domingo, 1 de julio de 2018

Folclore paleontológico italiano (9)

Heraclio Astudillo-Pombo. Universitat de Lleida

Cristianización de los amuletos de "piedras estelares" en la provincia de L'Aquila, en la región italiana de Abruzzo. (1ª parte)


Algunas creencias y costumbres asociadas a las "piedras estelares", 
"piedras de estrellas",   "astroites verdaderos"... o "piedras de brujas"  italianas

Desde el
 siglo XVIII hasta mediados del XX, en varias regiones italianas (Abruzzo, Cerdeña y Sicilia) algunos tipos muy particulares de "piedras" se designaron con la vulgar denominación de "pietre stregonie", es decir "piedras de brujas". El nombre popular de esta clase de "piedras", estaba motivado por el hecho de que se las consideraba útiles para protegerse contra los hechizos lanzados por las brujas. Su uso como defensa contra la brujería provenía del hecho de que cuando se las miraba desde una cierta cierta distancia, al no poderse apreciar detalles, parecían estar llenas de pequeños agujeros o de pequeñas manchas oscuras. En unos casos porque, efectivamente, presentaban numerosas cavidades tubulares y en otras ocasiones porque sobre su superficie de tonalidad clara, mostraban un gran número de manchas pequeñas de contorno irregularmente circular y de tonalidad más oscura. Se creía que esta clase de piedras ejercían un efecto fascinador sobre las brujas que se veían obligadas a tener que contar estas marcas, antes de poder actuar maléficamente. En realidad se trataba de fragmentos del esqueleto calizo fosilizado de antiguas madreporas o poliperos marinos, es decir, eran restos fósiles diversos géneros de corales coloniales.


Amuleto colgante en forma de corazón, hecho de un fragmento aserrado y pulido de caliza coralina, procedente del esqueleto fósil de una colonia de hexacorales. Engastado en funda de plata, abierta por delante y dentada para la sujeción de la piedra. Cuando un amuleto se rompía accidentalmente, perdía sus cualidades protectoras y tenía que ser remplazado. 
Usado como defensa contra la brujería, el mal de ojo y las lombrices intestinales infantiles.
Piedra de Bruja / Piedra estelar, procedente de la  zona de L'Aquila. Finales del siglo XIX. Col. partic. de Orfebres "Verna", provincia de Pescara, región de Abruzzo.


Si esta misma clase de piedras se observaban desde cerca, con algún detenimiento, se podía ver que dentro de cada una de las manchas o de los agujeros,  había un conjunto de radios o tabiques de tonalidad clara que, en conjunto, formaban una pequeña estrella. Cada una de estas pequeñas estrellas estaban formadas por el conjunto de tabiques radiales calcáreos que ocupaban el interior del cuerpo globoso de cada uno de los pólipos individuales que en conjunto constituían la colonia madrepórica, ya que se trataba de animales marinos que viven asociados, protegidos y cementados por una matriz de caliza, bio-depositada colectivamente de color blanco a grisáceo. 
Como la imaginación popular habría creído ver la forma de pequeñas estrellas en los mencionados conjuntos de radios o tabiques, a este tipo de piedra caliza coralina se la designó con el nombre de piedras estelares (pietre stellarie) o simplemente estelares (stellarie). Esta denominación fue la de uso más común en Italia y otros países de Europa, durante los siglos XV al XVII.


Superficie de un coral colonial fósil del tipo denominado "estrellado", vista a gran aumento. Se pueden aprecian poco desgastada por la erosión, se ven los cálices individuales de cada pólipo, con sus respectivos tabiques divisores, internos. Con mucha imaginación y poca visión de detalle, el conjunto formado por la columnilla central y los tabiques radiales (septos), se asemejarían a una estrella o astro radiante
Imagen: Glossopetrae


Piedras de virtud mágica

La singularidad de su aspecto estrellado y la rareza de su presencia en la mayor parte del territorio italiano y europeo, hicieron que en muchos lugares de Europa y de Italia se las considerara, antiguamente, como un tipo de piedras muy especiales. De acuerdo con la "teoría de las signaturas", vigente en la medicina antigua, se consideraba que las marcas que presentaba el diseño estrellado que mostraban, tenía que ser una señal divina que para alertar a los humanos de que esos objetos estaban dotadas de alguna virtud mágica o impregnadas de alguna clase de poder sobrenatural de utilidad humana. Las muchas necesidades que existían en la vida cotidiana de aquellas épocas, unidas a la mucha fantasía, enorme ignorancia naturalista y gran credulidad humanas, crearon las condiciones necesarias para que algunas personas imaginativas, fabuladoras o embaucadoras, se inventaran diversas virtudes protectoras y poderes disparatados, sin ninguna base objetiva ni justificación racional. Aquellas piedras, a pesar de no tener facultades realmente terapéuticas ni mágicas, en algunas ocasiones pudieron haber ejercido los correspondientes efectos ansiolíticos o placebo, creyendo paciente y médico que eran verdaderos remedios. Por este tipo de efectos terapéuticos reales, causados por motivos psicosomáticos y por la gran influencia que ejercían las diversas escuelas de medicina pre-científica, muchos médicos famosos prescribieron la administración y muchos boticarios, las dispensaban en sus farmacias. Los escasos avances de la medicina occidental y el bajísimo nivel de la educación popular, favorecieron que remedios como estos mantuvieran en uso durante siglos.


