miércoles, 12 de julio de 2017

Folclore paleontológico italiano (5)

Heraclio Astudillo-Pombo. Universitat de Lleida

Fósiles relacionados con algunas tradiciones populares sanpaulinas, en Italia (5)

Las antiguas tradiciones lapidarias médicas frente a las nuevas modas lapidarias médicas hegemónicas (1ª Parte)

De cómo las viejas piedras-lenguas o glosopetras de Europa fueron siendo substituidas por las lenguas de san Pablo y las lenguas de serpientes de Malta

En toda Italia como en el resto de Europa, con el paso de los años, a la milagrosa “tierra sellada” procedente de la isla de Malta que se comercializaba en las farmacias urbanas y en los puestos callejeros de curanderos ambulantes que actuaban en plazas y mercados, se fueron uniendo otros raros objetos, supuestamente milagrosos, que también provenían de Malta y que también estaban vinculados a la poderosa figura de san Pablo, el apóstol que había erradicado para siempre, de forma milagrosa, todas las serpientes venenosas de la isla de Malta
Se trataba de unos raros objetos pétreos, de determinadas formas y colores, que en realidad eran un ciertos tipos de fósiles marinos, presentes en la mayoría de las formaciones geológicas de la isla de Malta y que habían sido asociados míticamente por los malteses con los restos petrificados que resultaron de la destrucción milagrosa y definitiva de las serpientes venenosas (Zammit-Maempel, G. 1989):
"[...] en el lugar en que San Pablo se quedó a vivir tras el naufragio y donde maldijo a las serpientes,
por que una serpiente le mordió en la mano, es la voluntad de Dios que en ese país, hoy en día se encuentren dentro de la tierra ojos de serpientes petrificados (ochi di serpenti impetriti), lenguas (lingue) y dientes (dentes), también petrificados, de aquellas mismas serpientes malditas que se sacan excavando" (Caliari, P. 1682: 105).

Antiguo grabado del artista Hendrik Goltzius, realizado hacia 1580, representando el milagroso suceso legendario en el que San Pablo fue mordido por una supuesta víbora, sin sufrir envenenamiento, en la isla de Malta
Imagen:
Dr Karl Shuker's Official Website

La primera referencia documental sobre el uso de dientes fósiles de tiburones malteses con propósitos antivenenosos, en Europa, se ha encontrado en el inventario de los objetos que pertenecieron al rey Enrique III de Inglaterra (1216-1272), realizado tras su muerte, en 1272:
“...Y un broche de oro con una lengua serpentina” (Turner, T. H. 1851: 103N).

Algunos años más tarde, en otro inventario relacionados con las propiedades de Eduardo I de Inglaterra (1239 –1307), redactados en 1299, aparece otra de las primeras referencias del uso de
dientes fósiles de tiburones de Malta como protección contra el veneno, en Europa. El mismo texto incluso atribuye a san Ricardo la posesión anterior de esos mismos dientes fósiles protectores. Lo más probable es que la alusión del texto se refiera san Ricardo de Chichester, muerto en Dover en 1253 y canonizado pocos años más tarde, en 1262:
" [...] cinco lenguas serpentinas en engarce de plata, que se cree que pertenecieron a San Ricardo, en uno de los casos con su imagen pintada sobre madera" ( J. Nichols, Liber quotidianus, 1787: 352).


Otro de aquellos primeros testimonios del empleo antivenenoso de las denominadas "lenguas de serpiente" se encuentra en un lapidario francés del siglo XIV atribuido a Jean de Mandeville:
"La lengua de serpiente (Langue de serpent) es una piedra con varios colores, a veces es blanca o de color plomo, negra o roja, que ayuda a defenderse del veneno, ya que si se coloca cerca de alguno, entonces cambia de color [...] (J.
de Mandeville  (sin datar): 29).

Frontispicio del manuscrito titulado "Libro de las Maravillas del Mundo", o "Viajes de Juan de Mandeville" supuestamente escrito por Jean de Mandeville, autor inexistente, fue escrito ´por autor desconocido hacia 1410-1412.
En la ilustración sobre pergamino, el artista Maitre
Mazarine ha representado a Jean de Mandeville, mientras es alentado por el rey de Inglaterra y sus nobles a iniciar su viaje de descubrimientos maravillosos por todo el mundo conocido. Manuscrito depositado en la Biblioteca Nacional de Francia
Imagen: Wikimedia

