby Checker: Let's Twist Again


Mis dinosaurios favoritos del Jurásico medio:

- The ShadowsMoonlight Shadows
- Roy Orbison and friendsOh, Pretty Woman 
- The AnimalsHouse Of The Rising Sun
- Beach Boys: Surfin Usa
- Mark Jungers: Black Limousine 
- John DenverCountry Roads
- Kansas: Dust In The Wind


Esperamos y deseamos que, por medio de esta audición bienintencionada, l@s más jóvenes oyentes hayan podido llevarse alguna grata sorpresa y hayan podido darse cuenta que aquellos viejos "dinosaurios musicales" no eran tan menospreciables como quizá opinaban, sin ningún fundamento, antes de haberlos conocido, tal vez, por primera vez.


lunes, 12 de abril de 2010

I Am a Paleontologist - They Might Be Giants w/Danny Weinkauf





I Am, also, a scientific Paleontologist!

I have found, in the web, so many stupid things, expressed against this fun video, by creationist ideology people ... I have taken the decision to help its spread here.


sábado, 20 de marzo de 2010

Amonites gigantes en la localidad bávara de Fürth (Alemania)

Curiosidades paleontoarquitectónicas de la localidad alemana de Fürth (Baviera)

Texto alemán y fotografías originales de Fritz Lang, artículo publicado el 6 de septiembre del 2005, en Steinkern.de en la sección Kurioses und Humor, con el título: Raritäten aus Fürth. Si se desea, la versión original, en alemán, puede consultarse aquí


La traducción y adaptación, del texto alemán al español, ha sido realizada por Heraclio Astudillo Pombo, Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl, Universitat de Lleida


En la ciudad de Fürth, a sólo 10 km. de Nuremberg, se han descubiertos unos grandes amonites que pueden alcanzar hasta 1,2 m., de diámetro, se trata de un tipo de fósiles muy raros. Esta clase de amonites gigantes pertenecen a la familia Balconiidae, pudiendo ser reconocidos muy fácilmente porque que sólo pueden encontrarse en las fachadas de algunos edificios nobles.



En la imagen, los dos ejemplares que están situados en los extremos del balcón, pertenecen al género Balconiceras y pueden ser asignados, fácilmente, a la especie balconense por que presentan algunas características muy típicas, como son una concha con un gran ombligo y una sección anchamente rectangular, con costillas radiales, una quilla poco profunda, con dos surcos centrales.

El ejemplar del centro es un Lytoceras balconi, que, en este caso, ha alcanzado un considerable tamaño.

Aunque se intentó llevar a cabo la recolección de los 3 magníficos ejemplares de ammonites descritos, la recolecta no pudo llevarse a a termino, pues apareció el propietario de la casa que intervino para impedir la operación de extracción. No fue posible obtener su autorización, a pesar de haberle ofrecido, una caja de cervezas, a cambio de los tres ejemplares. 
A pesar de todo, el propietario permite que cualquier persona que esté interesada en la contemplación de los amonites gigantes de Fürth y que sea capaz de descubrir la localización de estos ejemplares, pueda realizar su observación.

Para facilitar la labor de localización, a los curiosos que puedan estar interesados, les diré que estos amonites gigantes, se pueden localizar, muy cerca de Nuremberg, en la localidad de Fürth, y podrán ser observados, si van hasta el paseo Hornschuhpromenade y, luego, los buscan en la fachada del nº 24.


Algunos comentarios y reflexiones, del traductor

El bueno de Fritz Lang, presenta las tres figuras de amonites que soportan el balcón de Hornschuhpromenade, en Fürth, como una simple curiosidad o broma arquitectónica, capaz de sorprender al paseante ocasional o de estimular el instinto expoliador de algún avaricioso e inexperto coleccionista de fósiles, raros, que ignorando su verdadera naturaleza artificiosa, pudiera confundirlos con descomunales amonites verdaderos, de tamaño gigantesco. Pero nosotros consideramos que este hecho paleontoarquitectónico, es muchísimo más relevante culturalmente, por varias razones que detallaremos más adelante, pues se trata de un claro ejemplo de aquello que nosotros denominamos, de forma genérica, "Paleontología cultural".