Amuleto cordiforme, Tableta de piedra caliza gris de hexacoral colonial, engarzado en marco de plata formado por un cordón y el dentado envolventes. 
Usado como defensa contra la brujería y las lombrices intestinales infantiles. 
Piedra de Bruja / Piedra estelar - L'Aquila. provincia de L'Aquila, región de Abruzzo. Fin del siglo diecinueve. Col. "G. Bellucci "M.A.N.U. Perugia
Imagen: Amuleti, Ornamento Magici d'Abruzzo


Hace hoy, ya bastantes siglos, durante la Edad Media y el Renacimiento, esta clase de "piedra estrellada" recibió nombres diversos y a veces confusos, pues con el mismo nombre también se llegó a denominar otras "piedras estrelladas" individuales: los artejos fósiles de los tallos de los crinoideos, cuyo contorno exterior tenía forma más o menos estrellada. Los nombres con los que se designaba a los fragmentos de esqueleto coralino fueron: "Lapis Stellae magis", es decir, "piedra de muchas estrellas", "Stellaris lapis", "Stellæ lapis", "Lapis Stellatus" ("piedra estrellada" o "p. de estrellas"), "Astroitis verum" ("piedra de astros vedadera"), "Astroites", "Astrochites" o "Astroitis" ("piedra de astros"), "Stellaria Astroitidis" ("estrellada de astros" ), entre otros varios... 

Debido a su sorprendente aspecto estrellado, su formación se vinculó con la región celeste y con las estrellas nocturnas. Dado que se creía que el destino de las personas y algunos de los órganos de su cuerpo estaban bajo el influjo de diversos astros celestes,  a esta clase de piedras y a los amuletos elaborados con ellas les fueron atribuidas muchas virtudes imaginarias, relacionadas con la protección de la salud individual o de la integridad personal

Los vendedores de algunas clases de piedras, de las cuales aseguraban que tenían efectos medicinales, relataban muchas virtudes de la piedra Stellaria y junto con la piedra, también solían distribuir una hoja de papel, en el que estaban impresos sus usos, virtudes y sus recetas de preparación. Se decía que era una piedra de varios colores mezclados que podía ser blanca, negra y de otros colores, y que todas ellas tenían las mismas virtudes y que todas ellas se podían reconocer fácilmente porque estaban cubiertas de maravillosas estrellas pequeñas grabadas o de pequeñas manchas estampadas. También se decía que solo se podían encontrar en lugares remotos, en donde eran buscadas y recolectadas.


Amuleto cordiforme hecho a partir de una tableta de piedra caliza coralina fósil, de color blanco marfil con hexacorales coloniales, engastada en un marco de plata con los dentículos cincelados con  precisión para darles un aspecto floral. Además la piedra tiene grabado en ambos lados un corazón inciso y en el anverso, en la punta del corazón, están grabados los tres clavos sagrados (los de la Pasión de N. San Jesucristo).
Usadocomo defensa contra la brujería y contra las lombrices intestinales de la infancia.
Piedra de Bruja / Piedra estelar, Col. "G. Bellucci " M.A.N.U. (provincia de Perugia) 
Imagen: Amuleti, Ornamento Magici d'Abruzzo


Carleton afirma que es recomendable el uso medicinal del polvo de Stellaria, tanto para prevenir el contagio de la peste, como para matar las lombrices intestinales de los niños, tal efecto se podría conseguir ingiriendo el peso de cuatro granos (1) de polvo de Stellaria tomados dispersos en la comida o la bebida. Con los mismos fines protectores, se dice que otros llevan encima, como amuleto protector, un pedazo de Stellaria
Además de defender contra el contagio de la peste, también se decía que la Stellaria podía defender contra el contagio de cualquier otra clase de fiebre pestífera. 
Se aseguraba que si la Stellaria era llevada encima, durante todo el día, su poder mágico defendería al hombre de padecer del "mal de la gota". 
Si la Stellaria era llevada colgando alrededor del cuello, evitaría la aparición del temblor de los miembros, reforzaría la vista débil, o haría mejorar la calidad del cabello delgado, ralo y débil. 
Si la mujer que no podía aguantar los dolores del parto, llevase encima la Stellaria, la piedra le ayudaría a resistirlos y luego a expulsar la placenta, rápidamente.
Raspando la piedra Stellaria y bebiendo su polvo, disperso en un caldo, aleja los terrores nocturnos y las sombras nocturnas causantes de pesadillas. 
Según Giovambatista della Porta la Stellaria aleja los pensamientos pesimistas y reconforta al hombre melancólico. Llevada siempre encima, impide enfermar del "mal caduco" [epilepsia]. 
Según Marsilio Ficino, la Stellaria hace que el hombre se mantenga vigilante y que no pueda ser atacado por animales salvajes, y que ayuda a que mantenga la moral alta y el corazón tranquilo y alegre. 