Como ya hemos dicho en ocasiones anteriores, se trataba de fósiles de animales marinos del periodo Terciario, en particular de dientes fósiles de determinados tipos de peces. Algunos de aquellos dientes fósiles procedían de diferentes especies de peces cartilaginosos o tiburones, eran las denominadas “lenguas de serpiente” (lingue di serpente) y los “cuernos de serpiente” (corni di serpente) y los otros procedían de peces óseos, siendo los dientes palatales de peces tales como el Lepidotes: los denominados “ojos de serpiente” (occhi di serpente). 
Este género de objetos maravillosos relacionados con un milagro de san Pablo Apóstol, se anunciaron y se comercializaron por toda Europa, tanto en las farmacias de las ciudades como por curanderos ambulantes que visitaban las zonas rurales, entre los siglos XV y XVI (Freller T. 1997), siendo promocionados como poderosos remedios antivenenosos (Pogatscher, H. 1898). Por tal motivo razón estos tipos de dientes fósiles de peces, se convirtieron en esa época en objetos mágicos de protección de los comensales, indispensables en los comedores de todas las cortes europeas  (Berger, W. 1950):
"[...] Una especie de capuchón de jaspe oscuro, que se conoce con el nombre de Lengua serpentina (Lingua serpentina) o lengua de víbora (Lingua di Vipera), que se asemeja a la punta de una pequeña saeta y que mide como medio dedo de largo, adornado con oro y plata, lo he visto entre los objetos preciosos de ciertos príncipes" (Bacci, A. 1587: 103).

Dientes fósiles de diversos géneros de tiburones, representados en una ilustración de la página 334 del libro titulado "Metallotheca Vaticana", de Michael Mercati, que recogía una descripción de las colecciones del Papa Clemente XI y publicado en Roma en 1717. 
Aparecen agrupados bajo el título de "glossopetrae minores" a ludiendo a su tamaño moderado y en contraposición a las denominadas "glossopetrae maiores" que incluían los dientes fósiles de los tiburones de mayor tamaño, como el Cacharodon megalodon Imagen: "Metallotheca Vaticana"
 
Los dientes fósiles de diversos géneros de tiburones llamados “lenguas de San Pablo”, “glossopetras” o “lenguas de piedra”, “lenguas de serpiente” o “cuernos serpiente”, fueron engarzados en metales nobles y colgados de las ramas de artísticos arbolillos elaborados con ramas de coral rojo o de metales preciosos. En Alemania donde el uso de estos artefactos estuvo muy generalizado eran denominados “Natternzungenbaum”, es decir, “árboles de lenguas de víbora” (Zammit-Maempel, G. 1966) y dientes fósiles de diversos géneros de tiburones aparecían colgando de la punta de sus ramas como si fueran sus frutas (Ritz, G. 1951):

Aspecto de uno de los artefactos mágicos de protección contra el veneno, llamados "árboles de lenguas de serpientes" hecho con ramas de coral rojo de las que penden dientes fósiles de tiburón, el conjunto colocado sobre una base que imita una lujosa copa de banquete. Es llamado "Natternzungenkredenz" en alemán, es decir "credenciario de lenguas de víboras". Realizado en los siglos XV o XVI (Nº Inv. K-037)Expuesto en la Sala del Tesoro de la Orden Alemana. en Viena (Austria). Fotografía original de Wolfgang Sauber
Imagen: Wikipedia

"Durante el banquete, cada comensal que sospechara de algún alimento o bebida, podía descolgar uno de los diversos dientes que pendían del árbol de lenguas o lenguario y acercarlo al alimento o a la bebida de la que sospechase que pudiera contener veneno, con la total convicción de que la piedra comenzaría exudar profusamente y a cambiar de color si estaba cerca de algún veneno," (Schiedlausky, G. 1989).

También creía que si las "lenguas petrificadas de serpientes" se sumergían en un alimento o una bebida envenenada, por efecto de su virtud milagrosa eran capaces de anular o neutralizar los nocivos efectos del veneno que estuviera presente, fuera de la clase que fuera. Además, también se llegó a creer que si las "lenguas petrificadas de serpientes" se colocaban sumergidas en agua, durante algún tiempo, eran capaces de transmitirle sus virtudes antivenenosas al agua y que dándosela a beber a aquellos de los que se sospechaba que habían sido envenenados, se podría restablecer su salud con ella. (Zammit-Maempel, G. 1975: 406 ).

Dientes fósiles de dos géneros de tiburones, distintos, representados en la parte inferior de la lámina VII, del libro titulado "La vana speculazione disingannata dal senso" del pintor y naturalista empirista Agostino Scilla, publicado en Nápoles, en 1670. 
Dibujados con gran realismo y fidelidad al modelo fosilizado, aparecen distintos tipos de dientes del "pesce Lamía" (Squalus carcharias L.)  y del "pesce Canicola" (Squalus canicula L.)
Imagen: "La vana speculazione disingannata dal senso"

Para algunas enfermedades específicas, incluso se recomendaba ingerir los dientes fósiles de tiburón que no fueran demasiado duros, después de haberlos fragmentado o triturado :
"Si se administran glosopetras que sean moderadamente duras o de la consistencia de la corteza o del cuero curtido,
o que sean blandas o estén calcinadas, se pueden machacar con facilidad y luego masticar [...] Se las considera útiles para tratar las fiebres malignas, la varicela y para eliminar los gusanos intestinales de los niños pequeños" (Gimma, G. 1730: II, 222).


