sábado, 19 de noviembre de 2011

“Huevos de serpiente y lenguas de dragón” (7) (Schlangeneier und Drachenzungen)

Fósiles usados por la medicina popular y la magia defensiva, antes de 1950, en Austria y algunas zonas limítrofes, de países vecinos (Continuación, 7ª parte)

Autor del texto original, en alemán, Dr. Julius Georg FRIEBE, del Museo de la Naturaleza del estado federal de Vorarlberg (Vorarlberger Naturschau), en Dornbirn (Austria).

Traducción y adaptación al español, del texto original alemán, realizada por Heraclio ASTUDILLO-POMBO, Dept. de Medi Ambient i Ciències del Sòl, Universitat de Lleida. 


Creencias y prácticas populares relacionadas con algunos tipos de fósiles, considerados como “piedras curativas” (Heilsteine) o “piedras protectoras” (Schutzsteine) (2)


La estrella de cinco puntas o "pentáculo", es una marca mágica que reproduce la forma del “pie de las Druden” (Der Drudenfuß)

Una de las diversas formas "bestiales" que, antiguamente,
se creyó que podían adoptar los los pies de las Druden, al igual que los de otros seres infernales y diabólicos, es la familiar figura de estrella de cinco puntas o pentáculo, forma que recuerda, vagamente, el pie de un ave. 

Este símbolo maligno también fue conocido como pentagrama, pentángulo o pentalfa, y  además se le conoció como "estrella pitagórica, "estrella del diablo", "estrella de las brujas" y "estrella de los magos". 
En las zonas alpinas de cultura germana, también recibió nombres tales como "Alfenfuß" ("pie de elfos"), "Hexenfuß" ("pie de brujas") y, más generalmente, "Drudenfuß" ("pie de las Druden").
El símbolo de protección mágica del "Drudenfuss", aparece situado en el punto clave del dintel de una casa alemana, construida en 1639. En el distrito rural de Ahrweiler, al norte del Estado federal de Renania-Palatinado. 
Imagen:


http://de.wikipedia.org/wiki/Datei:Drudenfuss.jpg

Antiguamente, se creía "a pies juntillas" que si esta figura mágica aparecía tallada, esculpida, incrustada o pintada en el umbral, el dintel, el picaporte o la hoja de una puerta, su poder mágico impediría que nunca, ningún espíritu maligno pudiera atravesar esa entrada y penetrar en ese recinto para causar mal a su habitantes. Esta creencia supersticiosa, sobre el potente efecto defensivo de este signo mágico, contra los malos espíritus y las desgracias que podían ocasionar, proviene de antiguas creencias ancestrales que hunden sus raíces en la prehistoria, se mantienen en la Edad Antigua y alcanzan la Edad Moderna, sólidamente instaladas en la mentalidad de una gran parte de la población europea.

El uso de este símbolo geométrico de efectos mágicos, e inspiración astral o celestial, para mantener alejados a los malos espíritus de toda índole del interior de la vivienda y de sus ocupantes, en el siglo XVIII todavía se mantenía ampliamente extendido por casi toda Europa y, bien vigente en las prácticas y creencias supersticiosas de la sociedad europea de la época. 
Este uso supersticioso, aparece recogido por Goethe y expuesto en el texto de su obra "Fausto" en un diálogo entre Fausto y Mefistófeles.

Grabado del ilustrador alemán Ernst Moritz Retzsch, representando con todo lujo de detalles, una escena en el laboratorio alquímico de Johan Fausto, mientras está siendo aconsejado por el diablo Mefistófeles.
Este dibujo, realizado en
1836, representa una situación correspondiente a la segunda parte de la tragedia romántica escrita por Johann Wolfgang von Goethe que fue publicada, por primera vez, en 1808, bastantes años más tarde de haber sido escrita.
Imagen: 
Ernst Moritz_Retzsch 1836


La referencia al efecto del "Drudenfuss", como barrera protectora, contra la penetración de los malos espíritus, se puede leer de una manera muy clara, en algunos versos de la primera parte de esta gran obra dramática




......................

MEFISTÓFELES:
Ciertamente ya nos detendremos
más en ello los próximos encuentros.
¿Puedo ahora retirarme?

FAUSTO:
No sé porqué lo preguntas.
Esta vez he aprendido a conocerte;
ven a visitarme según te plazca.
Ahí tienes la ventana,
ahí está la puerta;

seguramente, también
puedes usar
el cañón de la chimenea.


MEFISTÓFELES:
Lo confieso con humildad.
Un pequeño obstáculo 
me impide salir:
esa "pisada de Druden" 
que está grabada en el umbral 
de la puerta de su casa.