Amuleto cordiforme en forma de lágrima arqueada, de fragmento aserrado y pulido de caliza coralina fósil de hexacorales coloniales, del tipo meandrina, contorneada y perforada. Posteriormente fue readaptado, siendo incluido en un soporte de hojalata, formado por una placa grande que recubre toda la parte posterior y muestra la cara frontal, sujetada mediante dientes grandes, algunos de los cuales faltan. El peciolo para su suspensión está hecho de una extensión del soporte de hojalata en forma de lengua y perforado.
Piedra de Bruja / Piedra estelar Garrufo di Campli, provincia de Teramo, region de Abruzzo. Finales del siglo diecinueve. Coll. “G. Bellucci” M.A.N.U. Perugia
Imagen: Amuleti, Ornamento Magici d'Abruzzo


Según Mattioli, la Stellaria detiene el flujo de sangre en caso de herida o que si es llevada en un lugar en que toque directamente la carne, evita enfermar del "mal del flanco" [cólicos intestinales]. 
Que la Stellaria tiene efectos maravillosos contra el mal del cáncer, o que cuando se bebe el polvo de la piedra disperso en algún liquido, refuerza el pulmón enfermo y ayuda mejorar al hígado débil, fortalece la sangre y protege contra los vértigos.
Según Giacinto Gimma todas estas virtudes y otras más increíbles, aún, eran anunciadas y celebradas por los vendedores de Stellaria en sus hojas impresas de recetas, porque con el anuncio de estas virtudes maravillosas, se impulsaba a las personas crédulas, a querer comprar la piedra  Stellaria que ellos vendían, a pesar de que les hubieran impuesto unos 
precios muy elevados.
Olao Vormio afirmaba que es falsa aquella afirmación que aseguraba que la Stellaria haría huir lejos de donde estaba ella a toda clase de arañas.
También se decía que la Stellaria protegía a su portador, contra los efectos negativos que 
el "mal de ojo" lanzado por personas envidiosas y malvadas, pudiera causarle sobre la salud y la buena fama.  
Según Boccone, el polvo de Stellaria, disuelto en un poco de vinagre de vino, es un remedio eficaz contra la acidez de estómago.




Piedra de entretenimiento y confusión para neutralizar a los espíritus nocturnos maléficos


Antiguamente, en diversas partes de Europa, existió la creencia absurda de que las brujas y otros seres maléficos nocturnos, cuando se encontraban ante la presencia de algún objeto mágico protector, dotado con múltiples agujeros, puntos, estrellas o manchas o con montoncitos de granos pequeños de cerealno podían iniciar ninguna clase de acción malvada o causante de daño contra las personas protegidas, sin antes realizar el ritual de recuento. Si antes antes de salir el sol no eran capaces de contar todos y cada uno de aquellos agujeros, manchas, estrellas o granos, a simple vista, sin poder tocarlos o manipularlo y sin equivocarse en el recuento, hallando el número correcto, pues en caso de error deberían volver a comenzar de nuevo
La finalidad del amuleto era mantener entretenido al ser maléfico que había ido a cometer alguna fechoría a aquel lugar, contando y recontando las marcas, si era posible, hasta que saliese el sol. Si la luz del nuevo día llegaba antes de que hubiese acabado el recuento, entonces el mal espíritu se vería obligado a huir a toda prisa antes de que los primeros rayos  del sol entrasen donde se hallaba, teniendo que salir de aquella casa a toda velocidad para volver a refugiarse en su mundo tenebroso.
Con motivo de tales creencias irracionales, tan absurdas como supersticiosas, se llegó a creer ciegamente, que una piedra como aquella que estaba llena de incontables manchas pequeñas, agujeritos o estrellitas, sería un objeto con muy buenos efectos  si era usado como distractor o repelente contra las brujas que consiguiesen penetrar en la vivienda o acercarse hasta el lugar donde estaba esta expuesta esta piedra protectora.