Nota informativa:

El texto traducido al castellano y ligeramente modificado que compone esta entrada, está extraído de una obra del antropólogo y etnólogo italiano Giancarlo Baronti, especialista en curanderismo tradicional y medicina mágica popular italiana. El material original del Dr. Giancarlo Baronti  está contenido en el interesantísimo libro: Tra bambini e acque sporche. Immersioni nella collezione di amuleti di Giuseppe Bellucci  (2008).

sábado, 13 de mayo de 2017

El registro fósil en la heráldica municipal europea (19)

por Heraclio ASTUDILLO-POMBO,  Universitat de Lleida.



Blasones municipales, de algunas localidades europeas que se muestran orgullosas de su patrimonio paleontológico. (Continuación, parte decimoctava).


Introducción

A la vista de los resultados obtenidos en nuestro estudio heráldico-paleontológico, con más de 60 escudos municipales paleontológicos identificados hasta ahora, parece ser que los fósiles de vegetales no han resultado ser tan atractivos como parecen haber sido los fósiles de animales, a la hora de ser elegidos como elemento emblemático del territorio y como recurso heráldico local. Entre los habitantes de las poblaciones que disponen de patrimonio paleontológico animal y vegetal, solo se decid recurrir a la representación heráldica del registro fósil vegetal cuando este gozaba de una importancia científica considerables y de un elevado prestigio social, ampliamente reconocidos.



Los fósiles de plantas paleozoicas del Pérmico, del antiguo municipio de Manebach (Alemania)

El antiguo municipio de Manebach se formó en 1922, cuando por imperativo administrativo fueron fusionados dos pueblecitos muy próximos: Kammersberg y Manebach, que estaban uno enfrente del otro y únicamente separados por el curso del río Ilm. En la actualidad el antiguo territorio del anterior municipio de Manebach ya no existe como municipio autónomo, sino como uno de los barrios apartados del centro de la ciudad alemana de Ilmenau. Puesto que fue suprimido como entidad autónoma y agregado al municipio de Ilmenau el 25 de marzo de 1994. Se trata de un lugar situado en el Estado Federado de Turingia, en Alemania.
   
Como características geológicas y paleontológicas muy especiales, propias del antiguo municipio de Manebach, se debe destacar la presencia de numerosos yacimientos de huellas fósiles de plantas prehistóricas, consistentes en las impresiones carbonosas de ciertas partes de algunos vegetales del Pérmico inferior. Este particular hecho natural fue el que determinó que, a principios del siglo XX, sus habitantes quisieran incluir en su escudo municipal un icono paleontológico que representara tal singularidad geológica de la localidad.

Aspecto del escudo municipal del antiguo municipio de Manebah, dividido diagonalmente en dos campos. Desde 1994 este escudo municipal ya no está vigente. 
En la parte superior-izquierda, los símbolos de la minería, en este caso del carbón que tanta importancia tuvo en la localidad, antiguamente. En medio, diagonalmente, la corriente del río Ilm que separaba los dos núcleos urbanos del municipio. En la parte inferior-derecha, la figura heráldica paleontológica, representa una impronta del fronde de un helecho gigante del Pérmico. El fondo verde alude al verdor de bosques, prados y colinas de los territorios situados en las riberas del río Ilm.
Imagen: Wikipedia
 
Durante el siglo XVII se empezaron a explotar alguna minas de "carbón fósil" o "carbón mineral" del tipo denominado hulla y en el transcurso de las labores propias de la minería extractiva del carbón se empezaron a descubrir los denominados "fósiles de Manebach". Se trataba de las impresiones o huellas dejadas por ciertas plantas paleozoicas, del Pérmico, tales como diversas especies de helechos y de "colas de caballo", gigantes que colonizaron los terrenos de una llanura pantanosa que hace casi 300 millones de años, en condiciones de climatología tropical, ocupaban el territorio de la zona

En la actualidad, las huellas fósiles de diversos vegetales del Pérmico inferior, procedentes de los yacimientos de Manebach, se exhiben en diversos museos de Historia Natural, en todo el mundo. El Pérmico inferior abarca un periodo geocronológico con una antigüedad de entre 299,8 y 270,6 millones de años.
Hoy en día, los visitantes de la antigua localidad minera, interesados en la paleobotánica, pueden visitar una pequeña selección de plantas fósiles recogidas en las escombreras de las minas de la localidad que está expuesta en el Museo de Historia Local, anejo a la antigua "casa de huéspedes" (Haus des Gästes) del antiguo Manebach.