Las tres grandes reproducciones de amonites que debieron ser esculpidas por algún maestro cantero, bávaro, inspirándose en la morfología de algunos géneros de amonites, verdaderos, representando minuciosamente todo género de detalles de las conchas fósiles, ponen de manifiesto una serie de hechos, concretos, muy interesantes desde el punto de vista de la "Paleontología cultural".

En primer lugar, estas tres esculturas demuestran un caso y una forma, concreta, en el uso ornamental de fósiles, por parte de la arquitectura alemana y bávara, función decorativa que no pierde ningún valor, por el hecho de que sean imitaciones, en lugar de fósiles auténticos.

En segundo lugar, la elección de unos motivos decorativos arquitectónicos, tan curiosos, y su exposición pública en la fachada principal del edificio, parecen señalar muy claramente la existencia de algún vinculo "muy especial" entre el propietario que hizo construir tan singular balcón y los amonites, pues en caso contrario, no podría explicarse la elección de tal ornamentación paleontológica, ni su manifestación pública, relación que al ser una obra de tipo monumental, parece señalar algún tipo de homenaje pétreo a este tipo de fósiles.


Nos gustaría conocer y poder dar a conocer a nuestros lectores y lectoras, algunos datos interesantes, relativos a este curioso balcón paleontológico, existente en la fachada principal del nº 24 de Hornschuhpromenade, en Fürth. Porque son datos que, por desgracia, no nos ha proporcionado el bromista de Fritz Lang, en su cómica comunicación relativa a esta "curiosidad" arquitectónica, tales como:

- el nombre del arquitecto que proyectó el edificio,
- el nombre del propietario
que lo encargó
- el motivo
por el que el propietario eligió este tipo de elementos decorativos
- el nombre del cantero
o empres que esculpió los amonites
- la procedencia de la piedra caliza
usada para esculpir los amonites
- el año o periodo histórico
en el que se construyó



Si alguna persona que es conocedora de estos detalles, fuera tan generosa y gentil que quisiera compartirlos con nosotros, le estaríamos muy agradecidos, si quisiera hacernos llegar esa información que necesitamos. Redactada en cualquier idioma de uso corriente en Europa (alemán, inglés, francés, etc), a cualquiera de las direcciones de correo electrónico de este blog.

martes, 9 de febrero de 2010

Los dientes fósiles, de tiburón, en el folklore del estado federal de Mecklemburgo-Pomerania Occidental (Noreste de Alemania).

El texto de este artículo es original de Volker Janke, antropólogo del Museo del Folklore de Mecklenburgo, en Schwerin (Alemania), fue publicado, originalmente, en alemán, con el título : “Drachenzähn und Vogelzunge”. La versión original, en alemán, de este artículo, fue publicada en el Mecklenburg-Magazin, el viernes, 29 de abril del 2005.
La versión digital, en alemán, que podía ser consultada, en línea, aquí hasta el año 2008, actualmente ya no está accesible en línea.
La traducción del artículo, del alemán al español, así como las notas aclaratorias y las imágenes ilustrativas y sus explicaciones, han sido realizada por Heracli Astudillo Pombo, profesor investigador del Dept. Medi Ambient i Ciències del Sòl. Universitat de Lleida.

 
Colección de dientes fósiles de diversas especies de tiburones, mostrando su parecido entre ellos y con diversos objetos conocidos, entre muchos otros, las lenguas de diversos tipos de animales.
Imagen:
 Black River Fossils
De la misma manera, en el pasado, nuestros antepasados, desvalidos, por la falta de perspectiva científica, habían intentado la identificación de los gigantescos dientes molares de mamut que, de vez en cuando, se encontraban en las graveras y arenales de las tierras bajas del Norte de Alemania. Como por entonces, nadie había visto nunca elefantes y muchos creían en la existencia de dragones y gigantes, por tanto en el pasado, resultaba bastante creíble suponer que aquellos molares de mamut pertenecían a gigantescos dragones y a gigantes espantosos.



Los dientes fosilizados de tiburón, avivaron la superstición de nuestros antepasados que los creían “dientes de dragón” (Drachenzähne) y “lenguas de pájaro” (Vogelzungen).