Amuleto devocional de forma elíptica y de color gris marrón, obtenido de un fragmento de piedra caliza coralina fósil, con hexacorales coloniales (piedra Stellaria o p. stregonia). En una de las caras, muestra el rostro de Cristo y en la otra, a Jesús crucificado, estándo ambas figuras esculpidas en relieve.
Usado como defensa contra la brujería y contra las lombrices intestinales de la edad infantil.
Pietra stellaria con el rostro de Jesús representado de perfil. Segunda mitad del siglo XIX. Col. "G. Bellucci ". M.A.N.U. (provincial de Perugia

Imagen: Amuleti, Ornamento Magici d'Abruzzo


Amuleto para la protección de personas débiles o con "mala suerte"

En tiempos más recientes, durante los siglos XVIII, XIX y principios del XX, las antiguas creencias supersticiosas sobre las imaginarias grandes virtudes curativas de la piedra estelar, ya habían desaparecido completamente y decaído mucho los antiguos usos asociados a ellas. Incluso la piedra que antiguamente había sido denominada " pietra stellaria", ahora, era mucho más conocida con el nombre de "pietra stregonia" o "piedra de bruja"  y su uso aparecía asociado a combatir el "mal de ojo" y la hechicería maléfica
Posiblemente el cambio de nombre sufrido por la piedra, se debía al hecho de que aún se mantenía firme la creencia popular supersticiosa en su imaginaria capacidad para proteger a las personas más débiles, niños pequeños, ancianos añosos y mujeres enfermizas o embarazadas, contra diversos peligros imaginarios que el acoso de las brujas podría causar sobre su débil salud o su buena suerte
Siendo los niños pequeños, las personas más débiles e inexpertas de todas y, por lo tanto, las más propensas a resultar victimas fáciles y favoritas de sus maleficios, fue costumbre que los parientes y amigos de la familia les regalaran un tipo de amuletos protectores, consistentes en fragmentos de piedra de brujas que habían sido tallados en forma de corazón, con la finalidad de simbolizar el afecto que el donante sentía por aquel niño o niña indefenso, a cuya protección mágica iba destinado aquel objeto protector que debería defenderlos contra los hechizos brujeriles. Si el donante tenía una buena posición económica, el amuleto regalado acostumbraba a estar engarzado en una montura de plata, de forma apropiada, para que aquel objeto protector pudiera ser supendido del cuello, mediante una cadenilla o cordoncillo o para que pudiera ser sujetado a la ropa, mediante una aguja imperdible o mediante unas puntadas para que quedara cosido.


Grupo de combatientes italianos uniformados fotografiados en una trinchera, durante la Primera Guerra mundial. Es posible que más de uno llevase consigo alguno de los muchos amuletos ancestrales que abundaban en la Italia de aquella época
Imagen: Il Messaggero italoperuviano

Existen testimonios documentados, de que algunos soldados italianos que participaron en la Primera Guerra Mundial, fueron al frente portando bajo el uniforme un tipo de amuleto de forma acorazonada, constituido por un pedazo de "pietre stregonie" . Quizás sus madres, tías y abuelas, impulsadas por sus creencias supersticiosas, les aconsejaron/suplicaron que no se desprendiese del artefacto. Pues mantenían la firme esperanza de que aquel artefacto mágico protector, le conservaría la vida, cuando tuviese que participar en alguna batalla y lo devolvería vivo a casa.

Sin embargo, cuando tales amuletos no tenían que ser expuestos a la vista de otras personas, por no estar destinados a ser llevados colgando del cuello o sobre la ropa, sino que estaban destinados a proteger el espacio interior de la casa en la que habitaban o donde dormían, además de la mencionada forma acorazonada que servía para expresar afecto, las formas podían ser mucho más variadas. Predominando, posiblemente por su menor coste, la forma natural de pequeños guijarros de formas irregulares o de cantos rodados de formas ovoides o discoidales, tal como se habían encontrado en el campo.



La caliza coralina fósil también se usó fuera de Italia con finalidad supersticiosa

Más allá de las fronteras del territorio italiano, también se recurrió al uso de amuletos confeccionados con fragmentos de calizas coralinas fósiles, con fines de protección mágica. Esta cuestión posiblemente indica la existencia de antiguos intercambios culturales entre grupos humanos de lugares alejados o migraciones colonizadoras de grupos humanos que transportaron con ellos los fundamentos de sus creencias y prácticas supersticiosas que adaptaron a circunstancias nuevas. 


Grabado extraído de un libro publicado a principios del siglo XX, representando uno de los tradicionales amuletos acorazonados, llamados "Verschreiherzque se podría traducir como "corazón contra infamantes", usados en las regiones alpinas, austriacas y bávaras, contra los efectos sociales de la maledicencia de los envidiosos. Realizados con un fragmento de coral estrellado, del género "Astraea", actualmente denominado Holocoenia, tallado en forma de corazón y engarzado en una montura de plata 

Imagen extraída del libro Etnografía de los Alpes bávaros y austriacos, de Marie Andree-Eysn, publicado en 1910