Un poco de historia...

En 1695 el empresario minero F. Heyn había encontrado restos de plantas muy bien conservados, principalmente helechos y "colas de caballo" (equisetos)
en unas pizarras (del Pérmico) existentes en su concesión minera. El hecho que comentó entre sus amistades llegó hasta oídos de diversos naturalistas de su época. 

El fenómeno paleontológico de las plantas petrificadas de Manebach fue publicado, por primera, vez en 1709, cuando el naturalista Gottlieb Friedrich Mylius escribió un libro titulado "Las Estrañas Maravillas Subterráneas de la Naturaleza de Sajonia" („Des Unterirdischen Sachsens Seltsame Wunder der Natur“). En  dos de los capítulos se dedica informar de un curioso fenómeno"Sobre las pizarras de Manebach aparecen bien visibles las formas de sus antiguas plantas antediluvianas". Esto sucede en el "Relat III. Von denen Manebachichen Schieffern, darauf Kräuter abgebildet sind". (p. 17-25) y en el "Relat IV. Continutation Von denen Manebachischen, und anderer Kräuter Schieffern" (p. 25-30) Además de las descripciones y comentarios, también representó el aspecto de algunas de las plantas fósiles de Manebach, en unas láminas con grabados que permitían apreciar el aspecto general y diversos detalles





Láminas plegables, en forma de tríptico, representando diversos fragmentos de pizarra, conteniendo diferentes tipos de "petrefactos" de animales y sobre todo de vegetales existentes en Manebach. La primera contenida en el "Relat III. Von denen Manebachichen Schieffern, darauf Kräuter abgebildet sind" y la segunda contenida en el "Relat IV. Continutation Von denen Manebachischen, und anderer Kräuter Schieffern."

Imagen: Universitäts- und Landesbibliothek Sachsen-Anhalt

En 1723 el naturalista Johann Jakob Scheuchzer publicó un libro titulado "Herbarium Diluvianum" en cuyas páginas reproducía lo que antes había escrito e ilustrado G. F. Mylius, sobre los fósiles vegetales de Manebach, pero presentándolos como testimonio en apoyo de su teoría del origen diluvista de los fósiles y de la realidad histórica del Diluvio bíblico universal. 

En 1804, el naturalista Ernst Friedrich von Schlotheim con la publicación de un primer trabajo sobre las plantas fósiles de Manebach, con fundamentos y métodos realmente científico, sentaba los primeros fundamentos de una nueva ciencia natural, la Paleobotánica. Se titulaba: "Descripción de las notables huellas petrificadas de hierbas y plantas" ("Beschreibung merkwürdiger Kräuter-Abdrücke und Pflanzen-Versteinerungen").
En ella describió numerosas impresiones fósiles de vegetales correspondientes a las diferentes especies de plantas prehistóricas halladas en los diferentes yacimientos de carbón fósil de las minas de hulla de Manebach, Ilmenau y Kammersberger
Gracias a las descripciones e ilustraciones de las plantas fósiles de Manebach, de los libros de Mylius y de Schlotheim fue como el pueblecito de Manebach, se convirtió en un lugar muy atractivo para los naturalistas interesados en la Paleobotánica. 

Ejemplar con frondes de Pecopteris, procedente de Manebach (Turingia, Alemania). Anchura de la foto 14 cm. Estos frondes con esporangios pertenecen a un helecho verdadero del Pérmico inferior. Existen muchas especies de Pecopteris, pero según algunos especialistas, quizás solo sean el follajes de diversas especies de helechos gigantes o arborescentes del género Psaronius y similares.
Imagen: The evolution of plants.

En 1820 Schlotheim publicó el libro titulado "El Conocimiento de los Petrefactos" ( “Die petrefactenkunde”). En dicho trabajo, en la parte dedicada a la Paleobotánica, comparaba las características de la flora fósil del Carbonífero y las de la flora moderna actual. La conclusión a la que llegó eran revolucionarias por lo anticipada que era a las ideas de su época:
"Las floras actual y fósil de la zona, no pueden ser relacionadas ni comparadas, pues las floras del Carbonífero debieron desarrollarse en condiciones ambientales mucho más cálidas y húmedas que lo hace la flora actual."
La práctica inexistencia de indicios climáticos antiguos, directos o indirectos, con que,
 en ese momento histórico, contaba el autor para apoyar sus ideas, hace aún más meritorias las conclusiones a las que había llegado, a principios del siglo XIX. 