FAUSTO:
¿El pentagrama te atemoriza?
Ea, dime, hijo del infierno,
si eso te detiene, ahora
¿cómo entraste, pues?
¿Cómo es que se dejó engañar 
un espíritu tan astuto como tú?

MEFISTÓFELES:
Míralo bien;
no está trazado de la manera debida.
Uno de los ángulos, el que mira hacia fuera,
está, como ves, un poco abierto.

FAUSTO:
En ello anduvo muy acertada la casualidad.
Según eso, ahora 
¿tú serías mi prisionero?
La cosa ha salido bien por azar.

MEFISTÓFELES:
El perro de aguas que yo era antes,
nada advirtió cuando entró de un salto.

Pero vista desde dentro,
la marca tiene un aspecto diferente:
el diablo no puede salir de esta casa.

FAUSTO:
Pero ¿porqué no sales por la ventana?

MEFISTÓFELES:
Es una ley para diablos y espectros,
que les obliga a que por donde entraron,

por allí mismo, deben salir. 

Lo primero es libre para nosotros;
 de lo segundo somos esclavos.

FAUSTO:
¿Así que el infierno
también tiene sus leyes?

Me gusta eso.

¿Podría cerrar un pacto fiable con vos, señor?

MEFISTÓFELES:
De lo que se te prometa, gozarás plenamente,
nada se te hurtará.
Pero eso no es para pactarlo en breves
palabras,

de ello hablaremos más adelante.
Ahora te ruego, con empeño,
con el mayor empeño,
que por esta vez, me des tu permiso

para poder salir de esta casa.

FAUSTO:
Quédate siquiera un instante más,
sólo para contarme alguna bella historia.

MEFISTÓFELES:
Ahora, por favor, déjame libre.
Debo partir pero pronto volveré,
y entonces podrás preguntarme
a discreción, sobre lo que quieras.

FAUSTO:
Yo no te armé lazo alguno, antes,
tú mismo te metiste en la red.
Quien coja al diablo,
téngalo bien sujeto;
pues no le será tan fácil

atraparlo por segunda vez.


El pentáculo ha sido considerado de forma, casi universal, como un signo protector que, en la prehistoria, estuvo asociado a la protección de la Diosa Madre, algunos milenios después, en Grecia y Roma, se le asoció con la protección mágica de la salud humana, con intervención de la divinidad correspondiente Asclepios o Esculapio. Después de la cristianización del imperio romano, siguió asociado a la protección milagrosa de la salud, pero ahora por la voluntad divina de Jesucristo, a pesar de su nueva función social "moderna" y vinculada con el poder dominante, en las zonas rurales ("pagus", lat= zona rural; "paganus" = campesino) poco o/y mal cristianizadas, continuó conservándose su asociación con las divinidades paganas primitivas, por lo que los clérigos cristianos, lo asociaron en ciertas ocasiones con la magia blanca y con los magos... y en otras, con la magia negra, las brujas, el diablo y los rituales satánicos. La visión  negativa del signo mágico ancestral, acabó imponiéndose y haciendose mayoritária, perdurando con más fuerza en la mentalidad popular que su primitiva vinculación positiva y religiosa, con Jesucristo y con el cristianismo primitivo.


Gran Pentalfa o "Drudenfuss", en un entorno religioso cristiano, nada sospechoso de estar relacionado con el satanismo pues el símbolo protector, resulta bien visible, al estar elevado, se de grandes dimensiones y situado en el centro de un ventanal, de la fachada norte, de la Catedral de Notre-Dame, en Amiens (Francia)
Imagen: DRUDENFUSS GEROME TAILLANDIER RUE JEAN GOUTHIERE

Si se quieren conocer otros varios ejemplos, de usos cristianos del Pentángulo, Pentalfa o "Drudenfuss", véase la interesante colección fotográfica de Gérôme Taillandier aq

Este grabado antiguo representa el primer anillo-amuleto, descubierto en unas excavaciones, portando una estrella de cinco puntas grabada sobre la piedra ornamental, engastada. Tiene su origen en Crotona, en Italia, elaborado alrededor del año 525 antes de Cristo. Esta imagen fue tomada del libro Imagini Degli Dei Antichi, escrito por V. Catari y publicado en 1647.
Dentro del aro del anillo se han representado las letras de la palabra magica: YGEIA (latinización de la forma griega estándar υγιεια, es decir, " salud") grabadas dentro de los cinco triángulos determinados por las cinco puntas de la estrella, mientras que las letras de la traducción latina SALUS, aparecen grabadas, en los cinco angulos externos. Este tipo de anillos protectores, muy populares entre los romanos, se creía que podía defender a su portador contra todo tipo de enfermedades y accidentes.
Imagen: hand-of-mysteries

"Dado que el nombre de Jesús tiene cinco letras, los creyentes en la mágia numerológica, entre los primitivos cristianos, creyeron reconocer el poder de Dios en la estrella de cinco puntas y la usaron como un amuleto protector, contra las aseñanzas del diablo y contra todo tipo de males.