En este blog ya se ha tratado el tema en tres ocasiones anteriores. 
La primera en abril de 2015, en la entrada titulada: Las “piedras de estrellas” o "p. estrelladas" ("Sternensteine" o "Sternsteine" ) (Creencias y prácticas populares austriacas relacionadas con algunos tipos de fósiles, considerados como “piedras curativas” (Heilsteine) o “piedras protectoras” (Schutzsteine) (Continuación, 17ª parte))
La segunda en diciembre de 2015, en la entrada titulada: "Una bolsita de curandero "sanpaolaro" con un contenido problemático" (2ª parte) (Fósiles relacionados con algunas tradiciones populares sanpaulinas, en Italia)
Y la tercera, en febrero de 2016, en la entrada titulada: La “piedra de arañas” (Spinnenstein), las "arañas petrificadas", las "piedras de las arañas" (Spinnensteine) y los aracneolitos (Arachneolithen) (Creencias y prácticas populares austriacas relacionadas con algunos tipos de fósiles, considerados como “piedras 
curativas” (Heilsteine) o “piedras protectoras” (Schutzsteine)

Esta es una de las las dos únicas ilustraciones existentes de un "aracneolito", aparece en el opúsculo de Franz Ernst Brückmann titulado "De Fabulosissimae originis lapide, Arachneolitho" publicado en 1722. En la descripción de las 2 figuras, se dice que el "aracneolito" presenta más "astroites" en la cara inferior que en la superior. Como bastantes de las manchas o "astroites" parecen tener aspecto estrellado o radiante, deducimos que debe tratarse de un canto rodado de "coral estrellado" fósil.
Imagen: Virtuelles Kupferstichkabinett 



Notas

(1) El grano es una unidad de masa del sistema anglosajón que equivale a 64,798 miligramos, es decir, a 0,0647 gramos




Continuará próximamente...

  

martes, 1 de mayo de 2018

Folclore paleontológico italiano (8)

Heraclio Astudillo-Pombo. Universitat de Lleida

Unos curiosos fósiles marinos, cuya forma, abundancia y cotidianidad hicieron volar la imaginación popular en la región de Calabria (Italia)



Introducción

¿Un fósil que ha entrado a formar parte de la vida cotidiana, de las tradiciones y del imaginario popular de una comunidad humana, al mismo tiempo,  puede llegar a convertirse en un objeto que haga referencia a la antigüedad remotísima de la vida en aquel territorio y que  desafíe todos los intentos científicos de determinación específica con precisión y objetividad? Pues esto es lo que sucede, en la región italiana sureña de Calabria, con un fósil del Mioceno superior que resulta singular por su aspecto y vulgar por su abundancia. Se trata de un grupode especies y subespecies de unos equinoideos del género Clypeaster, que es particularmente abundantes en la zona del Monte Poro, un gran saliente del territorio que forma parte de la linea de costa italiana de Calabria. Se trata de una elevación del terreno de modesta altitud que se extiende dentro del mar Tirreno y que es llamado pomposamente Monte o Promontorio de Poro o  de Tropea, dentro de los límites territoriales de la provincia calabresa de Vibo Valentia


Columna estratigráfica de la importante localidad fosilifera calabresa de Cessaniti, con la sucesión litológica y faunística
Imagen: Geologica Romana 41 (2008), 25-34

La zona del Monte Poro un paraíso paleontológico mioceno

En la zona de Poro, los ejemplares de Clypeaster suele encontrarse muy fácilmente, pues aparecen en casi cualquier lugar campestres o que no esté demasiado urbanizado. Suelen hacerse visibles incluido en los estratos de rocas areniscosas que constituyen los resaltes de las terrazas agrícolas,  los taludes que bordean los caminos rurales o las carreteras principales, pero también a lo largo de las paredes de las paredes de los acantilados de la costa del mar Tirreno. Incluso se les puede encontrar aún en mayor cantidad, en los frentes de explotación de las antiguas canteras de aprovechamiento industrial de los estratos de arenisca poco cementadas, denominadas por los geólogos "Areniscas con Clypeaster". Antiguamente se extrajo en estos lugares ese tipo de arenisca porque de ella se podía obtener arena suelta muy fácilmente y con poco esfuerzo, luego esa clase de árido era extraído con destino a proveer la demanda de arena del sector de la construcción de la zona. Cuando su rendimiento disminuyó mucho o cesó la demanda quedaron totalmente abandonadas, razón por la que actualmente se pueden visitar libremente para buscar allí y recoger libremente, restos fósiles de organismos marinos miocenos del Tortoniense, de una antigüedad   comprendida entre 11,06 y 7,02 Ma de , de diversos tipos. La mayoría de ellos proviene de las denominadas "areniscas con Clypeaster", que además de este tipo de erizos también contienen otros restos fósiles de organimos marinos, tales como bivalvos, gasterópodos, balanos, braquiópodos y diversos géneros de otros equínidos, y también de las "arenas amarillas con Heterostegina", formadas por bancos de los delgados caparazones de los macroforaminífero de la especie Heterostegina papyracea que además contiene braquiópodos de la especie Terebratula sinuosa. Entre los fósiles más abundantes y representativos, están los equinidos del género Clypeaster, pero también pueden recogerse gasterópodos de aguas salobres como Potamides y Cyclops. Entre los más valorados por su escasez están los restos de vertebrados marinos del Mioceno tardío, como son los de tortugas y los de peces cartilaginosos como rayas y tiburones (Isurus
Mucho más raramente y de mayor valor resultan los restos óseos de mamíferos marinos como son los 'sirenios' o 'vacas marinas' de las especies Metaxytherium serresii M. medium o de mamíferos terrestres, arrastrados por corrientes torrenciales hasta la orilla del mar, como los del proboscidio Stegotetrabelodon syrticus, el rinoceronte del género Diceros, la jirafa Samotherium cf. boissieri y los de algunos restos de bovidae  indeterminados.  