Ejemplar de esquisto pérmico con impresiones de frondes de helechos, procedente de Manebach (Turingia, Alemania) perteneciente a la colección particular de Eduard Lämmerhirt
Imagen: Wilfried Bock / Steinkern

Incluso el gran poeta romántico Goethe que era un notable naturalista, se interesó por la incipiente nueva ciencia de las plantas prehistóricas y se ocupó personalmente, de manera intensa y activa. Pues llegó a reunir una interesante colección particular de fósiles de plantas, procedentes de las minas de carbón existentes en la zona de Kammersberger, en Manebach, que visitó en diversas ocasiones, durante los periodos de descanso estival que pasaba en la vecina localidad de Ilmenau, su lugar de reposo preferido, por los hermosos paisajes que se divisaban desde el pueblo.

El abundante y completo registro fósil de la vegetación paleozoica del Pérmico inferior fue la razón geológica por la que en tiempos modernos, recientes, la zona de Manebach fuese declarada “Localidad Paleontológica Tipo del Pérmico inferior" de la Europa central ". Esta catalogación geológica y la oferta de interesantes excursiones paleobotánicas con itinerarios guiados, diseñados para "ilustrar" el conocimiento a aquellos aficionados y especialistas que estén  interesados en el tema de las plantas fósiles, han hecho que en la actualidad Manebach sea un destino geoturístico muy conocido internacionalmente.



Fuentes

- Anónimo, Ernst Friedrich von Schlotheim. Wikipedia
- Anónimo, Manebach. Wikipedia
- Anónimo, Historisches über Manebach. Ortsteil der Stadt Ilmenau. 
Anónimo, Manebacher Fossilien. Die Manebacher Heimatstube. 
- Barthel, M. (1980b) Pecopteris (Scolecopteris) Arten aus dem Rotliegenden von Manebach in Thüringen. Wissenschaftliche Zeitschrift der el Humboldt-Univ. Berlin, Mathematisch-naturwissenschaftliche Reih. 1980 b. 29 (3) p 351-366
- Steur, Hans. 2016. Carboniferous and Early Permian. The evolution of plants. A concise report of the development of the flora




lunes, 1 de mayo de 2017

“Huevos de serpiente y lenguas de dragón” (25) (Schlangeneier und Drachenzungen: Fossilien in Volksmedizin und Abwehrzauber)

Fósiles usados por la medicina popular y la magia defensiva, antes de 1950, en Austria y algunas zonas limítrofes, de países vecinos (Continuación, 23ª parte)


El Dr. Julius Georg FRIEBE, del Museo de la Naturaleza del Estado Federal de Vorarlberg (Vorarlberger Naturschau), en Dornbirn (Austria), es el autor del texto original, en alemán, que apareció en la primera edición de la guía de la exposición “Schlangeneier und Drachenzungen. Fossilien in Volksmedizin und Abwehrzauber” publicada en 1995.

Heraclio ASTUDILLO-POMBO, profesor jubilado 
del Dept. de Medi Ambient i Ciències del Sòl, de la Universitat de Lleida, ha realizado la traducción, y adaptación, al español, del texto original, alemán. Así mismo ha realizado la elección de todas las imágenes ilustrativas, la redacción de los comentarios explicativos, la selección de los diversos enlaces que vinculan el texto con documentos relacionados, consultables en Internet. También es el autor de las notas explicativas que amplían el texto original y clarifican su contenido a las personas no expertas en el tema.




Creencias y prácticas populares relacionadas con algunos tipos de fósiles, considerados como “piedras curativas” (Heilsteine) o “piedras protectoras” (Schutzsteine) (Continuación, 20ª parte)



Introducción:  

Esta entrada que estará dedicada a la presentación de dos de los denominados "fósiles químicos", usados como amuletos o medicamento en la medicina popular austriaca tradicional, será la que finalizará la serie de 25 entradas que han sido dedicadas a la divulgación de algunas prácticas irracionales y creencias populares supersticiosas, asociadas a determinados tipos de "fósiles corporales", tratadas en las anteriores entradas y en esta última que se dedicará a dos fósiles químicos: el ámbar y el azabache.  
Con esta última entrada se finalizará un dilatado proceso de divulgación en el que se ha dado a conocer un conjunto de conocimientos etnopaleontológicos surgidos a partir de la interpretación sobrenaturalista de ciertos restos fósiles. Se ha tratado sobre absurdas creencias supersticiosas y sobre sorprendentes procedimientos protectores de la salud humana, originados y aplicados en tierras austriacas o importadas y asimiladas desde los países vecinos más inmediatos.  
Cuando se inició el proceso divulgador el 12 de septiembre del 2010, hoy hace más de seis años, no creíamos que la publicación de esta serie de entradas de etnopaleontologia austriaca se iba a dilatar tanto en el tiempo. La causa está en los abundantes y sucesivos hallazgos de hechos y datos, relativos a otros temas, aspectos o lugares que nos parecieron suficientemente interesantes y muy apropiados a los objetivos de este blog, cuya exposición en forma de entradas se ha ido intercalando con las correspondientes a esta serie austriaca. Tal proceder ha ido demorando el cronograma inicialmente previsto para la serie austriaca, a cambio de introducir mayor variedad temática y conseguir mayor amenidad en los contenidos del blog. 