Obsérvese la mano derecha, de la figura de Jesús, por la posición de los "cinco dedo" se puede apreciar que sestá en posición de bendecir, o sea, de proyectar protección y buena suerte sobre los presentes que están ante él, esa posición de la mano se conoce como 'mano de Dios." Por si todo esto no fuera suficiente, véase que detrás de él hay una gran estrella de cinco puntas.
Imagen: little guy in the eye



Entre los primitivos cristianos, se asoció el pentagrama con el poder milagroso de Jesucristo, por lo que se le atribuyó capacidad milagrosa para anular todo tipo de hechizos malignos o neutralizar los efectos de los conjuros malintencionados lanzados por hechiceras y brujas. Puesto que se creyó que poseía un gran poder para repeler y alejar de los lugares donde estuviera expuesto, a todo tipo de malos espíritus, causantes de desgracias, y, por lo tanto, se creyeron muy eficaces para defender el lugar de desgracias y proteger a sus ocupantes o al portador, contra los accidentes y enfermedades que hubieran podido ser causadas por la excesiva proximidad de los malos espíritus.

En el siglo XIV, el pentagrama se utilizaba comunmente como un símbolo cristiano para proteger la funcionalidad y agudeza de los cinco sentidos (vista, oído, tacto, olfato y gusto), y si las letras S, A, L, V, S
( salud en latín) estaban inscritas en los cinco vértices, entonces era considerado como protector de la salud corporal, en general. En este grabado, del siglo catorce, la figura humana representada es, inconfundiblemente, la de Jesucristo

Imagen: Christian_symbol_for_the_five_senses


Símbolos mágicos en la naturaleza

Casualmente, se puede llegar a descubrir que la antigua figura mágica de forma estrellada, también, se la puede encontrar, "grabada" por la naturaleza, en algunos pocos y extraños objetos naturales que pueden encontrarse, accidentalmente, en plena naturaleza. Este es el caso de los delicados caparazones de los erizos de mar, contemporáneos, que en algunas lugares y ocasiones el oleaje del mar arroja a las playas. También se puede descubrir una pentalfa natural, en los pétreos caparazones y moldes internos de los erizos de mar fósiles que se pueden encontrar en ciertos tipos de terrenos, ya sea incrustados en las rocas o sueltos sobre la superficie, al haberse desprendidos de ciertos estratos rocosos, disgregados por los agentes erosivos, constituidos por materiales sedimentarios marinos, generalmente, poco coherentes como pueden ser los de naturaleza margosa o areniscosa.


Tal vez la gente prehistórica se encontró con erizos fósiles mientras recolectaban alimento, cambiaban de emplazamiento estacional o buscaban piedras para construir herramientas. La extraña perfección y gran belleza de estas "piedras"  les debieron dejar muy sorprendidos y más intrigados sobre su posible origen, propiedades y utilidad.
Imagen: Imagens for kids

Debemos suponer que la idea sobre una naturaleza mágica y prodigiosa del símbolo en forma de estrella de cinco puntas, casi con toda seguridad, debe proceder de la interpretación mágica que, en tiempos prehistóricos, debió hacer la gente de aquella época de los erizos de mar fósiles. Imbuidos de una mentalidad primitiva, una cosmovisión mágica y creencias animistas, atribuirían a este tipo de extrañas piedras, en forma de huevo mítico, una formación por causas sobrenaturales o un origen divino y, quizás, una procedencia celestial. Por tanto, este tipo de objetos tan raros, estarían impregnados de virtudes extraordinarias, de las cuales podrían beneficiarse los humanos que supiran como apropiarse de ellas.... Este tipo de interpretaciones sobrenaturalistas y mágicas  se repiten con otros diversos tipos de fósiles, en diversas culturas, lugares geográficos y periodos históricos (Cosa que se puede comprobar, incluso en la actualidad, visitando la sección de "piedras, cristales, minerales y fósiles" de tiendas virtuales esotéricas o de grupos neopaganos, Wicca, New Age, etc.).