Los dientes fosilizados son los restos corporales de los vertebrados, prehistóricos, que nos llegan con más frecuencia, después del transcurso de millones de años. El esmalte los protege en vida y, luego, el material dentario, casi exclusivamente, consistente en materia inorgánica o mineral los protege de la descomposición. Además, ciertos compuestos de flúor, proporcionan al diente una resistencia especial. Estas características, habilitan a los dientes, no sólo para sobrevivir a la edad adulta, sino para conservarse durante millones de años.
En la antigüedad, los descubrimientos de dientes fósiles plantearon enigmas que resultaban inexplicables en aquella época debido, solamente, a la falta de conocimientos científicos y geográficos, características típicas del mundo antiguo.
Las ciencias modernas, ayudaron a los seres humanos en sus intentos de interpretación de los dientes fosilizados de tiburón, para poder asignarles, por primera vez, su lugar correcto, en el reino animal, ya que antiguamente eran considerados, erróneamente, como "lenguas de pájaro petrificadas".


Los griegos de la antigüedad, ya habían buscado una explicación al misterio.
 

Aunque algunos de los antiguos filósofos griegos, ya reconocieron la verdadera naturaleza biológica de los fósiles (antiguamente eran más conocidos como "petrificaciones" o "petrefactos") como los restos petrificados de antiguos organismos vivientes, hasta el siglo XVI, muchos intelectuales sostuvieron que las "Lithophyta", que fue como se denominó a las "criaturas de piedra", eran "imitaciones" de cosas o seres vivientes y el resultado de los llamados “juegos de la Naturaleza” (Lusus Naturae). Sólo en algunas pocas ocasiones y de forma muy excepcional, fue reconocida su relación con los dientes de los tiburones vivientes por algunos intelectuales de aquella época.
A menudo se interpretaron, las plantas y animales fosilizados, como seres de naturaleza mineral nacidos dentro de la tierra de manera casi mágica o se creyó, que habían llegado hasta nuestra región, desde otros lugares lejanos, arrastrados por la violencia de las aguas del Diluvios Universal.

Plinio el Viejo, ya describió estas piedras denominándolas Glossopetra (del griego glossa = lengua y petra = piedra), comentando que, en aquel tiempo (2), eran consideradas como lenguas de piedra y como lenguas de serpiente, petrificadas y resaltó que su origen se suponía que no era terrenal sino exclusivamente celeste. (1)

La lengua vernácula de los habitantes de Mecklenburgo tiene diversas denominaciones populares para referirse a este tipo de fósiles, tales como: “lenguas de pájaro” (Vogelzungen), “piedras de duende" (Dwarlsteine), “piedras de sapo” (Krötensteine) y “puntas del rayo” o “puntas de trueno” (Donnerkeile). 
Todos estos nombres vulgares nos proporcionan algunas pistas útiles que pueden conducirnos a identificar algunas explicaciones populares, sobre el supuesto origen, legendario y maravilloso, de estas extrañas piedras.

Colección de dientes fósiles de diversas especies de tiburones, mostrando su parecido con diversos objetos, entre otros, las lenguas de diversos tipos de animales.
Imagen: Shark Teeth 
 
Antiguamente, al observar un diente fósil de tiburón, era posible reconocer su semejanza con ciertos objetos conocidos y, por ello, poder interpretarlo como una lengua de serpientes o una lengua de pájaro, “petrificada”. Puesto que en su forma, algunos de estos dientes se asemejan bastante a la lengua de algunas aves. 
Debido a la aplicación del principio de semejanza, en tiempos antiguos, en algunos lugares cuando se encontraban dientes de tiburón fosilizados, se creyó tener delante, unas verdaderas lenguas de serpiente, petrificadas
Por esta misma razón, a cierta clase de estas piedras que se asemejaban a la lengua de los mamíferos también se las había llamado “piedras lengua” (Zungensteine). 

Como en la antigüedad, predominaba la superstición y la irracionalidad, la primitiva mentalidad humana consideraba a las serpientes como animales mágicos que podían renacer periódicamente y como, además, mucho más tarde, se creyó que la lengua de las serpientes era el verdadero órgano que inyectaba el veneno, se creyó que en estas lenguas venenosas petrificadas, debían residir ciertas fuerzas o capacidades mágicasPor este motivo algunos tipos de estos dientes fósiles, fuero engarzados en oro o plata, para poder llevarlos colgando del cuello, como un potente amuleto protector. Los portadores creían que mientras llevaran colgado el amuleto estaban protegidos de cualquier mordedura venenosa, pues alejaba a los animales ponzoñosos y además les hacían inmunes al veneno inyectado por mordedura o ingerido con comida o bebida, por lo que protegían contra intoxicaciones y envenenamientos.