Ámbar amarillo ("Bernstein")

El curioso comportamiento de esta resina fósil siempre ha intrigado y fascinado a los humanos (1). Si un trozo de ámbar se frota fuertemente con un paño de lana, se carga eléctricamente y entonces puede atraer o repeler a ciertos materiales (2). Este comportamiento sorprendente es una característica física que comparte con algunos otros materiales que tienen comportamientos semejantes, tales como son los tejidos de lana, el pelo, los objetos de vidrio, de plástico o de goma, entre los más comunes.

Reproducciones modernas, en ámbar, de antiguos amuletos neolíticos del mismo material, hallados en diferentes excavaciones arqueológicas realizadas en diversas localidades de la zona costera del mar Báltico
Imagen: Amber amulets of the Neolithic age

Debido a sus propiedades electrostáticas y a su aspecto acaramelado, antiguamente, 
al ámbar amarillo le fueron atribuidos variados poderes prodigiosos. Se afirmaba que objetos de este material podían ayudar, específicamente, contra la aparición de episodios de demencia y contra diversos problemas de salud relacionados con la orina. 
Objetos de ámbar fueron usados como amuletos protectores para defenderse contra diversas amenazas a la salud humana. Siendo llevados con tal fin preventivo, suspendidos sobre el cuerpo, ya fuese en contacto directo con la piel, bajo la ropa o sobre la ropa. 

Detalle de una fotografía en que se mostraba una cadena de 13 amuletos  o "Tschatschkette", un tipo de artefactos mágico-religiosos muy usados en zonas rurales del sudeste de Alemania y en Austria, desde el siglo XVII hasta mediados del siglo XX.
En el centro de la imagen, se ve una una cuenta de ámbar (Bernstein) translúcida y de color amarillento ensartada en el cordón rojo que reúne al conjunto de amuletos. Este material era usado como protección mágica para prevenir la aparición de la "gota" que, antiguamente, era considerada como una perturbación causada por la melancolía sobre el equilibrio de los humores corporales, en la antiquísima teoría médica de los cuatro humores, de Hipócrates .
Imagen: Aberglauben – Aberwissen Welt ohne Zufall

También se usó el ámbar triturado, granulado o pulverizado, para ser quemado en braseros como si fuera incienso o como un ingrediente del incienso, para fumigar ciertos espacios cerrados (3).
El ámbar finamente pulverizado, también se utilizó como remedio medicinal para tratar ciertos problemas concretos de la salud. En uso interno,
finamente molido, se ingería mezclado con líquidos en los que estaba dispersado, mientras que en uso externo, una vez había sido disuelto en aceite o en grasas, se aplicaba mediante friegas, sobre la parte afectada (4).


Diferentes variedades de ámbar, fragmentos rodados y pulidos, procedentes del depósito de la localidad alemana de Bitterfeld, en el estado federal de Sachsen-Anhalt
Imagen: Wikipedia


 El ámbar se usó ampliamente para el tratamiento de la parálisis reumatoide, el mal de la gota y el reumatismo, en forma de fumigaciones de las partes corporales afectadas o como un ingrediente del incienso para fumigar la habitación del enfermo. Además, también se quemó ámbar con fines preventivos para evitar la aparición de la gota y del reumatismo en personas aún no afectadas. 
(BLUM, R. (1840): Lithurgik oder Mineralien und Felsarten nach ihrer Anwendung in ökonomischer, artistischer und technischer Hinsicht systematisch abgehandelt. - 501 S., Stuttgart (Schweizerbart).
 
El ámbar, según una antigua leyenda mítica greco-romana, se había formado a partir de las lágrimas de las Helíades, las hijas de Helios, el dios del sol, tras haber sido transformadas mágicamente en álamos en la orilla de un río (5) durante el duelo por la muerte de su hermano Faetón, el mortal suceso acaec cuando Zeus tuvo que destruir el carro del sol por medio de un rayo ya que al inexperto y caprichoso Faetón, se le habían desbocado los caballos que lo conducían:

"Cuatro veces 
había modificado Luna la disposición de sus cuernos desde la última luna llena: Las muchachas habían completado su acción funeraria, según su costumbre [...];  Faetusa, la mayor de las hermanas, se empezó a lamentar de que sus pies se habían  quedado firmemente pegados al sueloHasta ella trató de llegar para auxiliarla la radiante Lampetia pero fue retenida por unas raíces que crecieron de repente de sus pies. La tercera hermana quiso arreglarse el cabello con las manos pero se arrancó las hojas."