Caparazón del erizo fósil del género Clypeaster sp., del Mioceno superior, visto según tres puntos de vista, característicos: superior, inferior y lateral. En este género, tanto en la vista superior, con aspecto "petaloide" como en la inferior, puede apreciarse la característica figura en forma de estrella de cinco puntas.  
Imagen: niebla rural 

Tras la muerte de los erizos de mar, las numerosas espinas (radiolas) defensivas que, en vida, recubrían, externamente, el cuerpo del animal, al descomponerse los tejidos blandos que las sujetaban, se van desprendiendo y las corrientes las van alejando y dispersando por los alrdedores, de tal manera que el conjunto esquelético interno, o caparazón, formado por una multitid de placas calcáreas y el conjunto de espinas protectoras, se separan uno del otro y alejan, habitualmente se encuentran los caparazes  completamente desprovisto de espinas, mientras que éstas se suelen hallar, bastante alejadas y dispersas, por los alrededores y sólo de forma muy rara y excepcional se conservan adheridas al caparazón original.


El cuerpo y el esqueleto del erizo, como el de todos los equinodermos, tienen una simetría pentámera, es decir según cinco planos de simetría, esto determina que en la parte superior del caparazón del erizo de mar, se puedan distinguir cinco espacios "compactos", más o menos separados, por cinco zonas con líneas de pequeños orificios que constituyen los llamados "surcos ambulacrales". El resultado de esta distribución de zonas, es que se puede observar, claramente, la figura de una estrella de cinco puntas, sobre el dorso de todos los erizos de mar, tanto en los de contorno redondo (erizos regulares) como en los de contorno acorazonado (erizos irregulares).

Molde interno, siliceo, de un caparazón del erizo marino Galerites vulgaris, del Maastrichtiense (Cretácico superior), visto según tres puntos de vista, característicos: superior, inferior y lateral. En este género, tanto en la vista superior como en la inferior, puede apreciarse la característica figura en forma de estrella de cinco puntas, pentagrama, pentalfa... o Drudenfuss, hecho que facilitaría su relación con el mundo de la magia.
Imagen: 
seeigel-fossilien


En la Edad del Bronce, ya se utilizaban erizos fósiles, con forma acorazonada como ofrenda funeraria que acompañaba a los difuntos en sus tumbas, por lo que debemos suponer que se les atribuía alguna función mágica, protectora, sobre el alma del difunto, posiblemente, facilitándole en el tránsito seguro y tranquilo hasta el "otro mundo".


Grabado de la época victoriana representando el hallazgo arqueológico y paleontológico, realizado por Worthington George Smith, en 1887. Al excavar un enterramiento prehistórico de la primera Edad del Bronce, en Dunstable Downs (Gran Bretaña), se encontró los esqueletos de una mujer y un niño pequeño que aparecían rodeados, ritualmente, por cerca de 200 fósiles de erizos de mar, la mayoría de ellos del género Micraster sp., y unos pocos del género Echinocorys sp., ambos tipos de equinoideos son del Cretácico.
Imagen: the modern antiquarian  

En tiempos antiguos y medievales, con diversos nombres, diferentes géneros de erizos fósiles, fueron utilizados como amuletos, pues en general y debido a la marca característica en forma de pentalfa, se los consideró como objetos capaces de alejar la mala suerte. Desde la antigüedad hasta tiempos relativamente modernos, la gente creía que las enfermedades, los accidentes y la mala suerte en general, eran causados por los malos espíritus que se introducían en sus casas o en sus cuerpos por lo que estaban muy acostumbrados a usar diversos tipos de objetos y símbolos mágicos y religiosos, con los que intentaban protegerse de las diversas fechorías causadas por brujas, diablos, duendes, drudens, elfos, fantasmas, hechiceras y otros malos espíritus que pululaban por todas partes, al acecho de víctimas humanas o animales.

"Hexen" (brujas) grabado en boj de
1508, realizado por Hans Baldung Grien, en el que se ha representado un conciliabulo de brujas, "manos a la obra" realizando diversos tipos de rituales maléficos, orientados a causar diversos tipos de alteraciones climáticas y meteorológicas, perjudiciales para la economía, así como a ocasionar otros diferentes tipos de desgracias humanas.
Imagen: 
Hexen

Por ejemplo, en la región alemana de Pomerania, hasta principios del siglo XX, se acostumbraba a colocar ejemplares de erizos de mar fosilizados, en el interior de los establos y dentro de las colmenas, con el fin de proteger a los animales domésticos, allí hospedados, de contraer ciertas enfermedades, supuestamente, ocasionadas por vecinos envidiosos que recurrían al uso de las "malas artes" (brujería).