Aspecto de un antiguo frente de explotación  de arenisca poco cementadas, en una antiguas canteras hoy abandonada. Se puede ver al pie de los diferentes niveles, la arena acumulada procedente de la descomposición natural de la roca y del arrastre pun grupo de tres buscadores de fósiles. Fotografía de Franco Russo 
Imagen:Paleoitalia.org 


Los 'clipeastri' unos fósiles ubicuos

Desde la antigüedad, los lugareños se han acostumbrado a la presencia frecuente y al extraño aspecto de este tipo de fósiles, los familiares y ubicuos 'clipeastri'. Nadie se sorprende de su frecuente presencia, entre los nativos de la región, cuando por azar se encuentra con algún ejemplar de este tipo de erizos marinos fósiles, en alguno de los lugares naturales o urbanizados que son más frecuentados por humanos. Pues puede suceder que se les encuentre entre la arena de las playas o bajo el agua a muy poca profundidad, en la orilla del mar. También pueden aparecer súbitamente, del interior de los montones de arena que descargan los camiones procedentes de las diversas canteras de arenisca mal cementada que hay en funcionamiento en la zona norte. Además, pueden hallarse en las cunetas de las carreteras, entre la tierra acumulada que se ha desprendido después de las primeras lluvias otoñales, en los arrastres y deslizamientos que se producen en los taludes más empinados, fenómeno erosivo que suele producirse durante las estaciones en que las lluvias son más fuertes y frecuentes.



En la franja horizontal del centro de la imagen, se puede ver el corte de un estrato de roca de "arenisca de Clypeaster". Se puede observar como sobresale una parte de los caparazones de numerosos erizos fósiles, al ser más resistentes a los efectos destructivos de la erosión meteorológica y gravitacional. Tambien se puede percibir que todos están dispuestos de la misma manera. Fotografía de Franco Russo.
Imagen: Paleoitalia.org

Los ejemplares fósiles del género Clypeaster que se encuentrar incluidos en un gran número dentro de las capas de roca arenisca blanda, suelen aparecer todos dispuestos de la misma manera, con la parte más plana y ancha, abajo y la parte más protuberante, arriba. Tal disposición uniforme de todos los ejemplares se debe a que esas capas geológicas no han sufrido movimientos tectónicos, ni distorsiones volcánicas que hayan modificado su disposición original, por eso los erizos marinos fósiles siguen conservando la misma posición que tenían cuando aún estaban vivos y se deslizaban sobre los sedimentos arenosos del fondo marino, en sus desplazamientos habituales a la búsqueda de alimento, hace más de siete millones de años, durante el Mioceno superior (Tortoniense)


Aspecto de tres ejemplares del género Clypeaster, procedentes de la localidad de Cessaniti (Calabria) en Poro. A la izquierda en vista aboral o dorsal y a la derecha en vista oral o ventral. Los ejemplares 1 y 2 corresponden a la especie C. reidii y el nº 3 a C. scillae. 
Fotografía de Franco Russo
Imagen: Paleoitalia.org


Este equínido fósil es muy común en casi todos los lugares de la región de Calabria, donde ocupa un lugar destacado en el repertorio de fósiles que pueden ser hallados, debido a su extraordinaria frecuencia y por la variedad de formas que muestran sus distintas especies, formando su abundancia y diversidad una de las características dominantes de la fauna marina fósil de aquella zona. Ninguna otra región italiana, con la excepción de Cerdeña, puede igualar a la de Calabria, no sólo por la abundancia de este tipo de singulares equinoideos, sino también y sobre todo, por su perfecto estado de conservación y facilidad de extracción de la matriz sedimentaria.


Folclore turístico moderno

Su tamaño considerable y su curiosa forma que puede ser ligeramente abombada, en unos casos, o más o menos prominente en otros, según la especie de que se trate, o de forma piramidal en el caso de los ejemplares de Clypeaster portentosus hacen que resulte fácilmente visibles. A estas cualidades hay que añadir otra que los hace más atractivos aún: su sorprendente decoración, pues sobre su dorso tienen una figura en forma de estrella o de flor formada por el conjunto de cinco curiosos relieves abultados, rodeados de un surco contínuo, ligeramente deprimido, mientras que en su parte inferior tiene un orificio central del que salen cinco surcos radiales, también de aspecto estrellado. Este conjunto de características tan particulares y vistosas, tal vez hayan hecho que estas "piedras"sean una clase de objetos naturales que resulten muy atractivos la vista y muy fáciles de obtener, por lo que con frecuencia se les ve siendo destinados a ser usados como agradables objetos naturales de decoración. 