Grabado antiguo representando la mágica tranformación de las Heliades o Faetonias en árboles, mientras estaban junto a la tumba de su hermano Faetón, velando su cadáver y llorando por su prematura muerte.
Imagen: Phaéthon

"Luego sintieron el dolor causado por un tronco de árbol que envuelve fuertemente sus piernas y luego que sus brazos se van transformando en ramas; [...] y como la corteza iba recubriendo sus cuerpos durante sus últimas palabras.
El flujo de lágrimas que goteaba de las ramas recién formadas, se iba endureciendo bajo el fuerte calor del sol y el ámbar así formado se va desprendiendo, siendo recibido por la clara corriente del río que lo irá transportando como joyas a las mujeres latinas."
(PÚBLIO OVIDIO NASÓN, "Las Metamorfosis")
 
Azabache ("Gagat")


El azabache, gagates o gagate (6) es un tipo de carbón mineral o fósil, muy brillante y compacto, de grano muy fino e intenso color negro (7). Se trata de una variedad del carbón denominado “lignito”. El nombre latino gagates deriva del lugar donde estaban los más antiguos yacimientos explotados, situados junto a la ciudad y el río Gagas, en Licia, una región de la costa sudoeste de Asia Menor. 

Fue usado como fumigante de habitaciones en las que había enfermos afectados por "convulsiones histéricas" (8). Se quemaban pequeños fragmentos de azabache en braseros para que mediante la combustión se produjera un humo maloliente, con la finalidad de que por su influencia mágica se redujeran o desaparecieran los episodios y los síntomas característicos de las denominados ataques de "convulsiones histéricas".

Lámina de un antiguo manual de medicina, en la que se ha representado a una paciente afectada de "convulsiones histéricas", durante el denominado periodo de "clownismo". En la figura superior, durante la "fase de grandes movimientos" y en la inferior durante la "fase de contorsiones", en la postura denominada en “arc de cercle”. Dibujos de Paul Richer (1881), artista colaborador e ilustrador de las obras médicas de Jean-Martin Charcot, profesor de la Universidad de París y médico en el Hospital de la Salpêtrière, fundador de la moderna Neurología.
Imagen: Imágenes de la psiquiatría

 
El uso mágico del azabache, protector y medicinal, es muy antiguo, pues Plinio el Viejo ya recogió algunos de esos usos, en el siglo I de nuestra era, en su famoso libro de Historia Natural:

"La piedra gagates [azabache] toma su nombre de la ciudad y del río Gagas, de Licia. Es negra, lisa, porosa, ligera, frágil no se parece en nada a la madera. Cuando se la frota o rasca desprende un olor desagradable y cuando es quemada exhala un olor parecido al del azufre; curiosamente cuando está ardiendo el agua no la apaga y se extingue hundiéndola en el petróleo. Calentándola atrae, como el succino [ámbar] a los cuerpos que la tocan."

Fumigación ritual del interior de un templo, con incienso aromático, en una ceremonia litúrgica católica. Acción muy semejante, en el procedimiento, a la realizada con fines mágico-medicinales, con unos efectos olfativos agradables cuando se quema incienso que resultan muy distintos a los repulsivos humos conseguidos con la quema del azabache
Imagen: El Incensario


"Al arder, sus humos hacen huir a las serpientes y desaparecer la histeria. Esos humos hacen descubrir la epilepsia y la virginidad. Cocida en vino, cura los dolores de muelas y, mezclada con cera, cura las escrófulas [término médico obsoleto para referirse la hinchazón de los ganglios linfáticos, la inflamación de los ojos y la rinitis crónica en niños tuberculosos]. Los magos la utilizan en la sesión adivinatoria llamada axinomancia y afirman que cuando no se quema totalmente, eso es un buen augurio de que aquello que se desea obtener se va a cumplir." (10)

(C. PLINIUS SECUNDUS. Naturalis Historia, Libro XXXVI, § 141-142)


Agradecimientos
 
Al Dr. J. Georg Friebe, conservador de Geología del Museo de la Naturaleza del Estado Federal de Vorarlberg (Vorarlberger Naturschau), en Dornbirn (Austria) por haberme proporcionado el texto original del catálogo de la exposición, cuando se lo solicité y, también, por haber traducido, luego, a petición mía, algunos textos, originalmente redactados en alemán medieval al alemán moderno, cuya correcta traducción al castellano, me suponía unas dificultades extremas y esfuerzos extraordinarios.