Exposición de viejas colmenas alemanas antiguas, realizadas con diversos materiales vegetales tejidos. 
Imagen, fotografía original de Rüdiger Dicke


Se ha podido comprobar que antiguamente,
en bastantes ocasiones, a los fósiles de erizos de mar usados como amuletos protectores que, si por diversas causas no mostraban la típica figura del pentagrama de una forma suficientemente clara, se les había tallado, artificialmente, el símbolo mágico y protector de la pentalfa. Suponemos que esta manipulación se hacía con la finalidad de dotar a estas piedras defensivas de toda la fuerza mágica, necesaria para ejercer su función protectora con total efectividad.

En ciertas partes de Alemania, antiguamente,
también se había creído que las valvas de las “ostras de cresta de gallo” (Lopha cristagalli) que aparecían incrustadas en la superficie de las rocas, eran las huellas dejadas por las pisadas de algún Druden que había pasado por encima de ellas.
Según Thenius & Vávra (1996), Las ostras de cresta de gallo (Hahnenkamm) u ostras de dientess (Zahnauster) Lopha marshi (= Alectryonia crista-galli), del Dogger (Jurásico Medio) en
la aldea de Wissgoldingen, núcleo agregada al municipio de Waldstetten (Württemberg), en el Estado federal de Baden-Württemberg, eran conocidas como "Truttenstein", es decir, “piedra de Truten” (sinónimo de Druden o Dryden)

Aspecto de una concha de
Lopha cristagalli, arriba derecha, vista lateralmente, donde se aprecia la típica forma, en "zig-zag" o "dientes de sierra", de su comisura; debajo izquierda, en vista superior, donde se puede apreciar la típica forma de pie de ave palmípeda.
Imagen: 
muszle

Esta antigua creencia popular, tan particular, sobre la forma de los pies de las Druden, nuevamente, nos remite a otra creencia más general, según la cual los malos espíritus, podían adquirir aspecto humano, pero la forma de sus pies no podía cambiar su aspecto animalesco. Los pies bestiales de los malos espíritus, incluían desde las pezuñas bovinas, caprinas o equinas hasta las zarpas de ave o de reptil, etc., por esta razón, cuando se infiltraban entre los humanos, se esforzaban en ocultar sus extraños pies bajo largos ropajes para que no pudieran ser observados y reconocidos por ellos.


4 comentarios:

  1. Gérôme Taillandier9 de septiembre de 2013, 1:32

    I suggest you complete the question of apotropeic stones by a reading of James Rendel Harris: Boanerges (on SCRIBD)on so called thunderdtones in various regions, especially in Denmark. Gérôme Taillandier

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  2. M. G. Taillandier,
    dans ce chapitre de la série "Schlangeneier und Drachenzungen", j'ai simplement traduit le texte du Dr Friebe, de l'allemand à l'espagnol, la seule chose que j'ai ajouté au document original, ce sont les images,extraites d'Internet, que j'ai pensé plus appropriées pour illustrer le texte.

    Par ailleurs, je vous remercie beaucoup de vos commentaires, parce qu'ils me donnent une référence bibliographique intéressante sur les "pierres de foudre".
    Et parce vos commentaires me montrent que quelqu'une personne, dans quelque lieu dans le monde, lit ce que j'écris dans mon blog

    Sur les fossiles considérés, a l'Espagne et au Portugal, comme des "pierres de foudre", j'ai ecrit différents chapitres sur les "piedras de rayo", dans mon autre blog: Folklore de los fósiles ibéricos: http://folklore-fosiles-ibericos.blogspot.com.es/

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    1. Comme votre français est vraiment parfait, je me permettrai de vous répondre dans cette langue, mon anglais étant approximatif...
      Je reviens sur votre blog, et j'en profite pour vous signaler un livre vraiment fondamental pour comprendre le Drudenfuss, à l'inverse des idées idiotes qui courent à son sujet. Je vous suggère donc le petit livre de Paul Perdrizet: Negotium perambulans in tenebris, que vous trouverez en pdf sur le Net. Ce texte fait la lumière sur ce sujet, comme aucun autre, et c'est grâce à lui que j'ai pu débloquer la situation.
      Portez vous bien, et comme disaient les Anciens, Hygeia!
      GT

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    2. Tout d'abord, je vous remercie beaucoup pour la citation que je ne savais pas. Suivant son sage conseil, j'ai lu attentivement de la page 35 à 38 du petit livre de Paul Perdrizet et je suis d'accord avec vous et avec l'auteur que le pentalpha, à l'origine, etait un signe magique de protection de la santé... et donc un exorcisme de la maladie et des accidents

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