Su curiosa forma plana-protuberante, con aspecto de volcancitos, pastelitos o galletas, según sea su especie, adornada con unos relieves que parecen representar una especie de estrella de cinco brazos o flor de cinco pétalos, parece haber resultado muy atractivo para la gente que viene desde otros lugares alejados, en los que este tipo de fósiles están ausentes. Muchos visitantes forasteros los recogen gozosamente durante su estancia en esta zona calabresa, quizás como un testimonio material de su viaje o, tal vez, como una hermosa curiosidad natural local que luego, a la vuelta de la visita, se llevarán a su alejado lugar de residencia habitual para enseñarla a sus amigos.

Debido a sus cualidades formales y ornamentales, no resulta nada extraño encontrar este tipo de erizos marinos fósiles, siendo usado como "pisapapeles", en diversos negocios locales que abarcas desde los kioskos de prensa hasta los chiringuitos playeros. 
También se les puede encontrar en tiendas de 'souvenirs' y mercadillos callejeros, ofrecidos a la apetencia compradora de los turistas más 'chavacanos', una vez que los ejemplares han sido coloreados artificialmente, cubiertos con pinturas de los colores más  impensables y los tonos más chillones. Ofrecidos como una clase de recuerdos turísticos típicos de su estancia veraniega en la "lejana y exótica" Calabria, pues resultan muy llamativos de aspecto y bastante económicos de precio. Siendo objetos vulgares en su lugar sureño de origen, sin embargo resultan muy raros en el centro y norte de Europa, por lo que pueden ser llevados por los turistas "del norte" hasta sus lugares de procedencia, con la finalidad de decorar muy "llamativamente" algunos rincones de la casa o del negocio o para sorprender a sus vecinos.


Folclore recreativo rural antiguo

En el mundo rural calabrés, con anterioridad al siglo XX, este tipo de fósiles tan abundantes como llamativos, habían alimentado algunas creencias supersticiosas y ciertas costumbres populares tradicionales muy particulares que actualmente nos resultan muy curiosas. Pero a pesar de la gran familiaridad mantenida con este tipo de fósiles, aquellas gentes sencillas y humildes nunca llegaron a intuir ni a desvelar su verdadera naturaleza de antiguos organismos marinos fosilizados. 

En su trabajo sobre la geología regional calabresa “Memorie per servire alla descrizione geologica della Calabria”, publicado en 1925, el paleontólogo Giuseppe Checchia-Rispoli recogió algunos aspectos del folclore local, anterior al siglo XX, relacionado con este tipo de fósiles. Esto fue lo que escribió al respecto:

"Las personas más ancianas dicen que, antiguamente, estas " extrañas piedras " habían servido como diversión infantil durante la época navideña, debido al hecho de que estos equinoideos fósiles, al entrar en contacto con el fuego, empezaban a chisporrotear vivamente y a detonar enérgicamente, garantizando un espectáculo pirotécnico  sorprendente."
Es decir que los fósiles de Clypeaster, tan familiares en la zona, formaban parte del folclore infantil y familiar, típicamente ivernal y navideño, de la región calabresa. en asociación con el fuego...y quizás, como recuerdo de antiguos rituales domésticos relacionados con el culto a los ancestros...y/o a la divinidad solar, en ocasión del solsticio de invierno.

"También contaban las personas más ancianas que durante las noches de verano, con ocasión de las celebraciones del fin de la siega y la cosecha, los recolectores más jóvenes disfrutaban mucho combinando algunas notas musicales de la tarantela, con los chisporroteos producidos diestramente, lanzando fragmentos de clipeaster en las fogatas cercanas, de la manera oportuna." 

Grupo de campesinos bailando la tarantella, según una representación dibujada y coloreada al gouache, por Saverio della Gatta (Italia, 1777-1827).
Imagen: Getty Images

Vemos que los fósiles de Clypeaster también formaban parte del folclore campesino estival, relacionado con las fiestas de celebración de la cosecha de cereales. Pero como la tarantela es un baile popular muy antiguo que desde la Edad Media se había usado con finalidades mágico-curativas, para sanar ciertos tipos de demencias e intoxicaciones supuestamente causadas por la picadura de las arañas tarántulas o de otros animales venenosos, tal vez, primitivamente los efectos pirotécnicos causados por la cremación de los fragmentos de clipeaster no tuviera un finalidad recreativa, sino mágica, conservado su recuerdo en forma lúdica.