Antiguamente, los grandes dientes fosilizados de tiburón, fueron llamados “dientes del lobo de la luna” (Mondwolfzähne). Porque se creían que aquellos dientes petrificados se le habían caído a un lobo mítico (Mondwolf) que perseguía eternamente a la Luna, por el firmamento nocturno, con la intención de devorarla. En ciertas ocasiones (fase de luna menguante), conseguía atrapar a la divinidad lunar (la luna llena) y empezaba a devorarla, le iba arrancando pedazos para comérselos hasta que la consumía completamente (fase de luna nueva). Luego la divinidad lunar renacía (fase de luna creciente) y se volvía a repetir el proceso.
Los dientes que se le desprendían de las fauces a aquel lobo mítico en esas ocasiones en que devoraba a la luna, caían desde el cielo hasta la tierra, donde se enterraban y por eso, a veces, se encuentran dentro de las rocas. 
Debido a la creencia de que tales dientes procedían del cielo y de la boca de un animal mítico, se supuso que deberían poseer alguna fuerza mágica y propiedades extraordinarias, por lo que no era raro que fuesen llevados colgados del cuello como amuletos, para defenderse de una gran variedad de amenazas imaginarias o latentes en el entorno. (3)

Antiguamente, también se creyó, que las lenguas de piedra o lenguas de serpiente más agudas, por un efecto de magia  simpática, debido su extrema agudeza, deberían ejercer un mágico efecto, repelente, contra las temidas “malas miradas” proyectadas por los fascinadores o contra el "mal de ojo" de aojadores profesionales (brujas), personas que podían causar mal a distancia, mediante miradas, por tanto fueron usadas como amuletos protectores contra el "mal de ojo".


El desconocimiento científico fue lo que condujo a las interpretaciones míticas y fantásticas

El famoso paleontólogo y etnopaleontólogo, austriaco, Othenio Abel, escribió en 1939:
"Muy raramente, un fenómeno natural se resiste, indefinidamente, al conocimiento humano, aunque, antiguamente, ante los fenómenos más impresionantes, más violentos o más persistentes, la gente debido a su falta de conocimientos científicos e influidos, por el miedo supersticioso o por la admiración del poder y sabiduría divinos, los interpretase de manera errónea.”

La futura exhibición dedicada a mostrar las "Relaciones de los dientes fósiles, de tiburón, con la cultura popular y el folklore del estado federal de Mecklemburgo-Pomerania Occidental", se realizará en la ciudad de Schwerin, en la Sala de Exposiciones, situada en la calle Schusterstraße nº 11, en donde podrá visitarse la exposición titulada "Drachenzahn und Vogelzunge" (“Dientes de dragón y lenguas de pájaro"), exhibición divulgativa que se mantendrá abierta hasta el día 20 de Mayo [del año 2005].

Volker Jank, del Museo del Folklore de Mecklenburg, en Schwerin


Notas aclaratorias del traductor
 
(1) En el liber XXXVII, Cap. 59 de la obra enciclopédica “Naturalis Historia”.
(2) Siglo I de nuestra Era
(3) Según las antiguas sagas nórdicas y germánicas, el lobo mítico Hati, es el eterno perseguidor y devorador de de la luna, a la que según una antigua creencia popular germana consigue devorar regularmente, todos y cada uno de los meses del año (su activad devoradora comienza con el inicio del cuarto menguante y concluye con el final del cuarto de la luna nueva), pero también la alcanza y ataca, muy esporádicamente, en aquellas raras ocasiones en que se producen esos fenómenos que modernamente denominamos "eclipses lunares, totales o parciales".

(4) Los nombres vulgares dados a los dientes de tiburón fósiles, en las diversas regiones germanohablantes de Europa, a lo largo de la historia, fueron muy variados y más o menos fantasiosos. Los más utilizados fueron los siguientes: lenguas de víbora (Natternzungen), lenguas de nutria (Otternzungen), lenguas de serpientes (Schlangenzungen), lenguas de pájaro (Vogelzungen), piedras de lengua (Zungensteine), dientes de dragón (Drachenzähne), glossopetras (Glossopetren), ophioglossas (Ophioglossen), lenguas de piedra (Steinzungen), piedras de serpiente (Schlangensteine) y piedras de trueno o del rayo (Donnersteine). Información extraída de Wikipedia.