Notas aclaratorias, complementarias, del traductor

(1) Si se calienta el ámbar amarillo o fósil, primero se ablanda, luego se deforma y finalmente se funde se vuelve fluido. Si se espolvorea, sólido o cuando está fluido, se puede mezclar con aceite muy caliente o con alcohol etílico, en el que se disuelve. Si se espolvorea sobre el fuego desprende un humo aromático que resulta de olor muy agradable.
(2) Pudiendo atraer y retener ciertos materiales ligeros, tales como pajitas, pelos, hilos de lana, etc. o desviar de su trayectoria un fino chorrito de agua
(3) En ambos casos el fundamento para recurrir a su
usos era que se creía que era un potente y excepcional repelente de los malos espíritus, supuestos portadores de enfermedades y molestias, a los que se creía que sus irradiaciones benéficas podía mantener alejados del portador o el humo desprendido les hacía inhabitable el espacio de la habitación fumigada.
(4) Se utilizó
hasta principios del siglo XX en la confección de aceites, pomadas y ungüentos medicinales, destinados a calmar los dolores musculares.
(5) En la mitología griega, el río Erídano  era uno de los cinco ríos que cruzaba el Hades. En la antigüedad se solía identificar con el río Po o con el río Ródano. En este río fue donde se creía cayó y murió Faetón, después de que el carro de su padre (el sol)  fuera alcanzado por un rayo de Zeus, para evitar que su incapacidad de conducirlo destruyera el mundo.
(6) El nombre gagates o gagate deriva del lat. gagātes, y este del gr. γαγάτης (gagátēs), es un término castellano, hoy en desuso, antiguamente fue usado para referirse al azabache.
En las zonas germano-parlantes, también fue conocido como "Schwarzer Bernstein", es decir, "ámbar negro" debido a la semejanza en algunas de sus propiedades físicas reales y de sus virtudes imaginarias.

Detalle de una fotografía en que se mostraba una cadena de 13 amuletos o "Tschatschkette", un tipo de artefactos mágico-religiosos muy usados en zonas rurales del sudeste de Alemania y en Austria, desde el siglo XVII hasta mediados del siglo XX.
En el centro de la imagen, se ve una figura tallada en forma de puño o mano cerrada, en un gesto característico, de color negro lustroso que era usada como defensa mágica contra el mal de ojo y la maledicencia. Aunque el catálogo dice que es una talla de madera, tratándose de una típica "higa" creemos que el material utilizado es el azabache, ya que era el más típicamente usado en la confección de estos amuletos.
Imagen: Aberglauben – Aberwissen Welt ohne Zufall
 
(7) Utilizado como piedra protectora debido a sus propiedades imaginarias y como piedra ornamental, debido a sus propiedades físicas, fue usado en la elaboración de objetos de uso mágico (amuletos), ornamental (anillos, collares, broches, pulseras, pendientes, botones, etc. relacionados con el luto funerario) y religioso (cuentas de rosarios, cruces, medallas y broches, etc.)
(8) Se denominaron "convulsiones histéricas" hasta mediados del siglo XIX, a ciertos episodios recurrentes en los que el paciente, generalmente femenino, mostraba una fuerte agitación nerviosa, unida a unas intensas contracciones musculares, que podían corresponder a diversas causas, entonces aún no dilucidadas,: crisis epilépticas, crisis nerviosas o pseudoepilépticas, etc..
(9) En época de fuerte demanda se falsificó el azabache sustituyéndolo con carbón de antracita, carbón sapropélico, asfalto y vidrio de color negro.
(10) Es muy posible que el azabache haya podido tener otros usos populares, como algunos de los mencionados por Plinio.


Fuentes


- Anónimo. Aberglauben – Aberwissen Welt ohne Zufall. Volkskundemuseum joanneum 
- Anónimo. Fraisenkette. Wikipedia
- Anónimo. 2015. Amber, in GEMROCKS: Ornamental & Curious Stones. University of Michigan

- Anónimo. 2015. Jet, in GEMROCKS: Ornamental & Curious Stones. University of Michigan
- Anónimo. Bernstein. Wikipedia 
- Anónimo. Gagat. Wikipedia  

- Anónimo. Das Bernsteinlexikon. Museum für Archäologie und Ökologie Dithmarschen. Albersdorf.  Schleswig-Holstein, Germany.
- Blum, J. Reinhard. 1847. Lithurgik oder Mineralien und Felsarten nach ihrer Anwendung in ökonomischer artistischer und technischer Hinsicht systematisch abgehandelt. Stuttgart Verlag der E. Schweizerbart schen Buchhandlung/Wien Bei Kaulfuß Wittwe Prandel & Cie