Folclore lingüístico

El nombre común culto que se ha utilizado en toda Italia, desde mediados del siglo XIX, para referirse a los ejemplares de clipeaster es el de clipeastro que es una vulgarización del nombre científico genérico Clypeaster, impuesto por Lamarck, en 1801El nombre del género, Clypeaster, se deriva de la contracción de dos nombres latinos: "clypeus" que significa escudo redondo  y "aster" que significa estrella, con referencia a las formas típicas de este grupos de organismos.

Debido a la abundancia y amplia distribución geográfica de este género de fósiles, se ha podido constatar que en las diferentes localidades de Calabria, los nombres dados a los clipeasteres, varían mucho de una zona a otra y están motivados por un enfoque particular sobre alguna de sus características morfológicas más relevantes. 


Esquema geográfico de la zona costera calabresa del Monte Poro, con la situación de las diversas localidades. En color amarillo los núcleos costeros y en negro los del interior en terreno más montuoso.
Imagen: La Costa degli Dei e l'entroterra del Monte Poro - Serre


El recuerdo lejano de aquella piedra chisporroteante que antiguamente era conocida popularmente como pietra che spara”, es decir, "piedra que dispara”, aún sigue vivo hoy en día en el léxico popular de algunos pueblos de Calabria. El uso lúdico y festivo que se les dio antiguamente a los ejemplares de clipeaster ha perdurado en el nombre popular dado a este tipo de erizos marinos fósiles, pues se le llama popularmente "petrispara” que es una contracción de pietra che spara

En las estribaciones de las Sierras Vibonesas, a los clipeaster se les llama "vulcaneji", es decir, "volcancitos" por su similitud con un pequeño volcán, especialmente adecuado cuando el ápice del caparazón está ausente por no haberse conservado completo. 

En la zona de Nicotera y Capo Vaticano, se les denomina “stelletti” , es decir, "estrellitas", evidentemente, por los cinco relieves en forma de pétalos que parecen esculpidos, sobre la superficie superior del 'exoesqueleto’ o caparazón de estos fósiles.

En Belcastro, sin embargo, se les llaman "panicelli" , es decir, "panecillos" debido a su forma característica, vagamente semejante a la de una clase de panecillos tradicionales denominados “michetta
En estudios del folclore paleontológico de Inglaterra, también se ha constatado una antigua atribución popular semejante a los equinidos del género Micraster pues fueron denominados "panes de hadas" (“fairy leaves”), y se les consideraba objetos con podres mágicos propiciadores para hacer crecer la mass del pan, tal como informa la paleontóloga Antonella Cinzia Marra, en su artículo "Ovum anguinum: l’universo in un riccio di mare en la sección temática dedicada al folclore paleontológico, titulada "FOSSILI ... CHE MITO!" (pp. 14-18) en el  número 21 de Boletín PaleoItalia.


Investigación y divulgación

Hoy día aún se conserva un considerable margen de incertidumbre para la determinación del nivel taxonómico específico de estos equinoideos italianos, ya sea por la gran diversidad morfológica del género, como por la insuficiente literatura publicada, o tal vez sea porque en el ámbito de la investigación equinológica especializada, el estudio se ha limitado al de la observación y comparación de la variabilidad de los caracteres morfológicos externos. 
Después de los valiosos estudios sobre este género de equínidos fósiles, en la zona de Calabria, realizados por G. Checchia-Rispoli (1925, 1940) y por M. Imbesi Smedile (1958), sería deseable y es muy necesario que se despertara de nuevo el interés por el estudio de este hermoso género de equínidos fósiles.

En la sede social del Grupo Paleontológico Tropeano, situada en el edificio de la antigua escuela de Educación Secundaria de la localidad de Parghelia (provincia di Vibo Valentia) fue inaugurada una exposición permanente para mostrar a los visitantes y a los locales interesados, la extraordinaria variedad de formas que han podido adquirir los millares de ejemplares del género Clypeaster, descubiertos hasta ahora en la cuenca miocena de Cessaniti-Zungri en la provincia calabresa de Vibo Valentia.




Fuentes:

- Carone, Giuseppe. 2009. "Il Clipeastro: una presenza discreta che fa volare la fantasia" PALEOITALIA. Newsletter della Società Paleontologica Italiana. Modena.  Numero 21. Dicembre (p. 19-21) 
- Gramigna, Pierparide; Guido, AdrianoMastandrea, Adelaide  & Franco Russo. 2008The paleontological site of cessaniti: A window on a coastal marine environment of seven million years ago (Southern Calabria, Italy) Geologica Romana, 41 (25-34
- Mastandrea, Adelaide y Ruso, Franco. Cessaniti (Calabria): Galletas y vacas marinas. PALEOITALIA. Sitios de interés paleontológico italiano 
- Pacciarelli, Marco & Rombolà, Francesco. 2005. "Il Promontorio del Poro: Geografia e Risorse", en "L'archeología prehistorica e protohistórica nel promontorio de Poro". Universidad Federico II de Nápoles